Sistema de gacha mitológico - Capítulo 34
- Inicio
- Todas las novelas
- Sistema de gacha mitológico
- Capítulo 34 - 34 Conversando con la hechicera
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
34: Conversando con la hechicera 34: Conversando con la hechicera (Pov Effiro) Miré el hermoso atardecer, maravillándome en cómo los cálidos colores rojos y naranjas del sol bañaban la ciudad a mis pies.
“Una vista realmente hermosa, ¿no crees?” Sin darme la vuelta, hablé a quien estaba detrás de mí.
“Tienes toda la razón, Effiro.
Sin embargo, prefiero las vistas de los atardeceres de la Cólquida” Medea surgió de entre las sombras, dejándose caer a mi lado.
“Dime, ¿qué haces aquí?” “Simplemente quería verte” “¿Estás intentando mentirme?
Suéltalo todo, anda” “Está bien.
Dime, ¿por qué nos distes esa orden tan repentina de buscar secuestros?
¿Hay algo más aparte de tu deseo de salvar a la gente a tu modo?” Dejé escapar un suspiro, mirándola directamente a los ojos.
Parece ser que subestimé su inteligencia.
Qué estúpido de mi parte.
“Tienes razón.
Verás, Hécate me contactó mientras dormía…” “¿Que Hécate hizo qué?
¿La diosa Hécate?
¿Esa Hécate?” “Sí, esa misma, tu diosa” “¿Por qué, en nombre del Hades, te contactó a tí?
Sin ofender, por supuesto” “Quería darme una misión.
Parece ser que hay suelto por ahí un culto que se dedica a sacrificar gente a una deidad cuya identidad desconozco y, según lo que sé, al menos el líder debe de ser capaz de realizar algún tipo de magia” “Y ella te ha pedido que acabes con ese culto, ¿verdad?
¿Qué te ha ofrecido a cambio de llevar a cabo ese trabajo?” “La recompensa que me ofreció si cumplía la misión con éxito es su bendición” Asintió con la cabeza, como si aquello estuviera dentro de sus expectativas.
“Tiene sentido.
Supongo que entonces te impondrá una serie de limitaciones con tal de dificultarte las cosas, una manera de que demuestres que estás a la altura de la recompensa” “¿Qué tipo de limitaciones crees que me pondrá?” “Supongo que te prohibirá invocarnos, y tal vez te impida usar alguna que otra habilidad” “Ya veo, supongo que tiene sentido.
Si quiero demostrar que merezco su bendición, debo ser capaz de vencer aún estando en una situación de desventaja” “¿Te preocupa esto?
Porque recuerdo que por la mañana tenías una expresión extraña.
Y el hecho de que hayas intentado mantenerlo en secreto…” “Esto no me preocupa tanto.
Sin embargo, lo que sí me preocupa es que me hizo una advertencia.
Me dijo que en el futuro, dentro de poco, me esperan varios peligros.
A pesar de que confía en que sobreviviré, ya me advirtió que el riesgo de muerte es muy real” “Yo también confío en que sobrevivirás, Effiro.
Después de todo, por algo eres mi maestro.
Viendo qué tan poderosos son los mayores héroes y villanos de este mundo, tú deberías de estar entre los más fuertes.
Aún es posible que no llegues al nivel de All Might o Star and Stripe, pero todas tus habilidades te hacen muy versátil” “En eso tienes razón.
Pero, en vista de que lo sobrenatural ha cobrado vida en este mundo, existe siempre la posibilidad de que haya algo que me supere” “Bueno, piensa de manera positiva.
Hécate te dará su bendición si haces bien este trabajo, así que todo será más fácil.
Estoy segura de que ella quiere usar esto como una excusa para ayudarte” “¿De verdad piensas eso?
Ni siquiera me conoce” “Eso crees tú.
Pero recuerda, ella es una diosa, así que seguramente te conoce mejor que tu propia madre” “Ja, tal vez tengas razón.
Después de todo, una bendición es algo demasiado personal, y dudo que la vaya a dar a cualquiera” “Bien, me alegra que me hayas contado todo esto.
Ahora que sé lo que buscas, me será más fácil encontrar a ese grupo de cabrones.
Si todo va bien, como máximo debería encontrarles en una semana” “Vaya, eso sí que es rápido.
Supongo que por algo eres una invocación de rango legendario” “¿Qué creías?
Por supuesto que soy capaz de hacer algo así rápidamente.
Si ya no hay nada más que quieras decirme, supongo que me iré para comenzar la búsqueda” “Respecto a eso, me gustaría hacerte una pregunta.
¿Crees que los otros se han dado cuenta de que sucede algo raro?” “De todos, diría que los únicos que sospechan de tus razones son el tengu y Tamamo-no-Mae.
Sin embargo, todo apunta a que no tienen intención alguna de preguntar.
Simplemente esperarán a ver qué ocurre” “Entonces eso es algo bueno.
Si pudieras mantener todo esto en secreto, te lo agradecería.
No quiero que se preocupen.
Y eso no va por vosotros.
Va por Eri, Kaina, Himiko y Jin” “Tranquilo, mis labios están sellados.
Ahora, si me disculpas, tengo un trabajito que hacer para tí” me dedicó una sonrisa, antes de levantarse y adentrarse en las sombras de la azotea, contoneando sus caderas todo el camino.
Vaya, ahora me doy cuenta de lo bien que sienta el contar la verdad a alguien, sobre todo a alguien tan confiable como ella.
¿La bruja de la traición?
Eurípides, ¿qué mierda escribiste sobre mi Medea?
¿Cómo, en nombre de todos los dioses, es que te atreviste a convertir en la villana a una víctima?
Juro que, si algún día me encuentro con su fantasma, pienso torturarlo hasta que haya pagado por su crimen.
Después de todo, estropear la imagen de una persona inocente es bastante grave.
Ahora que lo pienso, nunca la he visto en acción.
Nunca la he visto usar ningún tipo de hechizo, y solo he podido ver cómo hacía píldoras para acelerar el cultivo.
¿Qué tan poderosa es?
Sin duda, debe de superar al resto de mis invocaciones, pero no sé por cuanto.
Supongo que algún día lo acabaré viendo.
Por el momento, debo concentrarme en mí mismo.
Mientras tenga a Medea trabajando en encontrar al culto, no tengo por qué preocuparme por ellos.
Quién sabe, tal vez deba aprovechar este pequeño periodo de tranquilidad.
Algo me dice que, una vez que todo comience, tendré unos días bastante movidos.
…
“¿Tuviste un gran día?” Himiko se sentó a mi lado en el sofá, soltando un suspiro de satisfacción.
“Supongo que sí.
¿Sabes qué?
Creo que me voy a tomar algunos días libres.
Ya sabes, necesito un poco de tranquilidad y todo eso” “¿Por eso tienes a todas tus invocaciones patrullando por la ciudad?” “…sí.
Así no tengo que preocuparme por nada” “Si te soy sincera, me alegra que hayas decidido tomarte un descanso.
Es bueno para tu salud el relajarte” “Oh, ¿tanto te preocupas por mí?
Qué bonito” “¿Acaso crees que me voy a sonrojar por algo como eso?
Ya pasé por lo mismo suficientes veces como para inmunizarme.
Sí, me preocupo por tí, idiota.
Fuiste tú quien me ayudó en mi peor momento, quien me guió en medio de la oscuridad.
Eres mi mejor amigo” Se acercó a mí, sus labios más cerca de los míos, pero con la misma rapidez se alejó, apartando el rostro.
Vaya, pensé que por fin sería el momento.
Bueno, supongo que solo me queda esperar.
La envolví con mi brazo, acercándo su cuerpo al mío en un intento de abrazo.
“Te pusiste sensible, ¿eh?
Yo también me preocupo por tí, aunque supongo que ya lo sabes.
Tú también eres mi mejor amiga, Himiko” “Parece que no soy la única que se puso sensible” “Sí, sí, lo que tú digas.
¿Qué te parece si vemos algo?
¿La historia de Medea, tal vez?” Ella simplemente puso los ojos en blanco ante mis palabras.
“¿Qué tal si vemos los nuevos capítulos de Jujutsu kaisen?
Estoy segura de que Neko nos matará si se entera de que no los hemos visto” “Está bien.
Ver la historia en versión animada seguro que es más interesante que leerla en formato manga.
Sobre todo siendo yo el mangaka.
Es una gran sensación el ver mi historia cobrar vida” Vamos a obviar el hecho de que no es mi historia, ¿vale?
Estando en un nuevo mundo como este, yo soy quien tiene los derechos de autor.
“¿No me vas a decir qué tal fue tu entrenamiento solitario?” “No hay mucho que decir.
Mucho silencio, buen progreso…
apuesto a que podría vencer a la mayoría de criminales a los que te enfrentas por mi cuenta” “Grandes palabras para una chica tan delicada, ¿no crees?” “¿Delicada?
Te recuerdo que ye acompañé en tus ataques a aquel señor del crimen y al Shie Hassaikai” “Ya, tranquila, solo te estoy tomando un poco el pelo, nada más” “Si pudiera patearte el trasero, lo haría ahora mismo” “Por desgracia para tí, no eres capaz de siquiera patear mi tobillo” ¿Y qué creeís que hizo ella?
Exacto, patearme el tobillo.
Os juro que adoro a esta chica.
“¿Decías?” Me miró directamente a los ojos, tratando de contener la risa.
“A veces eres insoportable, ¿sabes?” “Bueno, tal y como dices tú, ‘es parte de mi encanto’, ¿no?” “Oye, te robaste mi línea” “Perdón, no sabía que la habías patentado.
Ahora pon la serie de una vez, anda”
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com