Sistema cultista en marvel - Capítulo 324
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324: Capitulo 324: Parto 324: Capitulo 324: Parto Inesperadamente, Victor siguió con su plan de mantenerse lejos de su hijo hija.
Aunque realmente no había considerado la posibilidad de tener una hija, tampoco se sentía tan bien si tuviera un hijo.
Un problema sería que está en el maldito mundo Marvel.
Aquí hay cientos de tipos que pueden mirar a su hijo y querer hacer quien sabe que cosas, desde amenazas hasta algunos problemas donde se casa con alguna entidad desagradable.
Si tiene una hija, está el problema de que cualquier ser con un mínimo de cantidad de poder, podría asercarse para intentar ligarla.
Victor no tiene un problema con que sus hijos se casen, pero el otro lado resulta ser como algún bastardo tipo Tony Stark o Wolverine.
Incluso Wolverine es peor que Tony Stark, es un viejo de cientos de años y se enamora de chicas jóvenes como jean Grey y esa chica japonesa del futuro.
Es peor que el profesor Xavier que está enamorado de Jean GRey.
(Cosa confirmada en el kanon) ¿Eh?
En cuanto a si mismo que tuvo la idea de jugar con Hipólita, muchas veces mas joven que el?..
bueno..
Ejem..
Volvamos.
Si es un chico, el otro lado que vive derrepente en un lugar lleno de mujeres amazonas, no teme que no termine como una máquina sexual de movimiento perpetuo como un protagonista de Hentai.
Lo que teme, es que termine como su versión alternativa de la compañía de la lado.
El mundo del Batman ahogado.
Un mundo únicamente de mujeres, cada personaje masculino se vuelve mujer y por alguna razón son incapaces de volar.
En fin,aquí, la única mujer famosa de DC Dyana Prrinces, se vuelve un macho musculoso que usa la ropa de amazonas femeninas y tiene un evidente problema…
De ideología.
Pensar que su hijo se parezca a si mismo y luego utilice el traje de wonder woman..
es simplemente aterrador.
Victor lo desidió, si nace macho, lo enviará al pueblo de actuales herreros en la isla circundante.
Ahí ya se formó un pueblo simple con hombres y mujeres, viviendo tranquilos y continuando su trabajo de herreros con materiales que Victor les entrega de vez en cuando atravez de una flugeloid.
En cuanto a si es mujer..
Victor entrecerró su único ojo, mirando atravez de un espejo mágico la figura de Hipólita ahora escondida en la casa de la líder amazona, finjiendo recuperarse de una enfermedad.
Su vientre no se había inchado, pero según los datos y análizis, el embrión estaba creciendo a una velocidad constante y sin problemas.
No Solo Victor la vigilaba, en realidad, esta chica se había convertido en el objetivo de todos los seres poderosos en la isla.
Despina y Shakty, Mia, Hapi, Arale, Silvye.
Incluída Holo, Driasyl, Lucky y todas las flugeloids.
no sería extraño que esos tres grandes bebés de la mazmorra tambien pusieran sus ojos monstruosos en esta niña y quisieran comércela.
por lo tanto, Victor tuvo que lanzar una protección sobre Hipólita.
Entonces, pasaron los días, semanas y meses.
El vientre de hipólita se inchaba cada vez mas, su vientre plano se llenó.
Los nutrientes de su cuerpo parecían faltarle, se volvió delgada y su cuerpo fuerte se volvió frágil.
Victor tuvo que actuar y en una noche a inicios de primavera, se asercó a ella y le transfirió la vitalidad suficiente, su poder divino y de paso, solo por si acaso, tomó su código genético y se preparó para transferirla de cuerpo si fuese necesario.
En el transcurso, le otorgó a su primogénito un rastro del poder cósmico.
Al final, si tuviera un hijo, que fuese fuerte era necesario.
Así el tiempo avanzó rápidamente.
Tuvo que pasar un total de 11 meses, ni un día mas ni un día menos.
Entonces, en inicios de diciembre, con las nevadas de la isla tan características, finalmente nació.
En el interior de la casa del líder de aldea, donde Despina descansaba, Tatiana se posó con las manos entre las piernas de Hipólita.
–Vamos, respira y puja, tu puedes.
Habló Tatiana, experimentada y vigilante.
Hipólita tenía la frente llena de sudor, su cuello delgado se marcaba con venas azules y verdes mientras gemía de dolor.
–Carajo..
nunca me dijeron que fuese tan difícil!
Despina a su lado miró todo con cuidado, sin interbenír, pero con la mano sujetada en el cinturón que la representaba como líder de las amazonas.
Lista para llamar a el mismo Dios atravez de esto si ocurría un problema.
Escuchando las palabras de Hipólita, dijo.
–De hecho, los partos son mas simples y aparte del dolor de la dilatación, siempre es natural..
en cambio, tu pareces tener menos suerte.
Hipólita apretó los dientes, con sus manos apretando las sábanas de seda, dijo.
–Vamos, jefe, ¿No me dirá esto porque manché su cama?
Despina puso los ojos en blanco, pero asintió.
–Bueno, eso es en parte así.
–Valla, que buen consuelo..
–Hipólita, ya está listo, está apunto de salír.
Ahora puja todo lo que puedas.
Tatiana interrumpió la charla, cuando Hipólita sintió como si algo le tomara de la colubna vertebral y quisiera arrancárcela.
–¡Agh!
Ella gritó con fuerza, las venas de su frente se marcaron y las cobíjas se rasgaron ante su fuerza.
Hipólita continuó pujando, hasta que en el interior de la habitación, se escuchó un sonido de llanto de un bebé.
Tatiana sostuvo al bebé, sonriendo.
–¡Jaja!
Está listo, nació..
Hipólita calló rendida, como una marioneta a la que le cortaron los hilos.
Despina dio un paso adelante, rebisando a Despina.
–¿Cómo te sientes?
¿Tienes dolor?
Hipólita cerró los ojos.
Su rostro estaba cubierto de sudor, y su piel era pálida como la cera.
Abiendo un ojo, sonrió y maldijo.
–Me siento peor que cuando luché contra un Minotauro por primera vez..
ahí casi muero, pero ahora me siento con un pie puesto del otro lado.
Despina sacó una pequeña botella blanca de su bolso y dijo.
–Toma esto.te ayudará.
Hipólita no dudó, abrió la boca y dejó que Despina vertiera el líquido en su boca.
El efecto fue muy mágico, puesto que el color volvió a su piel y ya no parecía tan exausta.
Hipólita se preguntó qué clase de medicina era esta que tenía un efecto tan inmediato y poderoso, pero había algo mas que le llamó su atención.
Con la capacidad de moverse, movió su cuello hacia Tatiana, quien tenía un bulto envuelto en tela blanca entre sus brazos, limpiándolo con cuidado.
–Quiero verlo.
Despina dio un paso a un lado, con su atención tambien puesta en el bulto.
Tatiana sonrió, dando algunos pasos hacia adelante.
El bebé lloraba con gran poder, haciendo que Tatiana riera.
–Oye, tiene buenos pulmones.
Despina asintió.
–sin duda será un bebé sano.
Hipólita resibió al bebé entre sus brazos, mirándolo con cuidado y abriendo los ojos con sorpresa.
–Es ermoso.
Depronto, un sentimiento extraño llenó el corazón de Hipólita.
Un instinto único perteneciente solo a una madre, amor, protección y esperanza.
Despina se asomó y tambien abrió los ojos con sorpresa.
–Es..
Tatiana asintió,.
–A diferencia de todas las niñas que nacen.
Esta no parece en absoluto un recién nacido común…
Ya tiene un cabello tan brillante y una piel tan tersa.
Despina asintió.
–Será una belleza cuando crezca.
Hipólita sonrió.
–Si, mi linda hija.
Tatiana miró a la niña en los brazos de Hipólita.
Con su amplia experiencia en partos.
Sabía que un bebé no nace siendo tan bonito.
Son rosados, arrugados y con solo algo de pelusa en la cabeza.
Sinceramente, solo son bonitos cuando se aclimatan y crecen por un par de semanas.
Pero esta niña tenía la piel blanca y tersa, delicada y suave, un rostro bonito con ojos ágiles de color dorado y un cabello rubio platino.
Sinceramente, era una niña hermosa, aunque lloraba como ningún otro bebé.
–Ya..
ya..
cariño, deja de llorar.
Hipólita acarició a su hija, con una gran sonrisa en sus labios.
La bebé pareció notar a su madre, dejando de llorar y acurrucándose.
Pronto, cerró sus ojos con largas pestañas y comenzó a dormir.
Despina miró sus rasgos faciales y dijo.
–Se parece mucho a su madre..
incluso la forma de dormir es igual.
Hipólita río un poco y miró el cabello platino y sus párpados cerrados que ocultaban dos iris dorados.
–Tambien, su cabello y ojos son como los de su padre…
Hipólita miró con amor a la niña, pero Despina depronto recordó de quien era hija esta pequeña.
Intercambiando miradas con Tatiana, ambas parecieron sentir el mismo asombro, mirando con mas cuidado el cabello y recordando sus pupilas.
Solo estos dos rasgos eran diferentes a Hipólita.
Todo lo demás era similar a ella.
Tatiana suspiró.
–Esta niña..
tiene un potencial inigualable…
Despina asintió, meditativa.
Depronto, recordó algo.
Mirando a Hipólita, preguntó.
–Entonces, ¿Cómo quieres llamarla?
Hipólita detuvo sus movimientos, confundida por un segundo, pero luego asintió.
Miró por la ventana, donde a lo lejos podía verse la montaña de dios, rodeada de densas nubes en su pico donde comenzaban a formarse las nubes invernales.
Hipólita sonrió y dijo.
–Se llamará.- REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines ¡¿cómo se llamará?!¡¿cómo se llamará?!
comenten un buen nombre y si no comentan algo bueno, elijo yo, pero almenos piensen en algo bueno.
¡ideas agradables y significativas!
¡vamos participen almenos!
ah, y voten y comenten, plox.
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