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Seduciendo al tío de mi novio - Capítulo 100

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100: Capítulo 100 100: Capítulo 100 Harta de todo el drama, Elowen decidió saltarse el baile por completo y fue directamente a ver a Anthony para despedirse.

Anthony estudió su rostro con atención antes de tantear el terreno.

—Oye, ¿esto es porque Fitz te ha dejado tirada?

Se nota que no estás muy contenta.

Claro que Elowen estaba molesta, pero la marcha de Marcus no era lo que le estaba irritando.

Forzó una pequeña sonrisa y le restó importancia a su preocupación.

—No, no es eso.

Es que el ambiente está un poco cargado aquí dentro.

Creo que me voy a ir…

pero vosotros pasadlo bien.

Anthony se dio cuenta de su falsa sonrisa.

Estaba cabreada, sin duda alguna.

Por el bien de la felicidad de su amigo, Anthony se sintió obligado a salir en defensa de Marcus.

—Mira, Elowen, sé que no está bien que Fitz te haya dejado colgada, pero dale un respiro.

Traer a Jaxson aquí ha sido como mover montañas.

No hay margen de error para que algo salga mal.

Como niño póstumo que lidiaba con autismo y un trastorno de estrés agudo, Jaxson era tratado como una joya preciosa por la familia Fitzgerald.

Anthony no estaba seguro de si Marcus había puesto a Elowen al corriente de la situación de Jaxson, así que sus indirectas fueron sutiles, para no pasarse de la raya.

La mirada de Elowen se ensombreció, pero la curiosidad pudo más que ella.

—¿Y qué hay de la madre de Jaxson?

—preguntó—.

¿Dónde está ahora?

«¿Se encontrará Marcus con ella cuando vuelva?», se preguntó.

«Debieron de estar muy enamorados, ¿no?

Si no, no habrían tenido un hijo».

El rostro de Anthony se volvió gélido al oír sus palabras.

Con los dientes apretados, escupió una sola palabra: —Muerta.

Su rostro y su voz destilaban puro asco.

Ni siquiera podía ocultar cuánto la despreciaba.

Por supuesto que Anthony la odiaba: ¡era la bruja que había matado a su ídolo!

Había imaginado la caída de ella en su cabeza mil veces, y cada escenario era más satisfactorio que el anterior.

Elowen estaba demasiado conmocionada por toda la situación como para notar el ceño fruncido de Anthony.

La gente decía que lo único más peligroso que un primer amor era un primer amor muerto.

Y este no era un primer amor muerto cualquiera.

Había dejado un hijo, lo que complicaba todo diez veces más.

¿Cómo se suponía que alguien podía superar algo así sin más?

«Así que por eso Marcus era tan protector con su hijo», pensó Elowen.

«Eso sí que es amar todo lo relacionado con la persona que amas».

El humor de Elowen se desplomó aún más cuando ese pensamiento la golpeó.

Podía aceptar que Marcus hubiera estado casado antes y tuviera un hijo.

Ese no era el problema.

Lo que no podía soportar era cómo podía ser tan tierno con ella, coqueteando constantemente y atrayéndola, mientras su corazón pertenecía claramente a otra mujer.

Y la forma en que se había acercado a ella con todos esos secretos y mentiras fue la gota que colmó el vaso.

Elowen se dio cuenta de que había estado peligrosamente cerca de caer en otra trampa emocional, todo por culpa de sus dulces gestos y su tierno cuidado.

Mientras las olas de frustración la invadían, Elowen se encontró cuestionando este matrimonio por primera vez.

Mientras tanto, el equipo de seguridad no perdió el tiempo en mostrarles la salida a James y su familia, prácticamente expulsándolos del salón de banquetes.

La humillación por los acontecimientos de la noche fue demasiado para James.

Su rostro adquirió un feo tono morado mientras se giraba y le daba una fuerte bofetada a Caroline en la cara.

El chasquido agudo de la bofetada resonó en la habitación, dejando a Caroline con un zumbido en los oídos.

Se quedó allí, paralizada, mientras su mente luchaba por procesar lo que acababa de ocurrir.

—Cariño, ¿cómo has podido pegarle a Caroline así…?

—dijo Natalia con la voz temblorosa de angustia.

—Papá…

—murmuró Caroline, con los ojos empañados en lágrimas.

James fulminó a Caroline con la mirada, con puro veneno en los ojos.

—No te atrevas a llamarme «papá» —gruñó—.

¡Si hubiera sabido que saldrías tan inútil, ni siquiera te habría reconocido como mi hija!

Las pupilas de Caroline se contrajeron y ella se encogió, con todo el cuerpo temblando.

Pero James no había terminado.

Su voz cortó el aire como un cuchillo.

—No tienes ni una pizca de talento real, pero, vaya, eres toda una profesional de la falsedad.

Por tu culpa, ya no puedo ni asomar la cara en la alta sociedad.

¡Me has humillado por completo!

Caroline se tambaleó, el dolor emocional aplastándola desde todos los frentes.

Parecía que podría derrumbarse en cualquier momento.

Viviendo en la Villa Yannis, nunca antes se había enfrentado a este tipo de falta de respeto.

Ni una sola bofetada, ni siquiera una palabra dura dirigida a ella.

Hasta ahora.

Sin embargo, Caroline tuvo que mantener la compostura, obligándose a defender sus acciones incluso cuando sentía que se desmoronaba por dentro.

—Papá, te juro que no tenía ni idea de que la invitación era falsa.

Nunca pensé que Felix me mentiría así…

A estas alturas, no tenía más remedio que echarle la culpa a Felix.

Pero el rostro de James se ensombreció aún más, y sus palabras destilaban veneno.

—Es que no eres lo bastante buena.

¡Cuando Felix estaba con Elowen, nunca le hizo una mierda como esta!

Caroline sintió un vuelco en el estómago.

«¿En serio?

¿Me estás comparando otra vez con Elowen?

¿Es que no entiendes lo mucho que no soporto oír hablar de Elowen ahora mismo?», pensó.

A pesar de su rabia ardiente, Caroline se obligó a tragarse el orgullo.

Apretando los dientes, reprimió su resentimiento e hizo que su voz sonara lo más humilde posible.

—Papá, lo siento mucho.

Sé que te he decepcionado.

Te prometo que la próxima vez yo—
—¡Quítate de mi vista!

No puedo ni mirarte ahora mismo.

¡No eres más que un gafe!

—James no quiso saber nada, y la apartó de un brusco empujón.

Caroline tropezó y perdió el equilibrio por completo antes de caer con fuerza al suelo.

Intentó incorporarse, pero entonces la golpeó un dolor agudo y punzante en el bajo vientre.

Sangre tibia comenzó a correr por sus muslos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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