Sistema cultista en marvel - Capítulo 327
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327: Capitulo 327: Linda hija…
327: Capitulo 327: Linda hija…
El camino de las hadas es una magia muy especial que Victor no conoció hasta hace poco tiempo.
En las temporadas donde llega la primavera, verano y otoño, las hadas vuelan a ciertas partes del mundo para ayudar al desarrollo de la flora y fauna.
Sin embargo, es obvio que si depende de que las pequeñas usen sus alas cortas para volar atravez del mundo, será algo muy complicado y para cuando lleguen, ya abrá pasado la temporada adecuada.
Entonces, se creó esta magia.
Crea una especie de portal entre los troncos, ramas y arbustos hacia otras zonas boscosas.
Solo sirve para llegar a zonas con plantas.
En este caso, un jardín.
Esto es el camino de las hadas, el cual inesperadamente sirvió para que Victor se encontrara con su hija.
En cuanto al espacio que ahora parecía sacado de un cuento de hadas, Victor estaba orgulloso de decir que fue su idea.
Utilizó magia, recuerdos de algunos cuentos como Alicia en el país de las maravillas y con algo de diseño, creó este espacio.
Este lugar, enclavado en un valle creado de forma artificial en una pequeña isla sercana, tenía muchas cosas interesantes.
En primer lugar, Victor extrajo una rama pequeña del árbol de las hadas y lo plantó en el centro del valle, impulsando su crecimiento con vitalidad y poder magico.
Ante esto, creció un árbol ancho y alto, pero parecía que la capacidad mágica solo estaba en el árbol principal, porque este no emanó ningún rastro de la cascada de polvillo de hadas.
En sus hojas, habían rastros de polvillo, sería como un polen, pero no era tanto como lo que el árbol principal podía dejar caer en 1 minutos.
En ese momento, Victor extrañó a sus chicas mutantes que había dejado viajar por el mundo.
Entre ellas, habían algunas que eran perfectas jardineras y podían mejorar este tipo de árboles.
Como fuera, el árbol seguía teniendo capacidades mágicas.
En especial dos.
Lo primero era que el pequeño polvillo que emanaba de sus hojas, hacía que el valle se cubriera con un aura mágica y pura como de cuento de hadas.
En segundo lugar, parecía que el árbol tenía la capacidad para purificar los alrededores.
Esta purificacióń no es como las llamas de Victor, en su lugar, es al punto de parecer alejar lo “malo” y atraer la “pureza” del corazón.
Es algo complicado, pero es la diferencia entre la dulzura de un bebé y la mente fría de un adulto.
Esta diferencia es lo puro y lo malo.
De alguna forma, esto parecía purificar el espíritu, ayudándolo a crecer y mantener la pureza infantil.
Claro, un adulto se sentirá algo repelido y Victor siente que su mente se volverá algodón si pasara mucho tiempo aquí, pero pasear en este lugar una vez por semana no estaba mal.
En cuanto a Astoria, era solo una niña, este lugar le quedaba especialmente bien a ella.
Las flores alrededor eran las flores mágicas cultivadas hace mucho tiempo, seguido de las hadas que venían aquí a jugar y pasear.
Pequeñas nubes sólidas se usaban para usarse de camas, asientos y casas.
Incluso la tierra era especial, era una combinación de elemento tierra, magia y el rastro de una pizca de la arcilla divina con la que se creó a Raifel.
Bueno, en todo el planeta tierra, este lugar podría considerarse el mas especial de todos, nisiquiera qunlun o kamar-taj tenía algo como esto.
Habían otras características, pero esto serbía mas para que Astoria jugara alrededor.
Debajo del gran árbol, Victor practicó con Astoria el uso de la espada, jugando en su mayor parte.
La pequeña era inesperadamente enérgica, aunque hacía el ejersicio que haría cansar a un adulto, ella levantaba una espada del tamaño de la mitad de su cuerpo y la balanceaba.
A su lado, Victor la miró con cuidado, usando una rama para ajustar su postura.
–Vamos, la forma de usar la espada no es buscar chocar la hoja contra otra espada, la punta es débil y la zona baja es la mas firme ya que stá serca de tu mano, recuerda usar la punta para apuñalar y la parte baja para empujar, cubrir y cortar.
–¡Au!
Oye, ¿Porqué golpeas tan fuerte?
Se quejó Astoria, sobándo su brazo y mirándolo con enojo.
Victor se quedó sin palabras.
–¿No dijiste que quieres entrenar como una amazona?
Ellas suelen ser mas rudas que esto, almenos primero te arían pelear contra un goblin y tras lograr asesinarlo, te enseñarían a usar la espada.
los ojos de Astoria se iluminaron.
–¡Yo tambien quiero.- –No.
Victor detuvo su petición absurda.
Entrecerrando los ojos, se preguntó el porqué esta niña tenía este interés.
Le había preguntado antes por qué quería usar la espada, pero solo decía que estaba interesada en pelear.
Es una razón adecuada para un niño.
Como los que se interesan por dinosaurios o con alguna figura animada, pero..
¿Espadas?
Solo podía suponer que su hija era algo anormal.
Astoria hizo un puchero,pero Victor no dejó que su berrinche lo convenciera.
–Bueno, continuémos el entrenamiento, ya casi es hora de comer.
Ante esto, los ojos de Astoria brillaron.
Rápido tomó la postura para usar su espada y con las palabras de Victor, continuó moviendo la espada suavemente, El tiempo pasó, cuando depronto, sonó un ruido de silbido.
Victor levantó una ceja y asintió.
–Oh, parece que todo ya está.
Astoria tiró la espada de entrenamiento al suelo, secándose el sudor de la frente.
Sus pupilas doradas miraron detrás del árbol, diciendo.
–¿Ya es hora de comer?
Victor asintió, levantando la espada y haciéndola desaparecer.
Asintió y dijo.
–Así es, pero antes de eso, una ducha.
Astoria, que pensó en salir corriendo, se congeló en su lugar.
Sus ojos se abrieron de par en par y rápido buscó algo para esconderse.
Para su mala suerte, Victor la ató con una cuerda mágica y la levantó.
–¡Ah!
¡No me quiero bañar!
¡Suéltame!
La pequeña se retorció en su lugar, con manos y pies agitándose.
Victor la miró con frialdad.
–¿Acaso crees que podrás escapar alguna vez?
Simplemente ríndete.
Astoria agitó su cabello platino, apretando los dientes.
–Yo..
estoy enferma.
¡Tengo mocos y tos, no puedo ducharme con agua fría!
Victor asintió, Astoria sorbió la nariz, pero era obvio que no había obstrucción alguna.
Victor la miró con un ojo de pez muerto y asintió.
–Si la gripe común pudiera afectarte, sinceramente no sabría como sentirme.
O eres demaciado débil o el virus es demaciado fuerte.
Sin dudarlo, se dio media vuelta y caminó hacia una esquina del pequeño valle, donde había una cascada de agua clara y un río.
Victor caminó a este lugar, con un chasquido de dedos, la ropa de Astoria desapareció.
La niña no tuvo tiempo para quejarse cuando fue arrojada como una roca al lago pequeño con agua.
Astoria pataleó, su cabello se esparció por todos lados, sus pupilas estaban llenas de desesperación.
Debajo del agua, Astoria continuó undiéndose lentamente con una pose extraña.
Sus ojos miraban el cielo brillante mientras que ella era tragada por el frío y oscuro fondo marino.
Una mano se alsaba dramáticamente hacia adelante, como alguien que se ahogaba y buscaba algo para sujetarse.
Era muy similar a cierto Jack que se undió en el mar.
Victor dio un paso adelante, notando el agua que le llegaba a la mitad de la pierna, mirando a Astoria con extrañesa.
Esta niña, ¿de donde aprendió ser tan buena actriz?
El tiempo pasó, 10 segundos, 20 segundos, 1 minutos.
Astoria pareció llegar a su límite cuando comenzó a retorcerse, se empujó y se paró, con el agua llegándole justo en el pecho.
Jadeó un par de veces, recuperando el aliento y quitándose el agua de la cara.
*Jadeo* –Fiuh..
cási siento que no lo logro.
Victor se cruzó de brazos en su lugar.
–¿Terminaste tu acto?
Astoria sonrió algo avergonzada.
–Jaja..
Astoria hizo una mueca linda, a lo que Victor solo suspiró.
¿Por qué su hija era tan linda?
–Bien, ahora limpia.
Victor sacó un estropajo y jabón de la nada, apuntando a Astoria como un gran enemigo.
Astoria miró esto con desagrado, y mirando a su alrededor, rápido se sumergió, nadando como una rana alrededor en un intento de escape.
En cuanto a su miedo al agua y todo eso, era evidente que era falso.
Victor la persiguió por un tiempo.
La seguía lento, a lo que ella intentaba escapar mas lejos.
En los alrededores había un arcoíris por la cascada, con ese aroma tan agradable de tierra mojada, haciendo que esta persecución pareciese bastante relajante.
Cuando Victor sintió que Astoria se había enjuagado lo suficiente, la tomó denuevo y forzó el jabón y shampoo en su cuerpo.
Todo era producto natural y de gran calidad sin químicos, por lo que la espuma y rastros de jabón no afectaría este lugar.
Así de meticuloso fue Victor con este pequeño paraíso.
Un rato mas tarde, Victor conbocó una nube, donde Astoria montó para secarse.
le pasaron la toalla y luego se puso su ropa que acababa de limpiarse con magia.
Victor salió del agua, con Astoria quien brillaba de limpio.
Astoria se olfateó los brazos con curiosidad.
–Oye, ¿Qué es este olor?
–Naranjas, respondió Victor.
Astoria asintió, paseando y olfateándose, incluso metiendo el cabello en su boca, pensando que este sabría dulce.
La comisura de Victor se contrajo, quedándose sin palabras.
–Es solo el olor, no el sabor.
–*Peh!* –Astoria escupió su cabello, frunciendo el ceño.
–Si huele tan bien, pensé que sabría bien.
No sabe a nada.
Con esta extraña discución, ambos llegaron a la parte trasera del árbol, serca de una pared donde una casa pequeña y pintoresca los esperaba.
En la puerta, Holo esperaba, mirando a Astoria con una sonrisa Amable.
–Hola pequeña, tiempo sin verte.
Cuando Astoria miró a Holo, sus ojos se iluminaron.
Sonrió como una niña dulce y corrió hacia ella.
–Amiga Holo, ¡Hola!
Estoy bien, gracias por preguntar, ¿Y tu?
Victor miró esto, sorprendido.
¿Porqué la niña malcriada depronto se volvió tan dulce y bien portada?
Holo sonrió, con sus ojos entrecerrándose en medias lunas.
–Estoy muy bien.
–Su orejas se curvaron de forma alegre y preguntó.
– ¿Quieres saber que cocinamos hoy?
Astoria asintió, su carita redonda era adorable, sus ojos eran redondos y llenos de pureza, como una niña bien educada.
Holo acarició su cabello aún algo húmedo y dijo.
–Es tu favorito.
Astoria sonrió, saltando mientras entraban.
Victor miró esto, sin palabras.
Desde atrás de Holo, una mujer pelirroja apareció.
Esta era Driasyl, quien parecía haber acomodado los utencilios de comida en la mesa.
Astoria la miró, volviendo a sonreír.
–¡Hermana Driasyl!
¡Hola!
Driasyl tambien sonrió, su rostro normalmente arrogante sonrió con una curva materna, sus ojos dorados eran amables y asintió.
–Pequeña Astoria, ¿Que tal te fue esta semana?
¿Convesiste a tu madre a usar una espada?
Astoria hizo un puchero, negando con la cabeza.
–Mamá dijo que solo comenzaríamos cuando tenga seis años.
Ahora tengo tres años, ¡falta una vida entera para eso!
Holo sonrió.
–En tu caso es cierto, pero tienes que entender que tu madre lo hace por tu bien.
Astoria asintió, comprensiva.
–Eso lo entiendo, pero realmente quiero comenzar rápido.
Driasyl caminó hacia ella, tocándole la frente con suavidad.
–Solo espera un poco, el tiempo pasará mas rápido de lo que pienses.
Astoria entrecerró los ojos, sintiendo el aroma agradable de Driasyl, Holo y esta casa.
Por detrás, Victor se quedó solitario, como si fuese un espectador de la obra que se llevaba acabo frente a él.
la imagen era curiosa, del lado de las tres chicas, el aroma era agradable, pintoresco y lleno de un ambiente cálido y agradable.
De su lado, el estaba solo, gris, sin brillo y apagado.
El estaba sin palabras.
Driasyl dejó que Astoria se sentara en una silla, Mientras que Holo le serbía su comida.
El plato favorito de Astoria, era inesperadamente la lasaña, pero no cualquier lasaña, una lasaña hecha en su mayoría con materiales de vegetales mágicos, productos lácteos de animales mágicos y carne de algunos monstruos más mágicos.
Los tres platos se acomodaron y las tres se sentaron, unidas, con armonía y mucho cuidado de mantener su apariencia de buenas hermanas.
Mientras tanto, Victor miró a su alrededor.
Miró a Driasyl y Holo, confundido y preguntó.
–¿Donde está mi silla..
y plato?
Driasyl levantó su bonito rostro, y depronto, su mirada se volvió la misma de siempre, mientras apuntaba a la cocina.
–tu sírvete, ¿Crees que somos tus sirvientas?
Usa tus manos.
Holo se movió en su silla, pareciendo recordarlo.
–Ah, es cierto, ¿Parece que Victor tambien está aquí.
Uh, ¿Quieres que te sirva?
Ella se levantó, algo avergonzada ante su desliz.
Pero Astoria parpadeó con lindura, hablando.
–Mi madre dice que un buen niño, debe aprender a ser mas independiente.
Yo me sirvo aveces mi comida sola..
bueno, una cucharada.
El señor amigo tambien es así de increíble?
Astoria miró a Victor con sus grandes ojos puros,haciendo que Victor la mirara con cuidado.
negó con la cabeza a Holo.
–No es necesario..
yo lo aré.
Astoria parpadeó, sorprendida.
–El señor amigo es increíble, se sirbe solo.
Driasyl soltó una risita, y Holo solo suspiró.
Victor caminó hacia la cocina, preguntándose una vez mas.
¿¿De donde aprendió todo esto esta niña?
¿Cuando fue que su linda hija se desvió del buen camino?
Sin que lo notara, pro detrás, Driasyl levantó una mano, y Astoria la palmeó.
Sus ojos dorados se cruzaron, pareciendo brillar con el brillo de la victoria.
Frente a ellas, Holo solo sonrió con impotencia, aunque su cola tambien se movía detrás de ella, demostrando su diverción.
Todas las mujeres, humanas y diosas, son malas…
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines Votos y comentarios, plox.
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