Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Señor CEO, malcríame 100% - Capítulo 222

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Señor CEO, malcríame 100%
  4. Capítulo 222 - Capítulo 222 Capítulo 222 Solo quiero abrazarte
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 222: Capítulo 222: Solo quiero abrazarte Capítulo 222: Capítulo 222: Solo quiero abrazarte Editor: Nyoi-Bo Studio Naturalmente, Xinghe podía sentir su mirada en ella.

Una vez más, levantó sus ojos para encontrar los de él.

Ella preguntó: —¿No dijiste que tenías hambre?

—…— Mubai no respondió, solo la miró sin palabras.

—Bien, ya que ninguno de los dos tiene hambre, vamos al grano.

Dejó sus cubiertos y continuó: —Dime, ¿cuál es tu solución?

—¿Estás dispuesta a hablar conmigo solo si está relacionado con negocios?

—soltó Mubai, tal vez debido a la impaciencia de ser ignorado toda la noche.

La expresión de Xinghe se mantuvo sin cambios mientras respondía: —Por supuesto, ¿no ha sido así siempre entre nosotros?

—…— Ella tiene razón.

Mubai rio con auto desprecio.

—Tienes razón.

Es verdad que apenas compartimos más que unas pocas palabras durante nuestro matrimonio.

Nuestra relación siempre ha sido estéril y profesional.

—Me alegra que lo veas también de esa forma.

—Si hubiese sabido, te habría tratado mejor.

¡Lo siento tanto!

—confesó repentinamente Mubai.

Finalmente, logró romper la compostura de Xinghe, pero no por mucho.

Xinghe estaba ligeramente sorprendida por sus disculpas; definitivamente no estaba esperando eso.

Vio sinceridad en el par de ojos que continuaban mirándola.

—¿Xia Xinghe, te arrepientes de haberte casado conmigo?

—No hay espacio para el arrepentimiento en mi vida —respondió Xinghe sinceramente.

El arrepentimiento no era nada sino una carga para ella.

La vida era un constante movimiento hacia adelante.

No tenía sentido arrepentirse acerca de cosas del pasado, porque Xinghe creía que uno siempre podía usar el presente y el futuro para rectificarlas.

Mubai asintió ligeramente porque entendía lo que quería decir.

—Yo también he estado viviendo mi vida sin arrepentimientos, pero ahora me doy cuenta de que me arrepiento de algo…

Arrepentimiento por no conocer a la Xinghe real antes.

Arrepentimiento por conocerse en el momento equivocado.

Era el caso de “lugar adecuado, gente adecuada, pero momento equivocado…” Si él hubiese visto a la real Xinghe desde el principio, se preguntaba cuán diferente hubiesen sido las cosas…

Por desgracia, no se podía rehacer.

Estos pensamientos oscurecieron la mirada de Mubai.

No podía evitar preguntar: —Si se nos permitiera hacerlo todo de nuevo y este fuese nuestro primer encuentro, ¿tu impresión de mi sería diferente de la que tienes ahora?

Ella decidió satisfacerlo en el juego de conjeturas.

Admitió para sí misma que probablemente tendría admiración por un hombre tan impresionante como él es.

Sin embargo…

—Es imposible entre nosotros.

La tristeza entró en los ojos de Mubai, pero el tono de Xinghe se puso más gélido mientras añadía: —¡Imposible por siempre!

Xinghe se puso de pie y dijo: —Creo que debería irme.

No había nada más que decir.

Xinghe se volteó para irse.

Había determinación y resolución en cada paso.

Mubai miraba intensamente a su espalda y empuñó apretadamente sus manos.

Saltó de su asiento para perseguirla.

Xinghe escuchó la puerta abrirse detrás de ella y sintió el aire acondicionado de adentro acariciar su piel.

Lo siguiente que supo, es que fue arrastrada en un abrazo de oso desde atrás.

El contacto físico repentino la desconcertó…

Mubai se aferró fuerte a ella, sin darle espacio para maniobrar y salir del abrazo.

Xinghe cedió.

Se quedó de pie en su abrazo sin palabras y sin moverse.

Dolor e impotencia se torcieron en su corazón.

Él hubiese preferido que luchara o estuviese enojada con él, cualquier cosa excepto el vacío de emociones…

Por primera vez en su vida, Mubai entendió el sentimiento de tristeza.

Un tiempo después, él finalmente soltó su agarre.

No había nada más que pudiese hacer, estaba indefenso ante ella.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo