Sistema de gacha mitológico - Capítulo 108
- Inicio
- Todas las novelas
- Sistema de gacha mitológico
- Capítulo 108 - Capítulo 108: Informando sobre la Trama
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 108: Informando sobre la Trama
–Realmente interesante. Ha sido… muy informativo, señor Effiro– dijo el agente Phil Coulson, rumiando la información que había recibido hacía unos momentos.
La información que recibió por parte de ese misterioso viajero sobrehumano fue algo que se encontraba más allá de sus expectativas.
Lo primero de lo que le informaron fue sobre los extraterrestres. En específico los asgardianos.
Estos eran los dioses de los mitos nórdicos, una raza de seres avanzados tanto en tecnología como en magia que eran capaces de vivir por varios miles de años, y cuyo poder aumentaba con la vejez.
Actualmente Odin, rey de la ciudad dorada de Asgard, había desterrado a su hijo Thor a la Tierra por su imprudencia al atacar Jotunheim.
Fue una sorpresa descubrir que el martillo que había caído del cielo, alrededor del cual S.H.I.E.L.D había construido una base militar temporal, era en realidad el legendario Mjolnir, el martillo del propio Thor, el cual sólo podía ser levantado por aquellos que fueran considerados dignos de portarlo.
A pesar de que S.H.I.E.L.D tenía la intención de investigar su funcionamiento, se vieron obligados a devolvérselo a regañadientes. No era demasiado ético ni recomendable mantener a un dios separado de su arma divina.
Aunque esto fue un problema, ya que Thor no era reconocido por el Mjolnir como digno, cosa que lo dejó desolado. Sus sollozos de desesperación y desconsuelo resultaban realmente tristes, como si le hubieran arrancado una parte de su ser, cosa que en parte era cierta.
Effiro se había visto obligado a consolar al grandullón, dándole palmaditas reconfortantes en la espalda mientras le aseguraba que ya tendría pronto una oportunidad de demostrarle a su arma que realmente merecía empuñarla.
Luego se extendió a otros temas, como que el Capitán América había sobrevivido tras su enfrentamiento con Hidra durante la Segunda Guerra Mundial, y que actualmente se encontraba en un estado de criogenización en algún lugar de la Antártida.
Luego estaban los mutantes. Por supuesto, ellos ya sabían sobre la existencia de estos. ¿Cómo no hacerlo cuando existían los X-Men y la Hermandad de mutantes?
Lo que resultó impactante fue la revelación de que estos eran fruto de la manipulación genética de los primeros homínidos por acción de unos seres divinos llamados los Celestiales, y que los mutantes eran posiblemente el siguiente paso en la evolución del ser humano.
Eso significaba que tal vez, en un futuro no tan lejano, la mayor parte de la población tendría el gen x y algún poder extraño.
Effiro conocía bien ese tipo de mundo. No había vivido casi toda su nueva vida en un mundo de ese tipo por nada.
¿Y cómo olvidarse del titán loco, Thanos? ¿El ser que, según el propio Effiro, buscaba unas gemas de poder aparentemente inconmensurable para cumplir su estúpido objetivo y eliminar a la mitad de los seres vivos del universo, todo por su ideal sin sentido de dejar más recursos a una población diezmada?
El simple hecho de pensar en un ser que, si quería, podía borrar la mitad de la vida en todo el universo con un simple chasquido le resultaba aterrador.
¿Desde cuando S.H.I.E.L.D se veía obligado a enfrentar esta clase de peligros?
El único consuelo que tenía en ese momento era la promesa de Effiro: él les ayudaría a hacer frente a todo lo que pudiera amenazar al planeta Tierra y a la humanidad en general. O al menos se encargaría de los eventos más peligrosos.
Después de eso, se iría por donde vino y les dejaría adaptarse a su nueva realidad, una llena de personas con poderes y extraterrestres.
Coulson se sintió un poco decepcionado con esa decisión.
Si Effiro se quedaba cerca de ellos, podrían contar con su protección y ayuda para enfrentarse a cualquier amenaza que pudiera surgir.
Pero, sin él, deberían de contar con la iniciativa Vengadores, cuyo potencial ahora parecía mucho menor cuando lo comparaba con este hombre salido de la nada.
Fury ya había comenzado a hacer algunos preparativos para tratar de mantener a Effiro a su lado, pero sospechaba que ninguna cantidad de dinero y mujeres sería suficiente para evitar que siguiera su camino.
Sobre todo tras ver a las mujeres que tenía con él, las cuales podía invocar en cualquier momento con un simple pensamiento.
Era algo seguro que ninguna mujer mortal en ese mundo podría compararse en belleza con ellas.
Así que se resignó a sacar la mayor cantidad de información que pudo de él y rezar porque no necesitasen su ayuda en el futuro.
Después de terminar el largo interrogatorio, Effiro se fue a un hotel cercano, ubicado en un pueblo que, por alguna razón, se encontraba en medio de la nada.
Nunca comprendió por qué alguien habría puesto un pueblo al lado de un maldito desierto. Necesidades del guión, seguramente.
De todos modos, tampoco era algo que le importase mucho. Solo quería continuar con la programación inicial y ayudar en todo lo que pudiera dentro de ese mundo.
Aburrido como estaba y sintiéndose solo, invocó a algunas de sus invocaciones. Por desgracia, invocar a todas no sería una buena idea estando en una habitación relativamente pequeña, al menos en comparación con las habitaciones de la villa de Tony.
Al instante, Medea, Tamamo-no-Mae y Musashi Miyamoto se manifestaron frente a él.
–Ah, qué satisfactorio es poder extender las piernas por un rato– Musashi se estiró de manera dramática antes de dejarse caer sobre el colchón de la cama, lo que hizo que Effiro se preguntase desde dónde las invocaba exactamente.
–Maestro, tal vez lo mejor sería que tuviéramos algo de conversación ¿no le parece?–Medea se sentó a su lado, con una pequeña sonrisa en su rostro. Se notaba que estaba aburrida.
Tamamo-no-Mae se ahorró palabras innecesarias, dejándose caer directamente sobre él mientras lo rodeaba con sus brazos.
–Bueno, ¿y de qué quieres hablar?
–Este mundo es interesante. Puedo sentir la existencia de magia, pero es claramente distinta a todo lo que hayamos visto hasta el momento. Me gustaría tener la oportunidad de investigarlo más tarde, si es que me permites la oportunidad, por supuesto.
–No me parece una mala idea. Como hechicera, creo que es algo normal que quieras investigar el funcionamiento de la magia de este mundo. Si te ayuda a fortalecerte, entonces no veo por qué no hacerlo.
–También me interesa ese martillo, el Mjolnir. Desde nuestra conexión pude sentir la magia que emanaba de él. Es un hechizo poderoso, pero debería de poder romperlo con un pequeño esfuerzo. Sea quien sea quien lo haya lanzado, todavía le falta mucho para poder lanzar un hechizo medianamente decente.
Effiro dejó escapar una carcajada ante ese comentario, atrayéndola hacia sí con un brazo.
–Si supieras que quien lanzó ese hechizo fue el mismísimo Padre de Todos, Odin, quien actualmente está al final de su vida y en el punto máximo de su poder, ¿qué me dirías?
–Que esto es una información demasiado decepcionante. ¿Qué clase de mundo es este, que un dios líder de su panteón está reducido a eso? Simplemente patético.
–Para ser justos, en este mundo los dioses, o al menos los nórdicos, son más bien una especie de extraterrestres avanzados en lo que a magia y tecnología se refiere. Así que sí, es muy decepcionante.
–Honestamente, no veo que estén muy avanzados en magia si su poderoso rey solo es capaz de lanzar este pequeño hechizo. Un verdadero hechicero puede saber el nivel de su rival solo con analizar un hechizo.
Tamamo-no-Mae se revolvió sobre el regazo de Effiro, bufando. Se estaba sintiendo excluida, a pesar de que no estaba participando en la conversación activamente. ¡Ella también era una hechicera!
Musashi observó todo desde su lugar privilegiado, sonriendo divertida mientras balanceaba las piernas.
No entendía absolutamente nada de lo que estaban diciendo, pero tampoco le importó mucho.
–Esposo, ¿qué es lo que va a suceder a continuación? Dudo que te hayas metido en el grupo de Thor solo porque te resultaba interesante.
Effiro sabía que sus invocaciones eran muy perspicaces y le conocían muy bien, así que ya había esperado esta pregunta.
–Ahora es cuando viene una trama de drama barato intrafamiliar. Loki baja de Asgard para decirle a su hermano que Odin ha muerto. Luego se hace con el trono de Asgard mientras envía a la diosa Sif y a los Tres Guerreros a Midgar con la excusa de que Thor necesita ayuda, y aprovecha que todos sus enemigos están reunidos en el mismo lugar (este pueblo) para mandar al Destructor, el arma maestra de Asgard, una especie de golem que fue creado por el propio Odin para luchar contra unos seres cósmicos conocidos como los celestiales.
–¿Y cómo acaba esta historia?– Ahora Tamamo-no-Mae se estaba sintiendo interesada por el tema.
–Thor le planta cara al Destructor, recibiendo una bofetada que casi acaba con su vida, todo con tal de salvar a la gente de este pueblo. Esto es suficiente como para volverse digno de empuñar nuevamente el Mjolnir, recuperando sus poderes y destruyendo, valga la redundancia, al Destructor. Después de esto podemos imaginar el resto.
–Ya veo. ¿Y cuándo se supone que va a suceder todo esto? Porque ya puedo sentir mi sangre hervir de emoción con solo pensar en enfrentar a ese Destructor– Musashi apretó los puños, con sus ojos brillando de alegría ante una posible oportunidad de divertirse en este nuevo mundo.
–Tal vez ocurra mañana. Así que os recomendaría aprovechar lo que queda de noche para dormir, incluso si realmente no lo necesitáis.
Y, con esas palabras, Effiro se recostó en la cama, rodeado por sus tres invocaciones.
Mañana iba a ser otro día de intensas peleas, un paso más en la finalización de su viaje allí.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com