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Sistema cultista en marvel - Capítulo 248

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  4. Capítulo 248 - 248 Capitulo 248 Monstruos atacan
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248: Capitulo 248: Monstruos atacan 248: Capitulo 248: Monstruos atacan -¡¿Qué es eso?!

Lira soltó una voz ahogada al ver lo que tenía ante ella.

Tirado sobre un pedazo de césped, se encontraba un ser extraño y diminuto, parecido a un niño.

Sin embargo, a diferencia de uno, era verde, flaco y huesudo, con una apariencia nada humana.

Cuatro chicas rodeaban al ser con miradas sorprendidas.

Despina se agachó para revisar al pequeño monstruo.

A su derecha estaba Shakty, quien empuñaba una lanza larga aún manchada con un rojo brillante similar a la sangre.

Parecían estar esperando a otra mujer a su lado quien veía al ser verde con ojos severos y analíticos.

-No lo sé…

Estoy segura de que nunca he visto algo como esto en todos los libros de biología que he leído.

Dijo Tatiana, ella era la mujer que había adoptado junto a Despina a otras tres niñas.

Había sido profesora de secundaria, con amplios conocimientos en ciencias naturales.

El problema era que, incluso al revisar de arriba a abajo al extraño ser, no logró reconocerlo en absoluto.

-No es algún tipo de mono.

Es calvo y la pigmentación verde de su piel no parece ser por comer hierbas.

Sus dientes son afilados, como los de un carnívoro.

Además, está usando un taparrabos…

eso indica algún tipo de inteligencia básica.

Tatiana analizaba el cuerpo mientras Despina inspeccionaba los alrededores, tratando de reconstruir lo que había pasado.

-Entonces, ¿dices que esto te atacó repentinamente desde esas hierbas?

Preguntó Despina, mirando a Shakty.

Ella asintió con rapidez.

-Así es, las cosas ocurrieron así…

Shakty explicó lo que había sucedido.

Después de que el día anterior decidieran quedarse en este lugar y sobrevivir, el ánimo del grupo aumentó.

Sin embargo, los problemas básicos seguían allí: falta de agua, comida y refugio.

Aunque tenían suministros, sabían que tendrían que buscar más en las orillas del bosque.

El plan era simple: rodear los bordes del bosque en busca de provisiones o tal vez encontrar rastros de algún camino hecho por humanos.

Mientras se preparaban, una de las mujeres había tomado escobas y trapeadores, reemplazando sus puntas con clavos del barco.

No eran armas potentes, pero al menos servían como defensa básica.

Luego de esto, las 38 mujeres se dividieron: 8 se quedarían en la base y las otras 30 formarían grupos de cinco para patrullar.

Durante la patrulla de Shakty, fueron sorprendidas por un ataque.

En realidad, fue algo extraño: entre el verde del follaje, vio una mancha diferente.

Se acercó y, de repente, un pequeño monstruo verde se lanzó con un palo en mano para atacarlas.

Las cinco chicas gritaron y comenzó una pelea: cinco adultas contra un ser con la fuerza de un niño.

Sinceramente, fue fácil.

Los gritos atrajeron a otros grupos y finalmente llegó Despina, presenciando cómo Shakty clavaba su lanza en el cuello del monstruo.

Despina escuchó con atención el relato.

Para ese momento, varias chicas ya se habían reunido alrededor del cadáver.

Despina y Tatiana se pusieron de pie.

Lira seguía observando con asombro al ser de apariencia desagradable.

-Parece un mono feo.

Comentó Lira, pinchando el cadáver frío.

Despina la tomó del cuello de la ropa y la alejó.

-Ni lo toques.

Dijo con voz seria.

Lira retrocedió con una expresión inocente.

-Claro, hermana.

Es solo que…

se siente raro.

-Deja de curiosear.

Vuelve atrás.

Ordenó Despina, empujándola suavemente.

Luego miró a Tatiana, y después a Shakty.

-Esta cosa es claramente agresiva.

Dime, ¿crees que hay más como esta ahí dentro?

Shakty negó con la cabeza, confundida.

-Lo siento, no vi más cuando me atacó.

Estaba solo.

Despina asintió y volvió a mirar a Tatiana.

Esta, al notar la atención sobre ella, frunció el ceño en concentración.

-Siendo sincera, no puedo llegar a una conclusión exacta.

Pero…

miren su taparrabos, su palo.

Esto no es solo una rama cualquiera, ¿pueden ver esto?

Tatiana señaló varios detalles en el cuerpo del monstruo.

-Estas cosas no parecen ser creadas por un ser solo.

Tal vez tenga un grupo, como los monos que viven en comunidades.

Podría ser un explorador.

Despina escuchó y asintió con seriedad.

Miró de nuevo a Shakty.

Ayer, ella había sido la primera en decir que vio algo en el agua; y ahora, la primera en encontrarse con esta criatura.

Tal vez no era simple suerte: tal vez tenía un talento.

Su expresión se volvió sombría.

Este fue un ataque repentino, una sola criatura.

Pero, ¿qué pasaría si llegaban más?

Con apenas cuatro o cinco como este, podrían herir o matar a una chica.

Despina recordó haber visto niños en la ciudad capaces de robar carteras sin ser descubiertos o incluso enfrentarse a adultos.

Si estas criaturas atacaban en grupo, sería un problema.

Con voz firme, dijo: -Desde ahora, está prohibido adentrarse en el bosque sin un grupo numeroso.

Solo exploraremos los alrededores, con calma y precaución.

También debemos aprender a defendernos si algo como esto vuelve a atacarnos.

Despina sabía que debían organizar patrullas, mantener el fuego encendido en todo momento y estar alertas.

Sus pensamientos se acumulaban mientras sentía cómo las esperanzas de encontrar civilización en la isla se desvanecían.

El lugar se volvía cada vez más peligroso.

Las chicas a su alrededor asintieron.

Ataron las piernas del monstruo y lo arrastraron hasta el campamento.

Ya en este, Despina mostró el monstruo al resto de las mujeres y anunció las nuevas reglas.

El ambiente del campamento se volvió más serio.

Ese día enterraron el cadáver en una zona sercana, al mismo tiempo, nadie pudo dormír bien esa noche.

Sentían que cada ruido diminuto de pequeños animales o sonidos del mar sercano era un posible monstruo que quería llegar y atacarlas.

—— Durante los siguientes días, el grupo de náufragas se encontraron con ataques repentinos de pequeños monstruos como este.

Era solo que algo extraño sucedía.

Solo atacaban uno o dos al día, aveces solos y otras veces en un par, pero siempre el ataque era de dia.

Nunca sucedió de noche, tarde o madrugada.

El grupo estuvo confundido, pero almenos tuvieron algo bueno de esto.

En primer lugar, encontraron que los palos que estos monstruos verdes traían eran muy fuertes y resistentes.

Cada rama parecía estar seleccionada especialmente.

Medían almenos un metro de largo, con un ancho regular, firme y duro, mejor que la madera que ellas traían en las escobas.

Después de cuatro días, habían conseguido 7 palos como este, los cuales lograron usar ellas como armas.

Esto era casi como..

como si alguien les estuviera entregando armas a sus manos.

El quinto día, encontraron los rastros de un pequeño riachuelo el cual lograron usar como zona para bebér agua.

Ahora con esto y usando las redes sacadas del barco, ahora podían tener bebidas y pescado para comer.

Lentamente, comenzaban a adaptarse a este lugar.

El sexto día después de haber llegado, finalmente huvo un ataque grande de esos pequeños monstruos.

Cinco pequeños monstruos las atacaron por la tarde, tomándolas desprevenidas.

Nadie resultó gravemente herido, sin embargo, lesiones y el pánico aumentó en el grupo.

Las discuciones y una pequeña isteria social llegó al campamento que no había tenido ni una semana en este lugar.

—— En la sima de la montaña, Victor veía todo lo que sucedía por abajo en el campamento superviviente.

Ahora su pasatiempo, era rebisar lo que sucedía en ese lugar como una especie de show de televisión.

Mientras estudiaba la magia del grimorio de Morgana, así como los varios libros de la biblioteca de la escuela Hogwarts que aún tenía en su almacenamiento; Se distraía mientras miraba lo que sucedía en el campamento de vez en cuando.

Le había ordenado a la pequeña Flugeloid que se encargara de que las chicas pasaran por algunas dificultades de vez en cuando.

El inicio fue enviarle un pequeño goblin que pudieron resolver facilmente, lo que siguió fue soltarles dos goblins de forma constante e irlas adaptando a lo que sería el estado de combate en la isla.

Sabía que mantener a estas mujeres en la isla sería difícil.

No quería simplemente tenerlas en su casa como si fueran adornos y cuidarlas.

Era mejor dejar que se defendieran por su cuenta.

Cómo dice el dicho: “Es mejor enseñar a pescar que dar pescado.” Entonces, miraba el campamento todas las mañanas y esperaba ver como combatían.

Después de que pelearan, Se sentía refrescado por todas partes.

Hoy fue diferente, después de varios días de combate contra goblins, esta vez les puso las cosas más difíciles.

Aumentó la dificultad y dejó que cinco goblins atacaran al mismo tiempo a una hora inesperada.

El combate fue complicado, pero pasar de dos a cinco, seguía estando en la capacidad aceptable del grupo.

Despina asesinó a dos goblins usando una pala afilada y cortando sus cuellos, mientras que otra chica llamada Shakty terminó a uno.

Los dos restantes fueronn tratados por tres chicas que tambien habían asesinado a algún goblin en el pasado.

Mirando la facilidad con la que habían terminado el combate y mirando las expreciones complicadas y de miedo en las chicas, Victor pensó que con un par de días de combate más, podría lograr hacer que el grupo comience a creer en él.

Tambien podría lograr dejarlas vivír en un lugar más seguro.

Victor miró hacia una esquina de la isla.

Esto era un pequeño valle con el tamaño de unos cuatro campos de futbol y una entrada única de unos doce metros de largo.

No era un valle natural, en su lugar, desde que miró a esas mujeres llegar, Victor se había desidído a que ellas vivieran de manera más o menos segura.

Por eso ordenó a algunas flugeloid crear este valle.

Este no era un valle común.

Tenía un lago con agua dulce de una veintena de metros de ancho, muy profundo, el suelo era fértil, extraído de las zonas más sercanas al volcan y en otra esquina, había una mina natural de cobre (Bronce).

Refugio, agua y un suelo fértil con capacidad de dar comida.

Era el mejorr lugar para vivír en toda la isla, claro, solo para personas comúnes.

Planeó que las mujeres vivieran aquí, aunque claro, vivír aquí no sería así de facil.

El valle estaba habitado por una tribu de goblins.

El rey goblin era un monstruo de la mazmorra sin alterar y armado firmemente.

Había dejado algunos tesoros en la tribu, como algunas lanzass con puntas de cobre y una docena de espadas de bronce rudimentario.

El líder tenía una única espada de cobre de buena calidad.

Varios goblins tenían armaduras de cuero y el líder tenía una armadura de hueso.

La aldea era fea, pero Victor había dejado algunos lugares que incluso siendo humanos, podrían usarse.

Un pequeño taller con zona de herrería y almacenamiento de comida con un mapa rudimentario.

Victor no se los puso fácil, para conseguir todo, tenían que pelear muy duro.

Lo dejado atrás tampoco era de la mejor calidad.

Después de todo, si se deja algo como un martillo refinado sería todo un problema.

Por eso las cosas dejadas eran a lo mucho muy rudimentarias y apenas utilizables.

El martillo en la herrería es un pedazo de bronce duro atado con un palo, el yunke es una piedra resistente al impacto y calor y la fragua es hecha con barro.

Las harmas de bronce son conocidas por ser débiles y el cobre, aunque es mejor y algo que representó la edad del bronce, fue reemplasado por el hierro casi de inmediato.

El mapa solo enseña una zona local y aveces nisiquiera se sabe lo que significa, pero almenos advierte de puntos realmente peligrosos, La comida almacenadas son solo raízes y semillas que pueden ser plantadas.

Todo había sido preparado, ahora solo faltaba un tiempo más para lograr hacer que estas náufragas finalmente sean dignas de resibír su favór.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines Votos y comentarios, plox.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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