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Señor CEO, malcríame 100% - Capítulo 206

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Capítulo 206: Capítulo 206: Primer día de trabajo Capítulo 206: Capítulo 206: Primer día de trabajo Editor: Nyoi-Bo Studio Luego de un largo día de trabajo, Xinghe dejó el laboratorio para encontrar el costoso auto de Mubai estacionado no muy lejos de la entrada.

Mubai tenía puesta una camisa blanca y estaba reclinado perezosamente en el capó de su auto.

El sol poniente acentuaba sus rasgos faciales.

El tener la mitad de su cara tapada por la sombra agregaba un aire de misterio a la apariencia del hombre.

La desteñida luz del sol actuaba como contorno natural que destacaba su perfecta estructura ósea y su esbelto cuerpo.

Estaba envuelto en los rayos dorados del sol como el dios griego Apolo saliendo de una pintura al óleo, majestuoso y cautivador.

Incluso Xinghe, que ya no tenía sentimientos por él, no pudo evitar sentir su corazón saltarse un latido.

Podía escuchar los suspiros que venían de las dos ingenieras que la seguían detrás.

—¿Quién es?

—¿No sabes quién es?

¡Esa es la única razón por la que postulé a trabajar en este laboratorio!

—Es tan atractivo…

¿No lo crees?

En laboratorios de ingeniería como los de ellos, el número de hombres superaba con creces al de mujeres, por lo que las mujeres ingenieras usualmente tenían su elección de compañeros, por lo que requería que fuera un hombre verdaderamente atractivo para que ellas hicieran comentarios como estos…

Xinghe se sintió extrañamente encantada escuchando sus comentarios.

Mientras ella se permitía una sonrisa, Mubai repentinamente se dio vuelta y su par de apasionados ojos negros se encontraron con los de ella.

Casi inmediatamente, sus labios irrumpieron con una pecaminosa pero relajada sonrisa.

—¡Agárrame, creo que me voy a desmayar!

—Niña, mejor ayúdate a ti misma, porque me puedo desmayar antes que tú.

—¡Bien, me voy a morir si tú te desmayas!

¡No te dejaré eclipsarme ante el hombre de mis sueños!

Las dos ingenieras comenzaron a chillar como escolares.

Xinghe hizo un ademán de fastidio en respuesta a sus payasadas.

Si, Mubai es ligeramente más apuesto que la mayoría de los hombres que trabajan ahí, ¿pero realmente merece ese tipo de reacción?

—¿Cómo estuvo tu primer día de trabajo?

Mubai caminó a su lado y preguntó con una sonrisa traviesa.

Xinghe pensó que lo estaba imaginando, pero estaba segura de que la forma en que él la miraba se había puesto bastante más…

gentil.

Como si estuviese mirando a un precioso gato, uno que requería manejo cuidadoso y mimos.

¿Desde cuándo Mubai se volvió tan preocupado por otros?

Él se podía ver llevadero en la superficie, pero ella era bastante familiar con el desinterés que operaba dentro de su corazón.

Por lo tanto, se convenció de que debía estar imaginando cosas…

Por otro lado, a ella no le importaba realmente si él había tenido un cambio de actitud o no; era su asunto, no el de ella.

—Estuvo bien —contestó Xinghe sin mucho énfasis.

—Entra, me puedes contar más en el camino a casa.

Mubai giró para abrirle la puerta.

Luego, se paró al lado de la puerta como un chofer, con sus ojos expectantes en ella, como si fuese a estar muy desilusionado si solo se alejaba.

A Xinghe no le importaba compartir el transporte a casa con él.

Aunque ya no estaban casados, no albergaba malos sentimientos hacia él.

Con toda honestidad, Xinghe nunca lo había odiado.

Ella solo no había querido seguir casada.

Aparte de eso, no le importaba tener interacciones normales con él.

Sin embargo, su cuerpo se congeló en el momento en que ella se inclinó para subirse al auto.

Sintió la mano de Mubai presionar en su cabeza.

Él estaba preocupado de que se golpeara la cabeza en el techo…

Un segundo más tarde, pudo sentir las miradas de envidia que las dos mujeres le lanzaron.

Rápidamente, entró al auto para protegerse de sus miradas.

Luego de que el auto se alejó, liberó la respiración que no sabía que estaba reteniendo…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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