SAMURÁI FUERA DE PANTALLA - Capítulo 14
- Inicio
- Todas las novelas
- SAMURÁI FUERA DE PANTALLA
- Capítulo 14 - 14 NUEVOS CAMINOS
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
14: NUEVOS CAMINOS 14: NUEVOS CAMINOS CAPÍTULO 14: NUEVOS CAMINOS Un mes había pasado desde que se restauró el equilibrio del Código Original.
Kaguya había vuelto a ser una ciudad abierta, conectándose con Umi no Mizu y otras comunidades que habían estado ocultas durante siglos.
Kazuki y su grupo se habían establecido temporalmente en la ciudad, trabajando junto a Ryūnosuke para fortalecer los lazos entre los mundos real y digital.
— Los sensores están funcionando perfectamente — informó Ayumi, mostrando una pantalla donde se veían líneas de luz conectando puntos de todo el país —.
Cualquier anomalía en el código se detectará de inmediato.
Ryūnosuke, ahora vestido con una túnica blanca como los demás guardianes de Kaguya, se acercó con un mapa antiguo: — He encontrado registros sobre otros lugares donde el código tiene influencia.
Comunidades en las montañas del norte, aldeas costeras en el sur…
todas necesitan ayuda para fortalecer sus propios sistemas de protección.
Kazuki estaba afilando la lanza — que ahora reposaba en un pedestal en la plaza central cuando no se usaba — mientras escuchaba.
La luz de la arma brillaba con calma, reflejando la paz que ahora reinaba.
— Tenemos que visitar cada una de esas comunidades — dijo Kaito, quien había empezado a enseñar a los jóvenes de Kaguya a controlar su propia energía digital —.
Pero no podemos ir todos juntos.
Necesitamos dividirnos para cubrir más terreno.
Yuki asintió, revisando los datos que había recolectado: — Tengo un contacto en la aldea de Hi no Sato, en las montañas.
Ellos han reportado actividad extraña en sus fuentes de fuego sagrado.
Podría ser un resquicio del código corrompido que no se purificó completamente.
— Yo me iré a Hi no Sato — dijo Kazuki con determinación —.
La lanza puede ayudar a purificar cualquier resto de energía oscura.
— Yo te acompaño — ofreció Kaito —.
Mis habilidades digitales serán útiles para investigar el origen de la anomalía.
— Renato y yo iremos a la aldea costera de Kaze no Umi — propuso Ayumi —.
Sus registros hablan de conexiones con el mundo digital que han estado fallando.
Podemos ayudarles a repararlos.
— Y yo me quedaré en Kaguya — dijo Ryūnosuke, mirando a los habitantes que se movían por la plaza —.
Tengo que recuperar la confianza de mi gente y preparar a los próximos guardianes.
Además, aquí es donde el núcleo del código está más concentrado: debo cuidarlo.
Al día siguiente, antes del amanecer, los grupos se prepararon para partir.
La anciana de Kaguya les entregó a cada uno un amuleto hecho con piedra del santuario: — Estos te conectarán con Kaguya, sin importar dónde estén — explicó —.
Si necesitan ayuda, solo tienen que activarlos.
Kazuki y Kaito tomaron el camino hacia las montañas.
El sendero serpenteaba entre pinos y arces, y el aire se hacía más fresco a medida que subían.
A lo lejos, se veían las chimeneas de Hi no Sato, emitiendo humo que parecía tener un tinte grisáceo inusual.
— Ya siento la anomalía — dijo Kaito, sacando su espada, que emitía un brillo azul tenue —.
No es fuerte, pero está ahí, como una sombra que no desaparece.
Cuando llegaron a la aldea, encontraron a los habitantes reunidos en la plaza central, preocupados.
Un hombre joven se acercó a ellos con urgencia: — Los guardianes — dijo, saludándolos —.
Nuestras fuentes sagradas han empezado a emitir un humo que hace que las máquinas digitales fallen.
Incluso nuestros instrumentos tradicionales están funcionando mal.
Kazuki se acercó a la fuente principal: un pozo de piedra donde el fuego ardía con llamas grises.
Al acercar la lanza, la llama cambió momentáneamente a azul, pero luego volvió a gris.
— No es código corrompido — dijo, frunciendo el ceño —.
Es algo diferente…
como si alguien estuviera intentando manipular el código desde fuera.
Mientras tanto, en Kaze no Umi, Renato y Ayumi descubrían algo similar.
Las redes digitales de la aldea estaban siendo alteradas por señales que venían del mar, pero no eran de origen natural.
— Estos códigos no son del Código Original — explicó Ayumi, analizando la señal en su dispositivo —.
Son creados por alguien moderno, alguien que ha estudiado el código pero no lo entiende completamente.
En Kaguya, Ryūnosuke detectó la misma anomalía en los sensores.
Al acceder a los registros antiguos, encontró una entrada que nunca había visto antes: “El código atraerá a quienes busquen su poder.
No solo los guardianes antiguos, sino también nuevos buscadores que usarán tecnología moderna para intentar controlarlo.” En ese momento, los amuletos de todos los guardianes empezaron a brillar.
Una voz — que parecía venir de los propios amuletos — habló con claridad: “Los mundos están en peligro de nuevo.
No de un enemigo conocido, sino de muchos que buscan el código para sus propios fines.
Uníos y enseñadles el verdadero propósito del poder que protegemos.” Kazuki miró hacia el cielo, donde las nubes se estaban formando en formas extrañas, como símbolos de código moderno.
Kaito cogió su espada con firmeza: — Parece que nuestra misión no terminó — dijo con una sonrisa —.
Ahora tenemos que enseñar a los demás lo que hemos aprendido.
— El equilibrio no se mantiene solo — añadió Kazuki, levantando la lanza hacia el cielo —.
Hay que cuidarlo, pero también hay que compartir su conocimiento.
Así es como se protege realmente.
En todas partes, los guardianes preparaban sus herramientas, conectaban sus dispositivos y se reunían con los habitantes de las comunidades.
El camino por delante sería diferente al anterior — no se trataba de luchar contra un solo enemigo, sino de guiar a muchos hacia el camino correcto.
Los guardianes del Código Original habían entrado en una nueva etapa de su misión.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com