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Sistema cultista en marvel - Capítulo 380

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  4. Capítulo 380 - 380 Capitulo 380 Banquete y elfo intrigante
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380: Capitulo 380: Banquete y elfo intrigante 380: Capitulo 380: Banquete y elfo intrigante El banquete fue sin duda bastante llamativo y opulento.

En la mesa, los hombres rudos de diferentes razas comieron al gusto de sus corazones y reían sin parar.

El ambiente no tenía rastros de la sensación de estar apunto de iniciar una batalla ardua que podría terminar causando muertes, de hecho, incluso los gigantes de hielo, parecían mas anciosos por intentarlo y bebían de copas de vino gigantes del tamaño de una pequeña mesa.

Sentado en una de las posiciones sercanas a Odín, Victor miró con interés al grupo de personas que se habían reunido en tal lugar.

Por lo que había escuchado, las personas que tenía a su lado, eran tipos realmente poderosos.

por ejemplo, el gigante de hielo que estaba del otro lado de la mesa, no era Laufey, el rey de hielo padre de Loki, sino una mujer gigante de hielo llamada Ymir.

Uno no lo notaría tanto por el cabello blanco, piel azul escarchada ojos de témpano y la ropa gruesa de pieles que tenía, pero mirando mas cuidadosamente los rasgos y la figura, era evidentemente femenina.

Tampoco sabía de su nombre, conocía solo algunos pocos dioses nórdicos y mucho menos gigantes de hielo, apenas sabiendo de Thir, Mimir o el mismo Laufey, y podría decir que dudaba que uno de esos nombres fuese en realidad un gigante de otro tipo, por lo que no sabía correctamente cual era el poder de tal ser, pero almenos podría decir que tenía una fuerza adecuada para parecerse a la de Thor, aunque sin martillo.

Para la tierra, era una entidad poderosa digna de respetar, pero aquí, no parećia tan increible.

La mujer fria era la única diferente de sus seguidores, bebiendo de una gran copa de vino un líquido azul que emanaba escarcha por todas partes aunque depronto parećia emanar calor.

Del otro lado, estaba Arnus, el general de fuego enviado por Muspelheim, un ser que ardía en fuego y la piel parecía magma condensada, ardiendo con furia, pero inesperadamente, su calor se mantenía en su cuerpo, sin salir al exterior e incomodar a los demas.

Era una criatura alta, de cabello rojo ardiente y piel de aspecto oscuro que brillaba de forma repentina, sus pupilas eran como hierro fundido brillante y comía como salvaje, deborando la carne enfrente de él y bebiendo una cerveza que picaba como si estuviera hecha de chiles habanero machacados.

DE su lado, estaba la enviada de los elfos de luz, una mujer elegante de cabello rubio platino y ojos plateados que parećia emanar un ligero toque de luz.

Enviada por la reina elsa de Asgard, se presentaba como una sanadora.

Victor la había visto un par de veces, no por su belleza o orejas puntiagudas inusuales, sino porque sentía una cantidad de poder mágico puro increible de ella.

A diferencia de otros miembros de la mesa, ella comía con elegancia de un pequeño plato, solamente un par de frutos pequeños y bebía de una taza de plata pura pequeños sorbos algún vino afrutado.

Finalmente estaba el mismo rey Warnerheim, un hombre fornido y alto, viejo pero todabía con un cabello castaño, conocido por ser el rey del mar y vistiendo ropa algo salvaje, codeándose y hablando con Odín.

el famoso Nyord.

(Njord) mientras Victor veía su alrededor con curiosidad, una voz pequeña se escuchó desde s lado.

–¿Entonces, terminó de analizar a los guerreros?

Victor se detuvo al llevar una fruta sabrosa hacia su boca, mirando de donde benía la voz.

al voltearse, encontró que en realidad, la chica elfa de luz, que si no estaba mal, se llamaba Celeste, lo miraba.

Ante su mirada, ella hizo una pequeña sonrisa y se presentó.

–Mucho gusto, señor Victor.

Mi nombre es Celeste, de Alfheim.

victor asintió, tragando la comida en su boca y limpiándose.

–Mucho gusto señora Celeste.

Él asintió, luego pensó en lo primero que ella había dicho y levantó una ceja.

–Entonces, ¿me había estado observando hace un momento?

Aunque podŕia parecer obvio con la forma en que pensaba de las personas a su alrededor, en realidad no estaba mirando a cada objetivo de forma evidente, simplemente usando la capacidad de enfoque de sus ojos y concentración para analizar lo que sucedía a su alrededor sin mover las fluctuaciones espirituales, mágicas o inluso las pupilas de su comida, aparte de ver hacia donde estaba su tonta hija, charlando y riéndose cunto a Zif que parećia haberse vuelto una amiga suya.

Es por esto que se sorprendió de ser atrapado.

Ante su interrogatorio, la elfa que no debería medir mas de 159 cm, se cubrió los labios rosados y entrecerró los ojos en medias lunas.

ella movió su mano con una elegancia sobrenatural y asintió.

–Es raro si nadie en esta mesa le prestara atención, señor.

Ella miró alrededor de forma descarada y luego lo volteó a ver y se encojió un poco, asercando su rostro obalado hacia victor, pareciendo susurrar un secreto.

–En realidad, en esta mesa, creo que a excepción de los jóvenes que se divierten por allá, la mayoría de personas aquí le prestan atención, señor Muller.

Victor miró el rostro pequeño y delicado, notando un ligero tinte de travesura en lo profundo de las pupilas femeninas.

Victor entrecerró sus ojos.

de inmediato sintió que esta mujer era una de esas.

una pequeña perra intrigante con dulce sonrisa.

En realidad podría estar juzgando a la mujer, pero claro, ya no era el saco de hormonas que fue en un momento y ahora miró a la elfa hermosa y con cuerpo de reloj de arena con algo de precaución.

Frunciendo el ceño, preguntó.

–Señorita elfa.

–llámame Celeste.

Dijo ella, retirándose hacia su posición original y sacudiendo la mano.

Ella sonrió y dijo.

–No piense demaciado, solo estoy saludando.

Aparte, es bueno conocer un poco mas a los futuros compañeros en batalla ¿no?

Victor frunció el ceño, pero finalmente asintió.

–Tiene razón, señorita Celeste.

Es un gusto conocerle y espero que nos llevemos bien en batalla.

Celeste asintió, su rostro delicado y terso rebosaba de juventud y calidez.

Claro, esto fue hasta que una voz repentina llegó desde el lado.

–Oye, ¿mira eso?

la vieja Celeste parece interesada en la carne nueva.

El que habló, no fue otro que el gigante de fuego, Anur, quien miró hacia su lado de forma repentina, dirigiendo su mirada ardiente entre Celeste y Victor.

Cuando habló, la comida salpicó de su boca, pero debido al calor de su cuerpo, la comida ardía en el aire y antes de caer, ya se había convertido en ceniza.

Cuando Celeste escuchó esto, su rostro se volvió frio mientras veía al gigante de fuego de casi cuatro metros de alto.

–Anur, antorcha fea.

¿Tienes algún problema o tu cerebro ya se carbonizó ante tanto calor?

El tono de la elfa era espinozo y mordaz, a diferencia de cuando habló con Victor.

Ver como una pequeña elfa que le llegaba al pecho, encaraba al gigante que medía dos veces su tamaño, hizo que Victor se sorprendiera un poco.

Claro, no podía quedar simplemente callado, cuando miró al gigante de fuego.

–Bueno, señor anur, no esperaba que fuese tan imaginativo.

El ojo por ojo entre el elfo y el gigante de fuego se detuvo y depronto el gigante de fuego dirigió su mirada hacia Victor.

Un tono de desdén depronto apareció en su mirada.

–una criatura de poca vida, ¿sabes que tu civilisación podría ser menor que un pelo de mis-?

*ban!* Antes de que el gigante de fuego pudiera terminar sus palabras, la copa que odín cargaba, una de oro llena de vino, chocó contra la mesa pesada, haciendo que el salón entero se silenciara.

En el lugar, el ojo viejo de Odín volteó a ver hacia los dos tipos que comenzaban a causar problemas.

En el lugar, El gigante de fuego ya se había rodeado de una ligera neblina roja, como si el fuego se huviera condensado en una manta suave y delgada a su alrededor, mientras que Victor ya ardía con un aura violeta rojiza.

Ambos se habían levantado de sus sillas a una velocidad que nadie notó, excepto tal vez los líderes y claramente odín.

–¡Señores!

habló la voz vieja del rey dios.

miró a ambos lados con tranquilidad y un ligero brillo como el arcoíris pesando en lo profundo de su única pupila.

–Este es un banquete antes de una gran batalla.

guarden sus energías para la verdadera pelea.

Por ahora, las insatisfacciones, riñas y disputas del pasado y actuales, serán dejadas de lado.

Si tienen problemas, resuélvanlo por ustedes despues de todo.

¿Está bien?

La voz era poderosa y aunque envejecida, era como el tono de un leon mayor y fuerte que había tenido una vida llena de peleas sangrientas, emanando un aura pesada que envolvió toda la sala.

Ante su mirada, el gigante de fuego sonrió de forma descarada.

Levantó la copa frente a su mesa que era del tamaño de un balde y dijo.

–Bueno, yo solo quería decir, !Que viva Yggdrasil y los nueve reinos!

Ante su voz pesada y ronca, todos en el banquete vitorearon de forma similar, levantando las copas y gritando.

El gigante se sentó, bebiendo su copa entera de un trago y soplando una ráfaga de vapor desde sus fosas nasales que parećia alcohol destilado.

Victor finalmente fue el objetivo de la mriada de odín, a lo que Victor tambien resibió de lleno.

Era obvio que este viejo había notado todo el asunto desde el inicio, simplemnte parecía estar probando de alguna forma.

claro, Victor no quería dejarse probar tan facilmente, por lo que en ese momento, había pensado en asesinar al gigante de fuego de un solo golpe.

Dudaba que Anur supiera de eso, este era simplemente un tipo irasible y fogoso, mientras que Celeste..

bueno, ella fue la que insitó todo el asunto.

Bajo la mirada de odín, Victor sonrió, a diferencia de la expreción firme y seria de odín, su apariencia contrastaba con una sonrisa feróz.

Dos tipos viejos con parche se miraron, pareciendo emanar un aura extraña.

Solo cuando odín pareció apretar mas su lanza, fue cuando Victor asintió ante todos.

De hecho, aunque todos sonreían y gritaban, las miradas seguían puestas en él que no se había sentado, osea él mismo.

Victor mmovió su mano y dijo.

–¡Claro!

¡Esta noche festejemos hasta que nuestro corazón se satisfaga!

Con un chasquido de manos, aparecieron una docena de barricas gigantes de vino y cerveza, del tamaño de pequeñas casas medianas, emanando un ligero tono de aura ardiente, fria y pesada, así como en la esquina donde los cocineros iban y benían, dos cuerpos enormes de dragónes rojos se dejaron caer, pareciendo estar dormidos, aunque en realidad estaban muertos, solo estáticos por ser mantenidos en un almacenamiento mágico y sellados temporalmente.

Si, no se atrevió a usar el almacenamiento del sistema frente a odín, ya que ya sentía que incluso el antiguo parećia haber notado algo.

Ante su voz y los regalos, los borrachos se levantaron y vitorearon.

Thor y así como Hogan y Bolstag, un tipo enorme con barba poblada, se levantaron hacia las barricas de vino.

Victor se sentó en su lugar, como si no huviera pasado nada.

Odín y Nyor habían comenzado a hablar denuevo, Friga aportaba de vez en cuando a la conversación y intentaba charlas con ymir, mientras que Anur tambien comía con delicia.

Solamente, a su lado Celeste miró a Victor con diverción en la mirada.

–Oye, pensé que estarías apunto de pelear ahí.

Victor la miró con indiferencia.

Miró el cuello suave y delicado, preguntándose si seŕia divertido aplastarlo un poco, pero finalmente se rindió, entonces dijo.

–Bueno, ¿fue divertido para ti?

Celeste parpadeó con sus pestañas risadas y delicadas, pareciendo un poco dudosa.

–¿divertido?

claro que fue divertido.

Ella sonrió y asintió, movió una mano pequeña que palmeó el hombro de Victor, aunque tuvo que levantar bastante la mano.

Luego dijo.

–Creo que nos lelvaremos bien.

Victor frunció eñ ceño.

–pensé que los elfos de luz era unos tipos fanáticos de la paz y se encerraban en sus bosques.

Ante su duda, eleste asintió, acomodándose su cabello.

–Bueno, es así..

pero, ¿por uqé crees que estoy aquí?

siempre hay excepsiones.

Victor asintió, pero luego la miró y dijo con seriedad.

–Bien, pero esta es la última vez.

Celeste parpadeó dudosa.

–¿heh?

Victor asintió, miró con pereza como un grupo de guerreros caminaban hacia los cuerpos masivos de los dos dragones rojos del nivel 80 de la mazmorra, y luego dijo.

–Si quieres meterme en problemas denuevo, entonces es mejor prepararte para las consecuensias.

no creo ser tan simple de llevar por la nariz.

Victor miró a la elfa, luego al gigante de fuego que parećia insatisfecho pero comía para calmar su enojo, aunque le enviaba miradas de disgusto y luego miró a odín.

En este caso, habían una serie de piezas y jugadas.

era obvio que odín entendía todo, la elfa sabía que lo entendía y por eso se atrevió a jugar, mientras que él y el tipo de fuego eran las piezas.

claro, Celeste tambien podŕia ser la pieza de odín, pero ¿qué importaba?

a nadie le gustaba ser una pieza de entretenimiento.

ahora con esto, se había ganado el disgusto de un gigante de fuego.

Claro, podría dejar que el tipo lo insultara y victor sonreír con amabilidad y ser un tipo cool y buena onda, pero, ¿acaso eso se respeta en una nación de dioses que respetan la guerra por sobre todo?

no, simplemente lo verían como un cobarde y pusilánime.

Victor apuntó a matar al primer conflicto, por eso odín se interpuso.

Todo parećía caótico pero al final, nadie resultó herido, el único perdedor, fue él porque ahora estaba bajo la mira de un gigante de fuego y esto le disgustó.

celeste parpadeó varias veces pareciendo quere intentar pasar por no saber nada, pero notando que Victor hablaba en serio, finalmente chasqueó la lengua ligeramente.

su sonrisa de ángel no desapreció, pero un tono oscuro salió de su voz casi como un susurro.

–Que aburrido.¿todos los viejos tuertos son así de aburridos?

Ella volvió su mirada hacia su plato, pinchando una fruta verde con un tenedor y mordiéndola.

Ella ahora ignoró a victor por completo.

Este tambien la ignoró, entonces, un grupo de sirvientes llegaron junto a barriles y jarras grandes que contenían el alcohol que victor había traído.

Estos vinos y cervezas, eran únicos y de su propia cocecha.

De hecho, antes de lanzarlo, probó varios de los vinos y cervezas de asgard, todos eran mágicos, ultra potentes y muy finos, sin duda cosas lujosas y únicas que no se podían conseguir facilmente, cosas que bien podŕian considerarse como imposibles de encontrar en la tierra.

Pero Victor hace mucho se había convertido en un creador de frutos mágicos y hierbas divinas.

Cada fruto tenía capacidades increibles que podrían convertir a mortales en super humanos de un solo salto.

por lo que había hecho vinos y demas cosas con estas frutas, flores y hierbas.

Ahora este era el líquido que había creado y el alcohol que estaba entre la mejor calidad de todo su almacén.

No parecería poder hacer que estos tipos se volvieran fuertes derrepente, pero para los otros guerreros, eran un tesoro que liberaría partes de sus ataduras y removeŕian el otencial estancado que tenían.

En si, realmente los podŕia hacer fuertes, aunque dependía de que tan poderosos eran.

para un odín, lo dudaba, pero para un thor, un Hogan y una Zif o Arotira, era un gran tesoro.

Era una lástima que solo el primer vaso sirviera y despues de eso, solo sería un vino que estaba al nivel de la cerveza común de ASgard, no tan bueno como el vino que bebía ahora.

En cuanto al draǵon rojo, aunque eran una modificación suya, no fueron diseñados para convertirse en bestias poderosas de batalla.

Bueno, en cierta parte si y tenían compañeros dragónes que si lo eran, pero estos en específico de tono rojo y ardientes, estaban diseñados para tener un sabor increible.

Despues de todo, sus capacidades alquímicas y demás contról de líneas de sangre, hicieron que buscara nuevos sabores y finalmente en su encierro, dio con algunas bestias y en este caso, un dragón que sabía muy bien.

claro, solo muy bien para tipos fuertes, no se atrevería a dejar que un humano lo comiera o su mandíbula se rompería ante intentar morder la carne y despues explotarían ante la magia desbordante que emanaba de sus cuerpos.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines voten y comenten, plox!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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