Sistema de gacha mitológico - Capítulo 24
- Inicio
- Todas las novelas
- Sistema de gacha mitológico
- Capítulo 24 - 24 Enfrentando a los profesionales
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
24: Enfrentando a los profesionales 24: Enfrentando a los profesionales Vaya, esto no para de ponerse más interesante.
Parece que hoy es mi día de suerte.
Miré en dirección contraria, viendo aparecer a varios héroes profesionales.
El ruido de la pelea debió de haber llamado su atención, por lo que vinieron a por mí.
La verdad, esta situación solo me emociona.
Si hubiera sido mi yo del pasado, lo más probable es que hubiese intentado huir para evitar un combate que seguramente perdería.
Sin embargo, ahora no soy el mismo que antes; ahora tengo suficiente confianza como para enfrentar a todos al mismo tiempo y vencer sin ningún tipo de dificultad.
Obviamente, esta confianza en mí mismo tiene su fundamento: el sistema.
Ciertamente al inicio era demasiado débil como para hacer algo, pero ahora que el tiempo ha pasado, las recompensas del gacha se han ido acumulando, dándome el poder necesario como para enfrentarlos.
“Vaya, pero si los profesionales ya están aquí.
¿Han venido a bailar conmigo también?
Porque les advierto que, como compañero, puedo llegar a pisar bastante” les guiñé un ojo de manera burlona, adoptando una pose relajada.
Tal y como esperaba de los mejores héroes del país, no gastaron tiempo en palabras inútiles, lanzándose contra mí todos juntos.
El primero en alcanzarme fue Ingenium, el hermano de Iida Tenya, el cual se movió rápidamente gracias a su don.
Me atacó con una simple patada directa al rostro, potenciada por su gran velocidad.
Por desgracia para él, el yo actual se encuentra en un nivel superior al de este tipo de juegos estúpidos, por lo que atrapé su pierna, ejerciendo suficiente fuerza como para fracturar sus huesos antes de lanzarlo contra uno de los edificios cercanos.
Un héroe menos.
Enfrentándome de frente llega Death Arms, golpeando con su puño con una gran fuerza.
Sin embargo, frente a todas mis habilidades que me otorgan aumentos de mi capacidad física, su puño era tan débil como el papel, por lo que solo hizo falta que conectásemos golpes para que los huesos de sus manos crujieran y se rompieran.
Después de eso, me lo quité de encima de una patada.
Los próximos en atacar fueron Best Jeanist y Eraserhead, Best atrapándome con sus hilos y Aizawa con sus vendas, mientras usaba su don para tratar de doblegarme.
Por desgracia para ellos, yo no tengo un don que puedan anular.
Flexionando todos los músculos de mi cuerpo, las fibras y vendas que restringen mis movimientos son estiradas hasta el límite, estallando en un desastre de hilos a mi alrededor.
Con un movimiento veloz, mi mano se envolvió alrededor del cuello del héroe de la moda como si fuera una serpiente, apretando mi agarre hasta que su respiración se cerró casi por completo antes de golpearlo en el estómago y dejarlo caer al suelo.
Después le tocó su turno a la mamá oruga, a quien golpeé con una patada bien dirigida al pecho, sacándole todo el aire de los pulmones y tirándole al suelo.
Endeavor, que ya había recuperado el aliento tras su combate con el nomu, también se unió a la refriega.
Al parecer, tras ver mi gran demostración de poder decidió no ir con juegos, concentrando sus llamas en uno de sus puños antes de tratar de golpearme.
Si mal no me acuerdo, este movimiento se llama Puño Incandescente, el cual es un movimiento original suyo.
Independientemente de eso, este ataque casi parece una broma en comparación con el nivel alcanzado por mis habilidades.
Detuve su golpe con la palma de mi mano, mientras que con la otra cubierta con el fuego de la Llama de Prometeo y el Toque del Fénix Renacido conecté un brutal puñetazo en su estómago, haciéndole escupir sangre por la fuerza utilizada.
“Este es el verdadero fuego, no esa llama de vela inútil que es tu don” le dediqué esas palabras despectivas al héroe caído a mis pies.
Conociendo qué tan grande es su ego y su voluntad, eso debería de ser más que suficiente para impulsarle a esforzarse más.
En ese momento, una niebla rosa rodeó mi cuerpo, invadiendo mis fosas nasales.
“Buenas noches, querido~” Midnight arrulló en mi oído, esperando a que el gas somnífero emitido por su cuerpo hiciese efecto.
Sin embargo, a medida que pasaban los segundos, nada ocurría.
Para su mala suerte, mi habilidad Colmillo de Jörmungandr me vuelve inmune a cualquier tipo de veneno, y eso también incluye drogas y cualquier sustancia que pueda tener efectos nocivos sobre mí.
Me di la vuelta, agarrando su rostro para hacerla chocar contra el suelo, agrietando el suelo con la fuerza del impacto, antes de bajar mi pie sobre su estómago en un fuerte pisotón que la dejó incapacitada.
Fijé mis ojos en la única heroína que quedaba en pie: Mirko, la heroína conejo, aquella a la que me enfrenté en el pasado durante una de mis cacerías de traficantes.
Sus ojos carmesí se clavaron en los míos, ardiendo con una determinación y una emoción tan intensas que casi parecía quemar mi alma.
“Vaya, conejito, parece que tú también estás aquí, ¿eh?” La saludé en un gesto de burla, dejando mi pose de combate para abrir de manera intencional varias brechas en mi postura.
“¡Ya verás, esta vez te voy a patear el trasero!” Se impulsó en mi dirección usando sus brazos y piernas como si fuera un animal salvaje, moviéndose velozmente antes de saltar con una patada voladora directa a mi rostro.
Aprovechando que cayó en mi trampa levanté los brazos, bloqueando el golpe entrante antes de empujarla lejos de mí.
A pesar de que actualmente soy más fuerte y me resulta más fácil lidiar con ella, aún soy capaz de ver que ella también ha estado entrenando todo este tiempo, volviéndose más poderosa.
“¿Es eso así, conejito?
¡Entonces demuéstrame de qué eres capaz!” Adopté una posición de combate.
Ya que este es un combate entre ella y yo, pienso demostrarle mi respeto tomándola lo más en serio que pueda, sin pasarme de la raya.
Después de todo, no es mi intención acabar con su vida.
“¡Arco lunar!” Mientras gritaba, lanzó una patada de hacha frontal, la cual intercepté con una patada propia.
“¿En serio vas a gritar el nombre de tus habilidades?
¡Pues bien!
¡Fuerza de Atlas!” Respondiendo a su ataque, hice exactamente lo mismo que ella, usando la Fuerza de Atlas para fortalecer el puñetazo con la manipulación de energía física.
Ella se agachó, esquivando el golpe antes de lanzar otra patada, esta vez directamente a mi estómago.
El impacto me hizo retroceder un poco, aunque realmente no me hizo ningún tipo de daño ni sentí dolor alguno.
De hecho, solo hizo que mis ganas de continuar luchando se hicieran más fuertes.
Ambos pusimos distancia entre nosotros, dándonos espacio para planear nuestro siguiente movimiento.
Finalmente, Mirko se movió nuevamente, lanzándose hacia una nueva ofensiva.
“¡Tijera lunar!” Saltó en mi dirección, apuntando a mi cabeza con sus piernas extendidas.
Y aquí, señoras y señores, es donde me encuentro con un dilema: ¿esquivar o no esquivar?
Indudablemente, esquivar es la opción más sensata para evitar que me arranque la cabeza y me aplaste bajo todo el peso de su cuerpo.
Sin embargo, mi resistencia sobrehumana y la tentación de esos muslos bronceados son dos grandes razones para dejar que lleve a cabo este ataque sin contratiempos.
Cada vez está más cerca de mí, y yo sigo sin ser capaz de elegir cual de las dos opciones es mejor.
Al final, sin más tiempo que perder, tomé la decisión de defenderme de ese tentador ataque, agachándome para evitar el impacto.
Nada más aterrizar en el suelo, Mirko se dio la vuelta en mi dirección, lanzando simultáneamente una patada giratoria para mantenerme alejado.
“Esto es divertido ¿eh, conejita?” “¡Estoy totalmente de acuerdo, mascarita!” “¿Mascarita?
¿No tienes ningún término mejor para usar conmigo?
¿Tal vez algo como “dios”, por ejemplo?” “No seas tan altivo, amigo.
Te quedarás con ese apodo desde ahora” me dedicó su propia sonrisa burlona.
“Je, está bien, entonces.
Supongo que no es tan mal apodo.
Además, así estamos igualados, ¿no?” Dejé salir una pequeña risa.
Sinceramente, me estoy divirtiendo demasiado con ella.
Mucho más que con el resto de héroes.
Después de todo, no hay nada como un combate basado en los estilos de lucha.
Y en esos términos, Mirko supera al resto de héroes.
Sin embargo, este momento tan divertido fue interrumpido cuando mis sentidos advirtieron un peligro inminente acercándose a gran velocidad.
Mi mirada se quedó fija en Mirko, o más específicamente, en un punto situado tras su espalda.
Al parecer, ella y el resto de héroes también se dieron cuenta de que algo estaba terriblemente mal, porque todos ellos miraron en la misma dirección que yo.
Y allí vimos aquello qué nos había alertado: un rayo de energía de tonos azulados, el cual se movía a tal velocidad que apenas nos daría tiempo a reaccionar.
Y se dirigía hacia dónde nos encontrábamos Mirko y yo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com