Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Sistema de gacha mitológico - Capítulo 76

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Sistema de gacha mitológico
  4. Capítulo 76 - 76 Misión de otro mundo
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

76: Misión de otro mundo 76: Misión de otro mundo (Pov Effiro) En este mundo existía un vicio del que no se podía escapar: los videojuegos.

Decías que sólo iba a ser una partida, pero para cuando querías darte cuenta ya habían pasado tres horas.

Así de fuerte podía llegar a ser Obviamente, ni siquiera yo era inmune a esa adicción.

Sí, volví a jugar a Heroes of Pantheons con Zoe.

Y sí, volví a perder la cuenta del tiempo.

Francamente, no podía culpar a Zoe por encerrarse todo el día en su habitación jugando videojuegos.

Era divertido.

Recordemos que jugar videojuegos era uno de mis pasatiempos en el pasado, por lo que estaba disfrutando del momento más de lo que me gustaría admitir.

Estábamos tan distraídos, con nuestra atención absorbida completamente por el juego, que ni siquiera nos dimos cuenta de que alguien había entrado en la habitación de Zoe hasta que cruzó la puerta.

“Oye, Zoe, ¿Sabes dón-?” La voz de Aura se cortó abruptamente al vernos juntos, con una ceja levantada y una sonrisa juguetona tirando de sus labios.

“No es lo que estás pensando, pervertida” me defendí de su comentario no hablado, sabiendo exactamente lo que ella tenía en mente.

“Ajá, seguro que no es eso” su voz desbordaba escepticismo, y claramente no creía en mis palabras.

A mi lado, Zoe permaneció callada.

Era obvio que la importaba entre poco y nada la conclusión a la que Aura pudiese haber llegado, dejándome solo para lidiar con una semidiosa poderosa y pervertida.

“¿Sabes qué?

Da igual, no tiene importancia.

¿A qué has venido?” “Oh, nada importante, sólo quería asegurarme de que estabais bien.

Pero parece que ambos estáis más que bien” Murmuré una maldición por lo bajo, quejándome de su sentido del humor y sus pensamientos indecentes.

“De todos modos, ya que estáis los dos aquí, me gustaría aprovechar para daros una misión” Eso nos llamó la atención a ambos, inclinándonos hacia adelante para prestar más atención.

“Ah, ahora sí que queréis escucharme hablar, ¿eh?” “Aura, por favor, dinos de una vez de qué trata la misión a la que nos quieres enviar” no tenía ganas de que se fuera por las ramas.

“Es un trabajillo sencillo, algo bastante simple: enviaros a otro mundo para que vayáis adquiriendo más experiencia.

Ya lo hice con los otros, y vosotros sois el único dúo que queda por hacer” “¿Eso es todo?” “Sí.

Como dije, es algo sencillo.

Además, no tenéis que preocuparos por los posibles peligros con los que podríais toparos, porque os estaré vigilando constantemente” “¿Cuando dices constantemente quieres decir…?” “Sí, constantemente” lo dijo como si no comprendiera las implicaciones ocultas en sus palabras, algo de lo que estaba seguro ella era muy consciente.

“…Eres realmente molesta a veces, ¿lo sabes?” “Por supuesto.

Ese anillo tuyo era capaz de crear portales a otros mundos, ¿verdad?” Dijo, señalando el Anillo de Draupnir con un dedo delicado y blanco como la cera.

“Sí, es capaz de hacer eso” “Perfecto, así me ahorras el tener que ser yo quien os envíe a otro mundo.

Ir a donde queráis, pero me gustaría que estéis allí antes de que finalice el día” “Está bien” me encongí de hombros, aceptando su orden.

A mi lado, el silencio de Zoe fue toda la confirmación que Aura necesitó.

Asintió con satisfacción, guiñándonos un ojo antes de salir de la habitación con paso firme y tranquilo.

Esa maldita semidiosa…

“Bueno, ¿quieres que nos marchemos ahora, o podemos esperar un poco antes de tener que hacer este estúpido y engorroso viaje?” Zoe preguntó, dejando caer su cuerpo con todo su peso sobre el colchón de la cama.

“Cuanto antes nos marchemos de aquí, mejor.

Deberías ducharte y cambiarte de ropa; yo haré lo mismo” dije, arrugando la nariz después de oler mi ropa.

Eso es lo que ocurría por no darle un baño y ponerme ropa limpia.

Abandoné la habitación de Zoe, viéndola desaparecer en el baño antes de salir al exterior.

El aire fresco de la mañana me envolvió como un sudario en cuanto abrí la puerta, poniéndome la piel de gallina debido al frío.

Mierda, otra vez era de día.

Eso significaba que esta vez estuvimos jugando durante casi un día entero.

Realmente me está afectando negativamente juntarme con Zoe.

Dejé escapar un suspiro.

Seguro que los chicos están preocupados por mí.

Después de todo, llevo dos días sin pasarme por nuestra nueva casa, y ni siquiera he ido a saludarles.

Llegué al que ahora era mi nuevo hogar en este “campamento”, llamando a la puerta para avisar de mi presencia antes de abrirla y entrar.

Inmediatamente una figura veloz se abalanzó sobre mí, casi tirándome al suelo con la fuerza detrás del impacto.

“¡Maestro, has regresado!

Estaba comenzando a preocuparme.

¡Pensé que tal vez habías sido abducido por alguna mala mujer!

Pero no ha sido así, ¿verdad?” Tamamo-no-Mae me preguntó, rodeando mi cintura con sus delicados brazos mientras levantaba la vista para mirarme con sus ojos dorados.

Mierda.

¿Qué respondo yo ahora?

No quiero que se sienta obligada a desarrollar su «Puño maestro de castración necesario para destrozar la ruta del harén».

No sería agradable para mí.

“Eh…

supongo que sí, no he sido abducido por una mala mujer.

Lo importante es que ya estoy aquí” me inventé una excusa rápida.

Me miró con sospecha, como si supiera que la estaba mintiendo, pero dejó de pensar en ello cuando acaricié su cabeza, cerrando los ojos de felicidad para disfrutar de la sensación y la atención que recibía de mi parte.

“¡Ya era hora de que volviera, maestro!

¿Acaso se estaba divirtiendo por ahí sin nosotros, pateando los traseros de algunos monstruos?” Jeanne se acercó a nosotros, saludando con su tono sarcástico de siempre.

“Algo parecido.

Resulta que Aura tiene una misión para nosotros, por lo que tengo que prepararme antes de ir” “¿Una misión?

¿De qué trata?” Ambas me miraron con curiosidad, esperando una respuesta.

“Tenemos que viajar a otro mundo.

Un simple entrenamiento, así podemos entrenar y mejorar más rápidamente al experimentar combates reales” “Hmmp, menuda tontería.

Te has enfrentado ya ha muchos enemigos, e incluso has muerto ya dos veces.

Dudo que la experiencia conseguida de ese viaje sea comparable a toda la que has conseguido a lo largo de tu vida, maestro” Jeanne cruzó los brazos por debajo de su busto, bufando con desdén.

“Tienes demasiada confianza en mí, Jeanne.

Puedo aprender de cualquier cosa que ocurra durante esta misión, por lo que no será una pérdida de tiempo” “Entonces al menos déjanos ir contigo” “¡Yo también quiero acompañarte, maestro!

¿Qué clase de esposa sería si dejase ir a mi amado solo en una misión?” “No estaré solo, me va a acompañar una amiga” “¡Más razón para ir contigo, amo!” Su agarre sobre mí se hizo más fuerte, dejando en claro que no pensaba separarse de mi lado en ningún momento.

Me aplaudo a mí mismo por haber soltado algo que no debía.

Verdaderamente inteligente.

“Por supuesto que todos vais a venir conmigo.

No puedo dejar que os quedéis aquí, muriendo de aburrimiento.

Vuestra ayuda podría venirme bien” “Por aquí estáis teniendo una conversación bastante interesante.

¿Puedo unirme a vosotros?” Medea se acercó a nosotros, con sus caderas balanceándose ligeramente con cada paso.

“Hola, Medea.

¿Has escuchado la conversación, o necesito repetirme?” “Puedes ahorrarte el discurso.

Sólo quiero preguntar una cosa: ¿a qué mundo vamos a ir?” “Ah, ahora estamos haciendo las preguntas importantes.

Por supuesto, vamos a elegir un mundo aleatorio.

¿Qué tiene de divertido ir a un mundo sabiendo cúal es?

Lo que sí es divertido es descubrirlo mediante investigación” “¿Y si es un mundo que no conoces?” “Eso sólo lo hace aún más divertido” “Uff, eres realmente insufrible cuando quieres” “Eso es parte de mi encanto” “Lo que tú digas” “Maestro, ¿cuándo se va a llevar la cabo la misión?” Sólo entonces recordé que la misión iba a comenzar dentro de poco.

Sí, yo era el que podía abrir el portal para viajar a otros mundos, pero tampoco quería hacer esperar mucho a Zoe.

Aunque tengo el presentimiento de que a ella no le importaría mucho si me demorase unas cuantas horas.

De hecho, incluso podría llegar a agradecérmelo.

“Chicas, tengo que ducharme y vestirme, así que dejar que me prepare antes de comenzar la misión” me separé de ellas, subiendo las escaleras para dirigirme al cuarto de baño.

Cogí algo de ropa limpia, me quité la que llevaba puesta y entré en la bañera, que ya estaba llena hasta el borde con agua caliente.

Estuve quince minutos en el agua, antes de secarme y vestirme con ropa limpia.

Ya preparado y con todo lo que podíamos llegar a necesitar, bajé las escaleras en dirección al salón, donde todos ya se habían reunido.

“Volvemos a las aventuras, ¿eh, maestro?” Musashi dijo, apoyándose en su katana como si de un bastón se tratase.

“Así es.

Por desgracia, tendré que desinvocaros temporalmente.

No sabemos dónde vamos a parar, y llamaríamos demasiado la atención si somos tantas personas en el mismo sitio” Ellos solo asintieron, aceptando mis palabras.

Con un simple pensamiento desvanecí sus cuerpos físicos, sintiendo el vínculo que nos unía pulsar débilmente, como si me estuviera alentando a darme prisa.

Abrí la puerta y me dirigí a la habitación de Zoe que, como ya había podido comprobar con anterioridad, seguía estando abierta para todo aquel que quiera molestarla.

Me la encontré tumbada en su cama, con su cabeza apoyada en el borde de su cama y las piernas estiradas para cubrir el colchón con toda su longitud.

Me miró, y su expresión cambió a una de resignación.

“Ya es la hora de irnos, ¿verdad?” “Sí.

¿Estás lista?” “¿Qué otra opción me queda?

Venga, haz esa cosa del portal que te dijo Aura.

Por cierto, ¿a dónde planeas que vayamos?” se puso en pie, estirando su cuerpo para activar los músculos.

“Esa es la parte divertida: no lo sé” Me juzgó con la mirada, pero tampoco pareció que le importase mucho eso.

Usé la habilidad especial de Anillo de Draupnir, y un brillo dorado lo cubrió al instante.

Cuando la luz se desvaneció, ocho réplicas exactas del anillo se encontraban frente a nosotros.

Esta era la primera fase para abrir el portal, pero aún queda la segunda.

El Anillo de Draupnir se separó de ni dedo, fusionándose con sus ocho copias en el aire.

La realidad se retorció sobre sí misma, abriendo un agujero en el espacio.

El anillo volvió a mi dedo, y pude sentir que no podría volver a abrir un portal por el momento.

Necesitaba recargar la habilidad.

Ante nosotros ahora se encontraba un portal dorado de forma circular, a la espera de ser utilizado.

Me di la vuelta y miré a Zoe a los ojos.

“Bueno, ¿entramos de una vez o nos vamos a quedar aquí hasta que Aura nos empuje?” Sin mediar más palabras dimos un paso hacia adelante, cruzando el portal.

Finalmente, la misión comenzaba.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo