Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Sistema de gacha mitológico - Capítulo 16

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Sistema de gacha mitológico
  4. Capítulo 16 - 16 ¿Qué es esa cosa
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

16: ¿Qué es esa cosa?

16: ¿Qué es esa cosa?

“¿Por qué os fuiste sin decirnos nada?” Nejire llegó justo detrás de nosotros, seguida por Himiko, quien se encontraba a unos pocos pasos de distancia de ella.

“Solamente vinimos a por un helado, tampoco es para tanto.

Además, estabais disfrutando vosotras dos de una conversación bastante agradable” Miré a la rubia de manera burlona, y ella me correspondió levantándo su dedo medio en mi dirección.

…

“Esa chica peliazul, Nejire, es un poco…

intensa, ¿no?” Himiko comentó mientras íbamos de camino a casa.

“Si, es un poco intensa, pero supongo que no es algo malo” “¿Cómo la conociste exactamente?” “Se sentó a mi lado mientras comía en la cafetería, justo cuando terminé el examen de ingreso” “¿Se te acercó así, sin más?

¿Sin ninguna razón?” “¿Qué pasa, acaso estás celosa de ella?” “¿Celosa?

¿Por qué estaría yo celosa de ella?

¡No tengo razón para sentirme así!” Mientras hablaba, su rostro se sonrojó intensamente, más parecido a un tomate que a otra cosa.

De hecho, incluso juraría que tenía brillo propio.

“¿Segura?

Porque tu cara me dice lo contrario” me inclino más cerca de ella, nuestros rostros tan cerca que casi se rozan, y puedo sentir su cálido aliento mezclarse con el mío.

“¡¿Q-Qué demonios crees que estás haciendo, idiota?!” Está tan nerviosa que hasta tartamudea y todo.

Si continuo con esto, estoy seguro de que se acabará desmayando de la vergüenza.

“¡Es broma, tranquila!

No hace falta que te pongas así” creo que ya me he metido lo suficiente con ella.

Además, no quiero que me la devuelva más tarde.

Alejándome de su rostro, apreté el paso para huir de ella lo más rápido posible, previendo lo que ocurriría instantes después.

“¡¿A dónde crees que vas, desgraciado?!

¡Vuelve aquí!

¡Te voy a matar!” Tal y como me imaginaba, en cuanto recuperó la compostura me siguió todo lo rápido que sus piernas la permitieron moverse, persiguiendome durante todo el camino a casa.

…

Una vez que llegué a mi hogar, subí en dirección a mi habitación, cerrando la puerta tras de mí para tener un poco de privacidad.

Supongo que ya sabéis lo que viene ahora ¿no?

Exacto, tiradas de gacha.

Concretamente, tengo suficientes puntos mitológicos acumulados para conseguir cuatro recompensas, los cuales voy a repartir en tres habilidades y una invocación.

Bien, ahora es el momento de comenzar con el asunto entre manos.

“Felicidades, has obtenido Ojo del Cosmos (Griego) (Épico)” “Felicidades, has obtenido las Reservas Mágicas de Morgana Le Fay (Artúrico) (Épico)” “Felicidades, has obtenido Cultivo del Inmortal Celestial (Chino) (Épico)” “Felicidades, has obtenido a Medea (Griega) (Legendario)” Cómo no, os voy a dar una descripción rápida de cada recompensa.

La primera de todas, los Ojos del Cosmos, es una habilidad que, tal y como lo dice el nombre, es de tipo ocular.

Me otorga la capacidad de ver varias dimensiones y planos a la vez, por lo que soy capaz de ver a través de la invisibilidad, las ilusiones y aquello que se encuentra más allá del plano físico.

Además, esto me permite también observar la energía, permitiéndome un mayor control sobre esta y un mayor aprendizaje de magia.

La segunda recompensa, las Reservas Mágicas de Morgana Le Fay, me otorga una mayor cantidad de energía mágica.

De hecho, actualmente tengo la misma cantidad de energía mágica que un círculo de archimagos según la descripción de la habilidad, y estamos hablando de que un círculo de archimagos está conformado por 12-13 usuarios de magia que han dominado un tipo de magia a niveles superiores al de otros hechiceros.

En resumen, estoy rebosante de energía mágica, como una supernova.

La tercera habilidad, Cultivo del Inmortal Celestial, es bastante interesante.

En esencia, me permite cultivar la energía vital, o qi, absorbiendo la energía de mi entorno mediante la respiración.

Si habéis leído historias de cultivo marcial, entenderéis a qué me refiero.

Claro, ahora la cosa es ¿qué consigo yo con esto?

Pues resulta que fortalece mi cuerpo, mente y alma, además de que acelera la recuperación de heridas, me permite desarrollar un sentido divino, lo que significa que puedo extender mi conciencia fuera de mi cuerpo para sentir los alrededores, y aumenta mi esperanza de vida, lo que me permitiría volverme esencialmente Inmortal.

Y mi última recompensa por describir llega ahora: Medea.

Según lo que sé de su historia, ella era una de las hechiceras más poderosas de la mitología griega, habiendo sido bendecida por Hécate, la diosa de la magia, y siendo entrenada por Circe, otra de las usuarias de magia más poderosas, la cual era su tía.

Sin embargo, las cosas se torcieron tras ser sacada de su pueblo, Cólquida, por los argonautas.

Ahí es donde me pierdo en la historia, pues lo único que sé tras ese punto es que, por alguna razón, acabó asesinando a sus propios hijos.

Ah, pero eso ahora mismo no es lo importante.

Lo verdaderamente importante es invocarla.

Tal y como suele ocurrir con mis otras invocaciones, desde el vacío mismo se materializó una hermosa mujer, apareciendo directamente en mi cama.

Cabello largo y ondulado, de un tono marrón apagado, con ojos oscuros y una figura bastante curvilinea.

Pero lo que me llamó más la atención fue la sensación opresiva que emitía su cuerpo, una especie de aura oscura y maligna que parecía intentar envolver mi cuerpo y aplastarlo.

Sin embargo, algo como eso no era suficiente para provocarme ningún tipo de sentimiento, por lo que rápidamente fui capaz de ignorar esa extraña sensación.

“¿Eres tú quien me ha invocado?” La hechicera habló lentamente, cada palabra que salía de su boca perfectamente medida para transmitir una sensación de control.

Tengo que admitirlo, es una experta en el uso de las palabras.

Sin embargo, yo soy el maestro aquí.

“Si, fui yo quien te invocó, tu maestro” tras tanto tiempo ejerciendo de vigilante, no es muy difícil para mí usar un tono de voz fuerte y dominante.

“¿Y cual es la razón tras tu decisión de traerme aquí, maestro?” Puedo ver qué se encuentra tensa, esperando mi respuesta, casi como si estuviera sopesando de qué manera actuar según mi respuesta.

No sé la razón de su actitud, pero estoy seguro de que es una historia muy interesante.

Historia que, por el momento, puede esperar a ser contada en otro momento, cuando me haya ganado su confianza.

“¿Cual va a ser?

Por supuesto, es para que te unas con el resto” mi respuesta pareció pillarla por sorpresa, pero ocultó su expresión lo mejor posible casi al instante.

“Venga, vamos con los otros” Me di la vuelta y me dirigí hacia la puerta, deteniendome para ver a Medea mirándome fijamente.

“¿Qué pasa?” “Nada.

Solo es…

que brillas mucho” Ah, debe de referirse a mi energía mágica.

Eso me recordó mi nueva habilidad, por lo que, con curiosidad, usé los Ojos del Cosmos.

Todo a mi alrededor se volvió un espectáculo de luces brillantes.

Podía percibir multitud de tonalidades en mi entorno, brillantes y hermosas como ninguna cosa que haya visto en mi vida.

Miré mi mano, viendo mi propio flujo de energía mágica, tan brillante que parecía una estrella, para luego mirar a Medea.

Su energía era inmensa, tan alta que eclipsaba por completo la mía, pero esta era completamente negra, tan oscura que parecía atenuar la luz a su alrededor, extendiéndose en zarcillos sombríos a su alrededor, envolviendola.

Sin embargo, pronto me vi obligado a dejar de usar la habilidad para concentrarme.

“¿Vamos o qué?” Le extendí mi mano a Medea, sonriéndole mientras esperaba su respuesta.

“Por supuesto” ella me devolvió la sonrisa, agarrando mi mano mientras se levantaba de mi cama.

…

“Effiro, ¿podemos hablar en privado un momento?” Kaina ni siquiera me dio tiempo a responder, arrastrándome a la cocina junto a Toga y Jin.

“Esa mujer no me da muy buena sensación, ¿estás seguro de que podemos confiar en ella?” “Estoy completamente seguro de ello.

Después de todo, al ser mi invocación, no puede hacerme daño ni a mí ni a ninguno de vosotros” La pelimorada dejó escapar un suspiro, mirando en dirección al salón.

“Si tú lo dices, supongo que entonces no le queda más remedio que creerte.

Espero que tengas razón en esto” …

(Pov tercera persona) “Vaya, esto sí que es una buena ganancia” quien habló era un hombre de cincuenta y dos años, un criminal que últimamente había estado rondando el área, pero del que ningún héroe se había echo cargo aún.

Detuvo sus pasos, dándose la vuelta como si hubiese oído algo.

Pero, sin embargo, allí no había nada; solo una oscuridad absoluta y total.

Tal vez había sido solo su imaginación, pero juraría haber escuchado un sonido detrás suyo.

Volvió a mirar al frente, preparándose para continuar con su camino cuando se congeló, paralizado por un repentino terror.

Tal vez fue solo por un momento, tan fugaz que podría haber sido una alucinación, pero le pareció ver un brazo desaparecer entre las sombras.

Y no era un brazo cualquiera; era una extremidad larga y delgada de más de un metro de largo y de color negro, con dedos terminado en garras afiladas.

Tras esta visión, al criminal le dio igual todo.

Alucinación o no, estaba demasiado asustado como para siquiera permanecer un segundo más allí.

Mientras corría, un movimiento a su izquierda llamó su atención.

En un movimiento rápido, lanzó una patada lateral, la cual, sin embargo, no alcanzó a su objetivo.

Allí no había nada.

Y con su atención desviada, no se dio cuenta del peligro hasta que algo frío y afilado atravesó su cuello, desconectando su cabeza del resto del cuerpo.

La última cosa que vio aquel hombre fue un orbe de color amarillo con una pupila negra, un ojo fijo en él, antes de que su conciencia se desvaneciera de este mundo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo