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SISTEMA BIOCOMPUTACIONAL SUPERORDENADOR - Capítulo 362

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Capítulo 362: Más Poder

Ahora que la lucha por fin había terminado, Erik se acercó a la derrotada Dalia Espinasombra con extrema cautela. La otrora poderosa criatura yacía ahora marchita y vencida, su aspecto, antes hermoso, estropeado por los signos de su derrota. Sin embargo, incluso en ese estado, su presencia aún poseía un encanto que no podía negarse.

—Por los Antiguos, eso ha sido duuuuuuuuuuuuro —murmuró, mientras sus ojos recorrían los intrincados patrones de la planta marchita—. Pensar que tanta belleza podía albergar tanto poder.

Incluso en su estado moribundo, no pudo evitar sentirse impresionado por los restos del otrora majestuoso thaid de tipo planta. Los tentáculos retorcidos y los pétalos marchitos aún desprendían un encanto espeluznante que lo cautivaba y mantenía su atención.

Al mirar los tentáculos cercenados que estaban esparcidos por el suelo, no pudo evitar recordar lo intensa que había sido la lucha. Los tentáculos habían atacado a la velocidad del rayo, poniendo a prueba sus reflejos y su agilidad.

—Ojalá yo pudiera hacer lo mismo… —masculló Erik, con un tono lleno de una mezcla de respeto y frustración—. Maldita sea… si me hubiera alcanzado una sola vez, habría sido hombre muerto… Esquivarlos no fue tarea fácil.

Sintió los restos de adrenalina corriendo por sus venas mientras se pasaba una mano por el pelo empapado y sintió el impulso de reír. La imagen de los tentáculos azotándolo y tratando de alcanzarlo con la intención de matarlo aún estaba muy fresca en su mente.

Cuando Erik se acercó a la planta, se percató de un extraño líquido que goteaba de ella y manchaba el follaje que había debajo.

El líquido brillaba con un resplandor que parecía venir de otro mundo, creando una luz espeluznante en la zona que lo rodeaba y goteando una pequeña gema en el cuerpo de la criatura, de modo que quedó incrustada allí.

No sabía de dónde venía ni cuáles eran sus propiedades, así que no pudo evitar sentirse fascinado por esta extraña sustancia.

—Sistema, ¿qué es eso? —le preguntó el joven al superordenador biológico.

[RESPUESTA: ESA ES LA SAVIA DE LA CRIATURA. ES EL EQUIVALENTE A SU SANGRE, ASÍ QUE DEBES BEBERLA PARA OBTENER EL ADN DE LA CRIATURA.]

—¿Es seguro? —volvió a preguntar el joven.

[RESPUESTA: SÍ.]

Erik se arrodilló con cautela junto al thaid destrozado, sus ojos recorriendo los pétalos marchitos que sostenían la gema carmesí en su abrazo. En medio del paisaje desolado del bosque moribundo, la piedra preciosa brillaba intensamente, casi como una gota de sangre. Daba la impresión de que pulsaba con una luz tenue y etérea, lo que atrajo su atención.

Erik extendió la mano con cierta inquietud y curiosidad natural y retiró la gema de su anclaje.

—Y supongo que esto sería el equivalente al poder de cristal cerebral, ¿verdad?

[RESPUESTA: EN EFECTO.]

—Supongo que debería tragármelos ambos para obtener el poder de cristal cerebral del thaid —dijo el joven de nuevo en voz alta.

Sintió una oleada de energía recorrer su cuerpo cuando las yemas de sus dedos rozaron la lisa superficie de la gema. Era casi como si reconociera su tacto.

Era diferente a cuando obtenía cristales cerebrales de thaids de tipo animal. Aun así, especuló que esto se debía a que el que sostenía pertenecía a un monstruo de tipo planta en lugar de a uno de tipo animal, y que había una especie de resonancia entre el cristal cerebral y su poder de cristal cerebral de nacimiento. Por supuesto, todo eran suposiciones.

Sin embargo, el joven pudo detectar un débil zumbido que resonaba en su propio ser, como si la gema contuviera un poder latente a la espera de ser liberado y utilizado.

Cuando Erik miró la gema más de cerca, quedó asombrado por su intrincado diseño. El color parecía brillar y cambiar, proyectando fugaces reflejos del entorno que la rodeaba. Era una visión que acaparaba toda la atención.

Tras respirar hondo un par de veces, Erik tomó la decisión de consumir la gema y el líquido, confiando en que el superordenador biológico le había informado de que hacerlo no entrañaba ningún riesgo.

[ADN DE LA DALIA ESPINASOMBRA ADQUIRIDO. INICIANDO EL ANÁLISIS.]

[ANÁLISIS COMPLETADO.]

[SE REQUIEREN 100 PUNTOS DE ADN PARA EXTRAER EL ADN.]

[7190 PUNTOS DE ADN DETECTADOS. ¿COMENZAR EXTRACCIÓN?]

—Ahora no —dijo el joven.

[CRISTAL CEREBRAL DE LA DALIA ESPINASOMBRA ADQUIRIDO. INICIANDO EL ANÁLISIS.]

[ANÁLISIS COMPLETADO.]

[SE REQUIEREN 100 PUNTOS DE ADN PARA EXTRAER EL PODER.]

[7190 PUNTOS DE ADN DETECTADOS. NO SE ACONSEJA LA EXTRACCIÓN; EL HUÉSPED TIENE UN ADN INCOMPATIBLE.]

[EXTRACCIÓN ABORTADA]

Después de eso, ya no había ninguna razón para que Erik siguiera allí, así que decidió buscar un lugar donde parar, descansar y comer antes de continuar su viaje.

—Sistema, ¿hay alguna forma de que absorba los cristales cerebrales que he conseguido sin perder el conocimiento y aliviando el dolor?

[RESPUESTA: ES POSIBLE ACELERAR EL PROCESO AUMENTANDO EL CONSUMO DE ENERGÍA. NECESITAS USAR MÁS PUNTOS DE ADN.]

—¿En serio? ¿Por qué no me lo dijiste antes? —preguntó Erik.

[RESPUESTA: HABRÍA SIDO INEFICIENTE USAR MÁS PUNTOS DE ADN PARA ALGO QUE PODÍAS SOPORTAR. ADEMÁS, ESTABAS RELATIVAMENTE A SALVO EN CASA Y NO HABÍA NECESIDAD DE ACELERAR EL PROCESO.]

Erik habló con el superordenador biológico durante todo el tiempo que estuvo desplazándose. El joven decidió hacer uso de las funciones que ofrecía este sistema para obtener los cinco cristales cerebrales que había adquirido previamente. Todavía necesitaba absorber el poder de cristal cerebral de Hais, y estaba contando los segundos hasta poder hacerlo porque le sería de gran utilidad.

Cuando Erik emergió de las profundidades del corazón del bosque en deterioro, descubrió que se encontraba en el territorio de la Dalia Espinasombra. Aun así, estaba empezando a abandonarlo, ya que los árboles retorcidos daban paso a una extensión de terreno más abierta. La presencia opresiva que se había sentido en las profundidades que acababa de atravesar pareció disminuir, lo que resultó en una sensación más ligera en el aire. Se detuvo un momento para ordenar sus pensamientos y observar el entorno que tenía ante sí.

Mientras se abría paso para escapar de las garras del bosque, parecía como si la vegetación hubiera empezado a respirar de nuevo. Todo lo que la luz del sol tocaba se iluminaba con un cálido resplandor al pasar a través del dosel en el cielo. Las sombras, antes espeluznantes, se movían ahora con una sensación de libertad, armonizando sus movimientos con el suave vaivén del follaje sano que quedaba.

Tras su encuentro con la Dalia Espinasombra, los ojos de Erik recorrieron la zona a su alrededor mientras procedía a abandonar el lugar, asimilando las secuelas de la planta que devoraba tanto a thaids como a animales. Los restos esqueléticos de varios animales que el abrazo del thaid había matado eran visibles en el suelo del bosque. Sus formas sin vida servían como un crudo recordatorio de los peligros que acechaban en el núcleo en descomposición del bosque.

Sin embargo, a pesar de la devastación, empezaba a haber indicios de cambio y renacimiento. Los tentáculos que una vez lo habían enredado y constreñido yacían marchitos y sin vida, sus formas retorcidas reducidas a meras reliquias del antiguo poder del thaid.

A medida que avanzaba por el bosque, se desintegraban bajo sus pasos, dejando un rastro de deterioro a su paso. Continuó caminando, con la zancada cada vez más ligera y el corazón lleno de un nuevo aprecio por el delicado equilibrio entre la vida y la muerte.

El bosque lo había puesto a prueba y le había planteado problemas que resolver, y como resultado, había salido de la experiencia siendo más capaz. El instinto de Erik lo llevó a un pequeño claro dentro del bosque, un espacio relativamente abierto donde el dosel superior permitía que se filtrara la luz del sol. Parecía un lugar apropiado para tomarse un momento para recuperar el aliento y encontrar un alivio temporal de las amenazas que seguían acechando en la oscuridad a su alrededor.

Erik registró a fondo la zona con ojo vigilante, buscando cualquier indicio de peligro inminente. Inspeccionó los altos árboles que lo rodeaban, satisfecho de saber que estaba protegido por el momento.

El falso despertado concentró su maná y lo canalizó hacia la vegetación que lo rodeaba, recurriendo a la esencia del poder de cristal cerebral de nacimiento con el que había nacido. Lanzó los brazos hacia fuera con las palmas hacia el suelo e invocó el poder de manipular el crecimiento de las plantas. Inmediatamente, la vegetación comenzó a brotar debajo y alrededor de él con un despliegue de vibrante verdor.

En cuestión de momentos, las plantas crecieron más altas y densas, creando una barrera que lo protegía de miradas indiscretas y posibles amenazas. Las gruesas enredaderas que trepaban por los árboles cercanos, entrelazándose y tejiéndose para formar un capullo natural a su alrededor, ocultaban el paradero de Erik. Bajo sus pies comenzaron a crecer exuberantes helechos y otra vegetación, transformando el suelo en un lecho mullido y reconfortante.

Mientras el joven trepaba por uno de los imponentes árboles, localizó una rama robusta en la que pudo posarse para inspeccionar su entorno. Desde este punto de observación elevado, pudo ver toda la extensión de su creación, que era un santuario oculto entre el caos del bosque.

El joven se instaló en el refugio seguro que acababa de descubrir, que era un mosaico de hojas de colores y flores en flor. En medio del caos, el suave susurro de las hojas actuaba como una canción de cuna, evocando sentimientos de paz y serenidad en quien lo escuchaba.

Erik por fin pudo tomarse un tiempo para descansar y recuperarse, gracias a su capacidad de permanecer oculto y protegido por su poder. Descansó sus ojos cansados y permitió que la energía natural de las plantas impregnara su cuerpo para reanimar su espíritu.

—Sistema, ¿puedes decirme cuántos puntos de ADN necesito para obtener los cinco poderes de cristal cerebral sin perder el conocimiento ni sentir dolor? —preguntó Erik.

[RESPUESTA: NECESITAS 400 PUNTOS DE ADN MÁS PARA NO SENTIR DOLOR Y NO PERDER EL CONOCIMIENTO; SIN EMBARGO, TENDRÁS QUE ESPERAR UNA MEDIA DE 6 HORAS POR PODER PARA OBTENERLOS TODOS, LO QUE SIGNIFICA QUE TENDRÁS QUE ESPERAR 30 HORAS PARA OBTENERLOS TODOS. ¿QUIERES INICIAR EL PROCEDIMIENTO?]

—Sí, inicia el procedimiento ahora.

[ENTENDIDO. 4600 PUNTOS DE ADN USADOS. 30 HORAS HASTA QUE TERMINE EL PROCEDIMIENTO.]

—Bien… Ahora que esto es posible, podré conseguir los poderes de cristal cerebral a pesar de estar en este puto agujero —se dijo Erik a sí mismo.

—No sé si me permitirá hacer lo que tenía en mente, pero el poder de Hais será útil. Además, si consigo controlar las plantas a la vez que las hago crecer, obtendré un poder similar al de Marta, pero al menos podré controlar todo tipo de plantas, no solo las enredaderas espinosas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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