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Sistema de gacha mitológico - Capítulo 60

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  4. Capítulo 60 - 60 Primera cita
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60: Primera cita 60: Primera cita (Pov Effiro) ¿Cuánto tiempo llevamos aquí?

Para ser sincero, perfectamente pudieron haber sido horas desde que Himiko me hizo meterme en su cama.

Ahora ella yace desmayada.

Supongo que no fue tan buena idea involucrarme de un modo tan desenfrenado con ella, la diferencia entre nosotros es demasiada.

O tal vez sí que fue una buena idea, si podemos tomar la sonrisa de satisfacción en su rostro como un indicador.

Viéndola así, realmente es bastante linda.

Casi me dan ganas de abandonar mi pereza con tal de tomar el móvil y sacar algunas fotos.

“¿Aún estás despierto?

¿Cómo es que tienes tanta energía?

Eso no es justo” sin embargo, antes de que pudiera llevar a cabo aquella idea, escuché su voz.

Finalmente había despertado.

“Bueno, te recuerdo que yo soy alguien que rebosa energía mágica.

Y, si tomamos que esta puede actuar como sustituto de la energía física, no es de extrañar que pueda aguantar durante tanto tiempo” “¿No es malo para tí forzar de esa manera tu flujo sanguíneo?

No es normal que un hombre pueda estar listo para la siguiente ronda inmediatamente después de terminar la ronda anterior” “Mi cuerpo no es el de un hombre normal, así que espero estar en lo cierto y que no tenga efectos negativos” “Igualmente, me he enterado de que tienes mañana una cita con Medea” Oh, mierda.

No se lo había dicho.

“Perdón por no habértelo dicho antes, se me había olvidado contártelo.

Ella quería una cita, así que pensé que no sería malo cumplir su deseo” “¿Por qué te ves tan nervioso?

No te voy a morder por decir eso, ¿sabes?

De hecho…

estoy de acuerdo” “¿De verdad?

¿Ni siquiera te sientes aunque sea un poco celosa?” “¿En serio es tan raro?

Admito que me siento un poco celosa, pero no es otra tanto.

Tal vez debería de habértelo dicho antes, pero creo que soy bisexual.

Por lo tanto, no me parece mal que estés con otras, pero con condiciones” mientras hablaba, un ligero rubor se extendió por sus mejillas, signos de la vergüenza que sentía al confesar eso.

A pesar de que esa revelación me sorprende, no me sorprende tanto como debería.

Supongo que se debe a que demostró gustos parecidos en la obra original.

“¿Y cuáles son esas condiciones, Himiko?” Supongo que sólo me queda escuchar sus reglas antes de decidir qué curso de acción tomar.

“Sólo te pido tres cosas: que yo sea tu mujer principal, que me permitas tener mi turno con ellas y que me invites a una cita también.

Por lo tanto, asegúrate de que ellas estén dispuestas a cumplir con mis dos primeras reglas” ¿Tan fácil?

¿Así, sin más?

Supongo que son dos reglas aceptables.

Y la bendición de Afrodita parece hecha específicamente para esta situación.

Gracias por esta oportunidad divina, Lady Afrodita.

Y luego me llama pervertido a mí, anfitrión.

Cállate, sistema.

Tú no tienes derecho a opinar sobre mi forma de actuar.

Simplemente tengo la reacción que cualquier hombre o mujer podría tener en esta situación.

Espera un momento, si estás hablando aquí conmigo, ¿eso significa que has estado viendo TODO?

…

Maldito sistema, realmente eres un pervertido.

Casi me dan ganas de dejar de lado este tipo de actividades.

Felicidades, has recibido 2000 puntos mitológicos.

¿Por qué demonios me das esto ahora?

¿Es acaso algún tipo de disculpa o qué?

Es tu recompensa por tener relaciones íntimas con Himiko.

Como recordarás, relacionarte con otros te da puntos mitológicos.

¿Y qué hay más íntimo que este tipo de relaciones?

Me retracto de mis palabras anteriores.

Aún así, se agradecería algo de privacidad, ¿sabes?

Lo que usted diga, anfitrión.

Bueno, volvamos a la realidad.

“Creo que tus condiciones son justas, Himiko.

Las acepto con gusto, si lo que quieres es liarte también con las mujeres que se unan a nosotros” “¿Hace falta que lo digas de manera tan ruda?” Murmuró en voz baja, cohibida.

“No estoy siendo rudo, simplemente estoy diciendo la verdad de manera suave.

Sería rudo si lo dijera de manera vulgar” “Agh, da igual.

Creo que lo mejor será que bajemos a cenar.

Mañana tienes una cita por la tarde, y debes de descansar si quieres estar por la mañana en tu cien por ciento” “Lo que usted diga, mi reina” con una pequeña risa tomé su mano, llevándola a mis labios antes de depositar en ella un suave beso.

…

Un nuevo día comenzaba, y el sol ya dejaba caer su luz dorada sobre la ciudad.

Una vista que sería hermosa si se viera desde la cima de una montaña, pero habrá que conformarse.

Bajé a desayunar, y la vista que me recibió contrastaba bastante entre sí: por un lado, Medea me miraba con ojos brillantes y llenos de alegría, mientras que Himiko me miraba con resentimiento, la clase de resentimiento que sientes cuando una persona hace algo estúpido contigo.

“¿Qué es lo que te ocurre, Himiko?

¿Por qué me miras así?” “Porque me has dejado completamente adolorida” ahora la mirada de resentimiento que me envía tiene sentido.

“¿Lo siento?” ¿Cómo se supone que debo de reaccionar a esta situación?

Nunca me he encontrado con algo como esto.

Maldita sean mis capacidades físicas superiores.

Tras desayunar e ir a la academia U.A, finalmente llegó el momento de volver a casa.

Y eso significaba que cada vez quedaba menos tiempo para mi cita con Medea.

Supongo que lo mejor es que comience a prepararme.

No me gustaría ser el tipo de persona que llega tarde a una cita.

¿Dónde quedaría mi honor entonces?

Veamos, es momento de que el Sentido de Moda de Afrodita haga de las suyas de nuevo.

Ya me ayudó una vez, por lo que ahora también debería de cumplir con su papel a la perfección.

Mmmm, tal vez debería de peinar mi pelo aunque sea un poco, hecharme algo de colonia y ponerme algo más o menos respetable, como un polo.

Tras un rato, finalmente terminé de cambiarme.

Me miré en el espejo de mi habitación, admirando mi propia figura.

Sí, sin duda soy alguien guapo.

Y no sólo lo digo de broma, es una realidad.

El efecto conjunto de todas mis habilidades de fortalecimiento físico y la bendición de Afrodita realzan mi propia belleza natural Por lo tanto, podemos concluir que, incluso en un mundo de ficción como lo es My Hero Academia, no sería descabellado pensar que perfectamente me puedo encontrar entre los más bellos.

Bueno, ya ha sido suficiente halago a mí mismo, tengo una cita que me está esperando.

Tras unos retoques finales, concluí que ya estaba preparado para esta cita.

¿Sabéis cuál es la ventaja de que no seáis vosotros los que invitáis a alguien a una cita?

Que no tienes la necesidad de pensar en dónde debería de llevarse a cabo, sólo de qué deberías de ponerte.

Bajé las escaleras con paso decidido, sólo para encontrarme a Medea en la entrada del salón.

¿Francamente?

Se veía hermosa.

La primera vez que la invoqué también se veía hermosa, pero esto era diferente.

Su cabello de color marrón apagado y sus ojos oscuros ahora parecían brillar de una manera más saludable, como si la oscuridad que la había estado consumiendo al inicio se hubiera extinguido.

Incluso su aura opresiva y espeluznante, producto de los espíritus de la muerte que se instalaron en su energía mágica, parecía haberse desvanecido en la nada, como si su nueva forma de ser fuera incompatible con ellos.

Además, su figura, ya de por sí seductora, se veía realzada por un vestido de tonalidad carmesí, el cual abrazaba sus curvas a la perfección.

Sin lugar a dudas ella era una mujer de belleza sobrenatural.

“¿Nos vamos?” Me sonrió, extendiendo su mano para que la cogiera.

Normalmente suele ser al revés.

Sin embargo, no es un cambio indeseado.

De hecho, diría que es incluso más divertido de lo normal.

Salimos de casa, y fui arrastrado durante todo el camino por Medea, cuya fuerza era mayor de lo que cabría esperar.

A juzgar por su paso firme y por la falta de duda en su rostro, ella ya sabía a dónde íbamos.

Es agradable ver que se lo toma en serio, incluso si es algo sin importancia como esto.

Tras treinta minutos de caminata, finalmente llegamos a nuestro destino: un parque lleno de vegetación, uno de los pocos lugares verdes que se pueden encontrar en medio del ambiente urbano de la ciudad.

Si tengo que ser sincero, prefiero esto a un restaurante.

Después de todo, un restaurante no sólo es algo muy común en este tipo de cosas, sino que también tiene un ambiente que no se puede comparar con el de la naturaleza.

Después de todo, no hay nada como la tranquilidad que produce el ambiente de la naturaleza.

Supongo que Medea pensó igual que yo, y esa fue la razón por la que me trajo aquí.

“Espero que no te moleste que te haya traído a este sitio.

Quería innovar un poco y hacer de esta cita una experiencia memorable.

Y supongo que es algo diferente a lo normal, lo que lo hace algo más…

nuestro” se sonrojó ligeramente, ocultando su rostro para que no lo viera.

“Es un detalle bonito por tu parte.

Le da un toque más personal, y eso hace de este momento algo aún más importante.

Sin embargo, ¿de dónde vas a sacar la comida para esta cita?” Por toda respuesta, ella simplemente movió su mano.

Como si respondiera a sus deseos, el espacio frente a ella se partió en dos, dejando salir una tela para sentarse y varios platos de comida, entre los cuales habían sándwiches, filetes y magdalenas.

“Creo que esta es la primera vez que te veo usar magia” “Tal vez.

Sin embargo, esto no es la gran cosa.

Es solo un poco de manipulación espacial para crear una dimensión de bolsillo” le restó importancia, como si lo que acababa de hacer fuera algo sin importancia.

“Me tienes que enseñar a hacer eso” “Sí, sí, ya lo haré en otro momento.

Por ahora, simplemente disfrutemos de este momento, ¿vale?” Ambos nos sentamos en la tela, tomando la comida mientras hablábamos.

Sorprendentemente, la comida no estaba fría; al contrario, era como si estuviera recién hecha, lo que sólo me hizo ver lo útil que realmente era esa habilidad.

Así pasamos la mayor parte de la tarde, hasta que el sol comenzó a ocultarse en el horizonte, iluminando el lugar con una luz anaranjada que hizo ver aún más hermosa a Medea.

Esa fue la señal que necesitábamos para volver a casa, regresando antes de que se hiciera completamente de noche.

“Bueno, ha sido una cita espectacular en mi opinión” decía la verdad: fue algo original y bonito, lo que demostró que se esforzó en preparar la cita.

“Creo que más espectacular aún fue la compañía que tuve en esta cita” su sonrisa era no solo brillante, era deslumbrante.

“Hasta aquí llegó la cita, ¿no?” “Supongo que sí” Después de lo cuál nos sumimos en un incómodo silencio.

Finalmente, decidí terminar con eso.

“Me voy a dormir.

Te veo mañana, Medea” y, mientras su rostro se convertía en uno de ligera decepción, deposité un beso en su mejilla, antes de darme la vuelta y subir las escaleras.

Definitivamente fue un buen día.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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