Sistema Definitivo de Efectivo - Capítulo 64
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64: Ingresos extra.
64: Ingresos extra.
—¡Joder!
Chico, lo has hecho bien.
Casi pensé que eras una de mis superestrellas —le dijo el Sr.
McMahon con su voz notablemente profunda y resonante a Lucas, que en ese momento estaba sentado tras bastidores.
—Soy un gran admirador de su trabajo, señor —dijo Lucas.
Luego cogió una botella de agua de la persona cercana que las estaba repartiendo.
—Bueno, gracias por tu promo, aquí tienes lo que le prometí a tu Presidente.
—Vince sacó entonces su chequera, escribió un cheque y se lo dio a Lucas.
Lucas cogió el cheque y vio que era de 30.000 $, y que además era un cheque al portador, así que se alegró de ver aquella recompensa inesperada.
—Todo esto me costó dos millones de dólares, así que más te vale que te esfuerces como villano.
—Vince le dio entonces unas palmaditas en los hombros a Triple H.
[Aclaración para quienes no sepan de la WWE: un heel es básicamente un villano, y un babyface/face es un tipo bueno en el mundo de la lucha libre.]
Vince era un gran hombre de negocios; cuando vio que la audiencia alcanzaba casi los 9 millones, fue a por ello directamente, compró los espacios publicitarios del Louisville Slugger y también pagó de más al equipo de marketing para realizar el numerito.
Triple H asintió.
Aunque Vince era muy tacaño con su dinero, nunca había dejado de invertir en una buena oportunidad para su negocio.
Lucas dobló el cheque y se lo guardó en el bolsillo, y entonces vio entrar en la sala al Presidente de los Phillies.
Este saludó a Lucas con un alegre gesto de cabeza y luego le indicó a Vince que se hicieran a un lado porque quería hablar con él.
Lucas bebió un poco de agua.
No estaba tan cansado, pero Triple H estaba de pie frente a él.
No estaba seguro de si debía iniciar una conversación con aquel hombre.
—Has actuado bien.
Supongo que mi jefe encontrará la manera de que aparezcas en nuestro programa.
No te vendas por poco —le dijo Triple H a Lucas, iniciando la conversación.
Se portó muy bien e incluso le dio algunas sugerencias.
—¿A qué te refieres con que no me venda por poco?
—preguntó Lucas.
La gente se estaba reuniendo poco a poco en el pasillo trasero, y Lucas incluso vio a Henry entrar.
—Quiero decir, no aceptes cheques como ese.
Habla con tu mánager.
Él te lo dirá —dijo Triple H, y justo después Lucas vio a Vince y a Triple H salir juntos del pasillo.
—Lucas, lo has hecho bien.
¿Estás herido?
—preguntó Henry nada más entrar.
Lucas negó con la cabeza, pero Henry no se quedó satisfecho y le revisó la cara y el pecho con la mano.
—Muy bien, buen trabajo ganando esos dólares extra.
Esto está fuera de contrato, así que te has ganado un extra —dijo Henry con una sonrisa.
Lucas sacó su cheque de 30.000 $ y se lo enseñó felizmente a Henry.
Henry, al ver el cheque, se lo arrebató de la mano a Lucas y, tras quedárselo mirando varios minutos, levantó la vista hacia Lucas.
—¿Te lo ha dado alguien?
—preguntó Henry mientras le devolvía el cheque.
—Sí, el Sr.
McMahon.
¿Pasa algo?
—preguntó Lucas, muy confundido por lo que estaba ocurriendo.
—¡Ay!
Qué chico más tonto, te ha pagado muchísimo menos.
¿Acaso sabes de cuánto era el trato total?
—preguntó Henry, negando con la cabeza mientras se sentaba junto a Lucas.
—¿Dos millones?
—preguntó Lucas, sin estar seguro de si era la cantidad correcta.
—Por ahí van los tiros.
El acuerdo era de dos millones de dólares para los Phillies y pagarte a ti con lo que pudieran para dejarte contento.
Por ejemplo, si hubieras pedido quinientos mil, habrían tenido que pagártelos —explicó Henry.
Sabía que la situación no le favorecía porque él estaba fuera y Vince era demasiado astuto.
—Ja, ja, ja, es un auténtico tacaño, por eso Triple H dijo eso.
—Lucas se rio para restarle importancia; ahora no era avaricioso con el dinero.
Después de lo que le había pasado, solo estaba un poco conmocionado, y si la situación volviera a surgir, seguiría haciendo lo mismo incluso sin dinero de por medio.
—Joven, lo has hecho bien.
Eso ha impresionado mucho a Vince, y todo el lado financiero de la junta está muy contento contigo.
Has ganado dinero nada más llegar.
¿Cuánto te ha pagado?
—Bill, el Presidente de los Phillies, se acercaba con su lujoso bastón y parecía feliz.
—Señor, solo le ha dado treinta mil dólares —se quejó Henry, tan pronto como encontró a alguien con quien hacerlo.
—¿Treinta?
¡Tan poco!
Ja, ja, ja, y lo aceptaste con una sonrisa, ¿a que sí, muchacho?
—preguntó Bill, riéndose de la astucia de Vince y también de la estupidez de Lucas.
—Sí, no lo sabía.
Solo dijo: «Aquí tienes lo que le prometí a tu Presidente», y luego me escribió un cheque —dijo Lucas, que también estaba disfrutando del momento.
—Ja, ja, de acuerdo, parece que yo también tengo parte de la culpa, así que te voy a extender un cheque de 20.000 $ —dijo Bill.
Acto seguido, sacó su chequera y le escribió otro cheque a Lucas.
Lucas aceptó el cheque con alegría.
Después de eso, Bill habló con Lucas y quedó impresionado por su interés en adquirir conocimientos.
Pensó que, como cualquier otro jugador, Lucas dejaría la universidad para centrarse en forjar su carrera.
—Seré el mejor artista que haya, pero también obtendré títulos universitarios porque tengo una sed de conocimiento enorme —dijo Lucas con una sonrisa.
—Inteligente.
Además, la universidad en la que estás te dará contactos importantísimos que nunca podrías comprar —dijo Bill.
Entonces, su guardaespaldas se acercó y le susurró algo al oído, y en respuesta, él asintió.
—Tú eres su mánager, ¿verdad?
Ve a buscarme a Ed y a David —le dijo Bill, el Presidente, a Henry.
Parecía serio.
Henry, aunque sentía mucha curiosidad, obedeció y fue a buscarlos.
—¿Algo grave, Presidente?
—preguntó Lucas.
Tuvo que hacerlo, pues era el único que estaba frente a Bill.
—Nada grave, está relacionado contigo.
Creo que hemos hecho que una ballena se zambulla en el mar.
—Bill se rio entre dientes y luego se señaló la oreja.
Al principio, Lucas no lo pillaba, pero cuando lo oyó, sus ojos se abrieron como platos por la conmoción.
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