Señor CEO, malcríame 100% - Capítulo 210
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- Capítulo 210 - Capítulo 210 Capítulo 210 Proyecto Galaxia
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Capítulo 210: Capítulo 210: Proyecto Galaxia Capítulo 210: Capítulo 210: Proyecto Galaxia Editor: Nyoi-Bo Studio Xinghe se movió rápidamente para lanzar un contraataque.
Minutos más tarde el ataque fue neutralizado.
De hecho, Xinghe logró rastrear la señal hasta la computadora de la persona y pirateó su computadora de vuelta.
Tal vez la otra parte sabía que no era contrincante para ella, por lo que apenas dio pelea.
Xinghe, fácilmente, tomó completo control de su computadora.
Prendió la cámara web para mirar al pirata informático misterioso.
La cara que apareció en la pantalla era una con la que incluso Xia Zhi estaba familiarizado.
Tenía una guapa cara y había emoción brillando en sus ojos cuando saludó a Xinghe y a Xia Zhi con una sonrisa amplia.
—¡Hola, ahí!
Xia Zhi quedó sin aliento por la sorpresa.
—¿Espera, tú eres ET?
Aparte de su hermana, la figura que dejó la mayor impresión durante la Competencia de Piratas Informáticos de ese año había sido ET.
—El nombre es Ee Chen, ET es solo un nombre clave —dijo Ee Chen, sonriendo.
Seguía rebotando en su silla, como si apenas pudiese contener la emocionada energía guardada en él.
—¿Por qué pirateaste mi servidor?
—preguntó calmadamente Xinghe.
No esperaba que el culpable terminara siendo él tampoco, pero escondió su sorpresa mejor que Xia Zhi.
—Porque quería decirle hola —respondió Ee Chen de forma práctica.
Y añadió: —¿Sabe cuán difícil es encontrar su dirección IP?
—Me puedes decir hola en el laboratorio.
—Pero ciertos temas solo pueden ser discutidos en privado.
Además, extraño la emoción de competir con usted…
—¿Qué tema?
Xinghe fue directo al punto.
Ee Chen preguntó con aparente desilusión: —¿No tienes curiosidad acerca de por qué estoy en el laboratorio?
—Hermanita, ¿él también trabaja en el laboratorio?
—preguntó Xia Zhi con sorpresa.
—¡Así es, amigo!
El destino quiere que la Señorita Xia y yo seamos colegas de ahora en adelante.
Voy a asignarme a mí mismo para ser su asistente personal —anunció felizmente Ee Chen, Se dirigió a Xinghe: —Por lo tanto, señorita Xia, tiene que venir a mí si necesita ayuda.
Xinghe lo miró fríamente.
—No trabajaré con cualquier extraño.
—Pero el proyecto que está haciendo requiere hombres y mujeres con una buena cabeza en sus hombros.
Odio alardear, pero dudo que sea capaz de encontrar una tercera persona que sea mejor que yo en el laboratorio.
La segunda persona siendo la misma Xinghe.
—Independientemente, eso no cambia mi filosofía de lugar de trabajo.
No te necesito.
Xinghe rechazó su oferta rotundamente.
Ee Chen hizo puchero como un niño desilusionado.
—¿Tiene tan baja confianza en mí?
—Te dije, no trabajo con extraños.
Los antecedentes de este Ee Chen eran muy misteriosos.
Primero, apareció como el subordinado de Chui Ming y ahora estaba trabajando en el laboratorio de la familia Xi.
Xinghe no podía evitar sino ser cautelosa con sus motivaciones.
Por lo tanto, ella había estado lejos de él todo el tiempo que estuvo en el laboratorio.
Sabía que era bueno con computadoras, pero no confiaba en el tipo.
Ee Chen murmuró con impotencia: —Pero no soy realmente un extraño…
Solo pasa que amo los desafíos, soy un adicto a la adrenalina de cierta forma.
Es más, fue la idea de Xi Mubai de que terminara trabajando en el laboratorio.
Él me ofreció un trabajo luego de ver mi talento y acepté.
Eso es todo.
Entonces, tiene la aprobación de Mubai.
La guardia de Xinghe contra Ee Chen bajó ligeramente.
—Entonces, dime, ¿a qué debo el placer de que piratees mi servidor a propósito para montar esta reunión privada?
Tenía que haber algo más aparte de que él estuviese buscando un desafío.
Podría habérselo dicho en el laboratorio y ella lo habría tomado como un cumplido.
Ee Chen sostuvo el costado de su cara en su palma y dijo con una sonrisa: —Realmente no esperaba que fuese tan cauta y sensible.
La razón por la que la busqué de esta forma es porque quiero hacerle una pregunta.
Vengo sin malas intenciones.
—¿Qué pregunta?
—inquirió Xinghe, sin saber que lo que él iba a decir la sacudiría hasta la médula.
Reinando en su emoción, Ee Chen la miró seriamente y preguntó con la obvia intención de sentir su reacción: —¿Ha escuchado del Proyecto Galaxia?
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