Sistema de Evolución Universal - Capítulo 48
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- Capítulo 48 - 48 Canción para muertos sin tumba El baño en el bosque
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48: Canción para muertos sin tumba: El baño en el bosque 48: Canción para muertos sin tumba: El baño en el bosque Maribel miraba desde lejos, pero algo iba un poco mal…
Aether tenía una mano en la nariz.
Ella soltó un suspiro.
—¿Puedes decirle a Abby que baje?
El niño solo asintió.
Mientras él iba a buscar a la maga, Maribel no pudo evitar soltar otro suspiro.
«¿Cómo no pensé en esto?
Me emocioné mucho por volver y no lavé mi ropa» Pocos segundos después, una cabeza se asomó.
Estaba cubierta por un sombrero en copa oscuro, con detalles amarillos y era tan hermosa que parecía ser ella quien adornaba el sombrero.
Maribel llamó con la mano, instando a la chica a bajar.
Pero ella miró el barro abajo y dudó.
—Si no vienes tendré que ir yo —Luego de afirmar esto Maribel agarró su prenda y la estiró un poco —si no me ayudas con esto tendrás que olerlo por más tiempo.
El rostro de la dampir era gracioso de ver, entre resignación e incredulidad.
Ella se quitó las botas y los ojos de Maribel se abrieron.
Bajó la rama de 10 metros, cada paso se daba con cuidado.
Maribel viendo esto se dijo.
—No me lo creo, sus botas son de cuero —Se miró a si misma en contraste —Esta chica…
viste demasiado bien, ¿Cuál es su origen?
Al llegar al tramo final, donde la rama choca con el suelo, ambas mujeres se miraron silenciosamente por un momento.
Maribel esperaba que ella dijera la primera palabra, pero la chica parecía confundida por algún motivo.
—¿Qué ocurre?
—Preguntó Maribel.
—Bueno…
es que ayer…
pensé que te habías perdido.
Maribel asintió con suavidad.
—Lo hice, me perdí.
—Perdón por no buscarte.
Maribel negó con la cabeza.
—Está bien, en realidad las cosas estaban muy feas ayer.
Tal vez hubieras muerto si bajabas.
Si ustedes estaban en peligro, imagina el peligro de Thot.
—Maribel apuntó a los árboles del bosque y dijo —Necesito tu ayuda para limpiar mis prendas, ¿Podemos ir por ahí?
La dampir asintió suavemente, en realidad ella también se tapaba la nariz.
En el interior del bosque.
Maribel cerró los ojos, percibiendo las vidas cercanas, el veredicto: Ninguna peligrosa.
Luego desvió su mirada a la cueva, efectivamente Aether estaba vigilando con la visión espacial.
«Sistema, ¿puedes decirle a Aether que no use sus sentidos para mirar acá?» «Ya lo hice» Maribel dejó de hurgar en la percepción del niño cuando él volvió al interior de la cueva preguntándose.
—¿Por qué no debo vigilar?
Maribel miró a Abby y comentó.
—Creo que mi lobito no entiende algunas cosas, a este paso si que tendré que insertarle sentido común en la mente.
Ella lo miró con sorpresa y algo de miedo.
Maribel dio una ligera risa.
—Es broma, no me atrevería.
¿Qué pasa si distorsiono su mente sin reparo?
Es mucho riesgo.
—Ella indicó su barita y dijo —De todas formas, ayúdame a limpiar mi ropa.
Abby asintió, viendo que Maribel se desvestía.
El lodo estaba no solo en sus piernas sino también en sus brazos y torso.
Lo más demente era que al escurrir por su cabeza, el agua caía negro.
—¿Qué es esto?
—Preguntó Abby con la voz ahogada y profunda, su rostro blanco.
Maribel pasó una mano por su cabello, causando que esas mismas manos se vuelvan negras.
—Yo misma no se con exactitud, ocurre cada cierto tiempo.
Mi cuerpo simplemente bota esa cantidad de impurezas…
sobre todo cuando empiezo a entender un poco mejor lo que me dice el sistema.
Abby agitó nuevamente la barita.
El agua volvió a fluir.
Maribel podía ver mediante destellos a espíritus moviéndose y, aunque intentaba hablarles, por algún motivo no le obedecían.
Aparentemente aquellos que creaban cosas de la nada eran reacios a obedecer, o estaban muy ocupados flotando por el entorno y cumpliendo las expectativas de Abby.
Abby contrajo un poco su expresión.
—¿Hiciste algo?
por un momento mi magia flaqueó.
Ambas se miraron sin comprender.
—Simplemente quise ver si podía hablar directamente con los espíritus que controlas.
Abby alzo una ceja.
—Pero yo no controlo espíritus.
El rostro de Maribel poco a poco empezó a ponerse rojo.
—Ajem…
olvida eso.
Simplemente quería ver si podía usar magia.
—Claro.
El agua siguió corriendo por su cabeza.
«Sistema ¿Por qué cuando ella dijo que no usa espíritus, mi habilidad me dice que no estaba mintiendo?» «Porque el funcionamiento de la magia se manifiesta como espíritus en ese espacio, pero no lo son.
Son mecanismos que las personas usan para torcer la realidad, pero al tener poder de por medio inevitablemente generan un ente espiritual fugaz.» Abby agitó nuevamente la barita y otro chorro de agua acalló los pensamientos de Maribel, el desconcierto la hacía sentir como un gatito mojado.
—Oye…
Abby.
Tengo una curiosidad ¿Por qué al pelear con el alce aquella vez recitabas conjuros cortos y ahora no?
Abby se detuvo por un momento.
—Simplemente para concentrar mejor mi poder, aunque ha veces cuando hay tiempo puedo hacer las cosas más complejas si recito mantras más largos.
En aquel momento en verdad no era necesario cantar, pero lo hice porque sería lo más efectivo y porque tenía el tiempo de hacerlo.
—Ella entrecerró los ojos —¿Por qué preguntas?
¿Quieres copiar mis hechizos?
Maribel negó con la cabeza suavemente.
—Es solo curiosidad.
Dicen que ser mago requiere mucho estudio.
Abby asintió.
—Realmente lo requiere, aunque cantar es más fácil que manejar la magia directamente a través de uno mismo, al final hacerlo toma más tiempo.
Cuando dominas el mecanismo del hechizo resulta más rápido replicarlo en vez de cantarlo y si haces ambos a la vez puedes potenciar la salida de poder, haciendo el hechizo más potente.
Maribel asintió, por un momento pensó que estaba en una conferencia, así que se sentó a escuchar.
Pero esta acción no fue comprendida y ambas se quedaron viéndose una a la otra nuevamente.
—¿Qué haces?
—Preguntó Abby.
—Pensé que seguirías hablando…
—No lo haré…
además si quisiera enseñarte, este es el peor lugar.
—Dijo antes de apuntar su barita a la cabeza.
El agua salió nuevamente.
Aunque salía cristalina desde la varita, caía turbia al piso.
Escurría entre las piedras.
El bosque parecía rechazarlo a medias, mientras que una parte se absorbía, otra parte más viscosa que se atascaba en las piedras y desaparecía sin rumbo.
El lugar estaba inundado, algunos de los árboles caídos, pero los más grandes aún de pie, estos en especial parecían reacios a tocar esa cosa, algunas raíces incluso cambiándo de lugar a la fuerza.
Los oídos de Maribel se movían con la voz de Abby.
Inició como un tarareo, luego solo hacía sonidos largos y armoniosos; finalmente empezó a sonar como una canción, aunque en general sonaba un poco oscuro y tétrico, realmente no estaba tan mal.
Abby elevó las manos y un aro de agua clara envolvió a Maribel, tibio y obediente, apenas un hechizo doméstico.
Este sacó más suciedad que las otras, pero no era suficiente.
El canto que Abby entonó era breve, suave; un arrullo más que un conjuro.
Sin embargo, cada nota llevaba algo más antiguo que su propia sangre.
Las palabras, simples como las de una plegaria para niños, vibraron más allá.
Maribel podía ver mediante el ojo de la sabiduría a espíritus de distintos vampiros moviéndose y, aunque intentaba hablarles, por algún motivo le ignoraban.
Eran los mismos que aparecieron aquella vez en la montaña y, sorprendentemente se veían consternados.
Pero ella decidió ignorarlos.
Los oídos de Maribel se movieron con la voz de Abby cuando la entonación cambió.
Ella no cantaba, pero la sutileza de las melodía también trajo un significado.
Ella pudo entender aquel significado no dicho, después de todo las palabras eran solo sonidos al igual que las canciones, pero esta vez no disfrutó tanto de la melodía.
En su lugar ella vio una historia triste y de pérdida.
Maribel giró su percepción, buscando a tientas a alguien con esa visión que apenas sabía usar.
«Por favor, no lo escondan» Pidió ella, mas los espíritus de los vampiros dudaron en obedecer.
Así fue hasta que la voz de un hombre sonó.
«Déjenla verme» Al abrir el paso, vio a un hombre vestido como en el siglo XIX rodeado de muchas más personas.
«Te extiendo mis condolencias» Dijo Maribel.
El hombre simplemente asintió y dijo.
«Eres la primera humana que me muestra humanidad, aunque los despreciamos aún así aceptaré esto como ofrenda de paz entre tu y mis descendientes» Sus ojos se volvieron tristes «Incluso si los humanos temerosos mataron a mi amada, aquellos a quienes convertí siguen siendo mis hijos sin madre.
Así que te permito acompañar a mi hija de la más reciente generación» La multitud reaccionó con sorpresa.
«¿Dijo que era su hija?
¿Realmente la aceptó?» Otro chorro de agua cayó sobre Maribel, pero lo ignoró y agachó la cabeza para mostrar sus respetos.
El hombre en el centro juntó las manos y se inclinó ligeramente.
«En mis tiempos había un Dios, yo solía ser su seguidor.
Por años…
le pedí volver a ser humano, porque aunque débiles y cobardes en vida, aún envidio que puedan ir a un lugar mejor.
Además ahora pueden cultivar, si por algún motivo aquel que te acompaña decide apiadarse de nosotros…
por favor, solo pido que nos haga humanos» Maribel se quedó sin palabras.
Ella no podía prometer nada.
El hombre en el centro vio su expresión y dijo.
«No pasa nada, siempre supe que lo nuestro era imperdonable» Ella quería decir algo, pero Abby estiró su cabello con algo de brusquedad y otro chorro cortó la conexión.
—Por la luna de sangre…
¿Cómo es que siempre aparece más de esa cosa?
simplemente sale más agua negra mientras más te lavo.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Lux_Foti Estaba por empezar a escribir el siguiente capítulo…
pero vi que ayer mandé un borrador de un posible capítulo futuro.
Espero que los aproximadamente 100 lectores que lo vieron se olviden de eso por favor D: es solo algo que guardo en mis borradores.
Perdón por el espoiler.
I was about to start writing the next chapter…
but I saw that yesterday I sent a draft of a possible future chapter.
I hope the approximately 100 readers who saw it will forget about it, please D: it’s just something I keep in my drafts.
Sorry for spoiler.
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