Sistema cultista en marvel - Capítulo 247
- Inicio
- Todas las novelas
- Sistema cultista en marvel
- Capítulo 247 - 247 Capitulo 247 Voluntad ardiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
247: Capitulo 247: Voluntad ardiente 247: Capitulo 247: Voluntad ardiente El grupo de mujeres trabajó mucho para recojer los materiales dispersos.
Lo que lograron obtener, fueron cuatro cajas de suministros, las cuales cargaban con bolsas de grano y pan.
Lamentablemente, el pan se desperdició en el camino y solo pudieron tirarlo de mala gana.
Tres barriles de agua, una caja con artículos de valor y trece maletas con ropa de varias mujeres.
Aparte de esto, fueron algunos materiales de la galota encallada y herramientas que no se hundieron en el mar.
Dos velas rotas, cuerda, redes y tablones de madera.
También algunos martillos o escobas y palas.
Despina intentó obtener algunas cosas más, pero con solo las manos desnudas y ningúna herramienta grande, solo pudieron quedarse con las cosas que podían cargar entre ellas.
Una vez habiendo acomodado todas las cosas, Despina hizo cálculos simples de la cantidad de comida ingerida por dia y el número de personas en su grupo.
Con las cuatro cajas de suministros, calculó que les podría durar almenos seis dias de comida para un total de 38 personas.
Esto er incluso cuando comían porciones pequeñas.
No era suficiente, por lo que pensó que al no encontrar un camino para ir a la civilisación, solo les quedaŕia cazar su propia comida.
Para el final del dia, todas estaban exaustas.
Las únicas tres niñas supervivientes con edades menores a los diez años estaban dormidas.
Parecía que el mundo las desfavoreció desde que las madres de esas tres pequeñas habían sido quienes calleron al mar.
Despina junto a otra mujer llamada Tatiana las cuidaron.
Habían sido madres y perdieron a sus hijas en la guerra, tenían un amor materno que sentían que podŕian compartir con esas tres pequeñas.
En la noche fria, con una fogata simple creada con la ayuda de un pedernal, las 35 mujeres restantes miraban el fuego con expreciones aturdidas.
El viento era frio y los ruidos extraños del bosque les hacía sentír temerosas, queriendo asercarse a la fogata central mientras se acurrucaban entre ellas.
Sin más trabajo por hacer, Despina junto a otras miraron el fuego con expreciones aturdidas, cada una pensando en el pasado y lo que sería de su futuro.
-Entonces..
¿Que ahcemos ahora?
Preguntó una chica.
-No lo sé..
Respondió otra.
-Yo quiero ir a casa.
Dijo una voz más joven que las otras.
-¿Crees que yo no?
Quiero estar en mi cama, leyendo un libro y saliendo en la noche a bailar.
Las discuciones eran variadas, pero todas tenían de acuerdo que estar en esta isla desconocida no era nada cómodo.
Bajo la luz del cielo estrellado, Despina miró lo que sucedía frente a ella.
Lira tambien prestaba atención a las charlas mientras miraba a Despina quien ahora era la líder del grupo.
-Hermana..
¿Que aremos?
Lira preguntó en voz baja, con un tono lastimoso.
Despina miró su expreción, sintiéndo culpa en su corazón.
Si no huviera sido por insistír en llevársela, seguramente esta niña aún estaría viviendo en un hogar con techo sobre su cabeza, comida y mantas en la noche.
Ella sintió esta sensación de tristesa, sin embargo, pronto pensó; Tal vez no huviera sido así.
Habían escapado debido a la guerra, incluso si se quedaban en sus casas, ¿Que sería de sus vidas?
Seguramente nada bueno.
Ella pensó esto con seguridad.
Despues de todo, aunque las mujeres griegas nunca fueron débiles, trabajando como pescadoras y marineras junto a los hombres, cuando llegaba el momento de pelear, siempre estarían en desventaja.
Era seguro que quedarse en un territorio derrotado en guerra les haría sentír realmente mal.
Seguramente, más de la mitad de las chicas aquí no sobrevivirían.
Pensando en esto, la hizo sentir mejor, sin embargo, pensó que si ellas tampoco encontraban comida y un refugio aquí, las personas supervivientes tampoco serían muchas.
Ella no quería cargar con la mentalidad de ser un verdugo que mandó a estas mujeres inocentes a su muerte.
Entonces..
¿Que debería hacer?
Lira, al notar que Despina estaba aturdida, ya no preguntó, en su lugar, solo pudo acurrucarse más serca de Despina y intentar sentír su calor más serca en esta noche fria.
Los sussurros de las chicas alrededor de la fogata se hicieron más fuertes.
-No huviera subido a ese barco..
-¿Que ahcemos si no encontramos comida?
-La comida no importa, estamos en el mar, puedo pescar, sé mucho de esto y vivo de esto.
Lo importante es, ¿Donde conseguimos agua?
-El agua es importante, pero no creo que el agua de lluvia sirva mucho.
Si no encontramos agua moriremos, así que encontrar un rio o una zona de agua natural es nuestro propósito inicial.
La charla se volvió más acalorada, algunas mujeres incluso discutían en voz alta.
La insatisfacción y problemas del futuro estaba haciendo sentir a todas una sensación de desesperación.
-Esperen, entonces, ¿Que pasa si esta isla está realmente decierta?
Una voz más llegó de la nada.
Con estas palabras, todas las mujeres se quedaron en silencio.
Las discuciones que tenían, eran basadas en que “Tal Vez”habría una ciudad en el centro de la isla.
Pero si así no fuera…
Solo pensarlo, hizo que todas las mujeres dejaran de discutir en el lugar.
El silencio se apoderó de los alrededores de la fogata, solamente era el sonido de la leña crepitante que ardía con llamas amarillentas.
-Entonces sobrevivirémos.
Sonó una voz fuerte.
Lira, quien ya dormitaba en el hombro de Despina, se despertó de su somnolencia cuando escuchó tal voz.
-¿Ej?
Lo único que vió fue cómo Despina se levantaba de su asiento.
Todas las mujeres miraron a la única persona que se levantó.
Despina miró al grupo de mujeres con una postura firme.
Su ropa era la de cualquier marinero en esta época, pantalones apretados, sandalias de cuerda, camisa blanca y el cabello rubio suelto hacia atras de su cabeza.
Miró a las mujeres frente a ella con sus ojos marrones ardientes.
-Si la isla está desierta, entonces la poblaremos.
Salímos de nuestro hogar porque huíamos de la persecución de la guerra, todas aquí sabemos porqué subimos a ese barco, no es más que no querer ser víctimas de la masacre y el abuso que podŕiamos tener al caer en manos del enemigo.
Si no huviéramos escapado de la guerra, sí, algunas no podrían haber muerto en esa tormenta, pero ¿Y las demás?
Varias de ustedes no podrían tener tanta suerte, ser encontrada y abusada en contra de su voluntad y luego ser rechazada y burlada por la sociedad.” Mientras Despina hablaba, varias mujeres que comenzaban a culparla por ser la capitana del barco y mandarlas a tal destino agacharon sus cabezas, sintiéndose culpables.
Lo sabían, nadie las instó a subir a tal barco.
En su lugar, Despina envió la noticia en búsca de mujeres que quisieran seguirla.
Todas las que estaban aquí, sabían de lo que podŕía pasarles en sus hogares si se quedaban, por lo que decididamente montaron el barco.
Ellas tomaron esa decición.
-Entonces, no planeo que me perdonen si piensan que esa tormenta fue mi culpa.
En su lugar, les pido que me acompañen, si morímos en nuestro hogar, fue porque éramos impotentes y débiles, pero si morimos aquí sin intentar hacer nada, es porque merecíamos morir, porque somos incompetentes y débiles.
No quiero ser débil, quiero controlar mi propio destino y ser fuerte, como las mujeres más fuertes en la antiguedad.
No necesitamos nada, solo nosotras, mujeres y nuestra fuerza de voluntad unída.” Con las llamas ardientes de la fogata, parecía como si el cabello de DEspina ardiera con gran vigor.
Los ojos llenos de falta de espíritu de las mujeres comenzaron a arder lentamente con nueva voluntad.
Una voluntad de sobrevivír.
Una a una, se levantaron y lo decidieron.
Si morían afuera era porque eran incapaces de protegerse, pero si morían aquí, era porque lo merecían.
-Lucha junto a mi, sígueme y no perdamos la esperanza!” Despina levantó la mano con fuerza.
Las varias mujeres la siguieron.
El espíritu decadente había desaparecido mucho, sin embargo, Despina, quien era la que parecía ser la más fuerte, solo sentía una preocupación más grave en su corazón.
Tener que actuar como si no le temieras a nada, mirando como el grupo se cae en pedazos, con el único remedio que convertirse en la llama de esperanza del equípo.
Sus hombros se sentían pesados, pero tenía que poner la espalda recta y sin temer a nada, dar el paso adelante de todas.
Esto era para que las chicas no se desesperaran, para que no murieran en vano, para no sentirse ella misma culpable y cuando fuera al más allá, no se arrepintiera de nada de lo que hizo.
— -¡¿Cómo que hay supervivientes?!
Victor se levantó de su asiento con sorpresa en su expreción.
No podía creer lo que escuchó de una de las patrulleras Flugeloid.
-Repite lo que dijiste, ¿Cómo?
Y ¿Cuando?
La flugeloid, con una linda apariencia de Loli se paró ante Victor y asintió.
-Fue durante la exploración noº3 De la mañana a las 08:11 AM.
Se encontró una barcaza con 40 mujeres navegantes.
Algunos monstruos marinos comieron a un total desconocido de pasajeros.
Cuando llegué habían solo 38 supervivientes.
Victor escuchó esto y asintió.
-¿Que pasa con ellas?
¿Están bien?
Aparte del número, ¿Cuantos hombres y mujeres hay y cuales son sus edades?
-Informando, maestro, todas son mujeres, de las 38, ninguna pasa de los 50 años, con la media estando en los veinte y treinta.
Cinco son más jovenes, dos menores de veinte y tres menores de diez.
Victor asintió.
Una sonrisa apareció en su rostro mientras escuchaba tal cosa.
De inmediato abrió un portal, sin embargo, pensando un poco más, lo cerró denuevo.
-Espera..
esto puede ser bueno y malo.
Claro, es más bueno que malo..
pero, en esta isla.
la mente de Victor dio vueltas sin parar.
Estaba pensando que era excelente desde que había conseguido a nuevas personas cuando ayer mismo se preocupaba de que no tenía ninguna forma de conseguir creyentes.
Si adiestraba a estas personas, podría tener puntos de fé si creían en él.
Sobre todo, si a estas mujeres las hacía bebér el agua de inseminación, todas tendrían hijas en poco tiempo, 38 se convertirían en 74 mujeres, y si a estas les daba más líquido, se podrían convertir en 148 mujeres.
El núḿero aumentaría exponencialmente y finalmente podría ganar suficientes puntos de fé.
La idea era hermosa, pero benía con problemas.
Primero, tenían que creer en él como a un dios.
Segundo, su creencia debía ser lo suficientemente fuerte para que entreguen más puntos.
Entonces, no podría aparecer ante ellas como una simple persona.
Dando vueltas de un lado al otro en el lugar, miró a la pequeña loli y preguntó.
-Primero, dime, ¿Todas están sanas?
-Le informo al maestro, se encontraron problemas físicos en varias mujeres, pero no están en peligro y se consideran en buen estado.
Victor asintió satisfecho.
Pensando otro poco, dijo.
-Quiero que vallas y alejes a todas las tribus de monstruos demaciado fuertes de la zona donde desenbarcaron.
No dejes que te vean, solo deja un par de tribus goblin para que se familiaricen y saber que esta isla no es común.
Victor pensó que para hacer creer a estas mujeres que era realmente un dios y así ganar sus puntos de fé; Debía mantener una distancia de misterio, una sensación de peligro y búsca de protección, seguido de adoración.
El misterio se cumple si el hace algunas cosas como crearles un par de milagros, la sensación de preción y miedo se cumplirá en la isla cuando sepan que hay monstruos y la sensación de adoración será cuando sepan que al rezar en su nombre, pueden curarse o espantar a los monstruos.
Su fé hacia él podría aumentar cada vez más hasta poder comprar gotas de sangre divina.
Entonces, Victor lo decidió.
No contactaría con ellas por ahora, primero las haría tener que pasar por dificultades y lentamente hacerlas sus creyentes.
Lo mas importante de todo era que, ¡todas eran mujeres!
Victor se sintió muy felíz, como si le huvieran cumplido sus más grandes deceos.
Mirando a la pequeña flugeloid una vez más, dijo con una sonrisa.
-Primero, ve a cuidar sus alrededores.
De ahora en adelante dejaré que vigiles a este grupo de recién llegadas y me informes de cualquier cambio que tenga.
No interfieras y no te dejes ver.
Sobre todo, no dejes que ninguna muera.
La pequeña Flugeloid asintió con su rostro inexpresivo.
-Mision aceptada.
La linda loli hizo una pequeña reverencia y finalmente se retiró con pequeños pasos.
Victor asintió satisfecho.
Aunque cuando la emoción fue calmándose, no pudo evitar pensar.
¿Esto no es demaciado conveniente?
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines Votos y comentarios, plox.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com