Sistema del Mejor Streamer - Capítulo 180
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180: Capítulo 180 – ¿Cita?
[2] 180: Capítulo 180 – ¿Cita?
[2] Max debería haberlo sabido.
Lily era demasiado inocente para su edad.
Aunque sabía lo que era una cita, no sabía que se suponía que debía ser solo entre dos personas, sin nadie más.
—¡Yahoo!
Sin embargo, en ese momento estaban allí, sentados en la terraza de una cafetería con otras dos personas.
Parecían ser una pareja: una chica increíblemente hermosa de pelo platino y un hombre bastante apuesto de pelo rubio.
Ambos llevaban chaquetas blancas a juego y estaban sentados en la misma mesa que ellos.
«Quizá todavía podamos llamarlo una cita doble, pero… Sigue siendo decepcionante», pensó él.
La mujer se percató de su expresión y sonrió con picardía.
—¡Jajaja, lo siento!
Parece que nuestra pequeña Lily te ha ilusionado demasiado —dijo juguetonamente mientras levantaba la mano a modo de disculpa—.
Es demasiado inocente, ¿sabes?
La aludida lo miró confundida y ladeó la cabeza.
Al ver un gesto tan adorable, Max no pudo enfadarse ni expresar su descontento.
Ya era consciente de ello desde el incidente que ocurrió después de la fiesta.
—No pasa nada.
Ya estoy al tanto.
—Eres un buen hombre —dijo, volviéndose hacia Lily—.
No deberías desperdiciar su amabilidad, Lily.
Ha venido contigo hasta aquí solo para reunirse con nosotros porque tienes una pregunta para mí.
—Mmm, no lo haré —asintió Lily—.
Y no soy tan inocente como crees, Ferin.
Sé muchas cosas.
—Eso dices tú —la mujer de pelo platino, Ferin, se rio ante las palabras de Lily.
Miró de reojo a Max y dio una palmada—.
En fin, ya que estamos aquí, ¿qué tal una pequeña presentación?
Me llamo Ferin, la mejor amiga de Lily.
¡Encantada de conocerte, Brisa!
—Y yo soy Atlas —añadió con una suave sonrisa el hombre que estaba a su lado, posiblemente su novio—.
Encantado de conocerte.
Al oírlo, Max asintió levemente.
No le extrañó que ella supiera su alias.
Probablemente había visto su cara en una valla publicitaria, en las noticias o algo por el estilo.
Y el nombre de Atlas le resultaba un poco familiar.
«¿Dónde he oído hablar de él?»
Por mucho que le dio vueltas, no pudo recordar de qué le sonaba el nombre de Atlas.
Era un nombre bastante común en este mundo, así que se encogió de hombros y lo dejó pasar.
—Igualmente.
Me llamo Max Charles.
Por favor, siéntanse libres de llamarme Max.
—Je, ¿estás seguro de que puedes revelar tu nombre así?
¿No eres un streamer?
—canturreó Ferin con curiosidad.
En respuesta, Max se limitó a sonreír.
—Confío en que no lo compartirán con nadie —se volvió hacia Lily y preguntó—.
¿Puedo confiar en ellos, verdad?
—Mmm… ¿Quizás?
—respondió Lily, pareciendo un poco insegura.
Eso… era un problema.
Él la miró con incredulidad.
Y entonces, de repente, ella soltó una risita.
—Es broma.
Puedes confiar en Ferin.
Si difunde tu nombre, podemos airear algún escándalo sobre ella para afectar a su trabajo como modelo.
—¡Oye, eso no es amable, Lily!
—Ferin hizo un puchero por las palabras de Lily.
Atlas se reía por lo bajo, divertido por el intercambio.
—Parece que ha aprendido algunas cosas de Max desde nuestro último encuentro.
—¡Y tanto que sí!
—exclamó la chica de pelo platino, apoyando la cabeza en los hombros del hombre rubio—.
¿Qué debo hacer, At?
Nuestra adorable Lily se ha corrompido.
Ya no es tan inocente y ahora me toma el pelo.
—Ferin… ¿Me tomas por una niña?
—la voz de Lily sonó gélida mientras fulminaba con la mirada a su amiga.
Sin embargo, Ferin siguió bromeando y puso cara de miedo.
—¡Oh, no!
¡Ahora me fulmina con la mirada!
—¡Ferin!
Lily se abalanzó sobre su amiga y le dio un puñetazo juguetón.
Al mirarlas a ambas, Max no pudo evitar pensar que tenían una muy buena relación.
Eran verdaderas amigas.
Ambas susurraron algo entre ellas, luego lo miraron de reojo antes de asentir.
Ferin, con una sonrisa en el rostro, dijo algo.
—Disfruten de su momento de chicos un rato.
Nosotras, las chicas, tenemos que hacer una cosita.
—Max, lo siento.
Tengo que ir con Ferin un momento.
Es… Mmm… —a Lily le costaba decirlo sin rodeos.
Leyendo entre líneas, Max supuso que probablemente necesitaban ir al baño.
Así que asintió y las vio entrar juntas en la cafetería mientras reían y susurraban.
Ahora que se había quedado a solas con Atlas, no sabía qué hacer.
El hombre parecía bastante amable, pues mantenía siempre esa sonrisa amistosa.
«Bueno, me beberé mi cacao helado mientras espero», pensó.
En ese momento, él habló de repente.
—¿Tienes curiosidad por saber de qué están hablando?
—¿Eh?
—Max alzó la voz ligeramente, ya que no había captado bien lo que Atlas había dicho.
Dejó de beber y levantó la cabeza—.
¿Perdona?
—Dije que si tienes curiosidad por saber de qué hablan juntas.
Ya sabes… cuando las chicas van juntas al baño, hablan de algo, ¿no?
Como de sus intereses amorosos o algo así.
Al menos, eso es lo que me ha contado Ferin.
Esa información era innecesariamente detallada.
Y hablar de algo… Eso le recordó algo a Max.
—¿Fue Lily la que pidió reunirse con… mmm, la señorita Ferin?
—preguntó con cautela.
Aunque solía comportarse como un adulto, Max seguía siendo un chico de diecinueve años.
Ser educado con los demás era algo natural para él, siempre que de verdad se lo merecieran.
—No hace falta que la llames «señorita» —dijo Atlas, riendo.
—Pero sí.
Probablemente, son las chicas más solitarias que hay.
He oído que solo se tenían la una a la otra como amigas.
Debido a su popularidad y su físico, tienen que tener mucho cuidado con la gente.
Ferin es una modelo famosa.
Su popularidad a menudo atrae problemas innecesarios.
Max lo entendía muy bien.
Por eso también dudó cuando planeó acercarse a Lily.
«Es miembro de la familia Spencer, una de las familias más ricas del mundo».
Comparado con ella, él solo era un huérfano que había tenido suerte con el streaming.
Aun así, eso no significaba que no quisiera acercarse a ella.
Dejando a un lado a su familia, a ella como persona no parecía importarle intimar con él.
—Bueno, creo que no tendrás problemas.
Parece que Lily también está interesada en ti.
Atlas intervino alegremente, como si fuera capaz de leerle la mente, lo que hizo que Max levantara la cabeza para mirarlo.
El hombre rubio solo sonrió.
—¿Te ha dicho la gente que eres muy fácil de leer?
Al oír eso, Max se rascó la mejilla.
—Con demasiada frecuencia —dijo—.
Pensaba que mi cara de póquer ya era perfecta.
Incluso vi un tutorial sobre cómo mantener una expresión neutra.
—Quien te haya dicho eso debe de ser una persona muy densa y con la cabeza dura como una piedra.
Porque, de toda la gente que he conocido, tu expresión es una de las más fáciles de adivinar.
—La verdad.
No tengo palabras.
Ambos se llevaron bastante bien y hablaron sobre varios juegos.
Max descubrió que Atlas también jugaba a un juego con Ferin.
Dijo que era Horizon Online, el MMORPG más grande del mundo en la actualidad.
Mientras tanto, las chicas también habían terminado su conversación en el baño de la cafetería.
—¡Es amor, Lily.
Te has enamorado de él!
—declaró Ferin con seguridad, provocando que la inocente chica se sonrojara.
La cara de Lily estaba roja como una remolacha mientras se sujetaba las mejillas, como para evitar que se derritieran por la vergüenza del descubrimiento.
—¿Yo… amo a Max?
—murmuró en voz baja.
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