Sistema de gacha mitológico - Capítulo 97
- Inicio
- Todas las novelas
- Sistema de gacha mitológico
- Capítulo 97 - 97 Derrota de Shigaraki
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
97: Derrota de Shigaraki 97: Derrota de Shigaraki (Pov Effiro) Shigaraki, o más bien dicho All for One poseyendo el cuerpo de Shigaraki, era sin duda alguien poderoso.
Si hubiera sido mi yo del pasado, podría haberme asesinado con bastante facilidad.
¿Pero mi yo de ahora?
La diferencia entre nosotros era tan grande como el cielo y la tierra.
Mierda, el poder chino se está apoderando de mí.
Su regeneración es increíblemente poderosa, pero la mía es muy superior.
Después de todo, técnicamente ahora soy inmortal gracias a eso.
Veamos qué tan bien le va contra el verdadero poder.
Le recibí con un puñetazo en el rostro, haciéndole rodar por el suelo mientras deja un rastro de sangre por el camino.
Oh, vamos, ni siquiera me estoy esforzando.
Si utilizase toda mi fuerza, entonces no sería capaz de resistir ni tan siquiera la onda expansiva del golpe.
Aún así, ese golpe me ha servido para hacerme una idea sobre mi propia fuerza.
Si antes ya debía de ser capaz de destruir un planeta, después de recibir estas recompensas he alcanzado un nivel completamente nuevo.
¿Estelar, quizás?
No sabría decirlo con certeza.
All for One se volvió a levantar, y esta vez comenzó a correr a mi alrededor en un intento por despistarme.
Es una buena idea, pero si ni siquiera el nefilim pudo tomarme por sorpresa, ¿cómo podría hacerlo el villano final más inútil que he conocido?
Un poderoso corte atravesó el aire, golpeando su cuerpo y dividiéndolo por la mitad.
Mi magia se ha convertido en magia dracónica, por lo que su poder ha llegado a niveles aterradores.
Algo de lo que me di cuenta es de que apenas le he estado sacando potencial a mis habilidades.
Me faltaba creatividad para usarlas.
Pero ya no más.
Y, con la capacidad mágica de Medea y mi nueva magia de dragón, mi poder es mayor que nunca.
Veamos si te gusta recibir cañonazos, hijo de puta.
Apunté con mi dedo índice en su dirección, y una esfera de energía mágica se formó en la yema.
Pero no se quedó ahí.
Comprimí la energía e hice girar la esfera, hasta que la presión y la rotación le hicieron alcanzar una potencia enorme.
Liberé la esfera en su dirección, y salió disparada con una potencia que desmentía la cantidad de energía mágica usada en el ataque.
Le impactó de lleno en el estómago, y destrozó la mayor parte de su cuerpo con una facilidad ridícula.
Cañón mágico creado, mejorado y probado.
Mierda, he mejorado su potencia una barbaridad sin necesidad de gastar más energía mágica.
¿Qué otras maravillas podría llevar a cabo con esto?
Shigaraki volvió a ponerse de pie tercamente, pero una nueva figura lo derribó con un golpe certero: una figura idéntica al propio Shigaraki.
“Himiko, ¿qué demonios estás haciendo?” No necesitaba echar otro vistazo para discernir la verdadera identidad de la recién llegada.
“¡Ayudarte!
No creerías que de verdad me quedaría quieta mientras tú haces todo el trabajo, ¿no?
Además, quiero hacer pagar a este cabrón por unas cuantas cosas” Me encogí de hombros, pero no aparté mi mirada de ella.
No quería que acabase herida si la dejaba luchando sin supervisión.
¿Sabes qué?
Olvidalo, no voy a dejar que se enfrente a ese monstruo.
No hasta que haya alcanzado el verdadero Dao y la inmortalidad.
Apoyé mi mano sobre su hombro y, con un tirón, la aparté de Shigaraki.
Sé que no le va a gustar que haga esto, pero preferiría mantenerla alejada de todo este caos.
En primer lugar, ella ni siquiera debería de estar aquí.
Si todo hubiera salido como me hubiera gustado, ella estaría disfrutando de la seguridad que mis cambios crearon mientras All for One recibía la mayor paliza de su vida.
Pero no.
Como no podía ser de otro modo, tengo que hacer todo yo, porque en este mundo los héroes son demasiado débiles como para vencer al villano final.
Un villano final con esquizofrenia, personalidad múltiple y traumas.
“Chaval, ¿eres consciente de su pasado?” La voz de Enlil preguntó.
“Sí” lo era.
Un pasado trágico, en verdad.
“Entonces, ¿le perdonarás la vida por eso o le matarás como castigo por sus actos?” “Le mataré” ni siquiera dudé; a lo que me estaba enfrentando era un asesino serial, después de todo.
“¿Esa es tu decisión?” Asentí, y pude sentir su complacencia a través del vínculo de la máscara.
“Eso es bueno.
No me gustaría estar junto a un idiota que piensa que es capaz de salvar a héroes y villanos por igual” “¿No crees que eres un poco amargado?” “Chico, puede que los otros dioses te hayan tratado bien, pero a mí no me gustan esas ofensas y burlas” “Tarde o temprano te acostumbrarás, créeme” Solo recibí un gruñido como respuesta.
Genial, ahora tengo un dios para torturar a mi antojo.
Shigaraki siguió intentando atacarme, pero todos sus intentos acabaron fracasando estrepitosamente.
Ni siquiera su don de desintegración fue capaz de acabar con mi vida, lo que le frustró bastante.
Y lo entiendo.
Imagínate cómo debe de ser usar tu habilidad más fuerte contra tu enemigo, solo para no hacerle ni un rasguño.
Así de frustrado está Shigaraki.
Mientras tanto, yo me divertía con mi nuevo saco de boxeo.
Desmembrar, cortar, apuñalar, golpear…
¿Tal vez soy demasiado agresivo?
Nah, esto no es nada.
Se merece mucho más de lo que está recibiendo.
Pero, al final, se comienza a volver un poco aburrido y repetitivo.
Sí, lo estoy disfrutando, pero carece de la misma gracia que antes.
“Vamos, termina con esto de una vez.
Ya no tiene gracia ver cómo tratas a ese villano como si fuera una simple muñeca de trapo” me instó Enlil, notoriamente aburrido por la vista.
Y entonces una flecha plateada atraviesa el aire, clavándose en el pecho de Shigaraki antes de salir por su espalda y hundirse en el suelo.
Por su puesto, un tiro tan perfecto solo podía ser obra de Artemisa, mi primera diosa invocada.
“Maestro, este hombre parece más una bestia que un humano.
Si me concede el honor, le daré caza y lo mataré para usted” inclinó ligeramente la cabeza en señal de respeto, a pesar de que debería de ser al revés.
Por lo que había podido ver hasta el momento, ella era extremadamente educada, incluso si su posición era muy superior a la mía.
“Está bien.
De todos modos, quería preguntarte algo antes” “¿Mmm?
¿Y qué podría ser eso que me quieres preguntar, maestro?” Inclinó la cabeza hacia un lado, lo que la hizo parecer bastante linda.
“¿Cuál es tu relación con los hombres?
Quiero decir, ¿los odias o…?” “Ah, conque eso es.
No, no tengo nada en contra de los hombres.
Que defienda a las mujeres y tenga un séquito de doncellas vírgenes no me convierte en una diosa que odia a los hombres con todo su ser” Menos mal.
Un peligro menos en la lista.
Fenrir apareció detrás de Shigaraki, mordiéndole por la cintura antes de sacudirlo de lado a lado como si fuera un muñeco de trapo.
En cierto modo, en eso se estaba convirtiendo.
Himiko permanecía a mis espaldas, habiendo vuelto a su forma original después de que su don dejase de hacer efecto por la baja cantidad de sangre que consumió.
Shigaraki trató de resistirse, pero no le sirvió de nada.
Frente a la fuerza de dos seres divinos ¿qué podía hacer él?
Era una batalla perdida para el villano.
El cuerpo de Artemisa era un cuerpo inmaculado y divino, imposible de dañar mediante armas humanas y capaz de regenerarse de cualquier tipo de daño recibido, sin importar su gravedad.
Fenrir, mientras tanto, tenía un cuerpo monstruoso, poseedor de una fuerza y una resistencia que desafiaban la lógica convencional.
Ni la enorme fuerza física de Shigaraki ni sus múltiples dones, robados y acumulados desde que comenzaron a aparecer, le permitieron enfrentarse a las dos invocaciones de Effiro.
Finalmente, Artemisa atravesó su cabeza con una lanza, poniendo fin a su miserable vida.
Mierda, ese maldito golpe provocó un terremoto a escala global.
Por suerte, su cadáver estaba lo suficientemente intacto como para ser útil.
No lo iba a utilizar para crear píldoras, pero igualmente le iba a dar un buen uso.
Mi mirada recorrió los alrededores, fijándose de verdad por primera vez en los alrededores.
Héroes heridos yacían en el suelo, algunos en mejor estado que otros, pero todos cubiertos de sangre.
Sobrevivirían, por supuesto, pero eso era lo de menos.
Lo más importante era si podrían recuperarse después de eso.
Habían quienes tenían extremidades faltantes, y algunos habían caído desmayados por la pérdida de sangre.
Aquellos que se encontraban en mejor estado tenían varias heridas para nada bonitas por todo su cuerpo, pero al menos se podían mover.
Seguramente les llevaría un tiempo recuperarse por completo, pero no tendrían razón para preocuparse por eso.
Después de todo, mis invocaciones acaban de realizar una exhaustiva matanza de villanos, por lo que dudo que alguien decida hacer un gran movimiento por ahora.
Supongo que me puedo quedar aquí un par de semanas para asegurarme de que la situación en el país se estabiliza antes de irme.
Y, esta vez, me llevaré a la familia que he creado conmigo.
Aura, voy a seguir el sueño que hiciste realidad.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com