Sistema de Evolución Universal - Capítulo 4
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4: Primeros días 4: Primeros días Maribel abrió los ojos sin saber cuánto tiempo había pasado.
Se sentía adolorida, le dolía el cuerpo, los hombros, el cuello… la columna; sin mencionar el escozor que sentía en todos lados.
Una cosa le frotaba la nariz y olía raro, sin mencionar el fuerte brillo que le asaltaba los ojos.
Para alguien que se había trasnochado tan miserablemente dos veces seguidas y sin alimentarse correctamente, no había nada más desagradable.
Sin atreverse a abrir los ojos, ella se tapó la cara un buen rato, buscando refugio de la luz.
Hacía nada estaba en plena madrugada con luces LED; sus ojos ya estaban secos y con ojeras por el cansancio, ahora le dolía el cuerpo, sin mencionar esa pesadilla… nunca había vivido una tan realista.
Seguro se durmió en el suelo y el frío le jugó mal; esperaba que la mujer que murió desangrada también fuera parte de su pesadilla, si no, estaría en graves problemas… —Ahh… khu… Quejándose, se dio vuelta en el suelo para mirar la luz.
Esperaba ver el sol por la ventana y sentirse como una mierda por lo que pasó ayer, pero lo que vio fue el cielo con pocas nubes.
—¡Qué carajo!
—No pudo más con la indignación—.
¡¿Me dejaron en el pasto bajo el sol?!
¿Quién sea que fuera… NO, INCLUSO LOS QUE NO HICIERON NADA, ¡¿quién deja a una mujer desmayada dormir en un lugar como este?!
Ella se levantó enfadada y con los dolores aumentando su frustración.«Esto es inaceptable», «definitivamente presentaré denuncias», «espero no ver a esa zorra de Miriam».
Eran pensamientos aleatorios que le venían a la cabeza mientras caminaba sin rumbo, buscando orientarse.
Finalmente se detuvo al notar que tenía mucha sed y cerca de donde despertó había un río silencioso y de agua clara.
Lo fantástico es que hubiera uno así de claro en estos tiempos… o estaba muy lejos de la civilización o era una joyita de naturaleza oculta… Se acercó y tomó tanta agua como pudo, luego procedió a vaciar la vejiga en el agua misma y continuó por donde iba a ir.
Media hora después se preguntó: —¿Dónde estoy?
No deberían poder haberme llevado muy lejos, unas cuadras a lo mucho… No importaba cuánto caminaba, el bosque parecía no acabar.
Eso le preocupaba mucho.
¿Quién sabe qué cosas podría haber en un bosque?
Desde todo tipo de insectos que le disgustaban, hasta animales que te comerían vivo.
Ella era médica, no cazadora recolectora.
¿Qué sabía ella de anatomía animal?
Ese no era para nada su ámbito; su terreno era absoluta y completamente la civilización.
Incluso si sabía curar, ¿de qué le servía si le pica una serpiente y no tiene medicina?
Por Dios… incluso si tuviera medicina, ella no reconocería qué tipo de serpiente, así que de nada le serviría tenerla.
Luego de una hora de deambular en círculos, temiendo que si se iba en línea recta por un solo lugar se alejaría de la civilización, encontró algo que solo los humanos podrían hacer, sin contar a la madre naturaleza.
Por supuesto, era fuego… o específicamente, ella miraba humo.
Era lógico asumir que le habían llevado muy lejos.
Definitivamente se iba a ir de esa ciudad a vivir donde la trataran mejor… luego de resolver sus problemas legales.
—¿Qué amistades?
¿Qué compañerismo?
Luego de esto me replanteo seguir en servicios de salud… —Tomó un respiro profundo y se lo replanteó—.
No exageres, Maribel… calma, mejor hago mi farmacia.Pero su corazón volvió a enojarse—.
Ush, no molesto a nadie, sino que ayudo; no me quejo de nadie y trato bien a todos, pero vienen y me dejan en un campo deshabitado.
Al llegar encontró una casa hecha de adobe, con paja seca usada para el techo y una olla hirviendo con una sopa que faltaba terminar, una mujer estaba trabajando el hilo con una tabla que tenía barias tiras más a los costados.
Otro fuego estaba encendido no muy lejos, con varias fibras de hojas de alguna planta que Maribel no conocía en lo más mínimo.
La mujer parecía muy concentrada con su trabajo, llevando un sombrero hecho de paja, un polo de manga larga que la cubría del sol y una falda café hecha con lo que parecían los mismos hilos.
—Disculpe…
espero no incomodarla.
«Qué estás diciendo claro que la incomodarás…
bueno…
la educación primero».
La mujer pareció sorprenderse de verla, dio un vistazo a su ropa y se puso de pie solo para volver a caer sobre sus rodillas haciendo una reverencia, esto tomó a Maribel por sorpresa, esperaba algo de hostilidad, no reverencia y temor…
quizás un poco más de temor del que esperarías de ver un extraño en tu casa, aunque considerando la sangre en su ropa…
“espera, ¿Sangre?” — MM-mMm ¡Mi señora!, por favor espere…
le diré todo que quiera…
La reacción instantánea de la mujer interrumpió los pensamientos de Maribel.
— …
Tardó unos instantes, pero decidió que lo mejor era ser directa esta vez — Disculpe señora, no quiero incomodarla…
es solo que me perdí y quería saber en dónde queda la ciudad o pueblo más cercano.
Su tono irritado estaba lo más disimulado que podía, aunque algo del fastidio por su situación actual se filtró, eso pareció activar alarmas en la mente de la mujer.
Tal reacción dejó más que shock a Maribel, quizás malentendiendo eso la mujer se tiró al suelo y gritó.
— La ciudad más cercana se encuentra a 2 días de viaje a pie, pero si usted trae consigo a su bestia entonces podría llegar mucho antes, lamento no poder darle un tiempo exacto por ser tan pequeña e insignificante…
¡Por favor perdone a esta pobre mujer que no conoce más que la altura de su casa!.
Afectada por este acontecimiento, Maribel no pudo evitar sentirse mal, su corazón se movió al ver a la mujer reaccionar así, instintivamente dio un paso atrás como para darle espacio, más que los 5 metros que ya les separaban.
— No te preocupes, no pienso hacerte nada por no saber cuánto me tardaré en llegar, solo estoy perdida…
— …
La mujer parecía tensa, sin saber que hacer ante el comentario de Maribel.
— Ajem…
disculpa, no quiero asustarte, así que no tienes que tenerme miedo, no te haré daño.
—¿Usted promete que no me tocará?
solo soy una hormiga para usted, por favor tenga piedad.—La expresión de Marvel se contrajo.
—¿Qué hormiga?
solo las que van por el suelo son hormigas, tú eres humano, deja de menospreciarte, es irritante verte hacerlo; realmente incómodo.
Tienes dignidad por el solo hecho de ser como yo.
— P-pero mi señora yo no soy como usted, ¿Cómo me atrevería a tratarme al mismo nivel que usted?.— La mujer seguía nerviosa.
Pensando que quizás deban cambiar de tema a algo menos tenso Maribel preguntó: — ¿Qué es lo que estás haciendo con esos hilos?
¿Ropa?
— Así es mi señora — …
Un sentimiento de incomodidad le llegó al corazón de nuevo, pero lo ignoró — Entonces…
¿Porqué lo haces, vives de eso?
— Así es, mi trabajo en la comunidad es tejer.
— Ya veo…
¿Dónde puedo encontrar la entrada al pueblo?
me gustaría hablar con el alcalde- Dijo Maribel sin querer tratar más con la mujer, le gustaría comprarle ropa pero no tenía dinero, además de que si lo pedía asaltar a la mujer sin querer.
La mujer pensó un momento, luego preguntó.
—¿Qué es un alcalde?
—El líder del pueblo.— Dijo Maribel como diciendo “eso es obvio”.
Algo en su pecho se apretó, pero no supo decir por qué.
Una reacción similar a la mujer tuvo el líder del pueblo al encontrarse con Maribel.
Muchos pueblerinos salían de sus casas al verla, tanto que sentía que nunca habían visto un médico en sus vidas…
«¿A quien engaño?
Es obvio la sangre en mi ropa, se ve desde lejos, ojalá poder ignorar que mis ropas van repletas de sangre…» una pregunta persistía en su mente: «¿Cómo me llevaron tan lejos de la ciudad sin darme cuenta?» —siento nauseas…
y una gran inquietud…
Le dijo una mujer asustada a alguien en la multitud.
—Te daremos ropa y comida, solo ve por ese camino —Dijo el el alcalde cuando supo que Maribel estaba perdida.
Los pueblerinos casi parecían aliviados de verla partir, incluso dándole comida para el viaje, por supuesto ella se sintió agradecida por eso, pero ellos parecían pensar que eso no era nada, incluso que era una carga que le estaban dando.
El líder del pueblo también dijo «si deseas botar la comida en el camino, no nos ofenderemos» —¿Quién bota comida en mi situación?
—Decía Maribel mientras caminaba —Cuando vuelva voy a tener un gran pleito con todos.
La melancolía se filtró en sus ojos —Ojalá nada de esto me hubiera pasado…
En el camino estaba comiendo una de las manzanas que le dieron, no eran exactamente deliciosas, eran pequeñas y ni de cerca tan rojas como en los supermercados, pero era comida.
Mientras caminaba encontró a un viejo que recogía sus cosas en la carretera, él lo miró y sus ojos casi se salen de sus cuencas.
Rápidamente volvió a su carreta y parecía listo para irse, dejando sus productos en el suelo.
—¡Espera abuelo!, no huyas.
Ella lo alcanzó ignorando los productos, miro sus cosas esparcidas y le ayudó a recogerlo.
El gesto asombró aún más al viejo, pareciendo ver un milagro.
Tantas reacciones como esas dejaban a Maribel profundamente conmovida.
«Es entendible que me teman cuando vestía con sangre, pero ahora esto ya es insultante» —Disculpe señor, ¿Se dirige a la ciudad más cercana?.
—S-si mi señora, ahí mismo…
Parecía dudar en si debía seguir hablando.
—Genial…
precisamente ahí quiero ir, me sorprende que vayas a pie y cargando cosas cuando está tan lejos.
—Jejeje- el abuelo rio nerviosamente —Estas rutas son seguras —Dijo como queriendo convencerse a sí mismo —Gracias a los guardias del señor que se encargaron de hacerlo así hace unos años, además son solo unos pocos días…
incluso si quieres ir más lejos no hay problema, también hay lugares de descanso.
—…
Ella se quedó reflexionando un rato —Ya veo…
abuelo…
¿Quizás necesitas ayuda?
—Como era de esperar, ni siquiera le importa quien es el señor, vas y haces lo que quieres; después de todo en unos años otro ocupará su lugar y eso no debe ser más que un suspiro para ti…
—…
No sabía que responder a eso, era demasiado aleatorio.
—Me llamo Maribel —Dijo ella levantando una ceja —Pero a qué te refieres con “un suspiro”…
eso son unos años.
—Dijo mientras levantaba ropas y sombreros del suelo.
El viejo guardó silencio y continuó su caminata con su carreta, nunca dejando que ella lo empuje.
Durante los siguientes 2 días el ambiente fue tenso, Maribel quería llorar, ¿Cómo es que una buena intensión terminó en tal desconfianza?, cuando el viejo se separó de ella, era como si se hubiera quitado un objetivo de bala en el pecho.
—¿Qué hago ahora?…
Maribel se encontraba deprimida, realmente deprimida.
—¿Qué es la provincia Puerta de sal?
¿Y por qué ese nombre?, ni siquiera comercian con sal….
Ella miró al suelo en una esquina del callejón donde recibía sombra.
—Tampoco me dejaron mi teléfono cuando me desmayé, así no puedo llamar a nadie…
Podía sentir un dolor fuerte subiendo desde su garganta hasta su cabeza, aunque estos últimos días pudo despejar mejor su mente y tener el tiempo que anteriormente no tenía en su día a día, le tomó algo más de tiempo acostumbrarse a la idea de estar realmente perdida; lo peor es que nadie quería ayudarla.
Lo más raro, ninguno conocía el término teléfono ni red satelital, o que es el Wifi.
—Realmente la única manera de pasar el tiempo ahora es meditar, incluso alguno se me une por un tiempo, aunque siempre se van pronto.
¿Tendrán eso como pasatiempo?
no vi que practiquen ningún deporte, solo vi jugar a los niños, aunque eran juegos que no conozco.
En su mente estaba segura, este lugar es desconocido para el mundo, pero algo le picaba en la conciencia, como una idea queriendo salir de ahí.
—mmm…
no, imposible, no no no no, esto no puede ser el caso, si estuviera muerta no pasaría hambre…
creo.
Efectivamente, no conocer cosas como el internet o los teléfonos no significa que esté en el mundo después de morir —Que sean más blancos que el promedio de donde vivía tampoco es excusa…
tal vez me mandaron a una ciudad donde se juntan gente de otra etnia y ya…
Eso pensaba Maribel, durante estos días solo pudo obtener trabajo en un restaurante…
realmente estaba fuera de sus expectativas en el mal sentido, pero ya sentía que no valía la pena quejarse, estos días había tenido horas y horas de no hacer nada, incluso se podía poner a meditar sin interferencias, realmente sin nada que hacer ni nadie a quien responder.
—Hmph…
ahora que lo pienso, es cuando medito que absolutamente nadie me molesta, incluso si es mi hora de trabajar, simplemente me esperan…
debería dejar de hacer eso para holgazanear, aunque fueron solo 3 veces esta semana.
*Toc toc toc* —¿Maribel estás ahí?.
Alguien golpeaba la pared, realmente le hubiera gustado decir que era la puerta, pero no tenía, así que golpeaban la pared.
—Si, aquí estoy William.
—Dijo ella con desánimo.
—¿Puedo pasar?
—Preguntó con algo de cautela.
El tono de voz de ese sujeto era lo más desagradable para ella, era como si dijera “ya eres mía, solo que no lo sabes, porque me debes mucho” esperaba reunir algo de dinero para irse pronto.
—Adelante.
Un hombre vestido de lino y el cabello desordenado entró, tenía nariz aguileña y piel que recordaba un poco a los criollos y mestizos de América, una color de piel normal entre esta gente al parecer, a diferencia de Maribel que era ligeramente más oscura, pese a no trabajar en el campo como ellos.
—¿Cómo vas en tu recuperación?, ¿Te sientes con energías hoy?
Su tono insinuaba algo oculto.
Ella lo miró involuntariamente con los ojos afilados, casi sin poder ocultar su desagrado «Energía…
¿Qué si estoy con energías…
qué asquerosidades me quieres insinuar, malnacido?» Dejó calmar su rostro y dijo.
—Me siento algo cansada como siempre, pero así fue desde que llegué.
William pareció sorprenderse un poco Ella pensó que al final si pudo ver su enfado, pero ya no le importaba si lo veía.
William dijo.
—Entiendo, espero que te recuperes pronto.
—Con eso dicho salió de ese lugar.
Maribel lo siguió en silencio con la mirada, viendo que se dirigía al restaurante donde estaba el alcalde de Villa puerta de Sal, así que se acercó pensando que podría ser una mala noticia.
Ahí escuchó la conversación: —Si, pude sentirlo; aunque ella se está recuperando lentamente, sin duda pude sentirlo.
Dijo William con tono algo decaído.
—Jajaja —Se mofó el alcalde con la broma en su tono de voz —William…
¿Esa chica de verdad te odia no?
El señor tenía una copa de vino en sus manos.
—Es una pena por ti…
¿Pero qué más esperabas de alguien como ella?
—No se…
tal vez gratitud.
—Ya es bastante con que no salte a tu garganta y en su lugar trate de entender a la gente de este pueblo, ¿Viste la ropa que llevaba en sus hombros?
quién sabe a quién mató…
o peor aún, cómo lo mató.
Pero aquí está rebajándose a nuestro nivel.
Incluso dejó esas ropas blancas, tan extravagantes en tela.
Aunque están manchadas no me cabe duda que un buen tejedor lo tomaría como ejemplo.
Ella se miró a si misma, ahora también vestida de lino, extrañaba la seda y la lana.
El viejo siguió hablando.
—De cualquier forma William, realmente atrapamos un pez gordo, en estos lugares ella sería como un tiburón.
Solo tener abierto unos cuantos canales ya es bueno acá, imagínate tenerla a ella entonces.
—…
William pensó y tomó un respiro y preguntó — ¿Cómo vamos con los asuntos de la tribu de los hombres bestias?, ¿Pudimos encontrar alguna?
—Bueno…
está complicado, esos hombres están muy tensos y podrían ponerse salvajes en cualquier momento —Dijo mientras servía algo de vino a William, ese vino no era caro, pero era un lujo en ese lugar —Realmente la ciudad no parece querer hacer nada; si esto sigue así no tendremos más opción que mandar a Maribel a esas bestias, quizás se calmen así…
El viejo suspiró —Desafortunadamente aún tenemos 2 semanas hasta que la ciudad mande un emisario; así que mientras tanto esperemos que las bestias no se impacienten mucho y no hagan nada sin avisar…
no deseo sacrificar más mujeres.
Maribel no aguantó más y se fue del lugar, entró al bosque donde había encontrado un estanque, definitivamente estaba molesta; no dejaban de tratarla como un objeto…
bueno al menos esos 2 no dejaban de tratarla como un objeto; lo que ya era suficiente para querer salir de ese lugar.
Reflexionó y decidió que se iría en 2 días después de conseguir tanto dinero como pueda.
Casi cayendo la noche; ella fue al estanque.
Su corazón estaba pesado, realmente pesado.
Solo podía verse en el agua sin hacer nada, decidida pero sintiendo que era débil, estos días estaba muy deprimida.
Ese pensamiento volvió a su mente, ¿Qué tal si no estaba en la tierra?
en cierta forma eso sería un alivio, saber que nada de esto es por culpa de la terrible maldad humana, que realmente debió morir y apareció en otro lugar, uno desconocido; pero quien sabe cuánto tiempo duraría la calma de esa revelación.
Si fuera así, ¿Qué sería de sus padres?.
Mientras pensaba un hoja tosca y verde caía en el agua frente a ella.
—Oh…
otra hoja a caído…
casi me recuerda a mi jajajaja…
¿A quién le hablo?
no hay nadie a quien hablar.
Realmente me siento sola…
los adultos de acá no son para nada gente que quiera conocer, ni hablemos de los niños…
son molestosos e irritantes.
—¿De veras?
—¡Si…!
Respondió Maribel exasperada.
—¿Eh?…
—Ella volteó de un lado a otro, buscando donde estaba la persona que le hablaba; no era por la decreciente luz del día, realmente no había nadie.
—Aquí abajo.
Ella miró abajo pero solo había agua.
—…
Maribel dudó un momento —Acaso…
¿El agua?
Ella se acercó a ver su reflejo.
Ahí había una imagen de ella misma, se veía muy bien reflejada pese a la luz ya menguante —¡Hola!
—le respondió su reflejo al verla, mostrando una gran y animada sonrisa que desencajaba con su yo actual —¿Cómo has estado?
—…
ya…
ya me volví loca…
—JAJAJAJAJA —Se echó a reí su reflejo —Si estuvieras loca…
si estuvieras loca…
mmm…
bueno, pensándolo bien…
es verdad, ver a tu reflejo hablar es cosa de gente loca —Dijo ella volviendo a reir.
Maribel se agarró de los pelos.
—Whaaah…
No sabía que decir ni qué pensar.
Que inesperada situación, ¡su reflejo le habla!
—Bueno, dejemos de jugar así.
No estás loca.
Solo soy una pequeña parte tuya.
O más bien mía…
—Hay no…
ahora si que estoy loca…
incluso digo cosas delirantes.
—Calma, no te asustes.
Solo vine a decirte esto…
Su reflejo se tomó un momento —No te rindas, las cosas aún no acabaron para nosotras; hay muchas cosas que aún no viviste.
Pienso que este mundo nuevo te traerá muchas sorpresas, aunque algunas desagradables…
pero al final mírame a mi, ¿No soy feliz?
se feliz tú también.
—…
Maribel no podía creer lo que acababa de escuchar, su reflejo acaba de decirle la mayor sarta de estupideces que le podrían haber dicho a alguien con depresión…
«espera..» —¿Eh?…
acaso dijiste- —Mundo nuevo, así es —Dijo interrumpiendo, un poco más seria —Se que no me creerás aún, pero realmente es así.
También se que no soy la mejor opción, pero vine a querer consolarte.
Yo soy tu, pero no exactamente tú…
¿Sabes?
estos días has estado demasiado triste, haces que me duela el corazón, como la conciencia asistente de la conciencia principal no puedo dejarte así; terminarás matándonos.
No conoces este mundo.
—¿Dices que eres mi inconsciente?
—…
La chica pensó y buscó entre sus recuerdos —¿Qué es eso?, yo no conozco esa palabra…
—…
Maribel la miró con extrañeza, se supone que ella debería conocer esa palabra también.
— ESPERA UN MOMENTO, revisaré el significado en tu mente.
Exclamó el reflejo con prisa.
—¡Lo que dices…
NO TE METAS EN MI MENTE!
El grito de Maribel hiso que su reflejo salte, quizás de miedo o de sorpresa, ella no sabía —De todas formas, así es como entendí lo que dijiste de ser la conciencia asistente, no es que importe el significado…
—Claro que importa, el significado lo es todo; incluso diría que si las palabras son brea, el significado es oro.
Maribel se miró sorprendida.
—¿Soy poeta por dentro?
Lo peor es que no entiendo porqué lo dices Ella miró con extrañeza al reflejo…
«una personalidad casi completamente opuesta a mi, que dice ser yo pero no se siente como yo».
—Claramente no me sentirás como a ti misma, estrictamente hablando no somos la misma persona.
De hecho, normalmente yo no podría tomar esta acción de hablarte directamente, suelo ser impotente ante tus acciones y sentimientos.
Maribel suspiró, esa chica ignoró su exclamación anterior.
—¿Entonces cómo haces de asistente?
Y deja de meterte en mi cabeza.
—Trabajo en una parte de aquello que llamas inconsciente, aunque el significado de esa palabra está muy difuso y extremadamente mal elaborado según mi experiencia…
—Ehh…
Casi le repite que no se meta en su mente, pero parece que era inútil pedírselo —Bueno, yo no inventé la palabra…
de todas formas dime una cosa, si dices que no puedes hablarme aunque quieras, ¿Cómo lo haces ahora?.
—Jejeje…
—Dejó escapar una risita con misterio en la voz —Eso es una gran sorpresa reservada…
verás, tienes algo o alguien llamado ######### Maribel se sacudió y tembló.
La cacofonía de sus palabras hiso que agitara la cabeza con desagrado, un sonido le erizó todo los bellos de su cuerpo.
Incluso segundos después de decir la palabra, ella seguía con los síntomas.
Al pasar un momento ella le gritó.
—No hagas eso, dime de verdad lo que pasa y no juegues con mi mente…
maldita loca.
Su reflejo la miró con inocencia.
—Te dije lo que querías…
que no entiendas el nombre de “aquello” no es mi culpa.
—¿Qué es “aquello”?
—Parece una entidad que se unió a nosotras, es poderosa así que no me atrevo a ofenderla, aunque parece ser una entidad masculina y bondadosa ya que está dispuesto a hablar.
El reflejo se acercó un poco, al menos eso parecía, poniendo una cano en su boca y susurrando como si fuera un chisme.
—Dice que tiene alguna predestinación con nosotras o algo así, pero es todo lo que se; no pude encontrar como podríamos estar predestinados, es sospechoso, así que no te dejes engatusar ni embelesar por lo que te diga ¿Vale?.
—Entonces…
¿Esa “cosa” te ayuda a hablarme?
Maribel bajó la cabeza, esa forma de hablar le recordó a ella misma de joven, así que ignoró sus tonterías de adolescente.
—Si, por tiempo limitado, aunque estoy gastando mi energía para hablarte.
—¿No te cansas?
—Dijo casi ansiosa por despedirla.
—Tranquila, soy de un nivel muy alto; romper la reglas no es romper las reglas cuando esas mismas reglas cambian por circunstancias imprevistas.
—…
Ella la miró confundida — ¿Qué tienen que ver las reglas con tu poder?.
—¿Eh?…
¡todo!
las reglas lo son todo.
Muy mal…
ya veo porqué eres tan miserable…
pese a tener mayor inteligencia que yo.
De todas formas, ve y siéntate sobre el agua de mi reflejo.
Ella no cuestionó más y así lo hiso, era raro hablar con su propio reflejo; pero si estaba volviéndose loca, al menos ya no estaba tan triste.
Cuando lo hiso su reflejo se movió más adelante para poder verla con claridad.
No importaba que tan loca estaba ahora, eso es demasiado.
Los ojos de su reflejo mostraron decepción.
—Así no es como una se sienta, copia mi postura y mis movimientos.
Esa noche repitieron 4 juegos de movimientos extraños hasta que Maribel se las aprendió de memoria, era extrañamente parecido al yoga, quizás su sub-consiente quería de alguna manera sanar.
Después de todo, había sido abusada socialmente y laboralmente, para luego ser posiblemente asesinada.
Y realmente se sintió mucho mejor al hacer esa yoga.
Además ayudaba mucho las palabras que le susurraba, como calmar la mente y sentirse tranquil.
Al inicio no podía, pero luego fue memorizando las emociones que su reflejo le transmitía para hacer la práctica.
Su reflejo no le dijo para qué era la práctica, pero era bastante obvio para Maribel que era para su propia paz.
Casualmente, cuando practicaba entró en ese estado de lucidez, y la otra conciencia de Maribel parecía un poco envidiosa, aunque rápidamente pareció sentir alivio cuando la sensación no desapareció, en el último ejercicio Maribel se encontraba sentada en meditación y sentía que su cuerpo estaba extremadamente calmado, incluso podía sentir una especie de fuerza que la hacía reticente a moverse.
Una fuerza como de los imanes, pero mucho más débil.
Pronto sintió que se dormía y cuando estuvo más cerca de lograrlo la energía magnética desapareció, casi dejándola caer en el agua.
—…
Su reflejo la miraba con exasperación —Todo iba tan bien…
pero no te quedes inconsciente, “aquello” me dijo que la condición es que las cosas las hagas tu misma y no yo, así que si te quedas inconsciente yo me encargaré de tu cuerpo, pero no recibiremos su apoyo.
Créeme que si no fuera así, yo me quedaría meditando por ti.
Maribel abrió la boca en sorpresa.
«¿Qué clase de condición es esa, acaso ya no debo dormir?
porque si lo hago me quedaré inconsciente» Su reflejo inclinó la cabeza confundida.
—¿Qué tonterías estás pensando?
Claramente puedes dormir.
—¿Por qué me enseñas esto?
—Dijo Maribel con un suspiro.
El reflejo se volvió a inclinar, aunque parecía intentar acercar su rostro, no podía salirse del agua.
—Como te dije antes, si sigues así nos vas a matar.
Yo no quiero morir y desperdiciar esta vida.
Esa entidad me pidió que te enseñara los movimientos.
No se como funcionan, pero son extremadamente valiosos, si yo hubiera recibido ese apoyo estaría llorando de alegría.
Pero te lo dieron a ti, así que eso es genial, te amo como a mi misma después de todo.
Los ojos de Maribel se abrieron de sorpresa, por lo valioso que considera su otro yo estos movimientos…
por lo vergonzoso del final.
Era extraño sentir vergüenza de escucharse decirse a si misma que se ama, pero ese era el hecho.
—Eh…
bueno…
entiendo, voy a tener esto en mi corazón, nunca olvidaré esta práctica si es lo que te hace feliz.
El reflejo del agua ya oscurecida por la noche, pero la Maribel reflejada brillaba con luz propia y antinatural mientras mostraba una alegría tan profunda que, realmente acabó por llorar de felicidad.
Si esto era un sueño, no parecía tener intención de terminar.
Al día siguiente Maribel despertó con la luz del sol sobre sus párpados se filtraba a través de las rendijas del techo de un corral para caballos.
Recién amanecía y por algún motivo la gente despertaba siempre en la madrugada y volvían a dormir en una o dos horas, solo para que igualmente madruguen.
Pero ella se dormía hasta salir el sol.
La paja en donde estaba durmiendo le molestarle un poco menos la nariz, pero eso no era excusa para no buscar un mejor lugar .
Entonces escuchó: «Se a juzgado adecuado instaurar la interfaz de comunicación.
Felicidades a la anfitriona por haber logrado en la noche anterior aprender la circulación celestial menor.
El sistema de evolución universal te ofrece los buenos días».
—…
Maribel no tuvo reacción por unos momento, hasta que una palabra se procesó en su mente —¿Eh?
¿Sistema?
¿Dónde?.
Preguntó ella pensando que una especie de IA o tecnología especial había aparecido en el pueblo, quizá vinieron a rescatarla y todo esto fue un sueño.
En el momento en que ella preguntó por la ubicación del sistema este respondió.
—El sistema se encuentra actualmente con usted, anfitriona.
Pero si desea puedo usar una apariencia solo visible para usted.
—¿Acaso estoy en el reino de los sueños y estoy teniendo un sueño lúcido?
—Equivocado, la persona que es actualmente usted se encuentra en el Reyno de vigilia por lo que está despierta.
Maribel se demoró un momento en reaccionar, asumiendo que escuchar una voz en su cabeza era de alguna manera similar a lo que pasó ayer, tomó una respiración y se calmó tanto como pudo; entonces casi por instinto hiso la primera pregunta que se le ocurrió, realmente no lo pensó mucho, solo quería calmar un poco su conmoción mediante el entendimiento, por lo que su pregunta al inicio fue con el nerviosismo en la voz.
—Em…
¿Exactamente en qué parte adentro de mi estás?
No quiero ser una clase de máquina humanoide, además parece tienes voz masculina…
Un pensamiento se le vino a la mente y se ruborizó, aunque al instante se dio cuenta de un problema con haber pensado en eso — Espera, no me digas que puedes…
¡no te vayas a meter a mi mente!
—Dijo con voz de urgencia.
—El sistema se encuentra actualmente con usted, anfitriona; no dentro de usted.
Pero si desea puedo usar una apariencia visible solo para que puedas sentir más comodidad; además con el segundo asunto ya es muy tarde, el sistema puede ver la formación de sus pensamiento a una velocidad extremadamente lenta, antes de que la anfitriona termine de pensar algo ya sé lo que piensa; no se preocupe, el sistema no siente esos aspectos humanos, así que no me ofendió.
La mujer tragó saliva.
— Realmente esto parece de otro mundo…
mis alucinaciones quiero decir Maribel entendió algo respecto a la manera de hablar del sistema, parecía un chico de actitud muy educada.
—El sistema confirma, este no es el mundo original de la anfitriona, conocida como Maribel, el sistema se disculpa por parecer una alucinación pese a querer ser un buen residente.
Esas palabras le saltaron un latido del corazón, ya en este punto o estaba completamente loca o…
estaba completamente cuerda pero en otro mundo.
Ella esperaba que fuera lo primero.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Lux_Foti 22/11/2025 Me di el trabajo de pulir la escritura según el estilo que estoy usando actualmente.
También habían errores ortográficos, repeticiones y demás, ¿Cómo es que 5 mil personas leyeron esto?
:,v si que tubieron que aguantar leer mi primera novela y en sus primero capítulos, porque estaba terrible de leer.
Probablemente muchos dejaron la historia solo por como escribía.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com