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Sistema cultista en marvel - Capítulo 322

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  4. Capítulo 322 - 322 Capitulo 322 Conociendo a Hipólita +18
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322: Capitulo 322: Conociendo a Hipólita +18 322: Capitulo 322: Conociendo a Hipólita +18 –Entonces..

Victor continuó –El encuentro no fue muy amistoso al inicio.

–¿No es obvio?

Cualquiera se enojaría si la preñas de la nada.

Victor ignoró a Holo y puso una expreción contemplativa, recordando el pasado.

–Antes de darme cuenta, esa chica había levantado su lanza y la había apuntado a mi cuello.

–Mhm..

¿Eh?

¿Por qué parece algo sacado de una novela de romance?

Victor entrecerró los ojos.

Mirando a la mujer lobo a su lado, dijo.

–¿Has estado leyendo novelas románticas?

Holo asintió con un brillo extraño en los ojos.

–Así es, ¿No sabes que en la biblioteca esa de la escuela mágica, hay muchas novelas de romance?

Lucky tambien puede generar nuevas novelas, aunque no me gustan estas ya que siento que la escritura tiene una evidente falta de alma.

Depronto, la diosa lobo parecía una chica literaria.

Victor desidió ignorarla y recordó.

—- Con una punta de lanza de acero fino apuntada al cuello, Hipólita entrecerró los ojos ante la criatura extraña que tenía ante ella.

Miró arriba y abajo, analizando cada extremidad, forma y singularidad.

–Tu..

¿Qué eres?

Victor miró la lanza gruesa que le apuntaba y luego a la mujer dueña de esta.

Con una ceja alsada, la reconoció fácilmente tras un momento de pensamiento.

Golpeando la punta de la lanza, creando un sonido nítido, dijo.

–Antes que nada, ¿Que tal si hablamos desde la paz..- Victor no pudo terminar de hablar, cuando Hipólita con mirada peligrosa asercó mas la lanza, tocando su piel con la punta afilada.

Evidentemente podía deshacerse de esta lanza, podría tomar a la mujer y ponerla del otro lado de la isla antes de que ella entendiera lo que pasaba, pero no lo hizo.

Suspirando, levantó las manos y dijo.

–Bien, ¿Qué quieres?

Hipólita pareció pensar por un tiempo y habló.

–Soy Hipólita, del clan amazona bajo el gobierno de la gran guerrera Despina.

Quiero que me digas quien eres, forastero.

La comisura de la boca de Victor se torció.

–Bueno, pensé que dirías que te llamas diana…

Hipólita apretó sus manos en la lanza.

–¿Qué cosa?

¿De quien hablas?

Victor negó con la cabeza.

–No es nada.

*Ejem* me presento.

Me llamo Victor.

Hipólita asintió.

Murmurando algo como: “–Victor..

¿Como victoria pero sin la A..

que raro nombre” Ella lo miró de arriba a abajo y continuó.

–Bien, Victor, quiero que me digas….

Su voz se volvió tensa y sin duda parecía mas curiosa que otra cosa.

Ella lo miró en la mandíbula donde había una barba espesa y bien recortada, el pecho fuerte pero no abultado y la entrepierna que no mostraba nada, pero ella sentía que sin duda había algo ahí.

–Tu eres un hombre?

Terminó de preguntar, incluso dudando de sus palabras aunque realmente pareciendo confirmar sus palabras.

Victor asintió con simpleza.

–Bueno, de hecho lo soy.

Los ojos de Hipólita se abrieron, su cuerpo se tensó y la arena bajo sus pies crujió cuando exclamó.

–¡¿Enserio?!

Victor sintió la punta de lanza casi atravezarle la mandíbula, por lo que finalmente la golpeó con un dedo, desviándola hacia otro lado.

Hipólita casi resbala ante el golpe repentino, pero con una flexibilidad digna de un felino, ajustó su postura sobre el suelo y gritó.

–¡ye!Oye!

¡No te muevas!

Victor se encojió de hombros.

Jugueteó con Sebastián en su mano y dijo.

–Bueno,parecías querer matarme con eso.

Hipólita puso los ojos en blanco.

–No te iba a apuñalar.

Victor no dijo nada, solo mirándola fijamente.

Hipólita resopló y volvió a apuntar con la lanza.

Victor levantó su bastón y la volvió a desviar.

Depronto, la mujer se envolvió con un aura feroz y miró a Victor con cuidado.

–Leí en los libros que parece que los hombres parecen ser mas fuertes físicamente que las mujeres.

Sin embargo, no creo una tontería como esa.

Hombre de nombre Victor, ¡Te reto a un combate uno a uno con la voluntad de defender el prestigio de tu especie masculina!

–Oye, ¿No solo quieres pelear?

Victor no resibió una respuesta, la mujer salvaje solo se lanzó con la lanza en alto hacia él.

Con un suspiro, Victor levantó su bastón, y se defendió con facilidad de cada golpe, apuñalamiento, barrido y finta que Hipólita le lanzaba en un intento de asesinarlo.

Así es, asesinarlo.

Ya que esta mujer parecía de alguna forma querer dejarlo caer y tal vez luego llevárselo como trofeo.

–Entiendo.

Esta es esa clase de escenas.

-Interrumpió Holo.

Su oreja se torció, su cola se movió con interés y parecía haberlo descubierto.

Victor, quien fue interrumpido denuevo la miró con exasperación y preguntó.

–¿Que fue lo que notaste?

Los labios de Holo se torcieron en una sonrisa encantadora y le dijo.

–Es eso.

La chica boba pelea contra ti pensando que te ganaría, pero el resultado real es que le das una paliza al punto de que duda de su vida.

Depronto ella deja de verte como una presa y te ve como alguien a admirar, finalmmmmente se enamora de ti y deja que juegues con ella a tu gusto..

siempre funciona.

Es un cliché viejo y tan desagradable que baja el intelecto de la mujer a un número negativo, pero siempre es así, ¿No?

Holo miró a Victor a los ojos.

Y este no pudo evitar mirarla con sorpresa.

–Oye, ¿No nos estuviste espiando?

*Resoplido* –¿Acaso crees que tengo tanto tiempo libre?

Esos libros no se leen solos.

Victor suspiró, luego asintió.

–Bueno, eso fue algo como eso.

Holo levantó la barbilla orgullosa, con las orejas levantadas y su cola moviéndose a derecha e izquierda rápidamente.

–Lo sabía.

Siempre funciona.

Victor la miró con interés.

–¿Realmente darle una paliza a una mujer fuerte funciona?

Depronto Holo se congeló, con la cola callendo como un plumero roto.

Con una sonrisa torpe, dijo.

–Bueno..

no siempre funciona.

Victor la miró arriba y abajo.

–Quiero intentarlo, ¿tal vez me funcione?

–*ejem* en fin, ¿Que pasó después?

le ganaste e hiciste que disminuyera su intelecto a un número negativo.

Victor la miró con ojos brillantes por un segundo, pero sintiendo que era mejor terinar su historia, continuó.

— Después de pelear durante un tiempo largo y ver que incluso con todas sus fuerzas, ella nisiquiera logró hacer que Victor diera un paso atrás, Hipólita desidió ir seria y activó su técnica de respiración.

Un viento feroz la envolvió y todo su cuerpo parecía tan ligero como una pluma.

Estaba pensando en demostrar que el otro lado la subestimaba y ella podría golpearlo.

Sin embargo, 30 segundos después, ella había caído derrotada al suelo…

Undida hasta el cuello bajo arena y sintiéndo que había pasado por el medio de un uracán.

Victor se arrodilló ante ella y con cuidado, puso a Sebastian sobre su frente delicada.

–Bueno..

ahora creo que si podríamos tener una conversación.

Hipólita lo miró con ferocidad, agitando su cabeza para quitarse al pequeño cangrejo, sin embargo, Sebastián se aferró con sus patitas en el cabello de ipólita y resistió el temblor bajo él.

Con los ojitos negros, tomó la moneda de oro en sus tenazas y le golpeó la frente a hipólita, como si se quejara.

Victor se rió y Hipólita parecía querer llorar.

No solo un desconocido la había golpeado al punto de no saber como fue enterrada y ahora un cangrejo simple le hacía bullyng.

¿Por qué este dia parecía tan terrible?

Victor tampoco quería hacerla temer a los cangrejos, por lo que finalmente la levantó del cuello,y la sacó de la arena como una zanahoria grande.

Ipólita se retorció, con polvo arenoso callendo por todas partes y intentando sacudirse.

Tras un tiempo, ambos finalmente se sentaron frente a frente, con Sebastián como árbitro ante los dos y Victor dejó que ipólita satisfaciera su curiosidad.

Entonces, comenzaron las preguntas.

–¿Qué se supone que es una especie masculina?

Victor levantó una mano y negó con un dedo.

–Ahí te equivocas.

Somos humanos.

En la especie humana hay masculino y femenino, es simplemente eso.

No somos especies diferentes.

Un conjunto que se necesitan para continuar la especie.

Hipólita asintió.

–Se de esto, todo está escrito en los libros.

Pero el asunto es este.

Lo rebisé, cada especie animal tiene su masculino con pene.

Pero aparte de que el pedazo de carne extra solo sirve para procrear, no parece serbir para nada mas.

Ella se apuntó a si misma.

–Las amazonas no necesitamos de hombres, tenemos el fruto del árbol divino.

Con comerlo ya no necesitamos pasar por el proceso de copulación.

Entonces, no necesitamos hombres.

Por eso ahora son especies diferentes.

Victor asintió sin discutir sobre esto.

–Bueno, como quieras ponerlo, no son especies diferentes.

Hipólita lo miró con cuidado y dijo.

–Entonces, ¿Por qué tienes pelo en la cara?

¿Es algo así como un atabismo y regresas a ser algo como un chimpansé?

Victor la miró con ojos apagados.

¿Le acaban de llamar simio?

Aguantando la respiración, le apuntó a la cara y dijo.

–¿Se supone que lo tome como un insulto?

Hipólita puso los ojos en blanco.

–Es solo curiosidad, ¿Bien?

Contesta.

Victor negó con la cabeza.

–Esto es debido a los cambios de los cuerpos, altas concentraciones de testosterona aumenta la formación de bello corporal y facial.

Hipólita lo miró extrañada.

–¿Y de que se supone que sirve mas pelo?

¿Te protege del sol?

Pero..

si es así, ¿No debería crecerte pelo en la espalda o cuello y demás?

Ella levantó la mirada, como intentando ver si Victor tenía pelo en el cuello o espalda dentro de su camisa de lino.

victor solo sentía que esta chica lo quería molestar.

Claro, no era tonta, solo no conocía ciertas cosas y su actuación curiosa parecía como si lo quisiera molestar.

Victor le explicó este asuntó con cuidado e Hipólita finalmente dejó el problema del bello aparte.

Con la mirada curiosa, lo miŕo a los ojos y dijo.

–¿Los hombres tambien nacen con un solo ojo?

¿Como un cíclope?

Victor negó con la cabeza.

–No es así, simplemente uso el parche porque mi ojo izquierdo tiene un problema.

–Ah..

es eso.

Hipólita perdió el interés.

En el clan, no solo hay una mujer con un parche.

Al final, en un grupo de guerreros, es normal que alguien pierdan extremidades o otras partes del cuerpo.

Ella parecía querer preguntar, pero mirando su cuerpo polvoriento y la playa a su lado, una sonrisa astuta se formó en sus labios.

–Por cierto..

¿no quieres tomar un baño?

Victor la miró extrañado, a lo que Hipólita se levantó y sin ningún pudor, comenzó a desvestirse directamente en el lugar.

Ella no estaba llendo a un combate, solo planeaba pescar, por lo que su ropa no era complicada, con un peto simple de cuero, falda apretada y fondo de lino.

Bajo la luz del sol, incluso si estaban a fin de año y hacía frío, ella parecía tranquila ante una temperatura mas baja.

Entonces, tomó su camisa, levantándola sin ningúna vergüenza, con sus pechos rebotando directamente en el lugar.

Sus pezones estaban erectos debido al frio y su piel tenía una marca bronceada y otra que era cubierta normalmente de color mas claro.

Sus hombros, cintura delgada, espalda suave y vientre plano estaban expuestos.

Era bastante atractivo ver que en su vientre, habían pequeñas marcas de abdominales marcados con un ombligo en forma de gota.

Su cintura tenía esa marca en forma de sirena y en su espalda había una zona regordeta que estaba oculta por la falda.

Sin embargo, ella no dejó que Victor esperara mucho, cuando metió sus dedos en la falda, quitó un par de botones y con esto, la falda apretada calló directamente al suelo gracias a la gravedad.

Quedaron atrás un par de ropa interior con forma de boxer, pero ella continuó y se lo quitó.

Sus piernas redondas y relucientes con marcas musculares estaban expuestas ante el sol, sus nalgas firmes y respingadas, su entrepierna lisa con una ligera mata de bello que inesperadamente, estaba recortado con una forma triangular.

Y sus labios vaginales apretados y cellados con fuerza.

Hipólita miro a Victor y dijo.

–Bueno, ven conmigo, vamos a tomar una ducha, es desagradable estar cubierto de polvo.

Y así ella saltó, con la técnica de respiración activada, su cuerpo pareció calentarse y el agua fría que la empapó se calentó, volviendo su baño muy cómodo.

Victor miró esto sin expreción.

¿Como esto había cambiado de esta forma tan derrepente?

Mirando a la chica que sonreía con astusia y lo instaba a meterse al agua, Victor tuvo una pelea en su mente.

Evidentemente, ella hizo este acto solo para verlo desnudo.

Entonces.

La cuestión es esta.

Ser un abuelo decente que evidentemente no caerá ante la trampa ingenua de una mujer super atractiva para bañrarse desnudo con ella.

O..

Victor no pensó mas, cuando se había levantado de la arena y arrojó sobre el inocente Sebastián su camisa y demás ropa.

Hipólita se sumergió sobre el agua, nadando en varias vueltas a su gusto y limpiándose rápido el cuerpo de la arena sobre ella.

Cuando miró a Victor meterse al agua, sus ojos se iluminaron y se asercó rápido.

Victor tenía el agua hasta la cintura cuando Hipólita se le asercó rápido.

–Oye, realmente no tienes pelo en la espalda…

Aunque si en el pecho..

¿para que sirve esto?

Ella separó sobre la arena, sin importarle que sus pechos redondos rebotaran con cada paso y ola que la golpeaba.

De hecho, ella nisiquiera sentía pena.

En el clan, todas son mujeres, cuando era pequeña, solía salir corriendo desnuda por las calles y nadie le decía nada.

Incluso de grande, podía quedarse a dormir fuera de su casa completamente desnuda durante temporadas de mucho calor y dormía con amigas, como Elena y Artemisa.

Además de esto, miró a Victor, este tampoco parecía avergonzado por que su pecho fuese expuesto, por lo que no le tomó importancia.

En su lugar, se asercó y con un dedo, pinchó el fuerte pectoral de este.

–Oye, realmente es duro y nada blando.

Eres como Artemisa, tan plano como una tabla.

No podrás amamantar a tus bebés de forma adecuada.

Victor la escuchó, y depronto quiso darle un golpe en la cabeza.

–Oye, ¿Qué estas pensando?

Los hombres no amamantan.

Hipólita lo miró confundida.

–¿Eh?

Pero tienes pezones, si no son para eso, ¿Para que sirven?

Victor se quedó sin palabras.

¿Como decirle que en el feto, al inicio todos son mujeres pero con la agregación de un cromosoma, el feto desarrolla genitales masculinos, sin embargo se queda con cosas como pezones?

Es decir, para ella, no hay nada como proceso de cromosomas y el proceso natural de inseminación.

Pensando un poco, dijo.

–Bueno, no sirven.

Hipólita lo picó un poco mas y tras un rato, pareció aburrirse, cuando miró hacia abajo.

Entonces, con un movimiento como si pescara un pescado, sumergió su mano y atrapó a Victor.

–¡Valla!

¡Esto si que es raro!

¿¿¿¿Eh?

Mira, parece que tiene bastante piel.

–¿Oh?

¿Parece que se pone duro!

–¡Increible!

¡se hizo grande!

Victor miró como Hipólita sumergió su mano en el agua, y con ojos brillantes, movía su brazo adelante y atrás con rapidez.

Victor le sonrió.

–Oye, ¿Quieres intentar algo?

Hipólita lo miró confundida.

–¿Intentar qué?

Era interesante ver su confución mientras que su mano undida en el agua no lo soltaba.

la comisura de la boca de Victor se torció, pero finalmente dijo.

–Solo asércate.

Hipólita parpadeó, pero ella lo hizo.

Al final de todo, Victor ya la había golpeado.

Si quería volver a golpearla, ella entendía que no necesitaba pedirle que se asercaran mas.

con esta falta de precaución,Hipólita se asercó mas y mas, paso a paso.

–¿Aquí está bien?

–Un poco mas.

–¿Aquí que tal?

–Un poco mas..

Hipólita finalmente sintió que ese pedazo de carne duro chocaba contra su vientre.

Victor asintió y dijo.

–Bien, ponlo entre tus piernas.

Hipólita hizo esto, y mientras lo hacía, dijo.

–¿Eh?

¿Esto no es como el proceso de los animales masculinos y femeninos que se aparean?

Victor asintió.

–Exacto.

¿Tienes miedo o algo de eso?

Hipólita lo miró con burla.

–¿Preguntas si podría tener miedo?

Imposible.

Ella agitó su cabello mojado y levantó la barbilla con orgullo.

–Las amazonas no tienen miedo a nada.

Aparte…

Ella miró a Victor arriba y abajo, el torso musculoso y el cuerpo evidentemente fuerte.

–Leí que las embras femeninas de los animales normalmente solo cupulan con contrapartes mas fuertes.

Me venciste en un combate uno a uno de forma tan increíble, si fueses mas débil que eso, no lo aceptaría, eres inexplicablemente atractivo para mi y no me resultas desagradable.

Por lo tanto, incluso si no quisiera, no terminaría perdiendo.

Ella dijo esto, cuando abrió sus piernas y atrapó el pedazo de carne entre sus muslos y labios vaginales.

Victor encontró que en sus pupilas, solo había una gran curiosidad y emoción desbordantes.

Sin dudarlo, asintió.

–Bien, vamos a intentarlo.

Tomando las nalgas firmes de Hipólita, la apretó hacia él, empujando el agua y abbriéndose paso hasta sus nalgas regordetas.

Hipólita parpadeó, diciendo.

–¿Esto es el sentimiento de copular?

Victor soltó una risita.

–No, aún no.

Primero debemos almenos ponerte de humor.

Con sus manos tomando las caderas de Hipólita, la empujó hacia atrás,y luego la apretó hacia él.

Hipólita abrió sus ojos y dijo.

–Ah.

Esto es..

¿masturbación?

Victor asintió.

–Creo que esto es algo que tus amazonas suelen hacer entre ellas, aunque con dedos y aveces apretando dos entrepiernas.

Hipólita asintió, aunque entrecerró los ojos.

–¿Eh?

¿Cómo sabes esto?

victor se congeló.

“Bueno, es porque amenudo me interesa verlas y de paso me aseguro de que ninguna otra loca intente copular con algún Minotauro o goblin co cualquier cosa que tenga pene.” No podía decir eso, por lo que dijo.

–Me lo dijo otra amazona.

Hipólita abrió sus ojos con sorpresa.

–¿Consiste a otras amazonas?

Victor asintió.

–Si, a tu general Shakty, a tu lider Despina, claro, solo de pasada, pero las conozco.

Con esto, Hipólita depronto pareció sentirse mucho mejor.

Sin preguntar mas, movió sus manos y apretó el trasero de Victor y le sonrió.

–Bueno, Vamos a hacerlo.

Ella comenzó a tomar la iniciativa, moviendo sus caderas adelante y atrás,sin miedo.

Victor soltó una carcajada.

Y le apretó el pecho, a lo que hipólita soltó un gemido suave.

Movió una de sus panos para apretar el pecho de Victor, pero sin encontrar grasa, solo se rindió.

Si que se diera cuenta, el agua sircundante pareció calentarse, dejando el frio a un lado y volviéndose como el agua de temporada de verano.

Depronto, Hipólita tomó los hombros de Victor, sus uñas se clavaron en su piel, aunque no dejaron marcas y Comenzó a moverse adelante y atrás rápido.

–Uh..

yo..

ya..¡!

Ella se apretó con el, sus piernas extrangularon su pene y su vagina deformada ante la barra de carne entre su labios pareció tensarse.

Con su espalda hacia atrás, ella soltó un aliento pesado y caliente, corriéndose.

Ipólita duró un tiempo de esta forma, apretada y temblorosa.

Victor sintió la fuerza que lo apretaba, y llegó a una conclución.

Sí un hombre cualquiera estuviera en su lugar, habría muerto con los huesos rotos…

En cuanto a su hermano, se habría convertido en una de esas sandías destrozadas en videos del futuro.

Hipólita jadeó, y depronto lo miró.

–¿Ahora que sigue?

En sus pupilas, ahora aparte de la curiosidad y emoción, había un sentimiento mas peculiar.

exitación.

Victor la tomó de las piernas y la levantó.

Con sus piernas envueltas en él, salió del agua y su coño empapado por agua de mar quedó expuesto.

Victor la miró con fasinación y le dijo.

–Ahora si, biene lo emocionante.

Hipólita miró el pene inchado que sobresalía del agua y parpadeó.

–Tu…

¿Entraras en mi?

Victor asintió.

–Bueno, me introduzco en ti, si.

Hipólita frunció el ceño.

–Espera, ¿No está sucio?

Digo, orinas por ahí, ¿No?

Victor puso los ojos en blanco.

–¿No dijiste eso hace un momento donde te restregaste contra mi, ¿Verdad?

Hipólita lo miró como si fuese un idiota.

–Eso es la diferencia entre frotar piel con piel y meter tus dedos sucios en mi boca.

¿Cual es mas sucio?

victor volvvió a quedarse sin palabras.

al final dijo.

–Bueno, no está sucio, es normal.

Hipólita lo miró por un momento, pero al final, su exitación ganó y asintió.

–Bien, mételo.

Victor hizo caso.

Asercó el glande al interior de la vagina de Hipólita, la cual brillaba ante la luz del sol y tenía ligeras gotas que resbalaban por su piel delicada.

La punta tocó los labios ligeramente inchados y se introdujo entre sus labios, abriendo el camino hacia su interior.

Hipólita miró esto con los ojos bien abiertos,frunciendo el ceño y apretando sus manos cuando sentía que se sentía muy extraño.

–Está entrando todo..

No sabía que dentro de mi había tanto espacio….

Dijo con sorpresa.

Pronto, Victor llegó a una delicada membrana.

Victor se sorprendió.

–¿Eh’ todabía tienes himen?

Hipólita estaba confundida.

–¿Qué cosa?

Victor dijo.

–Bueno, Esa capa de tela en el interior de tu vagina.

Pensé que como eres una guerrera, montadora de caballo y todo eso, ya debería haberse reventado.

Hipólita frunció el ceño y pensó.

–Ah, ¿Es eso?

Si, parece que se me reventó un par de veces.

Victor la miró confundido.

–¿Un par de veces?

Hipólita se encojió de hombros.

–Bueno, parece que se regenera, solo necesitas bebér una poción de recuperación y todas las heridas, incluída esa tela se recuperan.

Incluso las hermanas que ya parieron, antes de dar a luz, se recomienda romperlo, para no obstruír la salida de la cria y eso..

ya después de parir se bébe una poción y crece denuevo.

¿No es siempre así?

Hipólita ladeó la cabeza, y Victor hizo lo mismo.

Depronto sintió un escalofrío.

Si esta poción sale a venta, ¿Cuantos hombres serán engañados con palabras de “Todabía soy virgen” y ese tipo de cosas?

Al final, la única prueba es si hay esa capa de piel o no.

Victor lo desidió en ese momento.

nunca dejaría que esta poción malvada saliera al mundo exterior.

Mientras pensaba en esto, dijo.

–No es nadda.

bien, aquí voy.

Entonces, empujó, cuando el himen se destrozó y finalmente se introdujo mas en ella.

Con el miembro en un tercio del recorrido e Hipólita respirando con dificultad, Victor la tomó de las nalgas y se introdujo con una estocada.

–¡Ah!

Hipólita gritó, cuando sus nalgas chocaron contra las piernas de Victor.

*Plash!* Sonó el agua del mar al salpicar.

Hipólita jadeó, sus pechos redondos subieron y bajaron y sus pezones erectos estaban increíblemente duros.

Se apretó contra Victor durante un tiempo, no acostumbrada ante tal sensación.

Frunció el ceño, pero tras un rato, pareció acostumbrarse y dijo.

–Bueno, es inesperadamente..

llenador.

Ella miró a Victor a los ojos, sus piernas se envolvieron en su cintura y sus brazos sujetaron su cuello, con sus pechos apretados contra el suyo.

–Bueno, ¿Ahora que sigue?

Victor no dijo mucho, cuando la levantó y la comenzó a follar.

Era una amazona fuerte, no tenía que ser un caballero, por lo que comenzó a penetrarla duro.

Hipólita abrió sus ojos, sus labios se abrieron y su cuerpo se estremeció.

–¡AAAH!

Soltó un gemido sonoro, sin temor a ser notada por nadie.

Salvaje,sin vergüenza alguna, como bestias cojiendo en la naturalesa.

Ella comenzó a cooperar con Víctor.

Incluso cuando se corrió, abrió su boca y lo mordió en el hombro, similar a un felino o sabueso marcando su propiedad.

Victor solo podía decir algo.

Esto era novedoso.

Antes, cuando folló a todas esas amazonas que el revivía, lo veían desde el inicio como un dios.

Eran flores delicadas que tenían el honor de ser seleccionadas por el altísimo su majestad divina.

Pero Hipólita no tenía esto en mente, y desató todas sus emociones en el intercambio sexual, el cual lentamente era casi tan feroz como para querer compararse con una tigresa.

–¡Ah!¡AAAhh!¡MAS!

¡MAS!

¡MAS RAPIDO!

Y Victor fue tan amable como para querer ver su límite..

por lo tanto, continuaron y continuaron.

Una y otra vez, en el agua, en la arena, en los arrecifes, en los matorrales y sobre la nieve.

Ella no notó que incluso sobre la nieve, no sintió pizca de frio…

O tal vez lo hizo, pero entre la emoción, desidió ignorarlo.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines Votos y comentarios, plox.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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