Sistema cultista en marvel - Capítulo 358
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358: Capitulo 358: Bajo el mar!
hay una sirena!
358: Capitulo 358: Bajo el mar!
hay una sirena!
Océano pacífico, coordenadas desconocidas.
En una zona oscura y profunda, a cientos de metros bajo el agua, donde la luz externa era barrida y el frio abismal hacía temblar los huesos, se estaba llevando acabo una batalla sangrienta.
En ese momento, una figura oscura se paseó entre las algas marinas tan altas como bosques densos.
Su paso entre el suelo marino era suave, sin dejar rastro algúno de movimiento.
Apenas algunos animalisllos, como percebes, pulpos pequeños o algunos pecesillos notaban la figura y la esquivaban, pero luego volvían a hacer su vida normal.
la figura atravezó una gran roca, cuando de esta, algo único en estos sitios iluminó el lugar.
Este era un coral luminoso, tal vez de menos de un metro, pero que su sola presencia actuaba como una estrella en el espacio eternamente sombrío.
Cuando la figura se asercó, se hicieron notar sus características.
Un cabello dorado y largo, atado con varias decoraciones de algas y perlas brillantes.
sus ojos eran como arcoíris, aveces brillando con tonos rosas y amarillos, luego verdes y púrpuras pero cuando se fue asercando mas a la zona luminosa, sus pupilas se hicieron marrones.
Era una hermosa mujer, tal vez de apenas unos 20 años, con rasgos definidos que se considerarían hermosos, sin embargo, debajo de su cintura, no parecía humana, teniendo una larga cola escamosa con pequeñas escamas delicadas con un patrón unico y tallado de escamas color verde.
Ella Era una sirena.
Esta usaba una armadura de oricalco que era algo brillante, pareciendo bronce o latón, formado con pequeñas placas uniformes que se unían densamente desde la parte debajo de su vientre, hasta las muñecas, las cuales cubrían la piel blanca y delicada de su mano y cuello..
En su mano cargaba un tridente hecho de algún coral afilado y revestido con el mismo metal, aunque un extraño sonido vibrante aparecía en este cuando lo movía con fuerza.
–Esto es..
¿coral estrella?
La sirena miró el coral que tenía ante si, demostrando su sorpresa y deleite.
Este coral era un artículo valioso, muy útil y magico.
Bueno, sinceramente no sabía para que serbía, pero podía decir que la actual ciudad de sus sirenas, usaba este material amenudo como un artículo precioso, desde usarse para medicinas e incluso para iluminar una casa entera.
ella lo miró con algo de avidez.
Un tamaño tan grande, ¿cuanto podría valer tal artículo?
Ella se sintió emocionada por un momento, pero ese tiempo fue suficiente para que su distracción le cobrara factura.
Desde una zona sercana, un grupo de álgas pesadas y amontonadas que se habían enredado,pareciero dejar de moverse al ritmo de las corrientes marinas.
Un par de ojos rojos y brillantes con pupilas reptilianas se abrieron.
Depronto, con un golpe sordo, una larga cola serpentina golpeó el suelo fangoso y con un estruendo, una pica larga fue directo hacia la espalda de la sirena.
El movimiento fue demaciado rápido, en un instante, la figura verdosa se había movido detras de la sirena y esta se dio cuenta bastante tarde.
La punta de la pica golpeó la espalda desprotegida.
las placas de oricalco chirrearon con fuerza y ambas figuras se movieron con violencia mientras rodaban en el lugar.
Un rastro de sangre fue iluminada por el coral estrella y solo pudo verse la niebla que continuaba dispersándose en los alrededores.
la sirena rugió.
la punta de la pica, el cual era un arpón cubierto de alguna magia extraña, atravezó por poco el peto y unos sentímetros le abrieron un agujero en la espalda.
El dolor la hizo gemir, pero ante el ataque sorpresa, todabía no estaba indefenza.
sin pensarlo, apuñaló el tridente en el suelo y se desvió del camino, rasgándo mas su espalda pero al mismo tiempo ejerciendo la fuerza suficiente como para lograr arrancarse al enemigo de detrás de ella.
Un momento despues, sacó dos dagas hechas con colmillos de alguna bestia que estaban en su cintura y con un golpe hacia su flanco, cortó el cuerpo del enemigo.
en la pura oscuridad y separados de la luz por las algas densas, solo pudo sentir como las cuchillas cortaban escamas, carne y llenaban el lugar con una niebla oscura y rancia.
Su armadura crujió, el encantamiento básico para evitar hemorragias se inició y las escamas se volvieron a unir, apretándose donde estaba su herida en la espalda.
ella jadeó con fuerza varias veces, mientras que sus pupilas antes normales, brillaban denuevo con un tono colorido y nebuloso.
La escena oscura se volvió colorida lentamente y tras acostumbrarse a la oscuridad, finalmente encontró que estaba rodeada de un color verde.
Verde y violeta con suaves toques rojizos que al alejarse de la luz se volvían casi azules.
Ella frunció el ceño.
con un movimiento de su cola, el agua manchada con la sangre del enemigo y la suya se apartó con violencia, cuando finalmente lo encontró.
Un brazo flotante, verde y cubierto con densas escamas casi oscuras que seguía supurando una sangre verdosa violácea que se volvía oscura mientras se dispersaba.
No muy lejos de este, un ser, mas lagarto o serpiente que humano o sirena, estaba flotando y cubriendo su herida con un alga de los alrededores.
Ambos lados intercambiaron miradas.
Pupilas rojas reptiliánas que brillaban en la oscuridad y un par de ojos nebulosos que parecían contener una aurora se miraron por un par de segundos.
El tiempo se detuvo por un par de segundos, cuando la joven sirena arrancó el tridente del suelo y con un golpe de su aleta, se lanzó hacia adelante.
Al mismo tiempo, el hombre cubierto de escamas verdes densas, tomó el arpón afilado con su mano restante y se lanzó de igual forma hacia adelante.
El agua se agitó y se arremolinó, el limo y arena submarina se levantó y las algas se dispersaron cuando ambos lados chocaron.
la joven sirena recordó su entrenamiento.
dejó expuesta su armadura, apretó el tridente y lo dirigió hacia el pecho del hombre serpiente mientras vigilaba la cola serpentina y el arpón que la apuntaba al pecho de igual forma.
en estas batallas, apuntar a extremidades flexibles o cabeza, son cosas absurdas, es mejor apuntar al torso mas grueso y aunque estos hombres serpiente tenían escamas realmente duras, solo podían desear lo mejor.
El destello fue instantáneo, solo huvieron burbujas por un breve momento, cuando la sirena sintió su tridente atravezar algo duro y un golpe ardiente ens u hombro.
Un chirrido crujiente y chispas doradas salpicaron de su armadura mágica.
El polvo se enredó y las algas que los cubrían se sacudieron.
Una vez mas, sangre salpicó el agua y se dispersó como nubes densas.
Tras unos segundos, lo que quedó atras, fue un solo ganador.
La sirena se levantó con fuerza, jadeando.
Frente a ella, colgaba la figura del extraño ser, atravezado por el tridente.
la sirena jadeó, tirando a un lado el cuerpo del ahora muerto hombre serpiente.
ella se retiró con el cuerpo dolorido.
rebisando su hombro, notó que una parte de las escamas protectoras se habían abollado y tenía un gran dolor.
ella frunció el ceño, parecía haberse roto algo.
La armadura volvió a crujir y esta volvió a mover sus escamas, cubriendo la zona dañada.
Ella movió el hombro un par de veces y tras no sentir tanta incomodidad, miró el cadaver.
nadó hacia este, rebisándo el cuerpo.
Como acostumbraba ser, los cuerpos de estos tipos estaban casi totalmente desnudos, apenas teniendo algunas bolsas pequeñas para curación.
Ella tomó una bolsa pequeña donde encontró varias algas pequeñas.
Olfateó una tras otra hasta que encontró una de un tono ligeramente azúl y sin dudarlo, se lo metió a la boca.
Pronto, un sabor amargo la hizo gemir de incomodidad, pero el dolor en su cuerpo fue menor.
Ella miró hacia el lugar donde estaba aquel coral estrella, pero tras mirarlo con algo de codicia, finalmente lo dejó de lado.
Se metió algunas algas pequeñas a la bolsa y desidió moverse de este lugar rapidamente.
Se dio la vuelta y cuando estuvo apunto de largarse del lugar, sus pupilas se encojieron.
eso fue porque al ver a sus alrededores, encontró que una variedad de puntos luminosos color rojo aparecieron en cada montón de algas flotantes.
la joven sirena sintió un escalofrío en la colubna.
En ese momento, recordó la información que se había estado mensionando constantemente en las operaciones de asesinato en los últimos tiempos.
La forma mas común que una sirena moría, no era en peleas individuales, sino en ataques conjuntos y asedios que desgastaban a las sirenas con grandes números hasta que no pueden mas.
Ella recordó cuando estaba en la retaguardia, en un momento dado, el cuerpo de una sirena compañera fue regresado tras un asedio de este tipo.
El cuerpo estaba cubierto de heridas densas, la armadura que tenía una semi-reparación estaba aboyada y cubierta de rasgaduras y agujeros.
La sangre había sido esparcida y ya casi no quedaba nada en el cuerpo.
Ella jadeó, sintiendo que le hacía falta el oxígeno.
en su cuello, suaves grietas se abrieron que mostraban sus branquias que normalmente se mantenían ocultas.
Las pequeñas burbujas fueron exaladas por sus lavios, cuando apretó el tridente en sus manos.
Sus ojos se volvieron feroces.
–Recuerda el entrenamiento..
Ella susurró con suavidad.
Entonces, con un remolino acuático envolviéndola, se lanzó hacia atras.
justo en ese momento, alrededor de 20 hombres serpiente, se lanzaron, saliendo de sus guaridas y persiguiéndola como un enjambre.
Ella intentó escapar con todas sus fuerzas, su cola se agitó con todo el poder que tenía, abriendo el agua que tenía pr delante como un gran torpedo.
Sin embargo, el otro lado ya estaba preparado.
pronto tuvo que comenzar la primera lucha.
Un hombre con un rostro como un lagarto se lanzó hacia ella,apuñalándola con un tridente de roca.
Ella esquivó con un giro, pero del otro lado, otro hombre con una gran zimitarra de hueso blanco la golpeó.
Un corte largo se abrió en su cola y sus escamas se abrieron de par en par.
Ella jadeó, pero apretando los dientes, apuñaló la figura con su arpón.
La punta golpeó el pecho y el cuello, abriendo y dejando salir un chorro de sangre espesa que se dispersó en el agua.
Ella no se detuvo a ver lo que quedaba atras, agitando su cola y esquivando otro golpe.
sus reflejos encontraron otra figura intentando detenerla por el frente, pero lanzó su tridente, el cual atravezó el agua como una flecha sin barrera y asesinó al otro lado.
Ella tomó el arpón de otro hombre serpiente y continuó su escape.
la sangre se dispersó, las algas se agitaron y el limo marino se levantó.
En su nado, ella vislumbró otro bosque de algas.
Sin dudarlo, se sumergió en este, esquivando de izquierda a derecha e intentando abrirse paso lo mejor posible en tal lugar.
Su cuerpo se movió a gran velocidad, las algas eran lo suficientemente densas y largas como para no poder verla incluso si la buscaban desde arriba.
mientras se movía, se encontró con una pequeña sorpresa.
un pequeño pulpo oscuro y cubierto con anillos azules casi luminosos.
Con ojos brillantes, ella pinchó el cuerpo del pulpo varias veces.
la sangre y tinta salieron de este, pero ella ya se había movido hacia adelante.
Continuó alejándose, cuando el bosque de algas terminó.
Ella salió y nadó con todas sus fuerzas.
un momento despues, cuando ella huvo recorrido casi 100 metros, docenas de hombres serpiente la siguieron.
estos se movían con fuerza, sus colas largas golpeaban el suelo con violencia y usaban rocas o la forma plana de sus puntas para remar y moverse con golpes explosivos que hacían cortar la distancia.
Ella conocía esto, normalmente solo podrían moverse de forma explosiva durante unos minutos hasta que se cansaran, pero para su mala suerte, casi la habían alcanzado.
Sin dudarlo, movió ell arpón en su mano para apuñalar ligeramente a uno que casi la alcanzaba.
luego miró el lugar donde habían mas hombres serpiente unidos y lanzó el arpón con todas sus fuerzas.
Solo miró como la lanza atravezó a un hombre serpiente y arañó a otro de detrás.
El retroceso del golpe la izo moverse hacia la izquierda, esquivando el corte de otra cimitarra de hueso que solo salpicó chispas mágicas de su armadura.
Tomó una daga y cortó el brazo, quitando la cimitarra del brazo flotante.
Ella se desvió hacia un lado, siguiendo el escape.
Sin embargo, solo sintió desesperación cuando de otra zona, encontró a otra sirena nadando a lo lejos.
De detrás de ella, un cúmulo similar de hombres serpiente la perseguían de la misma forma que a si misma.
Sus pupilas se encojieron.
Se había dado cuenta.
Antes se usaban estas tácticas de oleadas y desgaste con algunas sirenas realmente poderosas y fuertes, pero ahora se usaba esta táctica con ella, que sinceramente no era tan fuerte como esas mujeres guerreras que benían de la isla madre.
Eso significaba que ahora el objetivo no era apuntar a las élites, sino que esto era un ataque conjunto para todas las sirenas.
En ese instante, vio de forma aterrada como la otra sirena era rodeada por casi treinta hombres serpientes y en un destello, la zona se cubrió con el color verdoso de la sangre.
–KIII!
*Chillido* Detrás de ella, unnnno de los homres serpiente abrió la boca y un sonido vibrante que la hizo marear rodeó el lugar.
del otro lado, un chillido similar se escuchó y una docena de hombres serpiente nadaron hacia ella, corriendo con violencia hacia ella.
En un abrir y cerrar de ojos, estaba rodeada una vez mas.
Ella apretó sus dagas, sintiéndo el dolor en su cola por haber nadado kilómetros en un corto periodo de tiempo y sobrecargarse.
Esquivó varios ataques, pero las heridas pequeñas se acumulaban en su cuerpo.
Del otro lado miró el montón de hombres serpientes rodeando aquella zona cubierta de sangre,.
Sabiendo que no podía seguir al mismo ritmo que antes y tarde o temprano terminaría callendo ante el cansancio, prefirió detenerse.
Despues de todo, era mejor morir en batalla que siendo cansada y atrapadda sin haberse llevado a varios enemigos.
Sintiendo el dolor, su cuerpo se estimuló.
Sin dudarlo una segunda vez, se detuvo y se dio la vuelta, dispuesta a pelear hasta la muerte.
Que vinieran estos bastardos!
Por Meridia!
Exclamó, aunque sabía que su voz no podría llegar muy lejos.
entonces, se preparó para la gran pelea.
Sin embargo, lo que la resibió, fue simplemente una exploción de órganos y extremidades, una nube de sangre amarga y turbia que la impactó.
Esta nube casi la rodeó, pero moviéndose, la esquivó con facilidad.
Ella frunció el ceño en plena confución.
Alsándose, miró a su alrededor.
docenas de cadáveres de hombres serpiente que ahora se dispersaban por todas partes, flotando o callendo al fondo.
Ella miró a lo lejos, donde otra exploción de sangre verde y cuerpos rotos estaban en tal lugar.
La joven sirena parpadeó varias veces, cuando de aquella nube encontró a una figura cubierta de una armadura extraña que se alsaba del lugar.
Ella primero notó a las tres sirenas que eran cargadas por el humano.
Si, humano, ya que debajo de la cintura de esa persona, no había cola ni aletas, sino dos piernas humanas.
En silencio, ella no supo como reaccionar por un momento.
¿Era amigo o enemigo?
Pero la habían salvado..
¿quién era entonces?
Su mente solo pudo pensar en esos tipos de atlantis, aunque tampoco sentía que fuesen iguales…
la figura envuelta en una armadura extraña, se movió hacia ella en un instante, cuando una voz llegó a su mente.
— ¿Por qué tan aturdida, joven?
tus amigas aquí casi estan muertas, llevame a donde esté tu ciudad.
La joven sirena se recuperó, asintiendo apresuradamente.
Al final de todo, sus compañeras estaban realmente muy mal heridas y necesitaban curarse o morirían.
Sin dudar mas, asintió y dijo.
–Sígueme, es por aquí.
Ella intentó nadar, pero las heridas en su cuerpo la hicieron fruncir el seño.
Ante esto, El hombre la envolvió con una cuerda violeta, al igual que sus compañeras y dijo.
–Joven, solo dime por donde ir.
La joven sirena parpadeó confundida, cuando finalmente asintió de forma incómoda.
–Esto, es por ahí.
Ella apuntó hacia una dirección y en un instante, todos se movieron a una velocidad asombrosa, dejándola sorprendida.
Una burbuja los rodeó, evitando el choque contra las corrientes marinas y solo mirando como el exterior se movía a gran velocidad.
–Entonces, joven, ¿a que distancia estamos?
Habló la voz denuevo, haciéndola notar que era un hombre con el que hablaba.
–Esto…
estamos a tres dias de distancia.
ella miró la velocidad a la que se movían y se corrigió.
–Tal vez uno.
el otro lado asintió, acelerando depronto el pulso.
–Por cierto, me llamo Ariel.
Ella dijo.
la figura de armadura la volteó a ver, silencioso por un par de segundos.
Ariel sintió que el otro lado la veía con extrañesa, pero antes de que ella se preguntara si veía bien, este asintió.
–victor, un placer.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines Votos y comentarios, plox!
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