Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Sistema cultista en marvel - Capítulo 270

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Sistema cultista en marvel
  4. Capítulo 270 - 270 Capitulo 270 Guerra monstruo vs humano
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

270: Capitulo 270: Guerra monstruo vs humano 270: Capitulo 270: Guerra monstruo vs humano Todo comenzó una mañana a finales de invierno, a inicios de Enero, con el cielo cubierto de nubes ominosas que dejaban caer copos de nieve densos que cubrían el mundo con un manto blanco.

La ventizca se arremolinaba por el bosque marchito, y los animales que parecían oler el hierro y la sangre en el aire se escondían en sus nidos y madrigueras.

Solamente, los ojos rojos como la sangre de monstruos grandes se fijaban desde los lugares más recónditos, pareciendo esperar el momento adecuado para cazar su comida.

Entonces, en este campo blanco y cubierto de tróncos de árboles desnudos.

Desde la niebla densa, comenzaron a verse figuras envueltas en sombras que se movían lentamente.

Las pisadas dejaban huellas poco profundas en el suelo.

Primero un par, luego docenas, y finalmente cientos.

Figuras pequeñas y verdes, sin embargo, cuyo temperamento era tan poderoso como las olas rompiendo contra los arrecifes.

Las cabezas eran densas, con lanzas puntiagudas alzadas contra el cielo como bosques de bambú, envueltos en telas gruesas y algunos incluso cabalgando sobre bestias cuadrúpedas.

Al mando del ejército de goblins que consistía hasta casi unos 250, estaba un solo goblin.

Este era más alto que cualquier otro goblin.

Su piel era marrón rojiza, más alto que sus contrapartes, cargando una armadura de cuero duro y con músculos fuertes cubriendo su cuerpo de arriba a abajo; Cabalgaba un gran jabalí con cuernoss largos y afilados, mientras que en su mano, un hacha tosca de bronce pesado se mantenía lista para la batalla.

El grupo caminaba a paso rápido, pasando colinas y rios congelados.

Llegando lentamente hacia la zona costera, se podía oler el aroma del mar, mientras que el sonido de las olas rompientes eran más que llamativas.

Sin embargo, su objetivo no era el mar.

Su objetivo solo se encontraba serca de este.

Adentrándose por las zonas que eran ligeramente más boscosas, finalmente llegaron ante el lugar donde se decidiría todo.

Con un movimiento de su mano, el ejército se detuvo en su lugar.

El silencio se hizo en los alrededores por un tiempo; incluso la ventizca que se había mantenido por tres semanas, se detuvo para dar vista por un instante al sol de la mañana aún en el este.

Una docena de goblin de apariencias diferentes se juntó alrededor del jefe goblin.

Estos goblins tenían diferentes apariencias, algunos se veían extremadamente fuertes, otros eran delgados y ágiles, mientras que solo un par, parecían tan simples como goblins comunes, solamente sus ojos contenían una inteligencia abundante, pareciendo analizarlo todo con la mirada.

Menos de una veintena de goblins se juntó con el líder de frente.

El líder no se movió, mirando la muraya de madera gruesa a lo lejos.

Sin embargo, tampoco parecía ver la muralla, su vista iba más lejos; al pasado, cuando era solo un cachorro.

Sus ojos amarillentos cubiertos de sed de venganza y sabiduría se nublaron con los recuerdos por un segundo, rememorando esas imágenes preciadas en su corazón.

Hoy se vengaría.

La firmesa y sed de sangre apartó las memorias en un instante.

Su vista ahora estaba sobre ese muro de madera.

Sobre esas criaturas de apariencia femenina y sobre todo, la figura más alta, con una espada hecha de un material mas duro que sus armas.

Por un instante, los ojos amarillentos y los ojos marrones parecieron cruzarse, y las chispas de la confrontación de vida y sangre destellaron.

Apartando la mirada, el líder goblin abrió la boca.

Un chillido extraño salió de sus fauces cubiertas con colmillos afilados.

Ningún humano podría entender esto, sin embargo, los goblins tras de él, si parecieron entenderlo y se asercaron.

Apuntando a la muralla, la órden pareció ser dada.

*¡Kyekyak!* Gritó un goblin fuerte.

*¡Kyakyaak!¡Kyakyaak!* Su ejército respondió, agitándo los puños y aplastando el suelo con los lados romos de sus lanzas.

El suelo tembló, el jabalí debajo del líder tambien afiló sus pesuñas contra el suelo, resoplando niebla blanca de su nariz.

Sintiendo que la sangre hervía en sus venas, el goblin apuntó a uno de los goblins inteligentes del grupo, el cual asintió y luego gritó.

A su señal, dos o tres goblins salieron de la multitud, estos cargaban bolsas de cuero con las hojas incendiarias.

Con una señal del goblin inteligente, estos goblins gritaron con furia.

*Kyakyekyak!* Y entonces, un goblin más se asercó, con una antorcha, prendió fuego a la parte baja de la bolsa, haciendo que esta ardiera en un segundo.

El lider goblin miró esto, y gritó con furia, apuntando a la muralla.

*¡Kyakyaak!* Entonces, los goblins corrieron.

Pisando el suelo con furia, se asercaron a gran velocidad, con las bolsas ardientes colgando de un hilo en sus manos.

—— Despina miró como media docena de goblin suicidas se asercaban a la muralla, a lo que levantando la mano, gritó.

-¡Arcoss se preparan!

A su señal, una docena de chicas sacaron sus arcos, apuntando hacia los goblins.

Los arcos no se abrieron del todo, solo estaban en un estado de semirreposo.

Despina entrecerró los ojos, mirando a esos goblins corriendo hacia ellas.

Depronto, uno de los goblins pisó una zona del suelo que parecía algo irregular.

Con un estruendo, el suelo se abrió con un agujero, y el goblin calló.

Los pinchos hechos de estacas afiladas los apuñalaron, a lo que el goblin solo pudo gritar y agitarse con desesperación.

Con tanto movimiento, la bolsa que tenía junto a él, derramó su contenido y las hojas rojas se prendieron en llamas.

Las lenguas defuego recorrieron el cuerpo del goblin, y en muy poco tiempo, este fue envuelto por las llamas amarillas, despidiendo un olor a quemado y sufrimiento.

El primer muerto había caído.

Los otros goblins que corrían tuvieron finales similares, y para cuando estos se aserccaron unos 50 metros más serca d la muralla, solo quedaban un par.

Mirando esto, DEspina dijo.

–Dios arcos!

¡Disparen!

Con su señal, solo dos chicas se asomaron.

Estas eran las mejores tiradoras, y con los arcos abiertos, dispararon.

Las flechas cruzaron el aire con una parábola, desde lo alto, chocaron contra los goblins de lleno contra sus pechos.

Las puntas de bronce abrieron agujeros sangrientos y aunque los goblins querían seguír corriendo, al final calleron, para ser envueltos en sangre y llamas de guerra.

La primera batalla había terminado, ambos lados midiéndose.

Una vez más, las dos figuras líderes cruzaron miradas, ahora solo había una pura sentencia de muerte.

Tú vives o yo muero.

—— Los goblins siguieron mandando soldados suicidas.

Al principio, parecía que este acto era solo un movimiento sin sentido; dejando monstruos morir y sin hacer realmente nada.

Sin embargo, cuando cada trampa fue abierta y las explociones de las bolsas hacían que otras trampas se pudieran dejar ver.

Se comenzó anotar que este acto fue deliberado.

Con cada goblin asesinado, dos o tres trampas eran abiertas.

Con el fuego, las ramas y la nieve que cubría agujeros se quemaban o derretían.

El espacio cuidadosamente cubierto con trampas, se dejó ver, y lo que al inicio se pensaba que podría asesinar a unos 50 goblins, fue despejado por una quincena.

Cuando el lugar fue abierto, el lider goblin levantó una mano, gritando con fuerza y apuntando hacia la muralla.

El ataque principal se asercaba.

Despina tambien se dio cuenta de esto, a lo que gritó.

-¡Preparadas!

El ambiente se volvió ardiente.

Los corazónes palpitaban al ritmo de los tambores.

El sudor nervioso caía incluso si los cubría una elada.

Entonces, con un movimiento, los primeros goblins se asercaron con gran impulso.

Despina entrecerró los ojos.

Aunque su interior temblaba de nerviosismo y sus palmas se cubrían con sudor frio, su postura regia ante todas era como una experimentada general de mil batallas.

Recordó toda la información que había aprendido en las clases de historia para su tierra.

Entonces, con una postura heroica, miró como esos goblins pasaban la línea de los cien metros, y se asercaban.

Los arcos se habían preparado, y ella levantó su mano lentamente.

Entonces, cruzaron los 80 metros.

Una gota de sudor frio corrió por su mejilla.

Las otras chicas que tenían los arcos a lo alto, apretaron sus manos sobre las cuerdas hechas de tendón de animales.

50 metros.

Despina llenó sus pulmones con aire frío, el cual refrescó su mente caótica.

-¡Disparen a discreción!

El sonido rechinante de las cuerdas se escuchó en todo el lugar.

Incluso ella sacó un arco y apuntó al goblin mutado que tenía una velocidad anormalmente rápida.

Entonces dispararon.

La escena no fue como una lluvia de flechas, los tiros fueron caóticos, sin embargo, los monstruos aún así calleron uno tras otro.

Usando los tiros rotatorios, unas tiraban mientras que por detrás, otras cargaban los tiros.

Las flechas apuntaban a los monstruos que corrían, golpeando la carne y matando a los desafortunados con un solo golpe.

El sonido de gritos y alaridos, con las flechas cortando el aire fue todo lo que se escuchó por un tiempo.

Eso fue hasta que los sonidos de golpes sólidos se escucharon.

Entre los goblins, algunos que eran anormalmente fuertes (mutados) levantaron pedazos de troncos pesados que servían de escudos.

Absorbiendo las flechas, depronto, el trabajo para las arqueras se complicó.

No todas eran excelentes tiradoras, algunas solo sabían golpear a algunos lugares entre 5 y 10 metros.

Entonces, apuntaban vagamente y dejaban ir las flechas.

Al inicio, con la multitud de goblins, ellas lograron asestar, pero lentamente, los tiros solo golpeaban los escudos o golpeaban la nada.

Solo algunas chicas con excelente puntería aún lograban asesinar goblins, pero eso era todo.

Entonces, estos se asercaron hasta 30 metros.

Desde lo bajo, se lanzaron rocas y bolsas incendiarias, apuntando a antorchas.

Sin embargo, Despina estaba preparada, las antorchas se apagaron de inmediato; al final, ya era de día, no necesitaban ver en la oscuridad.

Despina miró que se asercaban hasta los 20 metros, a lo que gritó una vez más.

-¡Lanzas!

Con esta señal, varias chicas, incluida Shakty, dejaron los arcos, y tomaronn lanzas largas que medían hasta tres metros.

Estas eran lanzas que apenas pudieron construír, los materiales y mano de obra para las lanzas de mas longitud como 4 y 5 metros era inexistente, por lo que solo podían usar estas.

Las flechas seguían callendo, a los 10 metros los goblins calleron sin parar, las trampas que no se habían abierto atraparon a los monstruos desafortunados.

Finalmente, las lanzas calleron, desde arriba las chicas apuntaban a los monstruos más sercanos,y con esto, la confrontación cuerpo a cuerpo inició.

———- Lentamente, los goblins fueron callendo al suelo.

Una pila de cadáveres se juntó en la zona baja, y la muralla que medía apenas 3 metros de altura, se convirtió a una que tenía solo 2, debido a que los goblins usaron los cadáveres de sus compañeros como plataforma para atacar.

Las lanzas se rompieron, se reemplazaron por nuevas, mientras que lentamente, la pelea se convirtió en algo mano a mano.

Despina levantó su espada larga, cortando el cuello de un goblin que acababa de subir por la muralla.

Este goblin era el quinto que cortaba.

No era el único, a su alrededor, otras chicas habían abatido a 2 o 3 goblins cada una.

Las espadas y lanzas cortas se mancharon de sangre, mientras que la colina del fondo hacía que la escalada de los goblins se hiciera más fácil.

Mientras cortaba a otro goblin, por el rabillo del ojo notó como una chispa de luz brillaba hacia ella.

Volteando rápido, se encontró con las figuras de aquellos goblins suicidas que cargaban bolsas incendiarias.

Con el seño fruncido, miró a su alrededor en busca de chicas arqueras, sin embargo, con su corto número de luchadores, la mitad estaba peleando con esppadas y lanzas cortas, mientras que la otra mitad tenían escudos y lanzas largas, apuñalando a los goblins que aún estaban debajo de la muralla.

Con el señor fruncido, ella dio varios pasos atrás, tomando un arco y gritando para que las chicas se reincorporaran.

Lamentablemente, su grupo no era un batallón militar bien entrenado, por lo que la batalla había consumido la atención de -¡Atención!¡Escudos e levantan!

Gritó una vez más, a lo que algunas chicas escucharon y lo hicieron, aunque otras en el fulgor de la batalla parecieron ignorarlo.

Suspirando en su corazón, solo pudo dejarlo así y apuntó a los goblins suicidas.

-¡Arcos apuntan a los goblins incendiarios!

¡Disparen!

Con su orden, algunas chicas se dieron cuenta, sacando arcos apresuradamente y disparando; lamentablemente, la mala puntería y caos de la batalla, solo la mitad fue golpeada.

los goblins corrieron.

Saltando entre los cuerpos de sus compañeros y usando a sus camaradas como escudos, unos 4 goblins suicidas llegaron ante la muralla, y antes de que Despina pudiera hacer algo, estas bolas de fuego explotaron con llamas ardientes por todo el lugar.

Humo, llamas ardientes y una ráfaga de viento hizo soplar a varias chicas que estaban en la muralla.

Ninguna murió, pero varias resultaron mal heridas.

-¡Heridos regresan atrás!

Despina continuó mandando, pero la pelea se volvía caótica.

La pelea llevaba poco, sin embargo, las cosas se habían uesto desagradables demaciado rápido.

El muro de madera comenzó a quemarse, mientras que otros goblins afortunados lograban subir las murallas.

Despina asesinaba a diestra y siniestra, sin embargo, aunque su espada se manchó con el color de la sangre, los enemigos parećían infinitos.

Otros goblins incendiarios llegaron, quemando la muraya a un negro carbón muy rapidamente.

Sin poder hacer mucho, Despina finalmente ordenó la retirada.

El grupo bajó de la muralla, sin no antes claro, dejar un regalo de despedida.

Sacando una botella pequeña de su peto, Despina manchó un líquido rojo sobre los puntos de inflección de la muralla.

Entonces, le prendió fuego con un mechero viejo.

Las chispas tocaron el líquido que Tatiana había extraído de las plantas rojas que su grupo había conseguido en las constantes batallas contra goblins.

Antes, en cada pelea, lograban conseguir una o dos de estas cosas.

Despina no lo usó para forja o algo de eso; lo usó para crear un líquido concentrado similar al queroseno o más potente.

En el instante que las chispas del yesquero tocaron el líquido, un fuego ardiente y llamativo cubrió la muralla que se estaba llenando con goblins.

Entonces, combinando esto con las bolsas de hojas incendiarias que no se habían lanzado y aún se mantenían en la pila de goblins asesinados, un gran incendio comenzó.

El aire se volvió turbio, con humo negro corriendo hacia el cielo en un claro rastro de la guerra que ocurría.

La pila de goblins, que ahora sin duda abarcaba a casi 150 goblins, se llenó de fuego.

El olor a carne quemada, madera y otras materias biológicas se dejaron notar.

Para las chicas, el olor era asqueroso, pero para otros monstruos vigilantes, era un manjar que si no fuese por el gran número de goblins serca, o el olor de la guerra en el aire, entonces se habrían lanzado a comer sin dudarlo dos veces.

Despina miró la pira de humo negro, así como la muralla donde los goblins ya no podían pasar.

Con un grito, llamó para que todas las mujeres se reunieran.

Un total de 32 mujeres, siendo las únicas, aparte de las niñas y embarazadas que podían luchar en el valle.

Se pusieron detrás de barricadas preparadas, con la última zona para pelear.

Este tiempo de espera fue precioso, puesto que descansaron, recuperaron fuerzas y ajustaron sus espíritus para la batalla.

Tatiana llegó con un barríl pequeño de líquido desconocido.

A la órden de Despina, cada una de las chicas bebió un vaso de tal brebaje, sintiendo de inmediato los beneficios mágicos que tenía esto.

El líquido era azul con un tono casi brillante, un aroma fresco y mentolado que refrescaba tu mente, pulmones y espíritu.

Cuando las chicas lo bebieron, pudieron sentir que sus energías se recuperaban y que sus heridas parecían sanar.

Esto era un brebaje especial.

Algo hecho usando las flores magicas de cuatro pétalos, así como las hojas del árbol mágico que encontraron en aquella cueva.

Tatiana usó sus habilidades de boticario para crear este elixir que no estaba muy lejos de una poción mágica.

Cuando el barril se acabó, las chicas estaban listas para pelear.

Al mismo tiempo, la muralla envuelta en fuego abrazador, comenzó a apagarse.

El viento gélido sopló con fuerza, los espíritus estaban en un punto álgido.

Y entonces.

*¡Crash!* *¡Bam!* Una figura pesada, tan grande como una vaca, atravezó la puerta que ahora no era más que carbón frágil.

Las pesuñas aplastaban los cadáveres quemados de los goblins, el pelaje chamuscado se mantenía fuerte como una protección hecha de agujas gruesas.

La nariz chata resoplaba un aliento neblinoso, mientras que los ojos apuntaban con violencia desmedida hacia las chicas, dirigiendo sus cuernos para matar.

En su lomo, una figura roja marrón que cargaba con gran ferocidad apretando en su mano un hacha pesada que estaba manchada con sangre cocida de sus camaradas.

Por detrás, los últimos 100 goblins mas fuertes se acercaban con un impulso similar a un tifón que arrazaba el suelo.

Los arcos se levantaron una vez más, sin embargo, las flechas enemigas tambien llegaron.

Sin pensarlo, Despina ordenó que las chicas levantaran sus escudos.

Ante esto, lo hicieron, no alzando escudos de madera, en su lugar; escudos semitransparentes con un color bronce apareció alrededor de las chicas.

Una magia usada solo en momentos de verdadera desesperación, usada solo cuando las vidas peligran en verdad.

Entonces, sus flechas fueron lanzadas, pero a ellas no les pasó nada, resibiendo las oleadas de proyectiles sin problema.

Aquí podía notarse el favoritismo de los dioses.

Con un sonido estruendóso que hizo temblar el suelo.

Una de las patas del enorme jabalí pisó una trampa dejada en el suelo, su pata se undió y con la sinergia, el sonido de huesos rotos y el chillido agonizante del monstruo sonó.

*¡Kueeark!* El jefe goblin calló, pero no se rindió, esperaba algo como esto, lanzándose hacia adelante sin mirar atrás.

Otros goblins calleron en trampas, pero muchos otros se levantaron, para finalmente chocar con gran fuerza contra las filas de las mujeres supervivientes.

A diferencia de la primera vez que hubo una pelea, donde las chicas lucharon contra monstruos débiles que no eran mejores que niños pequeños, usando lanzas y palos.

Esta vez, luchaban con lanzas reales y espadas, sin embargo, esos goblins tambien eran especiales, cargando con lanzas, armaduras y poderes sobrenaturales que aumentaban sus fuerzas, agilidad, y sobre todo, el líder que era un monstruo de alto nivel, mejorado por dios.

Entonces, chocaron.

La escena fue similar a las olas chocando contra los arrecifes.

El sonido, el caos, chispas y gritos se escucharon por todas partes.

Quince mujeres guerreras se destacaron, con cinco siendo las que asesinaban monstruos sin temor a nada.

Las otras chicas, apuntaban con lanzas y apuñalaban, disparando flechas a quema ropa y empujando con escudos.

Cuando la espada de Despina chocó contra el hacha del líder goblin, un sonido como el de tambores de guerra sonó.

Despina fue empujada hacia atrás.

Sintiendo su brazo entumesido, ella miró el cuerpo fuerte del líder goblin que a diferencia de ella, apenas había dado un paso atrás.

Era fuerte, más fuerte que ella y por mucho.

Pensó que con sus mejoras y el aumento constante de su poder, podría resistír esto sola, sin embargo, ahora sentía que se sobreestimaba y subestimaba a su enemigo.

Haciendo girar su muñeca, ella miró con sed de batalla al goblin que tenía frente a ella.

Su espíritu de lucha se encendió, su sangre corrió por sus venas, y su mano en su espada se apretó.

Aunque sorprendida, no temía.

Cuando los dos pares de ojos se cruzaron por tercera vez, ambos lo supieron.

DE aquí solo uno saldría vivo.

*¡GRaar!* **Kuaark!* Monstruo y humano, se lanzaron en una pelea feroz que disputaría la supervivencia o muerte del clan del otro.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines Votos y comentarios, plox.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo