Shadow Kitchen - Capítulo 27
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- Capítulo 27 - 27 Capítulo 8 - Fango y sangre
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27: Capítulo 8 – Fango y sangre 27: Capítulo 8 – Fango y sangre El virote impactó de lleno en la frente de Samael, haciéndolo tambalear.
Sintió un dolor profundo recorrer su cuerpo, su linaje gritando dentro de él como si se desgarrara en carne viva.
Se arrancó el proyectil con desesperación, jadeando.
El cazador, rápido y preciso, volvió a apuntarle con su ballesta, pero esta vez Samael ya lo había anticipado.
Saltó hacia atrás, esquivando el disparo mientras pensaba: —Mierda… esto es grave.
Esos virotes son una mezcla de linaje vampírico y algo más… sentí cómo mis sombras gritaban como si fueran carne viva.
Si me descuido, yo…— El cazador apareció frente a él, riéndose, adivinando lo que pensaba.
—¿Morirás?
Posiblemente… hahaha.
Ambos se apuntaron al mismo tiempo: Samael con su guante y el cazador con su ballesta.
Dispararon a la vez, rodando por el suelo húmedo y fangoso.
Cuando el humo se disipó, el cazador apareció detrás de su propio cadáver, sonriendo burlón: —Vamos, vampiro, no finjas que estás aburrido.
¿No extrañabas esta adrenalina?
He cazado a muchos vampiros, pero ninguno como tú, Segador.
Samael, tratando de resistirse a la emoción de la pelea, no pudo evitar reír entre dientes mientras se arrancaba el virote de la cabeza.
—No puedo engañarte, ¿verdad?
Últimamente he estado muy estresado… pero dime, ¿qué quieres de mí?
El cazador apoyó su ballesta en el hombro, pensativo.
—Mmm… aparte de querer torturarte brutalmente y aniquilarte, no tengo nada personal contigo.
¿Y tú?
¿Me odias?
Samael sonrió de forma burlona, revelando un dejo de su antigua naturaleza.
—¿Burlarme de un humano que usa linajes vampíricos?
Eso sería caer muy bajo.
Dime, ¿qué te ofreció el vampiro del tiempo para permitirte usar su linaje?
El cazador lo apuntó, sin humor.
—Eso no te importa.
Disparó de inmediato, perdiendo el factor sorpresa.
Samael esquivó con facilidad, notando que el arma se recargaba mágicamente.
—No tendré muchas oportunidades… pero debo sacarle toda la información posible antes de que me capture—pensó mientras avanzaba a toda velocidad.
Creó dos espadas de sombra y atravesó el abdomen del cazador.
—¿Y has cazado algún vampiro… extraño?
El cazador se disparó en la barbilla, suicidándose.
De pronto, apareció detrás de Samael, con su ballesta lista.
—¿No son todos los vampiros raros?
Sé más específico, niño mimado.
Disparó al pecho del Segador, drenando aún más su linaje.
Samael arrancó el virote de su cuerpo, giró sobre su eje y, con una pirueta, apuñaló el cuello del cazador con sus espadas.
—¿Alguno cuyo linaje no lo obedeciera?
¿Te suena?
El cazador sacó una botella con polvo dorado y se la lanzó encima.
Samael gritó al instante, cubriéndose los ojos.
—¡Ahh!
¡¿Qué es esto?!
¡Mis ojos arden, no puedo ver nada!
El cazador rió cruelmente.
—Aww, ¿el niño no puede ver?
¿Qué te parecen los polvos de ajo disecados con agua bendita destilada?
Excelente invento, ¿no?
Agradéceselo a tus amigos vampiros que no paraban de matarnos.
Se acercó al vampiro cegado, lo tomó del cuello con fuerza y habló con voz firme.
—¿No te parece esto un chiste, comparado con lo que hiciste con mis compañeros aquel día, Segador?
¿Crees que un humano no puede vivir lo suficiente para ajustar cuentas?
Samael, jadeando, apenas logró responder: —Sé… que me odias, y que quieres matarme… pero este no es el momento.
Si lo haces, te arrepentirás.
Debes creerme… yo ya no tengo interés en cosechar desesperación… El cazador soltó su cuello solo para darle una brutal patada en la cara, haciéndolo girar y caer de espaldas sobre el fango.
—No me importan las palabras de un vampiro mentiroso.
¿Crees que los humanos siempre estaremos en tus manos?
¿Sabes cuántos años tuve que prepararme para esto?
Escuché que estás debilitado, que ya no eres la sombra del vampiro que decías ser.
Y ahora lo veo… estás débil, demacrado… ni siquiera quieres pelear.
Sacó de su chaqueta un farol idéntico al que Salemi había mencionado aquella noche.
Samael, al verlo, sintió un miedo profundo.
—¿Oh?
¿Sabes lo que es esto?
Se suponía que era una sorpresa… es un farol neutralizador de linaje.
Solo funciona si añades un trozo físico del linaje del vampiro que quieres capturar.
Pero tú dejaste este sitio lleno de tus sombras… Arrancó un fragmento del suelo impregnado con energía oscura y lo colocó dentro del farol, que comenzó a brillar con un prisma de colores.
Samael cayó de rodillas, completamente indefenso, mientras el cazador apoyaba su pie sobre su rostro, sonriendo con satisfacción.
—Fue una cacería fácil… es hora de dormir, niñito mimado.
Se vienen largas noches.
Samael, derrotado, alcanzó a pensar antes de perder el conocimiento: —He cometido un grave error… fui, otra vez… arrogante… El cazador lo noqueó de una patada, capturándolo con total éxito.
Mientras tanto, en el mundo humano, Fedora se vestía con ropa deportiva antes del amanecer.
Observó su guante, el último recuerdo que le quedaba de Samael, y apretó el puño con determinación.
Salió de su departamento sin mirar atrás.
Caminó por calles vacías, sin un alma despierta, hasta llegar a un parque abandonado lleno de columpios oxidados y juegos rotos.
En el centro, D’Monica la esperaba, de pie, con los brazos cruzados y una mirada seria, como si supiera que ese día Fedora acudiría a buscarla.
—Estoy lista, amiga —dijo Fedora con voz firme—.
Perdón por hacerte esperar… por favor, enséñame cómo superar a Samael.
D’Monica sonrió apenas, asintiendo, y comenzó a prepararse para su entrenamiento intensivo.
Sin saberlo, desde ese mismo día, cada segundo de la existencia de Samael estaría contado en manos de su cazador.
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