SAMURÁI FUERA DE PANTALLA - Capítulo 19
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- Capítulo 19 - 19 LAS ESTRELLAS DEL CÓDIGO
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19: LAS ESTRELLAS DEL CÓDIGO 19: LAS ESTRELLAS DEL CÓDIGO CAPÍTULO 19: LAS ESTRELLAS DEL CÓDIGO La nave espacial “Guardian” se encontraba en órbita alrededor de la Tierra, mientras Aiko y su equipo se preparaban para el siguiente paso: dirigirse a la Estación Espacial Internacional para investigar la manifestación del Código Original en el espacio.
— Las lecturas son cada vez más fuertes — informó Carlos, un joven guardián de América del Norte, mientras revisaba los sensores —.
La energía del código parece estar concentrada en un módulo específico de la estación.
Malaika, de África, estaba estudiando los patrones de la energía: — Es diferente a cómo se manifiesta en la Tierra — explicó —.
No está ligada a elementos como agua o tierra, sino a las corrientes de energía cósmica.
Aiko se acercó a la ventana, mirando las estrellas: — El código siempre se adapta a su entorno — dijo —.
Aquí, en el espacio, su propósito debe ser diferente.
Tenemos que entenderlo antes de actuar.
Cuando se acoplaron a la estación, encontraron que algunos de los sistemas estaban funcionando de manera extraña: paneles solares que generaban más energía de la cuenta, comunicaciones que recibían señales de lugares desconocidos, sensores que detectaban formas de vida donde no debería haber ninguna.
— ¡Miren esto!
— exclamó Lena, de Europa, mientras mostraba una pantalla —.
Las señales que está recibiendo la estación no son de ninguna civilización extraterrestre que conozcamos…
son código.
El mismo lenguaje que conocemos de la Tierra, pero adaptado al espacio.
Mientras exploraban la estación, llegaron al módulo donde la energía era más intensa.
Allí, en el centro, había una esfera de luz translúcida que parecía flotar en el aire.
Cuando Aiko acercó su lanza menor, la esfera empezó a brillar con colores que reflejaban los de todas las santuarios de la Tierra.
— Está intentando comunicarse con nosotros — dijo Aiko, cerrando los ojos para conectarse con la energía —.
Me está mostrando cosas…
otras estrellas, otros mundos donde el código existe.
En la Tierra, los guardianes originales estaban monitoreando la misión desde Kaguya.
Kazuki, junto con Ryūnosuke y Ayumi, analizaba los datos que llegaban en tiempo real: — La profecía nunca mencionó esto — dijo Ryūnosuke, sorprendido —.
El código no solo es terrestre, es universal.
— Eso significa que nuestra misión es aún más grande de lo que pensábamos — añadió Ayumi —.
No solo protegemos la Tierra, sino que somos parte de una red cósmica de guardianes.
Volviendo a la estación espacial, la esfera de luz había proyectado una imagen en el aire: un mapa de la galaxia, con puntos de luz que indicaban otros mundos donde el código estaba presente.
Uno de esos puntos estaba relativamente cerca: un planeta en el sistema de Alpha Centauri.
— Quiere que vayamos allí — explicó Aiko, abriendo los ojos —.
No para conquistar ni tomar el poder, sino para unirnos con los guardianes de ese mundo, igual que lo hicimos en la Tierra.
El equipo se reunió para discutir el siguiente paso.
Carlos fue el primero en hablar: — No tenemos la tecnología para viajar tan lejos…
al menos no aún.
Pero el código podría ayudarnos a desarrollarla.
— Exactamente — dijo Malaika —.
Si trabajamos juntos con científicos de todo el mundo, usando el conocimiento del código, podríamos crear nuevas formas de viaje espacial que respeten el equilibrio cósmico.
En ese momento, la nave “Guardian” recibió una señal de la Tierra.
Era Renato, que había estado trabajando con comunidades tradicionales y científicos para desarrollar nuevas tecnologías: — ¡Tenemos noticias!
— dijo su voz emocionada —.
Hemos encontrado una forma de usar la energía del código para potenciar los motores de propulsión espacial.
No solo será más rápido, sino que no dañará el espacio ni el tiempo.
Aiko sonrió, mirando a sus compañeros: — Entonces el plan está claro.
Volveremos a la Tierra para preparar la próxima misión.
Aprenderemos todo lo que podamos sobre el código cósmico y trabajaremos juntos para llegar a otros mundos.
Mientras se preparaban para el regreso, la esfera de luz se acercó a Aiko y depositó una pequeña partícula de energía en su lanza.
Ahora la lanza emitía un brillo que parecía tener las estrellas dentro.
— Es un regalo — dijo Aiko —.
Un símbolo de nuestra conexión con el resto de la galaxia.
Cuando la nave “Guardian” comenzó su descenso hacia la Tierra, las personas de todo el planeta miraban hacia el cielo, viendo la luz brillante que la acompañaba.
Los santuarios de todos los continentes emitieron una luz sincronizada, saludando el regreso de los primeros guardianes espaciales.
En Kaguya, la plaza central estaba llena de gente.
Cuando Aiko y su equipo bajaron de la nave, Kazuki se acercó a ella y le tendió la mano: — Has abierto un nuevo camino para todos nosotros — dijo con orgullo —.
La temporada 1 de nuestra historia ha llegado a su fin, pero la temporada 2 apenas está comenzando.
La multitud comenzó a celebrar, cantando canciones de diferentes culturas que ahora incluían melodías inspiradas en las estrellas.
La lanza de Kazuki y la lanza menor de Aiko se alzaron hacia el cielo, conectando la Tierra con el espacio en un rayo de luz que simbolizaba el futuro que les esperaba.
El código era universal.
Los guardianes eran parte de algo más grande.
Y la aventura apenas comenzaba.
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