Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Sistema de gacha mitológico - Capítulo 35

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Sistema de gacha mitológico
  4. Capítulo 35 - 35 Último día de tranquilidad
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

35: Último día de tranquilidad 35: Último día de tranquilidad (Pov tercera persona) En el mismo almacén, en medio de la oscuridad de la noche, un grupo de personas, todas vestidas con túnicas negras y encapuchados se habían vuelto a reunir allí.

Esta vez la víctima era un hombre, completamente atado para evitar que sea capaz de realizar incluso el más mínimo movimiento, cosa no tan necesaria debido a la droga que fluía por su torrente sanguíneo.

Repitiendo la misma rutina de siempre, el líder dejó caer el cuerpo sobre el altar circular, justo momentos antes de acabar con su vida con un movimiento rápido de la daga, apuñalando directamente en el corazón.

La sangre fluyó una vez más sobre la piedra del altar, tiñéndola de color carmesí.

De su boca salieron las mismas palabras que la última vez, una oración dedicada a su señora para que aceptara la ofrenda, produciendo el típico estallido de llamas carmesí de siempre.

Y, tras el rito sacrificial diario, todos los adoradores tomaron el cadáver, sacándolo del lugar.

El líder avanzó junto al grupo, deteniéndose brevemente para echar un vistazo rápido a una flor azul que crecía al lado del altar, empapándose con la sangre del hombre.

Ante la vista, no pudo evitar que una sonrisa floreciera en su rostro.

Quedaba muy poco.

Solo necesitaba un poco más, y todo estaría listo.

Dentro de poco, su plan se habrá completado, y no habrá nadie que pueda detenerlo para ese momento.

Con ese pensamiento satisfactorio, apartó la mirada para centrarse en el camino que tenían por delante, sin darse cuenta de que una figura oscura les observaba desde las sombras …

(Pov Effiro) “Me estás jodiendo, ¿no?

¿Cómo demonios se supone que me has ganado en cada maldita partida?” “Porque soy un experto jugando videojuegos, y he jugado lo suficiente contra tí como para saber lo que harás.

Si al menos cambiases tu personaje podrías tener una oportunidad de derrotarme” “Pues echemos otra partida, ¿vale?

Esta vez cambiaré el personaje” “Adelante, entonces.

Haz tu mejor intento” Sí, Himiko y yo estamos jugando Street Fighter.

Como los capítulos de Jujutsu Kaisen no eran muchos, decidimos pasar el tiempo jugando algunos videojuegos.

Y el videojuego por excelencia en esta casa no es ni nada más ni nada menos que Street Fighter.

Así que aquí estamos, haciendo que nuestros personajes se peguen entre ellos.

Para ser sinceros, sonaba mejor la primera vez que lo pensé.

Quién sabe, tal vez debamos cambiar de juego.

Hay muchos juegos buenos por ahí.

Como sea, solo quiero algo de tranquilidad, un momento para mí mismo, para pasármelo bien.

Tengo que aprovechar el tiempo que queda.

En ese mismo momento, una cabezita se asomó por la puerta del salón, mirándonos a ambos.

“Oni-chan, onee-chan, ¿qué estáis haciendo?

¿Estáis jugando videojuegos de nuevo?” “Sí, Eri.

Ven, ¿qué tal si te sientas en mis piernas mientras le doy una paliza a Himiko?” Le pregunté a la niña pequeña, golpeando mis rodillas.

Ella soltó un pequeño sonido entusiasmado, a medio camino entre un grito de emoción y una risa, antes de sentarse en mi regazo.

Ver el comportamiento de Eri me hace sentir como si fuera su padre.

¿Así se siente tener un hijo?

Porque entonces me voy a replantear tener uno.

“Querrás decir que yo te voy a patear el trasero, ¿verdad?

Eri, ¿qué te parece si me ayudas a ganar a este idiota?” Ella solo asintió, lo que me hizo preguntarme si fue buena dejarla estar encima mío.

Parece que aún me tiene rencor por la última vez.

Intenté quitármela de encima, pero Himiko decidió interrumpir mis acciones comenzando una nueva ronda, por lo que me vi obligado a recoger el mando nuevamente para jugar.

A pesar de mis mejores intentos por seguir el ritmo de Toga en la partida, Eri siempre se ponía frente a mi rostro, moviendo su cuerpo para tapar mi visión.

Gracias a eso, no tomó mucho tiempo para que terminara aquel pequeño combate.

“Maldita tramposa…” murmuré para mí mismo.

“Oh, no te pongas así.

Es solo una derrota después de todo, ¿no?” “¡Esa partida no cuenta, has hecho trampas!” “Vale, vale, perdóname.

Me parecía divertida la idea” “Agh, está bien.

Total, es solo una partida” “¿Ves?

Tampoco era para tanto” “¿Sabes qué?

Mejor me voy a meditar.

Me hace bastante falta en este momento” “¡Oh, entonces voy a ir contigo!

Necesito practicar esa cosa…

cultivo o como se llame” Dejé escapar un suspiro mientras la miraba, antes de finalmente tomar una decisión.

“Está bien.

Supongo que no puedes hacer trampas en eso” “Sí que te ha molestado eso, ¿eh?

Venga, no es para tanto” “Lo que tú digas.

Vamos, anda” Entonces miré a Eri, que todavía estaba sentada sobre mis rodillas.

“Eri, cariño, ¿quieres venir a meditar con nosotros?” “¡Claro que sí, oni-chan!” “Pues vamos, entonces” la levanté con ambas manos para quitármela de encima, dejándola en el suelo antes de ponerme de pie.

Los tres fuimos a nuestra sala de entrenamiento, sentándonos en el suelo en posición de loto mientras cerrábamos los ojos.

Mientras cerraba mis ojos activé los Ojos del Cosmos, viendo cómo la oscuridad que se extendía ante mí se volvía un mar de luces multicolor.

Por si os preguntáis la razón por la que hago esto, es bastante sencillo: conocéis a Satoru Gojo, ¿verdad?

Él era uno de los hechiceros más fuertes de la era actual, y una de sus características especiales eran sus ojos.

Él tenía los seis ojos, lo que le permitía ver la energía y controlarla a tal punto que, en circunstancias normales, tenía un gasto mínimo, tirando a nulo.

Pues los Ojos del Cosmos funcionan de manera parecida, solo que a un nivel más avanzado.

Y, al permitirme ver la energía, eso me abre la posibilidad de maximizar el rendimiento del Cultivo del Inmortal Celestial, aumentando la velocidad de absorción del qi que hay a mi alrededor.

Aunque, obviamente, la velocidad de cultivo sería mayor si tan solo tuviera unas cuantas píldoras que me ayudasen a aumentar la velocidad de absorción.

Por desgracia para mí, y tal y como ya sabéis, Medea está en una misión demasiado importante como para que se detenga ahora por una tontería como esta.

Igualmente, no necesito su ayuda para hacer eso.

Soy perfectamente capaz de cultivar por mi cuenta, y tengo todo lo que me puede hacer falta conmigo.

Cuanto más cultivo, más sistemática se vuelve la tarea: absorber energía con cada respiración, integrarla en los meridianos y transportarla hasta el dantian, dejando que se acumule.

Una tarea que se vuelve bastante sencilla una vez que ya la has realizado por primera vez.

Poco a poco, voy sintiendo cómo me fortalezco en todos los sentidos, cómo todo mi ser es alimentado con un nuevo poder.

Es una gran sensación, ¿sabéis?

Es una pena que no tenga como invocación a Sun Wukong o alguno de esos seres, todos ellos son expertos en el cultivo.

Ah, eso es cosa de otro momento.

Ahora debo evitar distracciones mientras hago esto.

Entrar, integrar, acumular.

Sencillo.

Espera un momento, ¿qué hora es?

Abro los ojos, y mi mirada se dirige automáticamente al reloj que tenemos puesto en una de las paredes de la sala, cuyo sonido de tic tac, a pesar de llenar toda la sala, ha pasado desapercibido desde el primer momento.

Las diez menos veinte de la noche.

Lo que me faltaba, llevo aquí dos horas completas.

Miro a mis dos compañeras de meditación, viendo cómo Himiko parece completamente concentrada en la tarea entre manos, mientras que Eri parece más adormilada que otra cosa.

Sonriendo para mí mismo ante la vista que tengo delante, me acerco a la niña y la levanto con cuidado, llevándola a su habitación.

Ella me mira con ojos confundidos y nublados mientras subo las escaleras, pero rápidamente los vuelve a cerrar cuando la meto en su cama.

“Dulces sueños, Eri.

Duerme bien” Deja escapar un pequeño gemido, ni siquiera siendo capaz de articular una respuesta coherente antes de caer dormida.

Oh, es tan linda.

Bueno, hay otras cosas que hacer.

“Maestro, les he encontrado” la voz de Medea resonó en mi mente, tomándome por sorpresa.

“¿Tan rápido?” “Ya te dije que no me tomaría mucho encontrarles, ¿no?

Pues aquí les tienes, listos para que recojas tu pedido.

Acaban de realizar un sacrificio” “Entonces llámame cuando vayan a realizar el próximo, ¿vale?

De momento quiero terminar mi descanso de manera satisfactoria, y confío en tí para que nadie salga herido hasta que llegue” “Está bien.

Realizan sacrificios dos veces al día: a media mañana y en la noche.

Eso significa que podrás estar completamente descansado y tranquilo cuando se vuelvan a reunir” “Muchas gracias, Medea.

Por algo eres mi hechicera favorita” “¿No será porque soy la única hechicera que tienes?” “¿Quieres que te responda a eso?” “Déjalo.

Yo voy a continuar vigilando hasta que sea el momento.

Hasta mañana, Effiro” es increíble como cambia tan rápido su manera de dirigirse a mí.

“Hasta mañana, Medea” Más capítulos de esta historia.

¿Quién diría que podía llegar hasta aquí?

Para seros sincero, me sorprende lo bien que me va.

Para que os hagáis una idea, en Webnovel ya son casi 10k lecturas, si es que para cuando publique esto aún no he llegado a esa cantidad.

Quería agradeceros por todo vuestro apoyo, y avisar que ya está publicado el nuevo capítulo de Enfrentamientos Divinos.

Así que muchas gracias a todos y que tengáis un buen día.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo