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ser la hija del duque? puede que no esté tan mal. - Capítulo 5

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  4. Capítulo 5 - 5 Prohibido reír durante la clase regla rota en 03 segundos
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5: Prohibido reír durante la clase (regla rota en 0.3 segundos) 5: Prohibido reír durante la clase (regla rota en 0.3 segundos) > “Día cuatro: el duque decidió que lo mío ya no es un caso médico, sino educativo.

Spoiler: se va a arrepentir.” —Milady —anunció Marianne con resignación—, su nuevo tutor ha llegado.

—¿Nuevo tutor?

¿Qué le pasó al anterior?

—Renunció.

Dijo que necesitaba un retiro espiritual después de su última clase.

—Ah, sí.

Fue cuando accidentalmente le lancé tinta al retrato del rey.

—Accidentalmente.

Claro.

Knock, knock.

—Puede pasar —dijo Seraphina, intentando sonar seria.

Entró un joven de unos veintitantos años, cabello castaño despeinado, ojeras dignas de alguien que lee demasiado y una sonrisa perezosa.

—Buenos días, Lady Seraphina.

Soy Kael Renford, su nuevo tutor.

El duque me dijo que necesitaba… paciencia divina y sentido del humor.

—¿Eso te dijo?

—preguntó ella, sorprendida.

—Sí.

Y que si sobrevivía una semana, recibiría un bono.

—¿Un bono?

—rió Seraphina—.

Bienvenido al infierno entonces.

—Gracias, milady.

Siempre quise ver cómo es el infierno en horario de oficina.

Marianne suspiró en silencio.

“Esto no va a terminar bien…” — Primera clase: etiqueta y comportamiento noble.

Kael colocó un libro frente a ella.

—Bien, empezaremos con la regla básica de una dama.

Postura recta, mirada serena.

—Postura recta, mirada serena —repitió Seraphina.

—Y no hacer comentarios fuera de lugar.

—Perfecto.

—Tampoco sarcasmo.

—Oh.

Difícil.

—A ver, intente saludarme como si yo fuera un invitado noble —dijo Kael.

—Muy bien.

Se pone de pie con gracia forzada.

“Oh, qué grata sorpresa, su excelencia, ¿desea usted una galleta o mi eterno desprecio?” Kael la miró, fingiendo reflexión.

—Le doy un ocho por creatividad, cero por diplomacia.

—¡Eso es progreso!

—Y por favor, no tuerza tanto la muñeca, parece que está lanzando un hechizo.

—Tal vez lo estoy.

—…¿Debo preocuparme?

—Depende.

¿Cree en la reencarnación?

—No, pero estoy reconsiderándolo.

Knock, knock.

La puerta se abrió de golpe.

Lucien asomó la cabeza.

—¿Qué es todo este ruido?

—Educación —respondieron Seraphina y Kael al unísono.

—¿Educación o exorcismo?

—Depende del día —contestó Kael sin inmutarse.

Lucien parpadeó.

—¿Usted se está riendo?

—le preguntó a Kael.

—Sí, señor.

—¿Y por qué?

—Porque si no lo hago, lloro.

Lucien cerró la puerta sin decir nada.

— Segunda clase: conversación diplomática.

—Ok —dijo Kael, cruzándose de brazos—, supongamos que estás en una reunión con el príncipe.

—Ya pasó.

—Perfecto, entonces sabes lo que no hay que hacer.

—Sí: no hablar de fotosíntesis.

—Excelente.

Avanzamos.

—Ahora, si un noble te insulta, ¿qué haces?

—preguntó Kael.

—Le devuelvo el insulto con elegancia.

—Ejemplo.

—“Su peinado parece patrocinado por una tormenta de viento.” —…Mejor de lo que esperaba, la verdad.

Ambos estallaron en carcajadas.

En ese momento, la puerta volvió a abrirse: el duque en persona.

—¿Qué… están haciendo?

—preguntó con voz peligrosa.

—Estudiando, señor —respondió Kael con una sonrisa impecable.

—¿De qué se ríen entonces?

—De los logros académicos de su hija.

—…No me convence.

—A mí tampoco —dijo Marianne desde el rincón.

El duque suspiró y se pasó la mano por el rostro.

—Kael Renford, si en una semana mi hija no puede asistir a una cena sin causar un incidente, te reduciré el salario.

—Anotado, señor —respondió Kael.

—Y si logra comportarse… —¿Me da un bono?

—…Le construyo un altar.

—Trato hecho —dijo Kael, con una sonrisa que Seraphina imitó.

Cuando el duque se fue, Kael se giró hacia ella.

—¿Sabes qué, Lady Seraphina?

Creo que vamos a ser un gran equipo.

—Yo también, Kael.

—¿Por qué siento que eso es una amenaza?

—Porque lo es.

“Por primera vez desde que llegué a este mundo… siento que tengo un cómplice.

Pobres del resto.” Fin del Capítulo 5.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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