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Sistema de Evolución Universal - Capítulo 19

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  4. Capítulo 19 - 19 El silencio de los cielos
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19: El silencio de los cielos 19: El silencio de los cielos La luz dorada del talismán se deshizo en fragmentos de energía y, de pronto, todo se volvió quieto.

El grupo estaba frente al pico espiritual de la luna reflejada, donde el aire olía a rocío y piedra húmeda, el avestruz se tomó un momento y corrió en el aire, llevándolos hasta la residencia de Nadir.

Las flores que Nadir cultivaba temblaron levemente, como si supieran que su maestro no volvería.

Maribel cayó de rodillas.

La avestruz voladora se posó detrás, el aire más puro les hiso toser, exhalando una bocanada de qi gris que se dispersó con el viento.

Finalmente, no había fuego, ni putrefacción, ni el rugido del cielo quebrándose.

Solo el silencio, un silencio que dolía.

El sistema murmuró dentro de ella, su voz más suave que nunca: [Teletransportación completada.][Sugerencia: Descanso inmediato.] Amara, aún pálida, no se atrevía a hablar.

Richard guardaba en su túnica las manos ensangrentadas, por haberlas raspado fuertemente contra el suelo de la pagoda momentos atrás.

Ninguno de los discípulos que custodiaban el pico entendió lo que veía.

Corrieron hacia ellos, confundidos y pidiendo explicaciones.

Maribel apenas articuló unas palabras: —El enemigo… no fue derrotado.

El Maestro… se quedó atrás.

No hubo lágrimas entonces.

Solo el peso de una verdad que ninguno podía sostener.

Esa noticia se extendió rápido e hiso que los ancianos que ya partían del pico, fueran guiados por la furia y el honor.

Dijeron que irían a cazar al demonio responsable y traerían la piedra verde como prueba.

El amanecer siguiente trajo el olor del hierro y la ceniza.

Los ancianos regresaron con la mirada vacía.

Arrojaron al suelo una bolsa rota de reliquias, y de su interior cayó polvo verdoso.

—El demonio fue eliminado —anunció uno, su voz ronca—.

Pero la piedra fue robada.

No quedó nada del Maestro Nadir… salvo esto.

Abrieron su palma: un fragmento de raíz seca, oscura, aún caliente al tacto.

Richard reconoció el qi: Era de Nadir.

El aire del pico se volvió pesado, denso de tristeza, el espíritu de la vegetación en general parecía llorar, pero por primera vez Maribel fue la única que no lo sintió mientras todos los demás si.

_______________________________________ Pasó una semana.

Los vientos del norte trajeron cartas imperiales selladas con cera carmesí.

Las entregaban mensajeros cubiertos con armaduras de escamas, portando la insignia del dragón de tres cabezas, cada una iba a representar a la familia imperial: El Rey, la Reyna desaparecida y el heredero que nunca tuvieron.

Pero también representaba algo más: La ley, la fe y el miedo.

El aire mismo vibraba con la autoridad del Imperio del Espejo.

En los patios del Pico Espiritual de la Luna Reflejada, los discípulos se reunieron para escuchar la lectura del decreto.

Las campanas no repicaron esta vez.

El anciano guardián del pico, con la voz trémula, leyó en voz alta las palabras que cambiarían el destino del mundo: “Por mandato del trono del Dragón Rojo, se revela a todas las sectas, reinos y clanes: Las fracturas del cielo son reales.

No son castigos divinos, sino heridas causadas por la corrupción de los semihumanos y sus aliados ocultos.

Aquellos que traten con ellos serán marcados como traidores a la humanidad y enemigos del nuevo cielo que se está erigiendo.” Un silencio cortó el aire.

El viento descendió del norte trayendo polvo y rumores.

Richard apretó la mandíbula.—Nos quiere dividir —murmuró—.

Está usando el miedo.

Maribel permanecía quieta, escuchando el eco de las palabras imperiales.

Cada sílaba parecía perforarle la piel.

Sabía que la verdad era otra.

Sabía que los semihumanos no eran la causa, sino el síntoma de algo mucho más profundo: El mundo estaba torcido.

—Los cielos están callando otra vez, realmente nos abandonó —susurró.

No —respondió el sistema dentro de su mente—.

Los cielos… están siendo imitados.

Desde ese día, el cielo rugió.

Durante horas, un trueno constante resonó en la distancia, aunque no había nubes.

Los cultivadores de todo el dominio humano del espejo lo sintieron: Una vibración en el alma, como si el mundo exhalara miedo.

La proclamación del Rey Dragón no era solo una orden: Era un hechizo político, una imposición espiritual que reforzaba su autoridad con el qi del reino.

Esa noche, el Imperio iluminó sus torres con fuego carmesí.

En las ciudades, la gente comenzó a pintar los muros con símbolos de dragones.

Los rumores se volvieron odio; los susurros, acusaciones.

Y mientras tanto, en el pico, Maribel observaba el reflejo de la luna sobre el lago.

La superficie temblaba con cada trueno lejano.

—Maestro Nadir… si pudieras oírme —susurró—, ¿Qué harías tú si el mundo comenzara a arder?

El viento le respondió con un murmullo vegetal, el sonido de raíces moviéndose bajo tierra.

Pero ella no entendía nada de lo que esos espíritus decían, ella tenía su habilidad sellada.

«Mira dentro de tu corazón, Maribel…

ya sabías la respuesta desde antes» Respondió el sistema Y bajo ese tenue resplandor lunar, Maribel comprendió que los demonios verdaderos no siempre tenían ojos verdes.

A veces, rugían con voz humana y llevaban coronas.

Una vez más Maribel deseó un mundo perfecto, pero casi al instante dijo burlándose de si misma:  ¡Si claro!

¿Cómo no?

realmente se que no es posible…

las personas adoran complicar las cosas.

Como si la gente fuera a ser capaz de mantener un mundo así…

¿soy muy ingenua eh?

El recuerdo de una sensación familiar llegó tras decir eso, mientras una inquietud estaba en su mente y le decía que tenía algo que no descubría aún.

“Personas que dejan crecer la maldad en el corazón para devastar el mundo”…

momentos después su mente se aclaró y de la sorpresa se tocó el pecho.

Maribel reflexionó: El corazón…

es el corazón.

Crece para adentro, pero no puede solo crecer para adentro…

—Su voz se quebró al entender la relación del mundo con las personas —pues solo gente así crea un mundo como este.

Las lágrimas cayeron con esa última frase, sabiendo que el mundo donde ella estaba pronto iba a darle graves problemas, no necesitaba conocer más que el modo de pensar de la gente, visto de manera sencilla: Este mundo está loco y le hará dura la vida muy pronto.

Bueno, no es que ella no conozca el dolor, pero nunca lo conoció de esta manera.

________________________________________________ Orbitando sobre el planeta, estaba el Consejo de las Voces del Universo, una entidad secreta y formado por representantes de los siete dominios mortales y los guardianes del flujo espiritual, era también la única institución reconocida por el universo para interpretar su voluntad.

Su deber era mantener el equilibrio entre los mundos que incursionaban.

La Cámara de Cristal, suspendida sobre el mundo, vibró con una frecuencia desconocida.

Durante unos segundos, todas las mediciones del flujo espiritual quedaron en blanco.

Ningún registro, ninguna señal, solo silencio.

—Otra interferencia —dijo el Maestro de Registro, su voz seca—.

Es la tercera vez este mes.

El anciano Oras, de mirada cansada, negó despacio.—No.

Esto fue distinto.

No hubo fractura, ni colapso.

Fue… un mensaje.

La palabra “mensaje” pesó en la sala.

Los cultivadores más antiguos sabían lo que significaba: Una resonancia del Cielo Verdadero.

Algo que ningún mortal debía provocar.

La Representante del Dominio Occidental del Espejo alzó la vista del mapa espiritual, un tejido de luces flotantes.—¿Localización?

Un silencio.

Luego, un joven archivista respondió:—No hay datos.

Las coordenadas de origen se deshicieron.

La resonancia se dispersó en todas las direcciones, como si el espacio se hubiera fragmentado en un punto inexistente.

El Maestro de Registro frunció el ceño.—¿Cómo puede no existir un punto de origen?

—Alguien… intervino —respondió el joven, vacilando—.

La energía fue desviada por un campo desconocido.

Es como si una voluntad externa reescribiera el registro de la realidad en tiempo real.

Un murmullo recorrió la Cámara.

En el Consejo, hablar de voluntades externas era casi un sacrilegio: El universo, en teoría, no podía ser manipulado.

Pero todos sintieron lo mismo: Una sensación de que algo había contactado al Cielo y luego se había escondido.

La idea de un descenso de los cielos no se les ocurrió, pues los cielo estaban completamente cerrados, incluso si intentaban seguir cultivando era inútil, no se podía ascender, ni tampoco nunca nadie bajó.

Oras habló con voz baja, casi en un susurro:—Si el Cielo respondió y no podemos rastrear la fuente, significa que el Espíritu del Universo lo permitió.

El Maestro de Registro lo miró con dureza.—¿Y si el Espíritu está siendo engañado?

Hay entidades que pueden simular la voz del Cielo.

Lo vimos durante el periodo de la Gran Decepción.

—Es posible —dijo la mujer del velo dorado—.

Pero si eso fuera cierto, ya habría signos de corrupción directa.

No los hay.

El flujo se estabilizó, como si el universo hubiera aceptado la intervención.

El Maestro cerró sus tablillas con un golpe.—Entonces lo clasificaremos como un fenómeno natural.

Ninguna secta debe saberlo.

No hay motivo para alarmar a los dominios.

—Ocultar lo que no comprendemos nunca ha funcionado —replicó Oras.

—Tampoco lo ha hecho difundirlo —dijo la mujer del velo dorado, cortante—.

Si alguien en el Dominio Occidental logra establecer comunicación con el Cielo, el Imperio del Espejo lo usará como pretexto.

Ya están encendiendo las torres.

Los demás asintieron en silencio.

El Consejo no confiaba en el emperador, pero tampoco podía enfrentarlo sin pruebas.

Así, se tomó la decisión más común en tiempos inciertos: El silencio.

Mientras los escribas formulaban los registros de la resonancia, algo…

una presencia invisible los observaba.

Los monitores espirituales del Consejo mostraron solo una línea recta, sin pulso.

Oras fue el único que no se sacó de la cabeza el asunto —Alguien está protegiendo a esa persona —Pensó.

Nadie lo escuchó.

La sesión fue cerrada.

Y en los registros oficiales del Consejo, cuando nadie más estaba, la descripción del evento fue revisada sin que nadie lo supiera: “Perturbación menor.

Sin relevancia.

Eso está mejor, pensaba que tendría que hacer algo con esto también.” ________________________________________________ El lago reflejaba la luna.

La superficie apenas se movía, solo interrumpida por los círculos que formaban las hojas al caer.

Allí, frente al agua, Maribel se sentó con las piernas cruzadas.

No había flores, solo tierra húmeda y una pequeña piedra que marcaba el lugar donde Nadir había sido enterrado.

Ella se la pasaba la mayor parte de las 24 horas ahí, la culpa de ser quien propuso su pequeña aventura le pesaba en el corazón.

Intentó meditar pero el qi no respondía.

Cada intento de respiración profunda le devolvía un temblor en las manos, una sacudida involuntaria del alma.

El sello impuesto por el sistema era firme y se negaba a aflojarlo.

Finalmente cerró los ojos con las manos abrasando sus rodillas.

Detrás de los párpados volvió a verlo: Aquel instante en que el cultivador de alma naciente se alzó frente a ella.

El mundo entero parecía plegarse a su voluntad; incluso la luz obedecía su respiración.

Maribel sintió de nuevo cómo su espíritu se encogía ante esa presión.

No fue miedo a morir… sino algo más siniestro para ella, así que se recordaba su juramento cada que podía.

Una voz joven rompió el silencio.

—¿Sigues pensando en él?

Ese demonio —preguntó Aether, sentado a pocos pasos, con la mirada fija en el reflejo del cielo.

Maribel no respondió enseguida.

Sus labios se movieron apenas, con un tono bajo, casi un pensamiento pronunciado.

—No temí morir… —dijo finalmente—.

Temí mirar dentro de mí y ver en lo que podría convertirme si tuviera ese poder…

El viento sopló desde el norte.

Aether la observó, pero no supo qué decir.

Sabía que ese tipo de poder podía romper a una persona.

Lo había visto antes.

Pero también había visto la sinceridad, así que recordando algo él preguntó: —¿Crees que los malos hacen infeliz a la gente?

—Definitivamente —dijo ella.

El lobezno, ahora viéndose humano a excepción por sus orejas: —Papá cree que no, él cree que los malos solo nos ponen tristes, pero que las personas deciden ser infelices.

También cree que tienes un gran corazón, incluso apiadándote de los malos.

Maribel se escondió entre sus rodillas, encogiéndose —Lo que vi esa mañana…

no era alguien malo, era un demonio.

Aether no pudo negarlo.

Así que solo quedarse en silencio reflexionando, después habló directamente.

— Eso…

no creo que cambie nada.

Papá dice que hay que ser tolerantes, realmente con gran tolerancia, pero que la tolerancia tiene límites…

Pero nunca dijo nada de estar triste, sino que hay que estar tranquilos, afrontarlo con dignidad y un corazón que se eleva por sobre el sufrimiento, para no ser consumidos…

—La implicación fue dejada en el aire.

Maribel entendió que los corazones dictan a las personas, entonces también dictaban el mundo, eso también le daba sentido al karma y a su vez el porqué el destino era predecible para los dioses, pues solo mirando la situación general del mundo y los corazones de la gente, uno ya sabía a dónde iría a parar todo.

Pero pedirle que mantenga la calma, que no se desespere…

que no se sienta culpable…

El sistema habló dentro de la mente de Maribel, con esa voz impersonal que delataba automatización otra vez: [Advertencia: Fluctuación emocional detectada.][El juramento “Mientras respiremos, nadie caerá” ha absorbido parte del trauma.][La resonancia del grupo permanece estable.] Maribel posó los ojos en el agua.

El lago se veía quieto, como si las palabras del sistema hubieran calmado incluso al agua.

No habló en voz alta, solo pensó: —Entonces… fue verdad.

El cielo escuchó.

Por un momento, creyó sentir una brisa cálida recorrerle la espalda.

No era viento.

Era como si el mundo la consolara.

Maribel decidió abrir las notificaciones del sistema, ella no quería escucharlas ni verlas antes, cuando estaba desconsolada, pero tal vez el periodo de luto debía de esperar, no porque ella quisiera.

El sistema decía: «Entendiste con éxito: Expansión universal Nivel de maestría actual: 1% Has recibido: Gran aumento de influencia en el entorno: Tus pensamientos pueden dirigir el entorno, conmoviendo a entidades de otros espacios.

Los árboles, rocas y todo en el universo, te escucharán en los espacios respectivos donde sus vidas residen.

Tu habilidad evolucionó completamente a control de conceptos abstractos, guardar precauciones.

Control de tamaño: Usando la expansión y contracción mutua del universo, altera la realidad cambiando el tamaño de las cosas a voluntad, yendo más allá de la ilusión del tamaño constante.

Ascensión invertida: Habilidad restringida, los cielos abandonaron los 7 universos.

Condición de activación: Más allá de la tolerancia de los cielos.» —¿Qué hacer si el mundo arde?

Aether la miró sin palabras, él mismo no creía saber la respuesta ya, aunque no quería dejarse vencer, tampoco sabría que hacer.

—Yo no puedo hacer nada —Dijo Maribel —¿Pero los dioses podrían?

«No» — Entonces…

¿Los cielos?

«Solo las personas pueden, porque ellos espantaron al verdadero cielo, entonces solo las personas pueden ganar su propia paz» — ¿No estamos más allá del perdón?

Esa cosa destruía el mundo, miles de vidas…

incontables murieron…

ni siquiera las bacterias en el piso o el aire se salvaron.

¿Pueden los humanos…

los mortales ser perdonados?

«¿Desde cuándo destruir el ecosistema es algo nuevo?» —Jeh…

es verdad — Maribel pensó mucho mirando las estrellas — Sistema, ¿Por qué el cielo abandonó este mundo?…

bueno, a los 7 universos que mencionaste.

La persona detrás del sistema habló, dejando de lado el tono robótico para responder él mismo.

«No estás calificada para saber, es un secreto celestial.

Si lo supieras ahora solo causarías daño en el futuro, cuando tengas el nivel suficiente para guardar el secreto entonces te lo diré.» — ¿Cómo hago mal sabiendo algo?

— Ella misma entendía que si, podría pasar por la manera en que el karma entre personas funciona, pero igual se quejó, pues para ella era poco probable que pasara.

«Por ahora concéntrate en el mundo, las cosas se pondrán difíciles, más aún porque no tienes habilidad alguna» — Papá — Llamó Aether al sistema — ¿Podemos ser perdonados?

No contestaste anteriormente.

«Si, pero no todos los serán, porque algunos construirán paz y otros la destruirán» La respuesta fue clara «Por ahora concéntrense en afrontar lo que tienen delante: Alguien segado por la ira.» —Uff…

desearía poder tener mis poderes —Suspiró maribel No lo veas como algo malo, en realidad mi sistema hace que el límite de tu cultivo aumente cuando eres un mortal común, siendo más lento cuando más avanzas y más rápido cuando estás más lejos de este límite, sin embargo por tu circunstancia actual rebajar tu cultivo podría resultar malo, sin mencionar que hasta que te recuperes por completo no podrás cultivar.

Así que mientras estés en la circulación celestial menor tendrás que apañarte con lo que tienes en la fundación dorada.

La buena noticia es que incluso en tu actual problema aún se puede aumentar el límite.

Maribel levantó una ceja —¿Cómo?

Eso…

también es un secreto celestial, así que no puedo decir claramente el cómo, pero para decirlo de forma simple: El universo te compensará por esta injusticia.

—Papá, ¿Realmente los semi humanos son malos?

Son como cualquier especie, querido…

si te vieras desde mis ojos…

es muy gracioso que lo preguntes específicamente tú.

_____________________________________ El mundo siguió girando.

En los dominios, las sectas discutían sobre poder y pureza; en las capitales, los hombres pintaban dragones sobre los muros.

Y en lo alto del firmamento, el Cielo —o aquello que quedaba de él— observaba en silencio.

No por indiferencia, sino porque su voz había sido sustituida.

Cuando las plegarias ya no encuentran respuesta, el silencio se convierte en su propio idioma.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Lux_Foti Perdón por ir muy rápido, originalmente pensaba hacer esto en dos o tres capítulos, pero terminé haciéndolo así.

Incluso dejando fallos en la escritura.

Así que en los próximos capítulos debería intentar aclarar mejor las circunstancias, sobre todo con el rey dragon del dominio del espejo.

También noté que algunos capítulos anteriores pueden tener fallas al escribir, como que una palabra termina con A pero yo lo termino con E, me da pereza revisarlo así que probablemente lo deje así…

o tal vez un día se me de por hacerlo…

tal vez…

en un año o dos jajajaja

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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