Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

ser la hija del duque? puede que no esté tan mal. - Capítulo 28

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. ser la hija del duque? puede que no esté tan mal.
  4. Capítulo 28 - 28 Relatos de una heroína incomprendida o cómo sobreviví a la academia gracias al caos y la amistad
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

28: Relatos de una heroína incomprendida (o cómo sobreviví a la academia gracias al caos y la amistad) 28: Relatos de una heroína incomprendida (o cómo sobreviví a la academia gracias al caos y la amistad) > “Sobreviví a clases de etiqueta, exámenes mágicos, y a un príncipe con complejo de protagonista… denme una medalla.” — Seraphina Edevane.

— Una mañana tranquila… más o menos El castillo por fin amanecía en calma.

Los sirvientes susurraban como si una paz milagrosa hubiera descendido tras años de caos.

Esa paz duró exactamente tres minutos, porque Seraphina irrumpió en el comedor gritando: —¡MAMÁ, TENGO QUE CONTARTE TODOOOO!

Amelia, con su té en mano, sonrió con serenidad.

—Oh, querida, qué entusiasmo.

¿Qué hiciste ahora?

Seraphina: —¡No, no, es sobre la academia!

¡Mis años de sufrimiento, amistad y trauma académico!

Kael, desde el fondo: —Fueron seis meses.

Seraphina (dramática): —¡Seis meses que marcaron mi alma, Kael!

— El inicio del relato épico Amelia se recostó en el sillón con expresión de curiosidad maternal.

Seraphina tomó una postura teatral, levantando el brazo como si narrara una epopeya ancestral.

—Todo comenzó un oscuro y tormentoso día… Kael: —Era soleado.

—¡Oscuro y tormentoso en mi corazón, Kael!

Lucian entró con una manzana.

—Oh no, ya empezó otra de sus narraciones.

Amelia: —Silencio, quiero ver a dónde llega esto.

Seraphina continuó: —Yo era una pobre e incomprendida doncella, obligada a asistir a la Academia Imperial contra mi voluntad.

Amelia: —¿Contra tu voluntad?

Kael: —Lloró de emoción cuando recibió la carta.

Seraphina: —¡Por miedo, madre!

¡Miedo de enfrentar el cruel mundo académico lleno de reglas, deberes y…

matemáticas!

— El nacimiento del “Trío del Caos” Seraphina siguió relatando con fervor teatral.

—Y ahí la conocí… Elena.

La heroína.

Dulce, brillante, pura… o al menos eso parecía.

Amelia: —¿Era tu amiga?

—¡Mi hermana de otra dimensión, madre!

Nos unió el odio mutuo hacia las clases de etiqueta.

—Y luego, Kael.

Kael (susurrando): —Yo era su tutor.

Seraphina (dramática): —¡Mi cómplice intelectual!

¡Mi aliado en el arte de cuestionar la lógica del sistema educativo!

Amelia sonrió encantada.

—Oh, qué maravilla.

Lucian: —Y qué tragedia para los profesores.

—Y luego estaban los príncipes… Amelia arqueó una ceja.

—¿Príncipes, plural?

Seraphina: —Sí.

Cedric, el príncipe héroe; y Aiden, el príncipe gruñón.

Ambos con carita bonita y cero estabilidad emocional.

Kael: —Ella casi incendió el aula de alquimia delante de ellos.

Seraphina: —¡Fue un experimento de química emocional!

— El modo dramático activado De pronto, Seraphina se dejó caer en el sillón, cubriéndose el rostro con el dorso de la mano como actriz trágica.

—¡Ah, madre!

¡Fueron tiempos difíciles!

¡Pruebas, dramas, y un duque que me mandaba cartas diciendo “compórtate”!

El duque (desde el fondo): —Y aún así, no lo hiciste.

Amelia disimuló una risita.

—Cuéntame, hija… ¿aprendiste algo en la academia?

Seraphina: —Sí, madre.

Aprendí que la amistad es lo más valioso… Kael: —Y que los exámenes se pueden aprobar con sobornos de pastel.

Seraphina: —¡Era una táctica de diplomacia social!

— La parte sensible (versión exagerada) Seraphina suspiró teatralmente, mirando al techo como si narrara su propio destino.

—Y cuando la academia terminó, nos despedimos en lágrimas.

¡Oh, el dolor, madre!

¡El sufrimiento de ver alejarse a mis compañeros de caos!

Kael: —Nos vimos al día siguiente.

Seraphina: —¡Pero emocionalmente fue eterno!

Amelia, conteniendo la risa, se acercó y la abrazó.

—Ay, mi pequeña tormenta.

No sabía que tu vida académica fue tan intensa.

Seraphina, aún con la voz temblorosa: —He vivido mil vidas, madre.

He aprobado matemáticas.

Kael: —Con ayuda.

Seraphina: —¡Ayuda emocional, sí!

— El cierre tierno (y aún cómico) Amelia acarició su cabello, riendo suavemente.

—Hija, estoy tan orgullosa de ti.

Seraphina: —¿Por sobrevivir?

—Por convertir el desastre en anécdotas épicas.

Kael: —Y por hacer llorar a tres profesores.

Amelia: —Eso también requiere talento.

El duque entró con su copa.

—¿De qué me perdí?

Seraphina: —De mi relato trágico sobre la academia.

—¿Otra vez?

Amelia: —Déjala, querido.

Es su manera de procesar el trauma educativo.

Seraphina levantó la mano hacia el cielo, como si estuviera en un escenario invisible.

—¡Prometo, madre, que un día escribiré mis memorias!

Kael (susurrando): —Dioses, no.

Lucian: —Ya tengo dolor de cabeza.

Amelia (riendo): —Y yo, material para mi próximo libro.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo