Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Sistema de gacha mitológico - Capítulo 9

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Sistema de gacha mitológico
  4. Capítulo 9 - 9 Salvando a un traumado
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

9: Salvando a un traumado 9: Salvando a un traumado (Pov Effiro) Aparté mi vista del cadáver del delincuente, centrándome en su compañero.

La verdad, fue un buen calentamiento para probar el Aliento de Kukulkan, una nueva habilidad de rango raro que conseguí hace poco.

El compañero del criminal me miró horrorizado, por lo que usó su peculiaridad para huir lo más rápido posible de mí.

Para su mala suerte, no es el único con alta velocidad en este lugar.

Me impulsé rápidamente, alcanzandole en pocos segundos.

Una vez que lo tuve a mi alcance, agarré su cabeza por la parte trasera y le apuñalé en la columna vertebral con mi confiable espada de Kurikara, incapacitandolo para, acto seguido, atravesar su corazón.

Una vez que me deshice de ambos delincuentes, me giré para mirar al único hombre que allí quedaba.

Solamente con ver su traje, pude adivinar quién era: Twice, o Jin Bubaigawara.

Valla, menudo nombre más difícil.

Tal vez debamos dejarlo en Jin.

“¿Vas a matarme?/ ¡Atrévete, maldito!” Ah, ese trastorno de personalidad.

Me había olvidado que lo tenía.

Supongo que eso significa que tiene ese trauma que no le permite clonarse a sí mismo con su peculiaridad.

“No, no te voy a matar.

Ahora déjame ayudarte a llegar a tu casa” “Esta bien/¡No, aléjate de mí!” “Supongo que lo primero que dices es lo que quieres, y la segunda voz dice lo contrario a lo que te refieres, ¿verdad?” “¡Tienes razón!/¡Estás equivocado!” Ja, resulta hasta gracioso.

Le llevé hasta su hogar, un viaje que tardó solamente 20 minutos.

Sin embargo, y para la mala suerte de Jin, su apartamento se encontraba en llamas.

“Parece ser que alguien descubrió dónde vives, ¿eh?” “Eso parece/ ¡No lo saben!” “¿Qué tal si vienes a mi casa?” Creo que soy demasiado amable.

Me alegro de haber comprado una casa tan grande.

“Me parece bien/¡No me gusta la idea!” “Está bien, vamos” sonriendo, le guié en dirección a mi hogar.

…

“¿Me estás diciendo que has traído a otra persona a casa?” Toga me miró con ojos cansados.

“Entiéndeme, él no tiene dónde quedarse.

Y sabe pelear, por lo que es de gran utilidad” “¿Te tengo que recordar que sabe pelear porque ha participado en atracos?

Puede ser peligroso” “Creeme, sé lo que hago” “¿Vas a decir lo mismo cada vez que traigas a otra persona perdida a casa?” “Si.

Además, ¿Tengo que recordarte que tú estás viviendo en mi casa por esa misma razón?” “Touche” Ja, punto para mí esta vez.

“Confía en mí, tengo mis razones para hacer lo que hago” “Está bien, confiaré en tí” con un resoplido, Toga se arrellanó en el sofá, acomodándose mejor.

“La cena está lista, chicos” Kaina se asomó por la puerta, llamándonos para ir a la cocina a comer.

Allí, nos encontramos con una cena que en nada debía de envidiar a la increíble comida de Tamamo-no-Mae.

Sinceramente, comienzo a echar de menos a mis invocaciones.

A veces tengo la tentación de traerlos de vuelta, pero eso significaría abandonar la búsqueda de Eri, y no estoy dispuesto a dejarla sufrir en manos del lunático de Chisaki.

Jin, Toga, Kaina y yo nos sentamos en la mesa, listos para cenar.

“¡Mmm, Kaina onee-chan, tu comida está tan deliciosa como siempre!” No sé cómo, pero en algún momento Himiko comenzó a considerar a Kaina como su hermana mayor.

“¡Tienes razón, chica, esta comida está increíble!/ ¡Es una completa basura!” Ambas chicas me miraron confundidas, preguntándose la razón tras el comportamiento extraño de nuestro nuevo compañero.

Yo solamente me encogí de hombros, dedicándole a las dos una sonrisa cómplice.

“¿Verdad, compañero?

Ahora imagínate poder disfrutar de esto cada día de tu vida a partir de ahora.

Bienvenido al verdadero paraíso” palmeé a Jin en la espalda, saboreando mi propia comida.

Una vez que terminamos de comer, nos quedamos mirando entre nosotros, preguntándonos qué deberíamos de hacer ahora.

Al final, me vi obligado a ser yo quien rompiera el hielo.

“¿A quién le apetece una noche de juegos?” “¡A mí!/¡A mí no!” Todos levantaron sus manos, con sonrisas creciendo en sus rostros.

Yo también sonreí para mí.

Esto iba a ser una noche divertida.

…

Quedaba muy poco tiempo para que Toga y yo fuéramos a la U.A, y eso me obligó a hacerme cargo de ciertos cabos sueltos que limitarían su movimiento en la calle.

Si había una razón por la que aún no había presentado a Himiko con Izuku e Inazuma, era precisamente por el hecho de que la policía la había estado buscando.

Es por eso que actualmente me estaba colando en la casa del inspector de policía al que habían puesto en su momento a cargo del caso.

El hombre, Takeshi Minato, se encontraba sentado en su sillón, con un grupo de papeles en sus manos, posiblemente relacionados con algún caso en el que está trabajando actualmente.

“Hola, inspector” me incliné detrás de él, susurrandole justo al oído.

El hombre saltó del susto, buscando rápidamente su arma.

Sin embargo, antes de que pudiera alcanzarla, yo ya la tenía en mi poder.

“Mire, solo quiero hablar de manera pacífica, ¿vale?” Levanté mis manos en señal de paz, con un toque burlón en mi voz.

“Eres Erebo, ¿verdad?

Dime, ¿qué es lo que quieres de alguien como yo?” “Es fácil: quiero que todo lo que tenga que ver con el caso de Himiko Toga sea desechado” “¡No puedo hacer eso!” El hombre gritó.

“Oh, vaya si creo que puedes hacerlo.

Te voy a dar dos razones para ello: primero, Toga es una buena persona, pero se rompió bajo el peso del abuso psicológico sufrido por todos a su alrededor.

Y segundo, tu hija” “¡¿Qué le has hecho a mi hija?!” Ahí está, perdiendo la compostura.

“Oh, no le he nada, pero he escuchado que está muy enferma y te está costando pagar los gastos médicos.

Yo puedo ofrecerte protección contra los cobradores de deudas y dinero para pagar su tratamiento.

¿Qué me dices?” Le extendí mi mano, esperando su respuesta.

El hombre tomó una respiración profunda, pensando en cuál debería de ser su respuesta, antes de estrecharme la mano.

“Acepto tu propuesta” Me quité la máscara, dejándole ver mi rostro.

Y el inspector, con su mente aguda, se dio cuenta de lo que eso significaba: ahora se encontraba atado a mí.

Ahora, solo me queda una última cosa por hacer …

(Pov tercera persona) Aka Toga se encontraba volviendo a su casa tras un duro día de trabajo.

Desde que el monstruo que tenía por hija había atacado a un compañero antes de huir, su vida se había vuelto más dura.

Él no quería que le conocieran por ese monstruo.

Si hubiera sabido que esto pasaría, ni siquiera la hubiera tenido.

Estando en medio de sus pensamientos, se vio obligado a volver a la realidad cuando oyó un sonido de pasos que no era producido por él.

Se dio la vuelta, pero allí no había nada, solo una oscuridad total.

Confundido y con una creciente e inexplicable sensación de temor subiendo por su columna vertebral, Aka aumentó la velocidad de sus pasos, únicamente deseando llegar lo antes posible a su hogar.

Y entonces, sintió un golpe seco en el cuello, mientras todo a su alrededor se volvía negro.

…

(Pov Effiro) Vi como poco a poco el padre de Himiko despertaba.

He de admitir que fue muy gratificante ver la expresión de su rostro cambiar de somnolienta a aterrada.

“Ya que veo que está usted despierto, señor Toga, me gustaría tener una pequeña charla con usted.

¿Le parece bien?

Iré directo al grano: quiero que firme estos papeles para quitarle la custodia de su hija, Himiko Toga” Mientras hablaba, coloqué una pila de papeles sobre la mesa frente a él, junto a un boli mientras cortaba las cuerdas que lo ataban en un movimiento veloz.

Ni siquiera tuve que repetirle dos veces lo que debía hacer, demasiado feliz como estaba de finalmente deshacerse de la mancha en el nombre de su familia.

De verdad, qué tipo más patético y enfermizo.

Una vez que terminó de firmar, le abofeteé el rostro, una y otra vez, hasta que el primer diente cayó al suelo.

Sólo entonces consideré conveniente parar.

“Si se pregunta la razón tras mi repentina agresión frente a usted, es por el detestable padre que ha sido con su hija.

Verdaderamente un trabajo mal hecho.

Y ahora, me gustaría que desaparezca de mi vista” El hombre ni se lo pensó dos veces, corriendo a toda velocidad hacia la puerta, en dirección a su casa.

Podría haberlo matado fácilmente, pero sé que ha Himiko no le hubiera gustado, y no me gustaría hacerla sentir mal.

Ahora, antes de que comience U.A me gustaría quitarme de encima algo del trabajo pendiente.

De hecho, ya puedo quitarme uno de encima.

Y eso es gracias a que ya di con tu ubicación, Kokubiro.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo