Señor CEO, malcríame 100% - Capítulo 218
- Inicio
- Todas las novelas
- Señor CEO, malcríame 100%
- Capítulo 218 - Capítulo 218 Capítulo 218 Alguien como nosotros
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 218: Capítulo 218: Alguien como nosotros Capítulo 218: Capítulo 218: Alguien como nosotros Editor: Nyoi-Bo Studio —Ahora habla, ¿por qué ayudaste a Yun Ruobing robar mi diseño?
—interrogó Xinghe, mientras daba un paso hacia adelante y lo miraba fijamente.
Ee Chen levantó su cabeza para mirarla.
Apuntó a Xia Zhi y Xiao Mo.
—Te diré todo luego de que hagas que ellos salgan de la habitación.
—Parece que aún necesitas que te enseñen una lección…
Xia Zhi levantó un brazo listo para lanzar otra serie de puñetazos, pero Xinghe lo detuvo diciendo: —Espérenme afuera.
Xia Zhi estaba asombrado.
—Hermanita, no puedes acceder a su demanda.
¿Qué pasa si te ataca luego de que salgamos?
Xiao Mo estaba igualmente preocupado.
—Tiene razón, señorita Xia.
Es muy peligroso dejarla sola con él.
Xinghe sacudió su cabeza.
—No me hará daño.
Por favor, espérenme afuera.
—Pero…
—Estará bien.
Xinghe estaba inamovible de en su determinación.
Xiao Mo y Xia Zhi sabían que no podrían convencerla de lo contrario, por lo que salieron.
Sin embargo, no se atrevieron a irse lejos de la entrada del sótano.
De hecho, pegaron sus oídos a la puerta, siguiendo lo que estaba pasando adentro para poder saltar si la situación lo requería.
Sin embargo, Xinghe y Ee Chen hablaban en un volumen tan bajo que apenas podían escuchar algo.
Xinghe sacó una silla y dijo: —Es el momento de que te sinceres.
Si no puedes darme una razón satisfactoria, tengo que advertirte que tengo muchas formas de hacer tu vida un infierno.
Sus palabras eran tan suaves como siempre, pero había una amenaza oprimida tras ellas.
Ee Chen se levantó con la ayuda de una silla donde luego puso su cuerpo.
No le respondió inmediatamente a Xinghe.
En lugar de eso, inspeccionó su cara con moretones, quejándose: —Si hubiese sabido que ustedes le harían algo así a mi cara, no me habría quedado voluntariamente atrás.
Maldita sea mi conciencia.
—¿Entonces admites que has pecado?
Ee Chen desvió su pregunta con una propia: —¿Cómo supiste que fui yo quien robó tu diseño para Yun Ruobing?
—Porque todo era simplemente muy conveniente.
¿Ella terminó su diseño al mismo tiempo que yo?
¡Absurdo!
Es más, no tengo fe en su capacidad de siquiera terminar el diseño para empezar.
—¡Ay, eso quema!
Pero tienes razón, ella no podría haber terminado el diseño por sí misma —bromeó Ee Chen, tratando de alivianar el ánimo.
—¡No estoy aquí para charlar, ve al punto y rápido!
Xinghe entrecerró sus ojos hacia él, apagándolo efectivamente.
La expresión de Ee Chen se puso seria y, finalmente, dijo: —Yun Ruobing es alguien como nosotros.
Xinghe fue tomada por sorpresa, pero, rápidamente, volvió a sus sentidos.
—¿Y qué?
—Ella tiene algo crucial para entender nuestra identidad, por lo que he estado tratando de poner mis manos en ello.
Ella me buscó antes, asignándome para robar tu diseño.
Si ella está satisfecha con mi trabajo, me dará la cosa que quiero a cambio.
Xinghe lo miró cuidadosamente, como tratando de estimar si él estaba mintiendo antes de preguntar: —¿Qué cosa?
Ee Chen volvió a su habitual yo relajado.
Contestó con una sonrisa: —Para ser honesto, no tengo idea de lo que es realmente tampoco, pero sé que tú también tienes uno de ellos.
Xinghe fue nuevamente tomada por sorpresa.
—Lo admito, yo también tengo uno de ellos.
No solo eso, otra gente aparte de los tres de nosotros lo tienen también.
Solo cuando los recolectemos todos podremos saber cuál es su propósito real.
Ee Chen parecía estar hablando en adivinanzas, pero Xinghe lo entendió perfectamente.
—¿Quién más?
—preguntó calmadamente.
—No lo puedo decir por seguro, hasta ahora solo te he localizado a ti y a Yun Ruobing.
Te diré si logro identificar a otros.
—¿Dónde está la cosa de la que estás hablando?
Pásamela.
Xinghe extendió su mano, pero Ee Chen sacudió su cabeza.
—No, no puedo.
El que lo encuentra se lo queda, por lo que el que tengo yo y el que obtuve se quedan conmigo.
Pero no me preocuparía si fuera tú, porque, eventualmente, voy a necesitar volver a ti de todas formas.
Sospecho que solo tú puedes descifrar el misterio, así es que considéralo como que estoy guardándolos en tu nombre por ahora.
Confía en mí, porque te aseguro que los cuidaré bien.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com