Ser ninja?, yo seré inmortal - Capítulo 34
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34: 34.
actualizaciones y nuevas funciones 34: 34.
actualizaciones y nuevas funciones Actualización del Sistema: COMPLETA NUEVAS FUNCIONES: Tienda de Recolección activada (límite de compra x5).
Pequeños Reinos Secretos disponibles.
Cada uno con: ▸ Recursos únicos.
▸ Núcleo refinable.
▸ 1 mes dentro = 1 hora afuera.
▸ Entrada 1 vez por día.
▸ 3 muertes gratuitas.
Extras = 1000 puntos.
▸ Muerte sin puntos = Muerte definitiva.
Prototipo de Mundo Personal: ▸ Actualmente: Isla flotante.
▸ Energía superior al mundo ninja.
▸ No controlable, pero accesible.
Mazmorras activadas.
Cruce Mundial activado.
Gacha desbloqueado.
Afiliación a elegir: Orden / Caos / Neutral.
Siguiente “waifu” se elegirá tras liberar las primeras.
.Campo de batalla.
.Jardín zen Yami, Yin, Hua y Su observaron en silencio la pantalla flotante.
Yin (resignado): -Un gacha…
Estamos oficialmente en una novela de cultivo con trampas.
Yami (suspirando): -¿Crees que haya SSR garantizados?
Hua: -Depende de cuánto pagues…
Su (apretando el puño): -¡Este maldito sistema no nos ve como seres humanos.
Yami(Con culpa en su mirada).- Este sistema carece de emoción, ya seas tu o hua son personas importantes, tienen su propia personalidad, emoción y belleza, esta es solo una máquina rota.
Yin.- No está esta cosa muy rota.
Yami.- Parece que soy el legendario rey dragon de boca torcida.
Yin.- ese que tiene la sonrisa estúpida de 3 partes de arrogancia, 4 partes de seguridad y 4 partes de maldad?
Yami.- Mierda!
olvide que esta era la sonrisa de un perro en celo.
Su.- Este tipo salta demasiado.
Hua.- incluso discute consigo mismo.
Hua.- Por que la sonrisa del rey dragon de boca torcida parece una gráfica matemática.
Su.- de hecho tu también saltas demasiado.
Hua.- Todos los que están cerca del bermellon también son rojos, eso te incluye, eres más leve.
Su.- ….
Yin.-Estas funciones son solo la superficie, tenemos que indagar más en las funciones del sistema.
Su.- volvieron al tema.
Yami.- que deberíamos almorzar o desayunar?
Hua.- Ya no.
Yin.- sugiero que primero exploremos el prototipo del mundo.
Su(con expresion rígida).- nuevo salto.
Yami.- primero las liberamos.
Yin.- tienes razón, llevan años en ese maldito sistema.
Ding .- alerta blasfemias, empleando medidas de corrección de personalidad.
Ding, iniciando ruleta de castigo.
Ding felicidades al anfitrion por obtener shock qué sacude el alma…., tiempo de castigo 2 horas.
Yami- yin.- Mierda!
El castigo empieza en 3,1,ya.
Hua.- entiendo a yami pero yin….
Su.- ambos son la misma persona.
Los rostros de Yin y Yami, eran extremadamente feos en ese momento, sus rostros contorcionados por el dolor, sus venas sobresalian, media hora despues, estos estaban cubiertos de sudor sus rostros apenas se cambiaron, 15 minutos después los dos parecían normales si no fuera por el sudor frío que se les escapa cada cierto tiempo parecerian completamente inperturvables.
Hua.- no se supone que serian 2 horas de castigo.
Yami(con expresion orgullosa).- un simple shock del alma no puede derribar mi espíritu.
Yin.-Como dije el refran, siente el dolor, soporta el dolor, ama el dolor.
Yami.- Esas son las sabias palabras de cierto chunny con complejo de dios verdad?
Yin.- Todavía no nació, así que puedo robar sus líneas.
Ding.- en vista al comportamiento rebelde del anfitrion ante el castigo se incrementará la intensidad del castigo cada ves que el anfitrion se adapte al dolor, se agregara el castigo por rayo y se incrementa el tiempo en 3 horas.
Yin + yami…..mierda!
Yami.- tengo una idea!
Entonces empezo a realizar ejercicios de puño, esta era una oportunidad para templar su carne con el rayo y el ahora del alma sirve para ejercer presión.
Yin comprendió de inmediato a su lado masculino ….
imitando sus movimientos.
Puño relámpago del del dragon en ascenso, los requisitos para esta técnica debe ser practicada en climas tormentosos, el rayo debe usarse para templar el cuerpo Primer Trueno – Despertar del Dragón Dormido 2.
Segundo Trueno – Cola del Dragón Golpeando las Nubes 3.
Tercer Trueno – Garras que Cortan la Lluvia 4.
Cuarto Trueno – Rugido entre Truenos 5.
Quinto Trueno – Alas del Dragón que Rompen la Tormenta 6.
Sexto Trueno – Colmillos del Cielo 7.
Séptimo Trueno – Baile del Relámpago Celestial 8.
Octavo Trueno – Ascenso del Dragón Es una técnica derivada de la visualizacion de Qinglong dentro de los 4 símbolos.
-¡Esta es una oportunidad!
-gritó con una sonrisa torcida, mientras los rayos golpeaban su cuerpo una y otra vez.
Su voz no era solo para sí mismo…
era también un mensaje para Yin, quien, sin dudarlo, lo imitó con absoluta sincronía.
Ambos comenzaron a moverse bajo el diluvio eléctrico.
El aire a su alrededor se volvió espeso, cargado de energía celestial.
El Puño Relámpago del Dragón en Ascenso no era una simple técnica, sino un legado oculto.
Una danza antigua sellada en el alma de Qinglong, el Dragón Azul de los Cuatro Símbolos.
Su silueta dormida, envuelta en rayos y viento, permanecía agazapada en lo profundo del subconsciente de Yami.
Yami cerró los ojos.
Y en su mente…
lo vio.
Gigantesco.
Serpenteante.
El cielo se abría a su paso.
Rayos azules rugían a su alrededor, como extensiones vivientes de su voluntad.
Cada uno de sus movimientos era natural, fluido, eterno.
Y así, el cuerpo de Yami empezó a imitar.
Adoptó una postura baja, firme como una raíz profunda.
Sus puños bajaron lentamente, tensos como montañas.
Y entonces…
respiró.
Un ritmo distinto, ancestral.
Uno que resonaba en el núcleo de su alma, guiado por el eco del dragón.
Y al hacerlo…
su Qi y sangre comenzaron a hervir violentamente.
Un temblor recorrió su espina.
Un rugido retumbó en su pecho.
-¡AAAAARGH!
La postura se completó…
a duras penas.
Pero el precio fue devastador.
Su Qi y sangre se drenaban como si un vacío cósmico los absorbiera.
Su carne, ya abrasada por la electricidad del castigo, comenzó a cocerse desde dentro.
Luego, a desgarrarse.
El cuerpo entero ardía, temblaba, se deshacía y reconstruía en ciclos inhumanos.
La piel crujía.
Los músculos se reordenaban.
Y el Qi fluía…
distinto.
Como si fuese relámpago líquido.
Del otro lado, Yin también jadeaba.
Su cuerpo, más pequeño, infantil, temblaba por el dolor.
Pero su mirada…
ardía con una llama firme, pura, serena.
Yami era veloz y vigoroso, Yin era elegante y gentil.
Dos extremos del mismo ser.
Ambos sabían que, si lograban dominar siquiera las tres primeras posturas, su físico se templaría lo suficiente como para soportar el poder mental desbordante que les consumía desde su despertar.
Pero había un problema: Yin se había negado a abrir el mar de la conciencia.
Yami, entonces, tuvo que forzar la reconexión con el mar espiritual compartido, estableciendo un puente temporal.
Una hazaña dolorosa, arriesgada…
pero necesaria.
Aún faltaban horas de castigo.
El alma ardía.
El cielo rugía.
Y el dragón…
despertaba.
Y justo cuando creyeron que ya habían alcanzado el límite…
Qinglong abrió los ojos.
En el fondo del mar de conciencia, el dragón dormido rugió.
Su despertar fue sordo y profundo, como un trueno antiguo recorriendo siglos.
Desde el cuerpo de Yami, la energía de la madera -firme, flexible, regeneradora- comenzó a manifestarse.
El trueno que destruye…
daba paso a una nueva vitalidad.
El Qi de la madera brotó de su interior, como raíces nacientes.
Cada descarga eléctrica, cada desgarro, fue reparado en un instante por esa fuerza nueva y vibrante.
Yin también se benefició de este fenómeno.
El dolor quemaba y nutría.
Ambos aguantaron.
Y cuando las cinco horas de castigo concluyeron, cuando el último rayo cayó y el sistema permaneció en silencio…
Cayeron.
El cuerpo de ambos se desplomó al unísono, jadeando, temblando.
Sus corazones seguían latiendo con fuerza.
Sus músculos estaban al borde del colapso.
Su alma…
más templada que nunca.
Pero lo que les disgustaba profundamente…
era que solo fueron capaces de ejecutar la primera postura.
Hua observaba los cuerpos humeantes de Yin y Yami tendidos en el suelo, apenas moviéndose, como si hubieran sido arrojados a una parrilla.
-Apuesto que si estuviéramos afuera, el olor a barbacoa nos sacaría lágrimas de la comisura de la boca…
Su ladeó la cabeza, seria.
-…Es una posibilidad.
Hua soltó un leve suspiro.
-¿Es este el legendario “si no buscas la muerte, no morirás”?
Su sonrió, sin poder evitarlo.
-Imprudente, pero no más de tres veces.
Hua entrecerró los ojos, fingiendo sospecha.
-Te has vuelto negra.
Su se quedó congelada.
La vergüenza le pintó la cara, pero no dijo nada.
Hua la miró con expresión pensativa.
-¿Los despertamos?
Su, ya recuperada, negó con la cabeza.
-Déjalos dormir.
A unos metros, Yami y Yin seguían tirados boca arriba, como dos peces secos puestos a deshidratar al sol.
La piel chamuscada, el cabello erizado, y un leve humo saliendo por sus bocas.
Hua, con expresión entre confundida y entretenida, murmuró: -Eso que sale de sus bocas…
¿es su alma?
Su, sin cambiar el tono: -Es el humo de la barbacoa.
Hua asintió lentamente.
-…Veo.
Media hora después del castigo…
Un par de voces apenas audibles, secas, roncas, surgieron desde el suelo.
-…Sobreviví, perros.
-dijeron al unísono.
Después del grito de victoria compartido, Yami y Yin rodaron de espaldas y se quedaron mirando el cielo por unos segundos más, como si cuestionaran todas sus decisiones pasadas.
Con dificultad, se levantaron.
Las piernas temblaban, los músculos aún chirriaban por dentro.
Pero eso no impidió que se burlaran el uno del otro.
-Tu cara parecía un pescado en aceite hirviendo -dijo Yami, acomodándose la ropa.
-Y tú sonabas como un pub quejumbroso-replicó Yin, con una sonrisa apenas visible.
Desde la interfaz del sistema, Hua y Su los observaban.
Finalmente, tras un rápido baño en la habitación del oeste y un cambio de ropa, el grupo se dispuso a explorar.
La isla del pequeño mundo recién nacido, tal como Su y Hua habían detectado, era mucho más que una simple isla flotante.
Estaba dividida por caminos de piedra cubiertos de runas, que formaban un círculo complejo en el centro.
Desde ese círculo partían varios senderos angostos, convergiendo todos hacia una plataforma central elevada.
Dicha plataforma tenía grabados patrones aún más extraños, y al centro de ella, se alzaba una escalera de quince peldaños, con un aire solemne que imponía respeto.
Cuando Yin y Yami avanzaban con paso curioso y despreocupado, Yami se detuvo en seco.
-Esperen…
algo no me gusta.
El instinto de supervivencia, agudizado por el castigo reciente, palpitaba en su pecho.
Sin perder tiempo, Yin ató una cuerda espiritual a la cintura de Yami.
-Prueba.
Si mueres, te jalo.
-Estoy conmovido -replicó Yami con sarcasmo, y dio un paso fuera del camino cubierto de inscripciones.
Instantáneamente, el cielo pareció hundirse sobre él.
Una presión brutal, sofocante, invisible y absoluta lo aplastó sin piedad.
Yami ni siquiera pudo gritar.
Sus huesos crujieron, su carne se comprimió, y sus meridianos comenzaron a resquebrajarse.
¡ZAS!
Yin tiró de la cuerda con toda su fuerza, recuperando a un Yami destrozado, sangrando por todos los poros.
Mientras Yin usaba el qi vital para estabilizar sus funciones vitales desde el , Yami respiraba con dificultad.
-Dios…
odio tener razón.
Yin, sin cambiar el tono: -Debido al nivel de este mundo, nuestros cuerpos pequeños no pueden soportar el aura que hay fuera del camino.
Estas runas…
son una protección.
Y esa escalera no es simple: debe servir para que nos adaptemos paso a paso a la densidad del aura.
Hua, desde la interfaz, pestañeó con asombro: -¿No podían simplemente subir por la escalera y probarlo?
Yin, sin mirar atrás, murmuró mientras ataba de nuevo la cuerda: -Mientras los dos no muramos al mismo tiempo…
puedo seguir viviendo.
Aun con el cuerpo maltratado, el aura que había quedado atrapada en su interior comenzó a fundirse con su carne y médula.
El dolor se convirtió en calor.
El calor en energía.
Y esa energía…
renovó su sangre y su Qi.
Yami se tensó y luego suspiró.
-Duele como mil demonios…
pero vale la pena, esto puede tardar un poco, vayan sin mi.
Mientras Yami permanecía inmóvil, sentado en posición de loto, su cuerpo vibrando con el flujo lento del aura celestial que se integraba con su carne, Yin dio media vuelta con decisión.
-Estaré de vuelta.
No te mueras en lo que respiro.
-Sería difícil -respondió Yami, con los ojos entrecerrados-.
Ya me acostumbré al dolor.
Hua y Su, desde el sistema, seguían conectadas visual y espiritualmente a través del vínculo con Yin, por lo que podían ver perfectamente lo que ocurría en su entorno, incluyendo los movimientos de Yin después de todo tanto Yami como Yin son la misma persona.
Hua ladeó la cabeza al verla alejarse sola.
-¿Va a subir?
Su, sin quitar los ojos de la interfaz: -Va a investigar.
No creo que sea tan temeraria.
Yin se acercó lentamente a la base de la escalera.
Desde allí, el aura densa y sofocante se hacía aún más pesada.
Cada peldaño parecía contener su propio microcosmos de presión, gravedad y voluntad.
Extendió una mano hacia el primer escalón, colocó la palma sobre la superficie fría y tallada con patrones extraños, y entonces…
Subió.
¡CRACK!
El sonido fue inmediato.
Un tronido visceral recorrió todo su cuerpo como si cada hueso gritara al mismo tiempo.
Sus piernas cedieron.
Sus brazos temblaron.
Yin no pudo mantenerse en pie: la presión la aplastó contra el peldaño mismo.
Todo su cuerpo temblaba como si su esqueleto estuviera siendo torcido desde dentro.
Los ojos se le nublaron por un instante, pero aún así, logró mantenerse consciente.
-Ugh…
esto…
esto es perfecto.
Dijo con voz temblorosa…
mientras se arrastraba hacia atrás, saliendo a gatas del escalón.
Rodó hasta la base de la escalera y allí se quedó, jadeando.
Desde la interfaz del sistema, Hua parpadeó.
-…¿Dijo que es perfecto?
Su asintió sin cambiar el tono.
-Buen elemento para la práctica…
si no mueres en el intento.
Hua cruzó los brazos.
-¿De verdad son gemelos?
-Son la misma persona -dijo Su.
-Exacto, eso es lo que me asusta.
Yin, con la frente cubierta de sudor, se recostó un momento.
-…es intensa, pero si lo dosifico, podré usar esta escalera como método de refinamiento.
Miró al primer peldaño con una expresión extrañamente satisfecha, como si la paliza le hubiera revelado un secreto.
Desde el fondo, Yami murmuró con los ojos aún cerrados: -Déjame adivinar…
¿ya estás pensando en repetirlo?
Yin sonrió sin responder.
Pero la respuesta estaba clara.
Hua.- Son masoquistas?
Su.- es la adicción a volverse más fuerte.
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