Sistema Papá Pervertido - Capítulo 48
- Inicio
- Sistema Papá Pervertido
- Capítulo 48 - 48 SPP – Capítulo 48 – ¿Peligro naranja o premio naranja
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
48: SPP – Capítulo 48 – ¿Peligro naranja o premio naranja?
48: SPP – Capítulo 48 – ¿Peligro naranja o premio naranja?
Hope obedece y se agacha mientras se abraza los tobillos.
Me coloco detrás de ella y acaricio su bonito y redondo trasero, sin olvidarme de pasar un dedo por su raja, haciendo que se estremezca.
Entonces, sonriendo con malicia, le meto el dedo en el agujero del culo.
—¡Papi!
—Jaja, no te preocupes, cariño, Papi solo te está tomando el pelo.
Sin embargo, seguiré metiéndote los dedos en el culo para que te acostumbres, de esa forma mi polla no te parecerá tan aterradora cuando finalmente la meta dentro, pero no hoy.
Como tengo la intención de frotar mi pene en la raja de tu culo, supongo que también necesitaré algo para rellenar tu coño, pero no muy grande; si no, ya podría follarte directamente.
Mmm…
Dejo a mi pequeña zorra doblada por la mitad y abro la nevera buscando algo lo suficientemente largo pero delgado para hacer el trabajo, decidiéndome finalmente por una zanahoria muy bonita con un grosor un poco mayor que mi dedo y con sus hojas verdes aún puestas.
Esto servirá espléndidamente.
Lavo al futuro violador naranja con agua tibia, tanto para limpiarlo como para calentarlo, luego lo seco con una toalla.
Finalmente, vuelvo a colocarme detrás de Hope.
—¿A mi conejita le encantan las zanahorias?
—¿Papi?
Eh… sí, ¡supongo que síííí!
Mientras hablaba, le metí la zanahoria hasta el fondo en su coño expectante.
No es muy larga, solo unas cuatro pulgadas, pero es más que suficiente para hacer chillar a mi bebé.
Verla doblada por la mitad así, con las hojas verdes asomando por su coño, es excitante y desternillante al mismo tiempo.
Me acerco más y meto mi polla en el valle que hay entre las dos nalgas de su culo y luego aprieto sus nalgas con ambas manos, atrapando mi polla dentro de su valle trasero.
Entonces empiezo a balancearme suavemente hacia adelante y hacia atrás, deslizando todo mi miembro entre sus blandos cojines.
Ahh, qué gozada…
—Asegúrate de sujetar bien esa zanahoria, cariño, porque cuando termine, tendrás que comértela.
—¡S-sí, Papi!
—La vida es buena…
Acelero mis movimientos, disfrutando de la sensación de su culo envolviendo mi polla, hasta que, con un escalofrío, suelto una generosa carga sobre el respingón trasero de Hope.
[Acto pervertido detectado: Trabajo con el trasero.
300 PDP x (2 bonificación por estado de desnudez) = 300 x 2 = 600 PDP]
—Ugh… eso ha estado muy bien, cariño… ahora, déjame encargarme de ti.
Suelto su culo cubierto de lefa y agarro la zanahoria por la base de sus hojas, luego tiro de ella lentamente hasta que está casi por completo fuera de su vagina.
Puedo ver que la pobre hortaliza está empapada en sus jugos, supongo que a mi pequeña ricura le encanta que Papi la use.
La vuelvo a meter con algo de fuerza, pero no mucha, por miedo a que se rompa dentro.
Hope da un gritito ante la nueva invasión, pero por lo demás no se mueve ni un centímetro.
¡Qué campeona!
Empiezo a follarla con la zanahoria y, como era de esperar, mi pequeña zorra empieza a gemir felizmente.
Como en teoría esto es un castigo, le doy una suave palmada en el culo sin detener la invasión de su amigo naranja.
—Ay… Papi…
—Sé una buena niñita y tómate tu medicina.
Ambos sabemos que no te he pegado lo suficientemente fuerte como para hacerte daño, ¡así que deja de quejarte!
—Sí, Papi… lo siento…
Sigo jodiéndola con la zanahoria mientras le doy palmadas en el culo, hasta que, al cabo de un par de minutos, Hope grita mi nombre y tiene un orgasmo intenso.
Recupero la pobre hortaliza empapada y maltratada de su coño y la uso para recoger mi lefa de su trasero, cubriéndola bien.
—Levántate, cariño.
—Sí, Papi…
Hope se levanta y se estira un poco para desentumecerse, luego me sonríe.
Su sonrisa se torna en confusión cuando le presento una zanahoria blandurria y cubierta de lefa.
—Tu aperitivo está listo, conejita… ¡anda, cómetela!
Hope alterna la mirada entre la zanahoria y yo, y entonces sonríe con picardía.
—¡Sí, Papi!
—Ahora, cariño, recuerda, si vuelves a desobedecerme, la próxima vez usaré una zanahoria más grande, y no será en tu coño.
¿Entendido?
Hope palidece ante mi amenaza, pronunciada con una sonrisa.
—S-sí, Papi… ¡Seré una buena chica!
La abrazo una vez más y la beso con ternura.
—Es una lástima, me gusta cuando eres una chica mala…
Seguimos tonteando en la cocina hasta que el estofado está listo, entonces Hope pone la mesa mientras yo voy a buscar a mi esclava a su cama…
Apóyame en
https://[email protected]/PinkCulture
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com