Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Sistema de gacha mitológico - Capítulo 44

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Sistema de gacha mitológico
  4. Capítulo 44 - 44 Preparación
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

44: Preparación 44: Preparación (Pov Effiro) Cuando volví a casa tras esos, no esperaba tener que darle explicaciones a nadie.

Por desgracia, ese fue precisamente el caso.

“Effiro, ¿qué demonios ha sido toda esa conmoción en Shinjuku?” “¿Por qué asumes que yo he tenido algo que ver en todo eso, Kaina?” “Porque cada vez que ocurre algo gordo, de alguna manera tú estás involucrado en eso” “Bueno, puede que sí fuera cosa mía, pero yo no fui quien lo comenzó” “Ajá, ¿y contra qué luchaste esta vez?

¿Un jefe de yakuza?

¿Un señor del crimen?

¿Tal vez otro líder de un culto raro?” “Una entidad nacida del miedo a las bombas nucleares.

¿He satisfecho tu curiosidad?” “Espera, ¿qué?

¿Te has enfrentado a una bomba nuclear viviente?” “Supongo que se puede decir así.

Si sirve para reducir tu sorpresa y alarma, tan solo el último ataque que hizo tenía la potencia de una.

El resto eran bastante débiles en comparación” “Eso no cambia las cosas.

¿Hay algo más que deba saber?” “¿Por qué piensas eso?” “Llevas todo el mes con una expresión de inquietud en tu rostro.

Incluso si no la muestras mucho y la tratas de ocultar, aún soy capaz de darme cuenta de ese tipo de cosas” “Ugh, está bien.

Entonces reúne a todos salvo a Eri en la cocina, porque tengo un comunicado importante que haceros a todos” “Está bien.

Pero más te vale decirnos la verdad” …

“¿Y bien?

¿Por qué nos has reunido a todos aquí, Effiro?” “Himiko, os he reunido aquí a todos porque tengo algo muy importante que necesito deciros a todos” “Ya sabemos eso.

Ve directo al grano de una vez” “A eso voy, Jin.

La cosa es que Hécate, la diosa griega de la magia, los misterios y todo eso, se comunicó conmigo en sueños.

Y, aparte de darme la misión de acabar con el culto al que me enfrenté hace un mes, también me avisó de que, en un futuro cercano, iba a tener que hacer frente a varios peligros” “Yo ya me imaginaba que había algo más en juego” Medea comentó, sosteniendo su mentón con una mano.

“Supongo que no soy muy bueno ocultando mis emociones.

La cosa es que, tras un mes de inquietud, finalmente ha llegado lo que creo que es el peligro del que Hécate me habló” “¿Y cual es ese peligro, exactamente?” “Dorios, para serte sincero, no sé cuál es su nombre.

Es muy posible que sea un ser sobrenatural, pero no es fácil saberlo, parece bastante humano.

Eso sí, he sentido una cantidad increíble de poder mágico, y parece que todas sus capacidades, físicas y mágicas, son muy superiores a cualquier cosa que haya enfrentado hasta el momento” “Pero estás seguro de que podrás ganarle, ¿verdad?” “He pactado un duelo con él dentro de 5 días en Shinjuku, a las 13:45.

No puedo confirmar que lo derrotaré, pero sí que puedo entrenar estos 5 días que me quedan para ir lo más preparado posible” “Maestro, si se me permite hablar ahora mismo, me gustaría sugerir sesiones de entrenamiento con cada uno de nosotros.

De esa manera podrá usted ir más preparado a ese enfrentamiento.

¿Estáis todos de acuerdo?” En ese momento, Tengu, que era uno de los más silenciosos de toda la casa, hizo una sugerencia bastante tentadora.

“¡Yo estoy totalmente de acuerdo!

Si el maestro necesita nuestra ayuda para superar a alguien, puede contar con nosotros” Xbalanqué respondió, dándose un golpe en el pecho con el puño.

“Yo también estoy de acuerdo con esa idea.

Al fin y al cabo, todos somos una familia, ¿no?

Y las familias se supone que deben apoyarse entre sí” “Una familia…

me gusta cómo suena eso, Tamamo-no-Mae.

Tienes razón, somos una familia y, por tanto, debemos de ayudar a nuestro amado maestro lo mejor que podamos” “Yo no sé pelear, así que no puedo ser de ayuda.

Sin embargo, prometo hacer mi mejor esfuerzo en ayudar en lo que pueda, beee” “Supongo que, entonces, todos estamos de acuerdo en lo mismo, ¿no?

Tú no te preocupes, Effiro.

Te ayudaremos a superar todo esto, y podremos volver a nuestra rutina de siempre” “Je, francamente, eso suena como algo genial.

Y, si podemos mantener todo esto en secreto para Eri, mucho mejor.

No quiero que se asuste por algo como esto” “Sabes que se enterará una vez que ocurra el combate, ¿verdad?” “Sí, lo sé.

Sin embargo, está bien mientras pueda mantenerla feliz y despreocupada.

Es todavía una niña, después de todo.

Y ni siquiera todo lo que ha vivido y sufrido puede hacer cambiar ese hecho” “Realmente te preocupas por ella, ¿eh?

Era de esperarse.

Además de que todos nos sentimos igual que tú y queremos hacerla feliz, fuiste tú precisamente el que descubrió lo que Overhaul le hacía y el que la intentó salvar, arriesgando tú vida en el proceso con tal de mantenernos a todos a salvo” “Kaina tiene razón.

Puedes contar con que mantendremos nuestros labios sellados y guardaremos más silencio que una tumba.

Nada de lo que nos has contado saldrá de esta habitación” “Gracias, Himiko.

Entonces creo que podemos dar esta pequeña reunión por terminada” “¿Sabes qué significa eso, maestro?

Hora de que entrenes con nosotros” Tamamo habló, con una sonrisa pícara extendiéndose por su rostro.

“¿Justo ahora?

¿En este preciso momento?” “Por supuesto que sí.

¿Acaso quieres quedarte vagueando?

Tú mismo nos acabas de dar tu consentimiento para llevar a cabo esta idea, por lo que lo mejor que podemos hacer es comenzar en este preciso instante a entrenar” “Está bien.

Sin embargo, creo que me merecería algo de descanso tras haberme metido en una pelea con una bomba nuclear andante y haberla ganado” “Si quieres ser mejor, debes de vencer la pereza.

Así que ponte en marcha y comencemos nuestra sesión de entrenamiento de una vez, porque el tiempo está contado” …

Sostuve la kusanagi-no-tsurugi frente a mí, bajándola en un movimiento veloz para detener la katana de Tengu, quien se había lanzado contra mí a una velocidad escandalosamente alta en comparación con la de una persona normal.

Apliqué una mayor presión sobre mi arma, obligando al yokai a retroceder varios pasos.

Yo también retrocedí de un salto, evitando por poco un golpe de la macuahuitl de Xbalanqué, la cual pasó justo por delante de mí.

Simultáneamente giré sobre mí mismo, deteniendo un ataque de las garras de Tamamo-no-Mae.

“¡Ánimo, chicos!

¡Vosotros podéis!” Incluso Dorios hacía algo, aunque solo estuviera animando y no participase en el entrenamiento.

Los únicos que faltaban eran el pájaro del trueno y Medea.

El pájaro del trueno no participaba porque la sala de entrenamiento era demasiado pequeña, y eso le hacía estar en demasiada desventaja.

Mientras tanto, Medea había vuelto a encerrarse en la sala de alquimia, trabajando en la píldora.

Según ella, era mejor si trataba de terminar la píldora lo antes posible, ya que el proceso era demasiado lento.

Así que eran pocos para ayudarme, sí.

Pero eran más que suficientes como para ayudarme a entrenar.

Di un salto en el aire, esquivando un ataque combinado por parte de Tengu y Xbalanqué, antes de contraatacar con una patada en la cabeza de ambos, dejándoles aturdidos.

Aproveché para agarrar a Xbalanqué por el brazo, usando toda mi fuerza para lanzarle en la dirección de Tamamo-no-Mae, que se apartó del camino a tiempo para evitar el impacto.

Pero lo que ella no se esperaba era que también lanzase en su dirección a Tengu, a quien no pudo esquivar a tiempo, siendo derribada por el golpe.

“Bueno, chicos, creo que ya ha sido suficiente entrenamiento por hoy, ¿no creeís?” “Maestro, créeme que, si fuéramos en serio o si tuviéramos todo nuestro poder, no podrías aguantar ni un minuto frente a nosotros sin que te hagamos morder el polvo aunque sea una vez” “Oh, yo te creo, Xbalanqué.

Sin embargo, ese no ha sido el caso, ¿verdad?

Por lo tanto, me voy a disfrutar de mi victoria.

Ah, y por cierto, ya podéis esforzaros más la próxima vez” Les di la espalda, abandonando la sala de entrenamiento para ir a la cocina.

Después de todo, no me apetece perderme la cena.

Vaya, ¿Quién diría que ya llegamos a los 44 capítulos?

Siendo sincero, no me esperaba poder llegar tan lejos en tan poco tiempo.

Y es por eso que os quiero agradecer a todos, porque es gracias a vosotros que he podido llegar tan lejos y que me he esforzado por sacar capítulos semanales.

De nuevo, muchas gracias a todos los que estáis leyendo esta historia, acompañándome.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo