Sistema cultista en marvel - Capítulo 363
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- Capítulo 363 - 363 Capitulo 363 Castigo
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363: Capitulo 363: Castigo 363: Capitulo 363: Castigo Despues de una amena conversación con una sirena pura, Victor fue tan amable como para limpiar la zona circundante usando magia.
El problema de estar bajo el agua, es que con algunos movimientos pequeños, todo el líquido se diluye y desaparece en la corriente, posiblemente llegando a tu boca, por lo que Victor usó magia realmente potente para borrarlo todo.
Despues de lograr esto, abrió un portal que lo guió hacia el castillo.
cuando llegó a este lugar, encontró una escena peculiar.
En el gran salón, habían reunidas un pequeño grupo de sirenas que se dividían en dos grupos.
Una chica de cola rosa y bastante familiar, estaba sentada en el trono de coral, como una reina indiscutible.
A su lado, estaban otro par de sirenas, entre las cuales estaban dos chicas que emanaban un aura poderosa.
la primera se llamaba Aqua.
Era la primera general de las sirenas bajo Sylvie y tenía la capacidad de control de aura y agua mas poderosas de todo el clan.
La segunda era Marina, una chica con una cola de color violeta y cabello rubio.
Esta era la primera elegida para entrar al mundo de Aincrad, similar a Artoria, siendo el guerrero mas apto y talentoso de su generación, aprendiendo técnicas de espada magica, increiblemente poderosas.
mientras tanto.
Frente a este grupo de sirenas, estaban las chicas que pertenecían a esta isla.
En una zona baja, casi arrodilladas y con los cuerpos amoratados, estaban un grupo lamentable de sirenas, guiádas por Adela, que parecía que habían atravezado un gran tornado de puñetazos.
–ug..
enserio, no fue nuestra culpa, esos malditos tipos serpientes comenzaron la pelea al no compartir sus recursos.
Adela se sobó un chichón inusualmente graciosos en su frente mientras se quejaba.
Ante eso, Sylvie movió la mano, mirándo con ojos frios a la mujer.
–Adela, aunque realmente estoy feliz porque sigues viva, pero el hecho de que tantas hermanas murieron debido a tus errores, no hace que te salves del castigo.
En ese momento, Sylvie apretó su tridente, emanando un poder abrumador de su pequeño cuerpo.
El cabello azul se sacudió y parecía ondularse ante la fuerza mágica que ella emanaba.
De hecho, entre Aqua y marina, aunque eran fuertes, seres casi nivel 7, Sylvie era como la versión mas poderosa, fusionando a ambos poderes, control de agua y mágico en una persona.
Sobre todo, su nivel 9 la hacía realmente poderosa.
En ese momento, Sylvie parecía estar apunto de castigar al grupo de sirenas culpables.
Pero justo a tiempo, victor apareció junto a Ariel, quien fungía como espectadora ante el castigo.
Cuando el apareció, fue el foco de atención.
Sylvie se levantó de su asiento e hizo una respetuosa reverencia.
–Su ajestad, un placer.
Al igual que ella, Aqua, Marina, Adela y otras sirenas copiaron el acto y se postraron.
Aunque no tenían rodillas…
Victor miró alrededor, asintiendo ante el grupo.
–Chicas, es agradable verlas reunirse.
Sylvie asintió, bajando mas su postura en ese lugar.
Su voz con mas respeto que nunca.
–Mi señor.
Fue una gran sorpresa volver a ver a viejos amigos seguir con vida en un nuevo lugar.
Recuerdo haber llorado y enterrado sus cuerpos frios, pero ahora están aquí, rebosantes de energía..
demaciada energía, diría yo.
su poder no tiene magnitud medible.
Victor se elevó del lugar donde estaba.
Gracias al agua, hacerlo era realmente facil.
Asintiendo ante Sylvie, movió la mano.
–Sirenas, este acto es un acto simple.
puedo garantizar que incluso si se sacrifican, podrían renacer, siempre y cuando crean en mi lo suficiente.
Crencias puras es lo que obtengo y poder y vida es lo que les doy.
Sylvie asintió, pareciendo casi poder superar el umbral de fanatismo.
Era lamentable que no huvieran mas niveles para catalogar, aparte de fanatismo bajo y muy fanático, lo cual él apenas y podía diferenciar al rebisar una persona.
Aún así, no había nada como un aumento de puntos de Fé, por lo que no sabría si sirve.
–Mi señor, realmente se lo agradezco.
aunque, los actos que estas sirenas hicieron, al enviar a muerte a las jovenes sirenas de nuestra raza, vidas preciosas, tiene que castigarse con severidad.
–uuhg.
En el lugar de Adela, ella simplemente se quejó, aunque no intentó excusarse.
Victor notó esto y asintió con gusto.
pero, todabía tenía que preguntar.
–Entonces, ¿qué castigo desidiste para ellas?
Victor le hizo un gesto para que se levantara, ella lo hizo, pero se apartó del lugar, dejando el trono para que el se sentara.
Victor se encojió de hombros, tomando asiento.
Sylvie apartó un escalon abajo a sus dos guardias preferidas, Aqua y Marina, mientras que las otras sirenas de niveles mas bajos, fueron otro escalón mas abajo.
La jerarquía se notaba.
Sylvie asintió, diciendo.
–Mi señor, el castigo debe ser severo.
las sirenas normales, serán enviadas al frente de batalla en grupos de élite que acabarán con todos los enemigos que causaron muerte a nuestras sirenas, limpiando un área de seguridad grande.
limpiarlo por completo y serán perdonadas, claro, si mueren en batalla, tambien serán perdonadas.
Victor escuchó estas palabras, con la comisura de la boca contralléndose.
¿eso no parecía demaciado severo?
Sylvie continuó.
–Las principales líderes, junto a Adela, serán enviadas al reino representado por el rey nagga, como un grupo emisario de paz.
su trabajo será terminar esta guerra pase lo que pase.
si sus vidas terminan debido a un fallo, entonces ese será su castigo.
Victor miró con cuidado a Sylvie.
Quería preguntar.
Si ella quería hacer la paz, ¿porqué enviar a un gran grupo de sirenas a limpiar la zona circundante y masacrar a cualquier tipo serpiente?
Tuvo la idea de preguntar, pero tras mirar los ojos de Sylvie, se dio cuenta de todo, por lo que asintió.
–Bueno…
tu eres el líder, tu voluntad para las sirenas es ley.
Sylvie asintió, pareciendo feliz porque Victor aceptara, entonces, ella volteó su rostro hacia las sirenas castigadas.
Con su tridente brillando, ella finalmente lo apuntó al cielo.
–Con el permiso de nuestro gran dios, yo, portadora de la corona que protege y guía a las sirenas, Sylvie la reina sirena, gobernante, castigo a estas sirenas!
Entonces, con un golpe severo del tridente contra el suelo, la órden había sido hecha.
———- En ese momento, victor miró como las cientos de sirenas salían del círculo magico creado por él.
Todas las sirenas, salían y veían alrededor con ojos llenos de curiosidad.
había pasado mucho tiempo desde que habían estado encerradas en aquella barrera, no conocían otras partes del mar aparte de la zona circundante a la isla paraíso.
Pero ahora, finalmente parecían poder ver un mar mas profundo y lejano.
Cada una era tan curiosa, como un niño que sale por primera vez al parque.
Victor miró a Sylvie a su lado y sonrió.
–Entonces, ¿dices que sus vidas estarán en peligro?
Mientras decía eso, Victor notó la guardia faltante al lado de Sylvie.
En algún momento, Aqua y Marina habían desaparecido.
Claro, victor lo notó ya que ambas chicas se despidieron de él, pero para otras sirenas, no se podría haber notado.
Sylvie miró detrás de ella, donde ahora tenía dos guardaespaldas diferentes y sonrió algo avergonzada.
–bueno, todo puede pasar.
en esta caso, ¿que tal si el mar se seca?
Victor puso los ojos en blanco.
Estaba diciendo que incluso ante cualquier ataque, ellas dos podŕian sobrevivir, siempre y cuando haya agua a su alrededor.
Cuando el grupo de Adela se alejó, Sylvie envió de inmediato a estas guardaespaldas, mientras que todos los grupos de élite que estaban apunto de tener peleas de vida o muerte, serían acompañadas por las sirenas que estaban saliendo del círculo mágico.
Sirenas de alrededor del nivel 3 o 4 y que tenían experiencia en combate contra monstruos todo el año.
si bueno, simplemente no era posible que nadie muriera en esos castigos.
victor negó con la cabeza, divertido.
–Sobre eso, no diré mucho, son tus sirenas.
Sylvie se inclinó suavemente.
–Gracias por su cuidado, su majestad.
Victor asintió, aunque todabía tenía una duda.
–por cierto, ¿qué pasa con los emisarios de paz?
¿realmente las sirenas quieren hacer la paz?
Ante su pregunta, Sylvie sonrió hermosamente y asintió.
–Claro, mi señor, las sirenas siempre están dispuestas a la paz.
Ella se veía realmente hermosa, pero entonces, su sonrisa se volvió algo extraña.
–Sin embargo, si no quieren paz, no me importaría continuar con la guerra.
Al final de todo, quienes asesinaron a nuestras sirenas, no se les puede perdonar.
Victor asintió.
En su corazón suspiró.
Era cierto, aunque adela y su grupo eran cabezas huecas, amantes de la batalla.
Aquí tenía una verdadera berserker loca sedienta de sangre..
victor hizo un gesto de pésame ante esos nagas y sinceramente esperó que su rey tenga una mente clara y tranquila.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines Voten y comenten!
vamos con esos comentarios!
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