Sistema de gacha mitológico - Capítulo 32
- Inicio
- Todas las novelas
- Sistema de gacha mitológico
- Capítulo 32 - 32 Necesidad de relajación
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
32: Necesidad de relajación 32: Necesidad de relajación (Pov Effiro) Genial, un bonito nuevo día que me espera.
Y un día lleno de trabajo, al parecer.
Mi encuentro onírico con Hécate me dio cierta información importante.
El culto, los peligros que me acechan en un futuro cercano, el posible origen del sistema…
todo ello tiene bastante importancia.
Sin embargo, su ambigüedad me hace complicado ver la verdadera importancia de todo esto.
Una recompensa como lo es su bendición…
¿Qué razones tiene para ofrecerme algo tan valioso como eso?
¿Es por simple amabilidad, por necesidad, o hay algo más aparte de todo eso?
Pero bueno, no tiene sentido pensar en eso si no tengo nada con lo que trabajar.
Por el momento, debo centrarme en encontrar a ese culto.
La pregunta es, ¿por dónde empezar a buscar?
Obviamente, si me pongo a buscar de edificio en edificio tardaría una eternidad en completar esta maldita misión, por lo que la manera más inteligente de proceder es mantener una intensa vigilia en la ciudad.
¿Por qué?
Porque, claramente, tarde o temprano tendrán que salir para secuestrar a su próximo sacrificio, y eso les deja vulnerables a que les encuentre.
Entonces solo haría falta seguirles hasta el lugar en donde los llevan a cabo y dar el golpe de gracia, acabando con ellos en un momento.
El problema aquí es la posibilidad de que el culto esté más extendido de lo que creo.
¿Y si hay varias ramas distintas, cada una de ellas con sus propios puntos de reunión?
Ese sería un gran problema.
Sin embargo, no debería de estar tan extendido, ¿no?
Quiero decir, fue mi presencia lo que despertó la magia y lo sobrenatural en este mundo, y de eso ya hace como 10 años.
Y si tenemos en cuenta lo improbable que es que alguien descubriese lo sobrenatural poco después…
A menos, por supuesto, que lo hubiera descubierto gracias a un ser de origen sobrenatural.
Son un culto, ¿no?
Eso significa que deben de rendir adoración a algo, y si ese algo es real, debió de dar a conocer su presencia en algún momento, lo cual reveló a su vez la existencia de la magia.
Vaya, ahora sí que me estoy comenzando a preocupar.
La posibilidad de que el culto cuente con un ser al que adoran hace las cosas más difíciles para mí.
La pregunta es ¿adoran a un dios ya existente o, por el contrario, adoran a un ser sobrenatural nacido de la acumulación energética?
Mierda, me comienzo a replantear qué tan complicado va a ser el completar esta misión.
Agh, dejemos eso de lado, tengo que bajar a desayunar, entrenar, divertirme y patrullar en la noche.
Bajando las escaleras, llegué como de costumbre a la cocina, donde ya habían algunos de mis compañeros de casa.
Viendo esta escena, algo tan simple y que, sin embargo, me llena de alegría solo puedo preguntarme ¿cuánto durará?
¿Podré volver a ver esta escena más veces en el futuro?
Si realmente en el futuro cercano me esperan peligros mayores a los que ya me he enfrentado, entonces es posible que no les vuelva a ver nunca.
Pero no puedo decirles nada.
No quiero estropear su felicidad preocupándoles sobre cosas de las que aún no estoy seguro.
Además, este es el camino que he elegido seguir.
Ya no puedo dar marcha atrás.
Si os dieran poder ¿qué haríais?
¿Usarlo?
¿O tal vez trataríais de vivir una vida normal, sin meteros en ningún tipo de peligro?
Este mundo está lleno de peligro, sin importar si eres alguien con un don o no.
Conseguí poder, y decidí usarlo para tratar de ayudar a la gente.
No puedo echarme atrás ahora.
Si no me hago cargo yo de lo que sea que me espera, ¿Quién lo hará?
Los héroes profesionales ya demostraron que no están a la altura, y si All Might trata de ser el que salva el día contra esos peligros desconocidos, solo estará dándole a All for One una oportunidad para ganar.
Esta es mi batalla, mi destino.
Un destino nacido de mis decisiones.
Y no me arrepiento de nada.
Si puedo salvar a la gente a mi manera, mantener a mis seres queridos a salvo, entonces todo esto habrá valido la pena.
Medea se deslizó por detrás mío, envolviendo mi cuerpo con sus brazos mientras presionaba su busto contra mi espalda.
“Dime, ¿qué te pasa?
Te noto muy tenso.
¿Has tenido un mal sueño o algo por el estilo?” “No, Medea.
Estoy bien, tranquila.” No sé si mis palabras la tranquilizaron, o si tan siquiera me creyó, pero al menos se separó de mí.
“Bueno, si tú lo dices…
anda, sienta de una vez y ponte a desayunar.
A este paso va a llegar la hora de la comida” Tomé asiento en una de las sillas libres, percatándome de que Himiko me miraba con ojos sospechosos.
¿Celos, quizá?
Tras un desayuno frugal y satisfactorio, me cominiqué mentalmente con cada una de mis invocaciones, dándoles una orden muy específica: buscar cualquier indicio de actividad sospechosa relacionada con los secuestros.
Es cierto que eso complicaría el encontrar al culto, ya que vete a saber tú cuántos secuestros que no están relacionados con ellos se llevarán a cabo, pero como ya dije anteriormente, no quiero que teman lo peor.
Además, podrían tener dudas de por qué razón de repente me dio por buscar a un culto desconocido.
Ellos saben que no salí ayer de casa, y es imposible que me de un momento a otro decida pedirles ayuda con algo como eso, porque les habría avisado antes para ser más eficientes, por lo que esta es la mejor opción.
Ahora solo me queda esperar que encuentren algo rápido.
Teóricamente, si pude dar con uno de los mayores señores del crimen de todo Japón usando a 5 invocaciones, ahora que tengo a una más, la cual encima es una experta en magia, debería ser mucho más rápido.
Mientras pensaba en todos los planes que tenía que hacer si quería estar preparado, una pequeña figura se abalanzó contra mí desde atrás, rodeando mis piernas con sus pequeños brazos de muñeca.
“¡Buenos días, Oni-chan!” Me saludó Eri, mirándome con una gran y dulce sonrisa en su rostro de ángel.
“Buenos días a tí también, Eri.
¿Qué tal has dormido, pequeñaja?” Mientras hablaba la cogí por la cintura, levantándola del suelo y haciéndola girar varias veces en el aire antes de soltarla.
Ella solo reía, tambaleándose cuando volvió a tener los pies en la tierra.
“¡Muy bien!
¡He soñado que íbamos al zoo todos juntos!” “¿Sí?
Entonces supongo que habrá que hacer tu sueño realidad, ¿no crees?” “¿Lo dices en serio?
¡Oni-chan, eres el mejor!” ¿Soy el mejor?
Espero poder cumplir mi promesa.
Solo pido eso.
Mierda, mi humor se está agriando de nuevo.
Posé una mano en su pequeña cabeza, revolviendo su pelo.
“Conque soy el mejor, ¿eh?
¿Qué tal si lo probamos con unos cuantos videojuegos?” “¡Sí!” …
“¡Ja, te he ganado!” El grito de alegría de Eri resonó por todo el salón, y posiblemente también en toda la casa, cuando su personaje de Street Fighter, Chun-Li, acabó con el mío, Akuma.
“Sí, me has ganado, ¿eh?
Me has dado una buena paliza” Obviamente estoy mintiendo.
No soy el mejor jugador de videojuegos, pero no soy de los que puede ser derrotado por una niña pequeña.
Sí, me refiero a que la dejé ganar.
“¡Te he pateado el trasero, Oni-chan!
¡Chun-Li es la mejor!” ¿Mejor waifu?
Tal vez.
¿Mejor personaje?
Depende del jugador.
¿Qué creían que iba a decir?
En ese momento llegó Himiko, estirándose después de una intensa sesión de entrenamiento en solitario.
“¿Te ha ganado Eri?
Estás perdiendo tu toque, Effiro” comentó burlonamente tras echarle un vistazo a la pantalla de la televisión.
“Mira quién fue a hablar, la que ha sido incapaz de derrotarme ni una sola vez desde que nos conocemos” “¿Te refieres a los videojuegos o a los entrenamientos?
Porque, que yo recuerde, al menos te he ganado en no pocas partidas” “¿Te refieres a las partidas en las que hacías trampa?
Eri, ¿qué te parece si te dejo jugando con Himiko?” “¡Está bien, Oni-chan!
¡Jugaré ahora con Onee-chan!” Cuando pasé al lado de Himiko para irme, ella me susurró al oído en tono resignado: “Voy a tener que fingir para dejar que me gane, ¿verdad?” “Sí, pero mira al menos el lado bueno, la vas a tener feliz.
Ahora buena suerte con la partida y feliz derrota” “Vete a la mierda” “Bye bye, chicas” ignorando el comentario de mi amiguita rubia, salí de la habitación.
Uff, hora de comenzar de verdad el día.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com