¡Seduciendo al mejor amigo de mi papá! - Capítulo 107
- Inicio
- ¡Seduciendo al mejor amigo de mi papá!
- Capítulo 107 - Capítulo 107: CAPÍTULO 107: ¡¡NUNCA!
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 107: CAPÍTULO 107: ¡¡NUNCA!
PUNTO DE VISTA DE SHIMMA
Habían pasado tres días. Tres días de tortura, tres días de noches en vela, tres días de llorar de frustración. Tres días deseando encontrar una forma de salir de aquí. Y, por fin, puede que esta noche tenga una oportunidad.
Lucas me acababa de informar hacía unas horas de que se iba de caza. Dijo que quería preparar una cena deliciosa para nuestra primera noche, algo que yo no podía permitir que sucediera.
No podía dejar que hiciera lo que quisiera conmigo. Eso me mataría.
Tampoco podía evitar preocuparme por si mis bebés estaban bien. Aunque comía sano y en realidad no hacía nada, mi estado mental podía afectarles igualmente.
Intenté mantener la calma la mayor parte del tiempo. Me esforcé para que no les afectara esta situación. Pero justo cuando estaba a punto de tranquilizarme, Mattias aparecía en mi mente, haciendo que mi corazón volviera a doler.
Era tan desgarrador y devastador que el último recuerdo que tenía de él era verlo sin vida en un charco de su propia sangre. Apenas podía creerlo. No podía ser Mattias. Él era demasiado fuerte para eso. No era posible que muriera así sin más.
Aunque tenía la firme convicción de que Mattias no podía morir, pues sabía que su mujer y sus hijos lo esperaban, la incertidumbre hacía que me costara ser positiva.
—Por favor, Matt. Dondequiera que estés, mantente fuerte. No te vayas. Por favor —mascullé, secándome las lágrimas justo antes de que Lucas entrara y me encontrara así.
—Hola, hermosa. ¿Estás despierta? —preguntó. Le había mentido diciendo que iba a echarme una siesta solo para poder pasar más tiempo lejos de él.
—Sí —asentí, forzando una sonrisa mientras él resplandecía de satisfacción.
—Muy bien, entonces ven a almorzar —dijo, animándome a que lo acompañara. Esbocé una sonrisa forzada antes de ponerme en pie.
# PUNTO DE VISTA DE LA SRA. ANNAH
Estaba sentada en la sala de espera del hospital donde habían ingresado a Mattias.
Me levanté y empecé a caminar de un lado a otro, impaciente. No había noticias de la policía sobre el paradero de mi hija. Y tampoco de Mattias. El doctor tampoco me había informado de su estado.
Ya habían pasado tres días, y saber que mi hija estaba ahí fuera con alguien que una vez intentó acabar con su vida me aterraba. ¿Cómo podría vivir tranquila sabiendo que todos a los que quise se habían ido así sin más? ¡No! Necesitaba a mi hija, y necesitaba que Mattias fuera fuerte por ella.
De repente, oí un fuerte ruido que venía de la habitación de Mattias. Corrí hacia allí y me asomé por la puerta entreabierta.
Pude ver al Doctor Ryle junto a otras enfermeras. Todos parecían aterrorizados. Pero Mattias no estaba en la cama. Espera… la puerta del baño se abrió de golpe y pude verlo… a Mattias.
Parecía tan débil y a la vez tan furioso… tan furioso que me dio miedo.
—¿¡Dónde está Shimma!? —gruñó, mirando a su alrededor. Estaba claro que acababa de recobrar el conocimiento, por lo que no podía comprender del todo lo que estaba sucediendo.
—¿Dónde está mi mujer? ¿Mis bebés? ¿¡Dónde está!? Se pasó la mano por el pelo con frustración, y fue entonces cuando sus ojos se posaron en mí.
Abrí la puerta del todo y negué con la cabeza para indicarle que Shimma corría un gran peligro. Pero, sobre todo, tenía miedo… Tenía miedo porque a Mattias lo acababan de operar hacía dos días. ¿Cómo reaccionaría su cuerpo a la noticia que estaba a punto de oír? ¿Cómo se lo tomaría?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com