Ser ninja?, yo seré inmortal - Capítulo 8
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- Capítulo 8 - 8 8 cocina inmortal de fairy bie xue
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8: 8 cocina inmortal de fairy bie xue 8: 8 cocina inmortal de fairy bie xue Al finalizar la charla ociosa con las damas, Yami se recostó unos segundos y comenzó a examinar los cambios en su cuerpo.
Sus sentidos estaban más agudos que nunca; cada centímetro de su epitelio parecía vibrar con energía pura.
Lo primero que notó fue la transformación de su reino físico.
Su piel estaba completamente refinada, cada célula irradiaba vitalidad; su qi y sangre desbordaban con fuerza, circulando sin restricción por todo su cuerpo.
Sin embargo, lo más curioso fue que en su cuerpo existían dos tipos de qi distintos: uno incoloro, etéreo y sutil, y otro amarillo, denso y pesado como barro.
El primero fluía automáticamente a través de sus meridianos, convergiendo en su dantian sin que pudiera manipularlo, mientras que el qi amarillo podía ser movilizado a voluntad, como un río domesticado que respondía a su pensamiento.
La generación automática de qi transparente provenía del flujo constante de energía a través de los cinco órganos principales.
Este proceso era lento pero estable, un recordatorio de que el cuerpo tenía sus propios mecanismos perfectos de autorregulación.
Por otro lado, el qi amarillo, pesado y terroso, recorría todo su cuerpo con cada ciclo fortaleciendo sus músculos, ligamentos y tendones.
Cada paso, cada respiración, cada impulso físico que realizaba activaba este qi, templando su cuerpo desde el interior hacia afuera.
Sus huesos, aunque aún comparables al bronce en densidad, estaban cubiertos de runas y patrones antiguos que brillaban levemente con la circulación del qi.
En su reino espiritual, la cordillera que antes se mostraba inerte ahora latía con vida.
La vegetación era exuberante, brotando de manera armoniosa, y en la cumbre de la montaña reposaba un pequeño qilin realista, cuya aura transmitía calma y serenidad.
Sus ojos parecían seguir cada pensamiento de Yami, como si percibiera su estado emocional y lo armonizara.
En los puntos cardinales, las cuatro bestias gobernaban sus respectivos territorios: Sur, Pájaro Bermellón (Zhu Que): Exudaba llamas vivas que cambiaban constantemente entre una vitalidad radiante y un aura decadente de muerte.
Su presencia recordaba al sol en todo su esplendor, aunque Yami no pudo evitar imaginarlo como un pollo calvo recién nacido, provocando un leve tic en su expresión.
Oeste, Tigre Blanco (Bai Hu): Se movía con rapidez, una pequeña criatura blanca con rayas, alas blancas y un rugido que arrastraba vientos huracanados, desplazando el aire a su paso como un tifón en miniatura.
Norte, Tortuga Negra (Xuanwu): Chapoteaba en un vasto océano, rodeada de glaciares que flotaban a la deriva.
Su presencia transmitía estabilidad y persistencia, como una montaña inmutable en medio de la tormenta.
Este, Dragón Azul (Qing Long): Se ocultaba entre las nubes, descendiendo ocasionalmente hacia un bosque interminable que llegaba al horizonte.
Su energía era sigilosa, poderosa y profundamente conectada con la naturaleza que lo rodeaba.
En el cielo, una nube dispersa de color plata sostenía una estrella brillante.
—Entonces… ¿soy de rango plata?
¿Una estrella?
—preguntó Yami, entre curioso y asombrado.
—En términos de fuerza del alma, sí —respondió Lu.
—Actualmente tu cultivo está dividido en etapas —intervino ZT—.
Solo cuando llegues a la etapa leyenda tu cuerpo podrá culminar el refinamiento de la base y condensar la verdadera energía caótica.
—En cuanto a la fuerza física, tus huesos de bronce pueden compararse con un chunin de élite o un jonin especial… ¡y solo tienes tres años y medio!
—agregó Lu, sorprendido por la velocidad de desarrollo de Yami.
Regresando a la cumbre de la cordillera, donde antes se proyectaba su verdadero yo en una pequeña choza, observaron varias proyecciones ilusorias de animales en un claro cercano.
—Mis amores, ¿qué está pasando?
—preguntó Yami, con una mezcla de confusión y diversión.
Con los ojos en blanco, Luna respondió: —Según el sistema, estas son manifestaciones de tu linaje.
—Más específicamente, del linaje de la Bestia de las 72 Transformaciones.
Este linaje no es común.
—Proviene de una cosmovisión nacida de la integración de varios mundos de cultivo inmortal —explicó ZT—.
La Bestia de las 72 Transformaciones se originó a finales de la era primordial y es una fusión de varios linajes, incubada desde el vientre del cadáver de la diosa de la vida.
—… —Yami se quedó sin palabras, procesando la magnitud del legado que llevaba consigo.
—Aparentemente, fue creada para observar cambios futuros y prevenir desastres potenciales en este mundo —agregó ZT.
—¡Santa mierda!
—exclamó Yami, como si el peso de la responsabilidad acabara de caer sobre sus hombros.
—Lo que ves ahora son proyecciones de estas bestias, y la técnica que practicas es la que permite este fenómeno —concluyó Lu.
Tras continuar sus reflexiones, llegaron a una nueva choza de unos treinta metros cuadrados, diferente a la anterior.
Alrededor, un pequeño lago reflejaba la luz del sol.
La arquitectura combinaba estilos chinos y selváticos, con un toque rústico: ventanas de papel, madera envejecida y techos de tejas irregulares.
Dentro, un pequeño estanque contenía dos peces, uno negro y otro blanco, girando lentamente en círculos sobre un pedestal donde se encontraba el reflejo de Yami.
Sus ojos ya no mostraban indecisión; se percibía ferocidad, entumecimiento y calma, aunque aún persistía un leve atisbo de inseguridad.
—No puedo engañarme a mí mismo —murmuró Yami—.
Parece que el sueño me afectó demasiado.
—Tienes muchas inseguridades —dijo Lu, con voz suave pero firme.
—No sabemos lo que nos depara el futuro.
El ataque del clan fue solo el comienzo de nuestro viaje —reflexionó Yami—.
No soy solo yo… ustedes también forman parte de esto.
Tarde o temprano las liberaré de las limitaciones del sistema.
Este mundo tiene muchas incógnitas.
—Si quiero que nuestros hijos tengan un buen futuro, ¿qué debo hacer?
—preguntó, mostrando un lado más vulnerable.
—Darling, eres tan considerado —comentó ZT con un tono apenas perceptible de burla.
—¿Quién tendrá hijos con un pequeño al que aún no le crecen pelos?
—intervino Lu, divertida.
—Lo sé, por eso esperaré hasta tener al menos 20 o 30 años —replicó Yami con serenidad.
—Tan viejo… —suspiró ZT.
—Aunque, cuando son jóvenes, muestran un encanto que mezcla lo verde y lo maduro —añadió Yami, con cierta filosofía en su tono.
—Los duraznos maduros son más dulces y jugosos —replicó Lu, evocando una metáfora casi poética.
—Suspiro… eso el tiempo lo dirá —concluyó ZT, sacudiendo la cabeza.
Tras la charla, inspeccionaron los alrededores.
ZT señaló hacia arriba: —Mira el techo.
Encima, un patrón circular de dragón estaba dividido en ocho partes.
En el centro había tres patrones tallados donde se encontraba la cola, mientras que alrededor estaba dividido en siete secciones.
—¿Qué puede significar?
—preguntó Lu.
—Tengo una idea —respondió Yami, pensativo—.
La cola representa el dantian principal, y las otras siete son los pequeños dantianos del dragón de la segunda etapa.
—¿Cómo lo sabes?
—preguntó ZT, intrigada.
—La base del baluarte caótico de la Bestia Divina es la técnica de Qi de las 33 Bestias Divinas.
La versión perfecta permite desarrollar los siete pequeños dantianos en la columna vertebral.
—Veo… son los ocho dantianos del dragón, ¿verdad?
—preguntó Lu.
—Exacto.
Esta técnica permite que Shuan adopte diferentes caminos sin interferencias —explicó Yami—.
Escogí esta técnica por esa característica.
—Entonces, los tres patrones en el dantian de la cola son… —preguntó ZT.
—El camino que elegí.
Solo uno está parcialmente iluminado; los otros siete espacios en blanco son posibilidades a las que puedo acceder.
—En varias series existen más de un tipo de energía: mana, poder de la virtud, sangre, ki de dragón, druidas, demonios, etc.
—No planeabas ser igual al Sable Tiránico, ¿verdad?
—interrumpió ZT.
—Sígueme y prosperarás; imítame y perecerás —respondió Yami—.
Cada persona tiene su propio camino.
—Exacto, eso es un hecho —añadió Lu, con seriedad.
—Bueno, es hora de cocinar —dijo Yami finalmente, con entusiasmo.
15 minutos después Yami estaba sentado en su cama, ejecutando sellos con sus manos para guiar qi y sangre en patrones específicos, controlando temperatura y energía de las llamas para la transformación de alimentos.
Con habilidad creciente, tomó los materiales del almacén del sistema y comenzó a procesarlos según las instrucciones del libro.
Al principio casi rompe la mesa con el cuchillo; su fuerza era demasiado grande.
—Siempre que adquiera suficiente familiaridad… —se dijo—.
Para tener éxito, debo transformar el qi y sangre en una vitalidad suave que la anciana y la mocosa puedan asimilar.
Esto requirió paciencia y procesamiento constante.
Una hora después —Es perfecto —dijo Yami, orgulloso de su primer intento.
—¿Esto es?
—preguntó ZT.
—Arroz quemado con carbón —bromeó Lu.
Ding… sistema: “Felicidades al anfitrión por incursionar en la comida inmortal de calidad inferior.
Nombre del plato: arroz frito con carne.
Estado [pasable].
Efecto: curación, incremento gradual de vitalidad y reparación de daños.” Ding… el anfitrión recibe 40 pts por éxito.
Ding… subprofesión habilitada: Chef inmortal, 1000 pts acreditados.
—Ustedes, mujeres blasfemas, no juzguen un burro por su pellejo —dijo Yami.
ZT y Lu lo miraron con los ojos abiertos, mientras Yami agregaba un toque final: dos jalapeños triturados para mejorar sabor y picante.
—Mucho mejor —dijo, satisfecho.
15 minutos después, un pequeño Yami salió de su habitación hacia la mesa del comedor.
—Anciana, ya no cocines.
A partir de hoy prepararé las comidas —dijo con un gesto de súplica.
Honoka dudó, pero finalmente probó: —Delicioso, si ignoras el ligero sabor quemado y el exceso de picante.
—Es pasable.
Mejoraré, y debes comer rápido; necesito ayudarte a absorber los beneficios —dijo Yami.
Después de tres doritos, Honoka tenía la cara roja, con la lengua ligeramente fuera.
—Tu imagen actual es realmente tentadora —dijo Yami, provocando un escalofrío en ella.
—Pequeño mocoso, tienes mi sangre… ¡esa no es forma de ver a tu madre!
—Deberías sentir que tu linaje está siendo digerido y reemplazado gradualmente.
Con el tiempo, cortaré completamente los lazos —dijo Yami, con frialdad, mientras insertaba qi dorado en su cuerpo.
Meridianos reparados, órganos revitalizados, energía circulando… Yami continuó el tratamiento por 16 minutos.
—Cuanto más vieja la tigresa, más voraz —dijo Yami, provocando que el cerebro de Honoka se congelara.
—¡Me llamaste vieja!
—gritó ella, En ese momento yami sintió en verdadero terror!
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