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Sistema cultista en marvel - Capítulo 234

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  4. Capítulo 234 - 234 Capitulo 234 Hela Ragnerer
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234: Capitulo 234: Hela Ragnerer 234: Capitulo 234: Hela Ragnerer Despues de un largo viaje atravezando un bosque, rios y paisajes extraños de tonos antiguos, siguiendo un camino que si no fuera porque estuviera hecho atravezando la isla de forma recta, entonces atravezarla para llegar hasta el centro cruzando colinas, rios, lagos y acantilados, entonces les llevarían más que un solo dia.

Tuvieron que tomar varias paradas, al final, tenían cuerpos de tres niños, su fuerza y resistencia no era tan buena, por lo que el viaje que el barquero había dicho que les llevaría medio dia, les tomó mucho más que eso.

Por suerte el camino era suficientemente seguro, dejando de lado la abundante cantidad de ratas gigantes con las que tuvieron que pelear.

Aquí se dieron cuenta de que esta criatura era seguramente la más abundante y evidentemente la más débil de toda la isla.

Se dieron cuenta de esto, ya que mientras pasaban por el risco de una colina, se encontraron un paisaje cubierto de hermosas flores coloridas que cubrían la pared de la colina como un hermoso mural colorido.

Ese paisaje fue suficientemente bonito como para hacer que Hela y Dalia se sintieran agradables a la vista, Dalia incluso quiso tocar los pétalos de esas flores.

Si no fuera porque hela notó el problema a tiempo, Dalia se habría perdido en el camino.

Debajo de las flores, un sinnúmero de cadáveres esqueléticos de ratas se había juntado, tapado apenas por hojas caídas que los cubrían.

Las flores tenían un aroma atractivo que atraía a los animales, y cuando estos se asercaban, sacaban un apéndise como una boca que se estiraba y mordía a las criaturas, luego inyectaba una sustancia sedante que calmaba a las presas, dejándose llevar por la flor.

Estas se cierran como capullos y comienzan el trabajo de digestión, al final solo escupen los huesos que ya nisiquiera tienen nutrientes.

Cuando el grupo de tres miró esta escena, se sintieron realmente sorprendidos, tambien aumentaron la categoría de peligro que puede haber en esta isla.

En el camino, un hacha de Dalia se desperdició, el metal mordido por varias ratas lo terminó por desgastar hasta que se partió en fragmentos.

De las casi treinta flechas que Magnus tenía, solo menos de diez sobrevivieron, con cinco siendo las flechass blancas especiales que había hecho en aquel entonces, las tres restantes se terminaron por romper en astillas.

El caballo fue herido, y Hela se sentía exausta, luchando con un cuerpo de una niña débil y solo sirviéndole su experiencia en combate para seguír adelante.

Cuando comenzaba a anocheser y el grupo se sentía exausto, sintiendo que no podrían llegar a su meta, fue que finalmente la vieron.

Una ciudad iluminada con la luz del atardeser, tintes amarillentos y naranjas que golpeaban el costado de las paredes de la ciudad en reciente construcción.

En los alrededores donde la oscuridad y sombras comenzaban a llenar el lugar, grandes antorchas que rodeaban las paredes comenzaban a iluminarse, y directamente frente a el camino por donde llegaban, se mostraba una gran puerta de la ciudad donde se podía pasar.

…

Cuando el grupo de hela llegó a la ciudad, ya era tarde.

Las puertas no tenían un orario específico de entrada y salida, sin embargo la norma era que las personas llegaran durante el dia, entonces, cuando un guardia recien contratado que estaba despidiendo a algunas pocas personas que iban de salida miró a este trio peculiar, realmente se sorprendió.

El equipo de hela dio un paso adelante, pidiendo la entrada a la ciudad.

El guardia estaba sorprendido, sin embargo, al verlos asercarse, rapidamente tomó la postura para resibír personas, la cual había practicado mucho ultimamente.

-Bienvenidos, jovenes.

¿Piensan quedarse unos dias o a largo plazo?

Estas preguntas eran lo básico.

Claro, pedír identificaciones y demás es una tontería, aquí llegan personas de todo el mundo, así que muchas preguntas redundantes se pasan por alto.

Apenas lo básico se pregunta, y para esto, es necesario primero hacer este cuestionamiento.

-¿Cual es la diferencia si me quiero quedar unos dias y mucho tiempo?

Preguntó Hela al estar frente al guardia, el cual parecía ser un simple civil común.

El guardia sonrió ya acostumbrado a esta pregunta y dijo.

-Las diferencias no son muchas.

Principalmente, los dos tienen la oportunidad de entrar a la ciudad y a la mazmorra, ambos obteniendo dos tarjetas de entrada distintas, Gris y negro.

La gris es el pasaje de visita, explorar la ciudad y entrar a los primeros diez pisos de la mazmorra es lo básico, costando dos monedas de plata en la entrada; por su puesto, eso es solo temporal, el precio aumentará en el futuro.

La negra es mucho mejor, cuesta cinco de plata, pero la residencia es de un año y obtienes muchos veneficios, el registro en el ayuntamiento con toda la ayuda correspondiente para exploración de la mazmorra, por fuera tienes preferencia en rentar una casa o descuentos en restaurantes y estadías en posadas; La ayuda es mucho más, y se está impulsando que las personas puedan mudarse a la ciudad, temporalmente es la mitad de precio, eso hasta el primero de Enero del siguiente año.”” El guardia dio una explicación breve de los beneficios de ambas cosas.

Hela y su grupo eran los únicos que estaban entrando, así que explicó un poco más.

Sabía que el grupo debió haber pasaddo por aquel camino donde casi nadie normal podría pasar, almenos él estaba seguro de no hacerlo, por lo que entendía que estos niños deberían tener alguna capacidad combatiba suficientemente competente.

No preguntó por sus padres o esas cosas, entendió que al estar en este lugar, hacer la menor cantidad de preguntas es lo básico a saber, y explicar lo mejor que puedas es otra regla.

Así que respondió todo lo que Hela quería saber.

Cuando hela entendió algunas cosas, finalmente pagó por la entrada de los tres, más un corto precio por magnus.

Lo que ella había pagado era una residencia larga.

Podía ver que varias personas que salían, mostraban una simple tarjeta de metal gris, y los guardias los dejaban salír sin mucho problema, mientras que otro par mostraban tarjetas negras, pero el número era sin duda menor.

Dalia miró como una mujer que al caminar fuera de la ciudad y alejarse unos cien metros, lanzó una magia que creó en el suelo una formación magica grande, y tras un parpadeo, la mujer desapareció.

El guardia que estaba entregando el cambio miró eso como si no fuera nada, y dijo.

-Ah, eso, un visitante se teletransportó, la ciudad tiene una barrera espacial antiaparición, solo la barrera deshace esta barrera a cien metros desde las paredes de la ciudad, sin embargo no piensen que teletransportarse aquí es muy facil, la isla misma tiene una barrera magica, para las personas comunes es imposible aparecer aquí, y solo los que tienen permiso pueden hacerlo.

Dalia abrió mucho los ojos.

-¿Magia real?

El guardia sonrió y dijo.

-Así es, cómo verán acontinuación, esta ciudad es la más magica de todo el mundo.

El hombre sonrió, finalisando la entrega de dinero y dando unos pasajes.

Apuntando hacia una cabina por detrás, dijo.

-Vallan allá, esa es la caseta de registro a largo plazo, les arán unas preguntas y despues de completarlo todo, podrán entrar como residentes.

Despues de decir esto,El guardia se apartó y dejó que su grupo pasara.

Hela asintió mientras veía a las pocas personas que salían.

Algunos vestidos de forma extraña, cargando algunas cosas peculiares con forma de pedazos de animales.

Hela no sabía lo que eran, pero esas personas al alejarse, caminaban por otro camino muy diferente al que ellos tomaron, varios desapareciendo con la misma magia que la mujer anterior.

Al entrar en la ciudad, pasaron facilmente por debajo de la muralla.

Cuando lo hicieron, hela sintió el escanéo de algúna cosa, como si un ojo gigante la viera, entendiendo que era la barrera, buscando personas sospechosas.

Esa sensación llegó y desapareció, sintiendo apenas como le dejaban una marca de seguimiento simple.

Ella sentía que podía quitársela facilmente, si tuviera su fuerza de antaño, romperla y pedír una explicación era lo básico a hacer.

Pero ahora sin fuerzas..

Ella escucchó un dicho muy interesante, “Cuando vas a roma, as lo que los romanos”.

Entonces lo iba a seguír sin duda ahora que no tenía fuerzas.

Llegando a la pequeña cabina, una mujer con un vestido como una monja les sonrió y despues de preguntar por algunas tablillas que el guardia les había entregado al pasar, asintió y comenzó una simple entrevista.

Las cosas fueron simples, con hela teniendo que mentir un poco pero no había mucho problema, despues de unos minutos, les entregaron tres tarjetas las cuales todos tuvieron que gotear una gota de sangre y al ahcerlo, las letras grabadas se iluminaron cuando se conectaron a sus dueños.

-Así algunas personas no podrán robarlas y usarlas usando su identidad, solo funcionan cuando están en manos de sus dueños.

Dijo La monja recepcionista.

Todos lo entendieron y pronto, resibieron sus tarjetas.

Hela miró la suya.

“Nombre: Hela Ragnarer.

Edad: 8 años.

Ciudad Natal: Noruega.

Profeción:– Especialidad:– Clave: 2556.” Ella cambió su apellido, edad y nacionalidad, cosas pequeñas sin mucha importancia, aunque estaba felíz de cambiar el odioso apellido Odinson por algo nuevo.

Aparte de estas simples cosas, estaba un gran signo triangular con una sensación que a Hela le hizo sentír como si esto tuviera una pisca de divinidad.

Era solo una pizca y no se lo tomó enserio, sin embargo entendió que lo que dijo aquél hechizero en su carta hacia ella, era real, aquí habían dioses.

Despues de ella fueron los hermanos y con esto, ya estaban registrados para entrar en la ciudad.

Cuando su grupo logró pasar, lo primero que vieron, fue una mirada medio vacía.

No, no era que estuviera vacío, mientras caminaban, se encontraban con muchas personas caminando a los lados de la calle, pero era pocas, los que sí se escuchaban, eran los gritos, risas y discuciones desde dentro de los locales.

Un par de hombres entraron en un local, cuando la puerta se abrió, los sonidos de risas y discuciones sonaban, hasta que la puerta se cerró detras de ellos, amortiguando el ruido.

No era que el lugar estuviera vacío, sino que las personas de aquí estaban comenzando a descansar, regresando a sus casas o llendo a bares.

-Parece que llegamos en una hora tardía.

Dijo Dalia, su tono era cansado y tras un largo viaje, despues de mirar un tiempo la ciudad, no penśo mucho y quiso encontrar un lugar donde descansar.

Magnus era lo mismo, así que hela en lugar de intentar explorar, siguiendo la sensación exausta de su cuerpo joven, pensó que por hoy, sería bueno descansar.

La exploración sería para el próximo dia.

Siguiendo el camino recto, pronto llegaron frente al gran obelisco.

Lo que llamaron como la torre de babel, una gran torre que se elevaba sobre el piso a gran altura.

Debajo estaba el ayuntamiento y al lado, hela encontró un pasaje por donde continuaban saliendo personas con bolsas llenas de materiales extraños.

Despues de mirar un poco, pronto encontraron una posada, donde para quedarse les costó unos pocos simples Fee de plata, aparte de la comida y medicamento para heridas, así como el cuidado del caballo en el establo.

El tratamiento de heridas fue más costoso, pero hela ahora era algo rica y no dudó en gastar el dinero.

Cuando hela subió las escaleras hacia lo que sería su próxima zona de residencia por unos dias, lo primero que hizo al entrar, fue ducharse, varios dias de viaje, un dia en el mar y otro dia en un viaje largo, incluso si no tenía problemas con marchas de este tipo, la verdad era que en cuanto tuvo la oportunidad, ducharse fue lo primero que pensó en hacer.

Despues de una ducha relajante, dejando ir todos su cansancio por el desagüe, se cambió de ropa y luego salió con pasos cómodos del baño.

Se sentó sobre la cama, mirando por la ventana como la escena nocturna de esta ciudad en nueva construcción se comenzaba a iluminar.

Lámparas de fuego fatuo blanco se iluminaban a interbalos alrededor de las calles principales, farolas que flotaban a unos tres metros del suelo, solitarias y que evitaban que el lugar fuera invadido por la oscuridad.

La escena de todas las farolas encendidas fue sin duda un espectáculo digno de apreciar.

En la fuente central se iluminó con un tono azulado, parećia como si el agua tuviera un brillo propio.

En las calles que aún parecían nuevas, caminaban personas de varias etnias y vestimentas.

Ella notó que habían más personas comúnes, sin embargo, el sentimiento de personas con magia era abundante.

No solo hechizeros, se encontró con la vista de dos hombres que vestían ropas de cuero grueso, cubriendo sus cuerpos musculosos, usando hachas pesadas en sus espaldas.

Eran guerreros fuertes que hela estaba segura que un humano común no podría usar.

En otra esquina, se encontró con una chica pequeña, la cual pareció ser molestada por un hombre, entonces esta lo golpeó, sin embargo la escena de el hombre siendo golpeado no apareció, sino que el hombre se rodeó con una burbuja controlada por la chica, y despues de flotar varios metros, calló sobre el tejado de otra casa.

La chica miró eso y luego siguió caminando tranquilamente por la calle, desapareciendo en una esquina.

Hela miró esto desde su ventana, sus ojos estaban muy interesados en toda esta vista.

Sus ojos pacíficos miraban la entrada de la supuesta mazmorra.

Por ahora no queŕia pensar en otros dioses ni nada de eso.

Solo queŕia volver a ser fuerte.

Solo nesecitaba fuerza, cosas como riquesa, rreconocimiento,honores y títulos no le servían tanto como su fuerza.

Cuando fuera suficientemente fuerte, todo lo demás llegaría por si solo.

Pensando así, ella cerró la ventana.

Esta ciudad aún emanaba una sensación caótica, simple y nueva.

Ella había llegado en un buen momento.

Ella lo sentía, estaba segura de que usaría esta pequeña ciudad como el lugar donde comenzaría su marcha hacia la sima de su poder una vez más.

Su figura pequeña se levantó sobre el suelo, creando una espada en su mano, apuntándola hacia el techo, ella dijo al cielo.

[Aquí hela Ragnarer comenzará un viaje.

Maldito viejo, prometo que volveré y seré más fuerte que nunca.

Te arrepentirás de solo haberme cellado.

Su postura heroica y desafiante se interrumpió cuando la puerta fue tocada.

*Toc, Toc, Toc* -Líder, la tendera dijo que la comida y demás cosas ya están.

Bajemos para comer.

La voz de dalia sonó, interrumpiendo el monólogo de hela.

Esta no dijo nada, sintiendo como su estómago gruñía, hizo desaparecer su espada y dijo.

-Ya voy.

Despues de decir esto, se ocupó un poco de su imagen y luego salió.

Al abrir la puerta se encontró con la imagen de Dalia y magnus, ambos niños parecían muy emocionados por poder comer despues de un viaje tan largo.

La puerta de la habitación se cerró, dejando una oscuridad y silencio atrás.

Los sonidos de la charla de hela y los niños resonó junto a pisadas en la madera, hasta que desaparecieron a lo lejos.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines Votos y comentarios, plox.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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