Shinkō to Risei no Aida de - Capítulo 9
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Capítulo 9: CAPÍTULO 9 — La Verdad No Grita
La habitación estaba en silencio.Ese silencio denso que no es paz,sino espera.
Rant permanecía sentado en la orilla de la cama,una hoja temblando levemente entre sus dedos.La miraba como si fuera un veredicto.
Pensó:
Si estuviera en la antigüedad, ya me habrían ejecutado.No por hereje.No por criminal.Sino por algo más imperdonable:pensar sin permiso.
No se sentía orgulloso.Tampoco asustado.Solo lúcido.
Entonces sonó.
Tok. Tok.
El sonido fue suave, casi respetuoso,como si quien llamara supiera que interrumpir un pensamientoes un acto grave.
Rant se levantó y abrió la puerta.
Era el pastor.
No venía con ira.No venía con condena.Venía con una certeza.
—Rant —dijo—, ya no tienes que huir más.La verdad está en Dios.
Las palabras cayeron como una piedra en agua quieta.
Rant parpadeó.
—¿Qué dijiste? —preguntó, no por incredulidad,sino porque quería oírlo con precisión.
El pastor repitió, sin elevar la voz:
—La verdad está en Dios.
Y entonces ocurrió.
No una revelación celestial.No un milagro.
Algo más peligroso.
Rant sonrió.
No una sonrisa burlona.Una sonrisa de quien por fin encuentra la pieza faltantey comprende que nunca estuvo donde todos la buscaban.
—Ahí está… —susurró—.Eso era.
El pastor frunció el ceño.
Rant dio un paso atrás, como si necesitara espaciopara que la idea respirara.
—Eso es lo que me faltaba —dijo—.No la respuesta…sino el punto exacto donde la respuesta deja de bastar.
El Umbral, pensó,no es negar a Dios.Tampoco es reducirlo a una fórmula.
El Umbral es este instante preciso:cuando alguien te ofrece una verdad totaly tú decides no huir…pero tampoco anestesiarte con ella.
—El Umbral está casi listo —dijo Rant, con calma peligrosa—.No como doctrina.No como religión nueva.
Como una forma de no mentirseni siquiera frente a Dios.
El pastor guardó silencio.Y en ese silencio,por primera vez,no hubo autoridad.
Solo dos hombres frente a lo mismo:el misterio.
—Van a ver —concluyó Rant, cerrando lentamente la puerta—.No una filosofía que cambie respuestas.Sino una que cambie la formaen que el mundo se atreve a preguntar.
Y cuando la puerta se cerró,no fue un acto de rechazo.
Fue el sonido exactode un Umbralterminando de construirse.
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