Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Señor CEO, malcríame 100% - Capítulo 265

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Señor CEO, malcríame 100%
  4. Capítulo 265 - Capítulo 265 Capítulo 265 El Cuarto Regalo
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 265: Capítulo 265: El Cuarto Regalo Capítulo 265: Capítulo 265: El Cuarto Regalo Editor: Nyoi-Bo Studio Los pocos fuertes guardaespaldas casi no podían contenerla.

Nunca habían visto a una mujer loca antes.

La locura en sus ojos era como un remolino, interminable y profundo.

Estaba actuando como una persona que había perdido completamente la cabeza.

Cuando Mubai y Xinghe miraron hacia ella, incredulidad e impacto estaban claramente escritos en sus caras.

—Entonces ella está loca —concluyó Xinghe de forma práctica.

Mubai estaba sin habla.

No se había dado cuenta de que Tianxin era un personaje tan peligroso.

Sin embargo, ahí era donde la preocupación por Tianxin terminaba.

Estaba más preocupado por alguien más.

—¿Cómo estás?

¿Estás herida?

—le preguntó apresuradamente a Xinghe mientras chequeaba las heridas en su cuerpo.

—Estoy bien —contestó Xinghe calmadamente y luego de un tiempo o dos añadió—: ¿Qué hay de ti?

Esta debía ser la primera vez que Xinghe activamente mostraba preocupación hacia él.

Los labios de Mubai se curvaron en una traviesa sonrisa.

—Gracias, estoy bien.

—Eso es bueno —dijo Xinghe, y se levantó y arrastró su pierna herida mientras se tambaleaba hacia Tianxin.

Mubai rápidamente fue a apoyarla.

Le vino de forma muy natural.

Ambos finalmente se detuvieron ante Tianxin.

Tianxin repentinamente se puso quieta como un cadáver en una carroza fúnebre.

Subió el cuello hacia arriba y su mirada salvaje los atacó a los dos antes de caer directamente sobre la cara de Xinghe.

Xinghe leyó la sed de sangre e intento homicida en sus ojos.

Chu Tianxin realmente quería matarla.

Por desgracia, ella no podría hacerlo porque ya había perdido.

—Chu Tianxin, buen trabajo —Xinghe abrió su boca para decir—, no defraudaste.

Como ella dijo antes, Xinghe no tenía prueba para colgarle nada, pero ahora si tenía.

Esto no hubiese pasado si Tianxin no fuese provocada tan fácilmente, parecía que de tal madre, tal hija.

Este intento de asesinato con un arma cargada definitivamente la llevaría a la cárcel.

Tianxin finalmente se dio cuenta de que había caminado en una trampa, gritó furiosamente: —¡Xia Xinghe, mi fracaso en matarte es el mayor arrepentimiento en mi vida!

¡Mientras esté viva, un día volveré para matarte!

—Bien, porque me aseguraré de mantenerte vida —dijo Xinghe con una sonrisa despiadada—.

Porque ese es el cuarto regalo que te doy, ¡el regalo de la vida!

Me aseguraré de que sufras el infierno en la tierra hasta el día de tu último aliento.

Tianxin abrió los ojos de par en par y había miedo en ellos.

No específicamente de Xinghe, pero de su futuro.

La cárcel la esperaba y su vida de ser la princesa de la Familia Chu había terminado…

—Por cierto, recientemente me recordaste de un viejo amigo, Chu Ming, por lo que llamé a su centro de detención para saber de él, ¿sabes qué dijo?

—Xinghe preguntó suavemente, su tono tan frío como la tumba—.

Dijo que debiese haberlo matado cuando tuve la oportunidad.

Quién sabe, tal vez escucharé lo mismo de ti en unos meses.

—¡Xia Xinghe, tú perra, vuelve acá y déjame matarte!

Tianxin comenzó a luchar nuevamente, pero no pudo hacer nada contra la represión de los guardaespaldas.

—¡Mubai!

Tianxin repentinamente se volteo hacia Mubai como si divisara una línea de vida y comenzó a llorar.

—Lo siento, por favor sálvame.

Mubai, solo hice todo esto porque te amo.

Mubai, realmente te quiero mucho, todo lo que soy te lo debo a ti, tú eres la razón por la que hice todo eso…

Mubai arrugó el entrecejo en repulsión antes de ordenar: —Entréguensela a la policía.

—¡Si señor!

Los guardaespaldas se la llevaron, durante lo cual Tianxin nunca paró de suplicarle y gritar por ayuda, pero no importaba que dijera ella, Mubai no mostró un cambio en su expresión.

De hecho, se sentía remecido por este lado de su ex prometida.

Tianxin fue rápidamente llevada a custodia policial.

La policía había llegado hacía un largo tiempo y estaba esperando afuera.

No preguntaron mucho acerca de lo que ocurrió dentro de la casa.

Ellos solo necesitaban la evidencia criminal de la Familia Chu antes de llevarse a la familia de criminales…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo