Shinkō to Risei no Aida de - Capítulo 3
- Inicio
- Todas las novelas
- Shinkō to Risei no Aida de
- Capítulo 3 - 3 CAPÍTULO 3 — El miedo a pensar en voz alta
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
3: CAPÍTULO 3 — El miedo a pensar en voz alta 3: CAPÍTULO 3 — El miedo a pensar en voz alta —¿Y si estoy usando la filosofía para huir del pensamiento lógico?
—se preguntó Rant.
La pregunta cayó como una grieta en su propia construcción mental.
Porque si eso fuera cierto, entonces la filosofía no solo fallaría… colapsaría.
La estarías usando para negar su propia base.
Sería como querer salvarte del agua incendiando el barco.
La filosofía existe porque piensa.Si deja de hacerlo, deja de ser.
Rant caminó de un lado a otro de la habitación.
Cada paso marcaba un ritmo irregular, como su mente.
No podía escapar de una verdad incómoda: Todo el mundo piensa.
No existe el ser humano que no piense.
Lo que sí existe es quien piensa poco, quien piensa a medias… y quien piensa hasta que le duele.
—El filósofo no es el que piensa —murmuró—, sino el que se atreve a llevar el pensamiento hasta el final.
Entonces lo entendió.
Una persona que sobrepiensa no está rota.Está intentando entender.
Sobrepensar no es una enfermedad en sí misma; es una búsqueda sin anestesia.
El problema no es pensar demasiado, sino no saber qué hacer con lo pensado.
Quien sobrepiensa intenta resolver su problema.Intenta no mentirse.Intenta no traicionarse con respuestas fáciles.
En ese sentido, pensó Rant, el sobrepensador es un filósofo también.Y a veces, uno muy bueno.
Porque no huye del conflicto interior.Porque no tapa el vacío con ruido.Porque prefiere el cansancio honesto a la paz falsa.
Se detuvo frente al espejo.
—Entonces… —susurró— ¿qué pensará el mundo si digo esto en voz alta?
Imaginó las miradas.
Exagerado.Complicado.Te haces bolas tú solo.Eso no sirve para vivir.
El mundo no odia al filósofo porque piense mal.Lo odia porque piensa donde otros prefieren no mirar.
Decir que todos piensan es una obviedad.Decir que todos deberían pensar… ya no lo es.
Rant apretó los labios.
Hablar así lo convertiría en problema.En raro.En incómodo.
Pero callar lo convertiría en cómplice.
Tal vez ese era el verdadero riesgo de la filosofía:no equivocarse,sino atreverse a decir la verdad sabiendo que no será bien recibida.
Y si pensar era inevitable…entonces pensar bien era una responsabilidad.
Aunque el mundo no lo perdonara por hacerlo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com