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Sapphire Utopia α - Capítulo 5

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  4. Capítulo 5 - 5 La Fachada de Rosa Cardinal
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5: La Fachada de Rosa Cardinal 5: La Fachada de Rosa Cardinal Aoto entraría a la instalación con cierta gracia en sus movimientos, ciertamente se ve sereno en su exterior, pero internamente estaba demasiado nervioso, puesto que tenía cierto miedo de olvidar lo que le enseño Ruby en el viaje en avión.

Ser tranquilo ante lo que haces, no mostrar nerviosismo, o algo por el estilo…

¿Por qué me tenían que poner algo tan difícil?

Pensó el joven mientras estaba al lado del señor que manejaba la farmacéutica.

—Bueno señor Kanagawa, deje lo guio hacia el inventario para la revisión — El señor se mostraba sereno ante la revisión, donde Aoto sentía un aire confianzudo de parte del mayor La instalación era bastante grande para ser una farmacéutica, podría ser comparada con un supermercado en tamaño, así que el camino hasta la puerta fue algo extenso.

Aoto estaba metido en sus pensamientos, mientras observaba como la gente compraba ciertos medicamentos, otros estaban tratando de calmar a sus hijos, situaciones cotidianas prácticamente.

El señor abre la puerta, dando paso al ojiazul a entrar al almacén.

Para sorpresa del pelo castaño, el almacén era…

enorme, mínimo del tamaño de una casa completa.

—Bueno niño, suerte inspeccionando todo — Cierra la puerta y el ojiazul solamente traga saliva antes de observar el lugar.

El camino por un pasillo donde había muchísimos estantes con los medicamentos, la mayoría estando llenos.

Con cierta calma empezaría a analizar algunos productos del inicio del estante, puesto que no sabría si encontraría algo de importancia en esta parte del almacén.

—Paracetamol…

Ibuprofeno…

Nada fuera de lo común por ahora.

—Con calma el avanzo por las estanterías, observando cada caja.

Al menos en la parte más cercana a la puerta solamente había medicamentos de alta demanda como seria el naproxeno o la amoxicilina.

El sintió que todo era muy común por ahora, además de que al piso ser ligeramente transparente ya sabía la existencia de un piso inferior.

De su cuello saldría la misma estela de energía de aquella vez, formando el yelmo que cubre su rostro.

Al mejorar la visión de Aoto, pudo notar a la distancia que la mayoría de las cajas de este piso eran de medicamentos comunes, pero a su vez no lograba ver una entrada al piso inferior.

Mientras caminaba por el primer piso del almacén, trato de ver que podría ser un posible “acceso”.

Mientras le daba vueltas al lugar, también trataba de observar alguna caja de “aspecto sospechoso”, hasta que logra ver un tipo de espacio mínimo entre el piso.

Al acercase, el trataría de levantar la escotilla de piedra que estaba ahí, pero al ser muy pesada recurrió a otro método.

La estela de energía celeste ahora cubrió su brazo, y al usar algo de fuerza, lograría subir esa escotilla.

Al bajar de un salto, ve un cuarto más oscuro, algo más…

misterioso; caminando por el lugar, a diferencia del piso superior, aquí solo había ampollas y frascos, pero no blísteres de pastillas o parecidos.

Él se acercaría a un frasco.

“Catalizador #Lo223” El ojiazul algo confundido observa con detenimiento el producto.

—¿Catalizadores?…

Si no me falla la memoria estos son productos descontinuados, ¿Por qué los guardarían en una zona oscura?…

—Observo detalladamente los frascos, notando que, en la parte de atrás del frasco, ponía una marca.

“Krumsefios” El chico trata de recordar de donde le suena ese nombre.

El tomaría otros frascos, todos tenían por la parte trasera el nombre Krumsefios, extrañado solamente empezó a caminar por el pasillo, observando con detenimiento las ampollas que había.

Trataba de recordar ese espacio de memoria que actualmente no recordaba, eso fue hasta unos segundos después.

—Krumsefios, Krumsefios…

Espera, ¿Krumsefios no era la empresa que promocionaba un producto de estabilizador cardiaco para el corazón y el krum?…

Eso me haría sentido, pero que recuerde ellos cayeron en banca rota en 2005…

Sería raro que siguieran produciendo ese producto…

Recuerdo que tenía una propiedad sedativa muy potente como para ser un estabilizador y fue eso lo que hizo que los descontinuaran…

—Se le prendería el foco, puesto que recordó las bitácoras de las libretas, las cuales en unas mencionaron experimentar con el éter extrayéndolo de la materia corporal de un humano.

Gracias a su lógica logro conectar las pistas, deduciendo que usaban los catalizadores de Krumsefios para sedar a sus sujetos de prueba.

Su expresión cambio a una de disgusto, y con razón puesto que era un acto muy anti-moralista.

El caminaba por el cuarto, tratando de pensar que significan los códigos que tiene cada frasco…

Unos tenían #Lo20, otros #Kr98, otros #Ze01.

—Siento que las letras deben ser las abreviaciones de algo…

tal vez la ubicación, pero no puedo tomar un pensamiento así de errático como respuesta definitiva…

Este trabajo es pesado.

—Él se sienta en el suelo, ya algo cansado de estar ahí.

A su cabeza le llegarían pensamientos de querer comer un helado de vainilla, dejando salir un poco de baba, para luego volver en sí y levantarse del suelo.

El con cuidado tomaría un frasco y ampolla de cada sigla diferente de letras, puesto que todo esto puede servir después para un registro avanzado de pruebas, aunque lo guarda en una caja puesto que el recuerda que ese producto se necesitaba mantener en un ambiente oscuro para que no hubiese reacciones no aptas para la seguridad humana.

El volvería a subir al piso superior, ahora con una caja en mano.

El solamente pondría la caja en un pequeño banco que había ahí, y con más serenidad, empezaría a ver bien todos los productos del piso superior, más que nada fijándose si el lugar carece de moho o de cosas que podrían afectar los productos, además de revisar varios de estos mismos para saber si no están en mal estado.

Al no ser un experto en esa área, no conoce muy bien sobre el cómo funciona cada cosa, así que solo trata de averiguar si no hay algo que pueda ser antihigiénico.

El suspira al terminar con casi todo, y con la caja en mano solo suspira.

—iré a confirmar mis sospechas con el encargado…

él debe saber de algo.

El ojiazul termino de organizar toda la sala, ya tenía la caja guardada en su bolso mágico, el cual en pocas palabras es como una dimensión de bolsillo pequeña donde se puede guardar demasiadas cosas.

El saldría por la puerta, viendo como el señor estaba sentado en una silla esperando.

Aoto se acercaría a el anciano con una libreta y bolígrafo en mano.

—Hola señor…

—Se quedaría en silencio momentáneo puesto que no había recordado preguntarle su apellido, el anciano solo ríe un poco para responder —Señor Müller.

—Disculpe mi irrespeto señor Müller.

Ya terminé la revisión de su inventario y requiero que me respondiera unas ciertas preguntas sobre los productos de la farmacéutica —Expresa Aoto con un semblante profesional, el anciano solo asiente para darle confirmación al ojiazul de hacer las preguntas.

—¿Quiénes son sus proveedores principales y donde se ubican?

—Mayormente nos llegan importaciones de todo Reviel, pero los más principales serian Lorynth y Tirnoa.

—Comento Müller.

—¿Cuáles serían sus productos en mayor rotación que no sean medicamentos como el ibuprofeno o el paracetamol?

—Serían los estabilizadores energéticos —Soltó una pequeña risa— Los jóvenes de hoy les piden demasiado comprar eso, las escuelas se han vuelto exigentes, ¿No cree?

—Aoto asiente, concordando con el anciano.

Luego de varias preguntas, Aoto llegaría a la pregunta clave de esta pequeña entrevista.

—Necesito que me responda con total sinceridad, ¿Usted sabe para que se usan los productos de la planta baja del almacén?

—El señor canoso rascaría un poco su barba, para luego responder con serenidad.

—Pues la verdad lo desconozco totalmente, la empresa solo nos pide guardar los productos en la planta baja, nunca nos explican para que son específicamente.

—¿De causalidad sabrá que significan los códigos que tienen pegados?

—¿Los códigos?

Pues si la memoria no me falla son las siglas del país donde vienen y el número es para el lote donde vienen.

—Con eso Aoto se consideró por satisfecho, cerrando la libreta.

El ojiazul estrecharía su mano con el anciano, y luego de despedirse respetuosamente, el saldría de la farmacéutica, terminando de atar cabos en su mente.

—Pues…

Estaba en lo cierto, productoras de zonas de Reviel produciendo un producto considerado peligroso y siendo enviado a un lugar donde no se sospecharía que exista tal producto…

¿Nadie se habrá dado cuenta de esto antes?

¿O tal vez antes de cada visita ellos buscan otro lugar donde esconder los frascos…

Bastante curioso?

El joven camino hasta el centro de Relios, un lugar muy bonito, conocido por tener una fuente con la estatua del libertador Aegleseeker.

Aoto al ver la estatua se quedaría un rato observando, sus ojos se alumbraron velozmente al verlo por un rato, y simplemente dejo salir una sonrisa para seguir caminando para llegar a la heladería.

Ruby y Jack’Ell estarían conversando en una de las mesas, y Aoto llegaría con la libreta en mano, diciendo lo siguiente —Ya creo tener una hipótesis de como operan nuestros amiguitos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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