Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Sicario a sueldo - Capítulo 12

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Sicario a sueldo
  4. Capítulo 12 - 12 La gran cascada
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

12: La gran cascada 12: La gran cascada El camino que mostraba el mapa no era tan difícil como pensaba, solo tenía que seguir el río actual para llegar, casi sin ningún peligro.

Y digo casi, puesto que aún nos encontrábamos con algunas bestias, aunque no fue problema pasarlas con el mapa en mano.

Puesto que en la primera hora, descubrí una pequeña habilidad de este, si me concentraba lo suficiente y escuchaba los susurros sin dejarme llevar por estos, estos mismos susurros me podrían mostrar los peligros ocultos de la zona, más específicamente los mostrados como puntos rojos, gracias a esto aunque aún nos mantuvimos medianamente seguros, cada que encontrábamos o veíamos un punto rojo, nos desviamos para pasar la zona de peligro.

Aunque parecía una habilidad sorprendente, me pedía gastar 10 de vitalidad y 30 de resistencia por cada segundo de activación, además de que me dejaba desorientado unos minutos cada que lo usaba.

Así que no podía mantenerse activo por mucho tiempo, solo lo activaba de vez en cuando.

—Grrr Escuché un pequeño gruñido, dejé en uno de mis sacos el mapa y dirigí mi mirada hacia Luna.

Esta se encontraba jugando dentro del río, fue hace media hora que la deje jugar dentro, el porqué?, Luna empezó a quejarse e inquietarse, así que para evitar contratiempos la deje que haga lo que guste siempre que me siga.

Pero debido a esto tuve que convertirme en la mula de carga de todas nuestras cosas.

—Cual de los dos es la mascota ahora, ¿eh?

Sin más, chasquee la lengua mientras continuaba avanzando manteniendo un ojo sobre Luna, la cual se encontraba masticando algunos peces de diversos colores.

—Hmmm, la pesca podría ser una fuente de comida confiable, tal vez lo intente… En definitiva la pesca podría ser una buena alternativa a la caza, aunque primero necesitaria crear una lanza o una red de pesca, creo que esta idea la implementare cuando consiga el PR restante.

Poco a poco nos acercamos al lugar hasta que desde una distancia media al que indicaba el mapa, escuche el sonido del agua chocando, sonaba como… ¿una cascada?

Llame y obligue a Luna a que dejare de jugar mientras me seguía, corriendo por el río pude ver el límite de esta.

—Una cascada jajajajaja.

Llegamos.

Solté mientras llegaba al límite del río justo en donde desembocaba a la cascada.

La cascada era enorme, lo suficiente para pensar que estaba justo en el límite de un vacío interminable.

Sacando una vez más el Mapa, este me apuntaba directamente a unos dos kilómetros más.

Ni tanto ni poco si solo dejamos de lado el cómo bajamos.

—El otro punto también está en este lugar… Me sobé la sien mientras pensaba en una forma de poder bajar.

Claro podría intentar bajar con cuidado entre las cornisas del lugar, fácilmente podría hacerlo pero el que no lo lograra sería Luna, su enorme y gordo cuerpo no lo soportaría.

—¿Tendrá suficiente vitalidad para soportar una caída de esta altitud?

La mire con un poco de cuidado mientras soltaba esa pequeña e inofensiva pregunta.

Rápidamente Luna se alejó un poco de mí, parecía que entendió lo que estaba diciendo.

Aunque quería negarlo, estaba tentando a hacerlo.

Agarre una piedra medianamente grande y la deje caer en el vacío, un segundo y luego otro hasta que sumaron 16 segundos.

—Hmm diría que son unos 560 metros… La caída era mucha, no creo que sobreviviríamos si caemos a esa distancia, la única salida sería encontrar otro lugar donde descansar o intentar bajar y el tiempo que nos quedaba no nos daría para lo primero.

—Esto es un poco estresante— Solté con un suspiro mientras me quitaba los sacos del cuerpo y sacaba unas cuerdas hechas de tendones.

Tomé una cuerda y con cuidado, até un extremo a mi cintura y el otro a Luna.

Podría haberla dejado atrás, después de todo, era una carga extra que me dificultaba el avance.

Pero tras haber pasado varios días juntos, no podía simplemente abandonarla sin esperar obtener algún beneficio a cambio.

—Si tenemos cuidado al bajar, tal vez podamos usar las cornisas de la montaña para que te apoyes y así ir descendiendo poco a poco —explique a Luna— Tomará tiempo, pero mucho menos que encontrará otro sitio en este lugar abierto.

Solté un suspiro y me preparé para el descenso.

—Bueno, si no nos arriesgamos, no lograremos nada —dije, dejando las cosas firmemente atadas a mi cuerpo.

Con lentitud, fui descendiendo primero, buscando puntos de apoyo en las cornisas.

Uno de mis pies logró hacer contacto con el primer saliente, al estar parado en esto me aseguré de mantenerme lo más alejado posible del borde, para que Luna pudiera bajar con seguridad.

Mientras descendía, no dejaba de vigilar su gran cuerpo, estaba ayudando a mantener el equilibrio y evitar que resbalara.

A pesar de su gran tamaño y aspecto robusto, sorprendentemente era más ágil y flexible de lo que imaginaba.

Y así poco a poco estuvimos bajando, los rayos de sol cada vez disminuyeron mas y mas, en cada bajada tuvimos cuidado de no caer y gracias a nuestro cuidado llegamos casi a la mitad de toda la bajada.

—Solo unos tramos más — Dije sintiendo el cansancio acumulado en mis músculos.

Me preparé para dar el siguiente paso, apoyando con cuidado mi pie en el siguiente saliente.

Pero justo cuando me disponía a mover el otro pie, mi mano se resbaló.

El corazón me dio un vuelco al sentir la pérdida de equilibrio.

—Mierda.

En un instinto desesperado, extendí mi mano para aferrarme a la cuerda que me unía a Luna, pero en el proceso, mi cabeza chocó bruscamente contra la pared rocosa.

El impacto me dejó aturdido por un instante y el aire en mi cuerpo se escapó con un pequeño quejido.

Sentía como el lugar se volvía medio borroso mientras intentaba subir por la cuerda, fue ahí donde sintió un tirón arrepentido.

Luna, al percibir la tensión en la cuerda, había comenzado a arrastrarme de vuelta hacia arriba.

—¡Eso es, así!

—grité, sintiendo cómo mis músculos se esforzaban para ayudar en el ascenso.

Al llegar al punto de apoyo donde estaba Luna, me dejé caer cansado y mareado por el golpe.

Algo peor que el cansancio era mi confusión, normalmente no me cansaría o cometería ese pequeño error, pero desde que llegué empecé a sentirme más cansado ya sentirme débil, más débil de lo que debería.

Antes pensé que era porque aún no me acostumbraba a este mundo pero ya paso medio mes desde mi llegada y seguía con esa sensación.

Es como si estuviera… incompleto.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo