Sistema Superhumano Más Fuerte - Capítulo 282
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
282: Las secuelas 282: Las secuelas Aquella noche, Mark estaba sentado en la sala de estar con las noticias puestas en la televisión frente a él, cuando Luna salió de su habitación en silencio.
Las luces estaban apagadas, pero la televisión proporcionaba suficiente luz para iluminar la sala y que pudiera moverse.
Llevaba unos pantalones de chándal y una camiseta ancha que una vez pertenecieron a los dueños de esta casa, y sujetaba con fuerza la manta alrededor de su cuerpo mientras entraba cojeando en la sala de estar.
Cuando Mark se fue de la habitación, a Luna la atormentaban un montón de preguntas.
Sabía que había hecho algo mal, pero tenía dudas sobre por qué Mark la había rechazado.
Luna era guapa, lo sabía y todo el mundo se lo decía siempre, así que no albergaba ninguna duda.
¿Acaso Mark no la consideraba lo bastante guapa?
¿La odiaba por haberlo besado ella primero?
¿Había actuado de forma demasiado impulsiva?
Pero cuando por fin se calmó, Luna casi se golpeó la frente al recordar algo importante que parecía haber olvidado por completo.
Arit.
Mark tenía una novia llamada Arit.
¿Cómo había podido olvidarse de eso?
Luna sabía que tenía que disculparse.
Mark era la primera persona a la que Luna se sentía cercana en más de cuatro años.
Él era el único hombre con el que sentía que de verdad podía hablar, alguien que no la juzgaría aunque sus opiniones difirieran.
Después de todo lo que habían pasado juntos, lo veía como lo más parecido a lo que podría llamar un amigo.
No podía arruinar todo eso solo por un impulso momentáneo.
Luna no iba a negar que le gustaba Mark y que quería llevar su relación más allá, pero no era razón suficiente para hacer lo que hizo.
—Oye.
Luna habló desde detrás de Mark y este se giró para mirarla con una ceja arqueada.
Le miró la pierna y luego el hombro antes de volver a mirar la televisión.
—Deberías estar en la cama.
Vas a estropear mis puntos y harás que tenga que coserte de nuevo.
Luna sonrió con timidez ante la velada advertencia, y cojeó para sentarse a su lado en el sofá mientras hablaba.
—Lo siento, no podía dormir.
Solo quería hablar.
¿Te importa?
Mark se encogió de hombros, y Luna puso las manos entre las piernas mientras se miraba las rodillas.
—Eh…
sobre lo de antes.
Yo…
la verdad es que no sé qué decir al respecto.
—Dije que lo olvidaría…
—Ya lo sé, pero eso no excusa lo que hice.
Estuvo mal por mi parte intentar forzarte cuando ya tienes a otra persona.
Lo siento.
Mark murmuró y cambió de canal en la televisión hasta Cartoon Network.
Frunció el ceño al no reconocer los dibujos animados que estaban echando.
Mark había visto casi todos los dibujos de CN, así que era imposible que no reconociera unos dibujos que echaran en ese canal.
Pero entonces recordó que estaba en una dimensión alternativa.
Probablemente, esto era algo que nunca se había producido en su Tierra.
Luna se puso cada vez más nerviosa al ver que Mark no decía nada después de todo lo que le había dicho, y ese nerviosismo estalló de repente en un grito mientras daba una patada al suelo con la pierna sana.
—¡Di algo ya, este silencio me está matando!
¡Era mi primer beso, sabes!
¡Ya es bastante malo tener que disculparme por ello!
Mark arqueó las cejas hasta la raíz del pelo.
¿Pero qué coño?
—¿Ese era tu primer beso?
El sonrojo de Luna se intensificó aún más y le frunció el ceño a Mark al oír algo parecido a una risita procedente de él.
¡¿De verdad se estaba riendo de ella?!
¡Este cabrón!
—¡No te atrevas a reírte de mí!
Mark no pudo contenerse y estalló en una carcajada al ver la expresión de su cara.
Se tapó la cara con una mano y se dobló sobre sí mismo mientras intentaba controlar la risa, ¡y Luna se limitó a fulminarlo con la mirada, furiosa!
¡Si tuviera sus poderes, le habría congelado la pierna por reírse de ella así!
Ella estaba allí, disculpándose, ¡y Mark estaba partiéndose el culo de risa!
Pero al cabo de un rato, incluso Luna no pudo evitarlo y también empezó a reír.
Se rio entre dientes mientras se apretaba más la manta y suspiró cuando a Mark por fin se le pasó el ataque de risa.
—No me puedo creer que ese fuera tu primer beso.
Luna le bufó a Mark como un gato enfadado y Mark levantó una mano.
—Vale, vale, te perdono.
Pero no vuelvas a hacerlo.
Eres una mujer preciosa, Luna, pero quiero a Arit más que a nada, así que no puedo corresponder a tus sentimientos.
Espero que lo entiendas.
—S-Sí, está bien…
Está bien.
Entonces…
eh, ¿estamos bien?
—Sí, Luna, estamos bien.
Ahora ve a descansar antes de que te explote una vena.
Luna sonrió y se levantó para volver cojeando a su habitación y poder descansar por fin.
Sabía que las cosas estarían raras entre ella y Mark durante un tiempo, pero ahora que había hablado con él, esperaba que todo se arreglara.
…
«La oleada de desapariciones recientes en Shibuya y sus alrededores ha suscitado preocupación entre los residentes.
El gobernador de la ciudad emitió un comunicado imponiendo un toque de queda a los ciudadanos para intentar reducir el número de víctimas registradas.
Hasta la fecha, se ha denunciado la desaparición de una cifra récord de quinientas personas, cuyo paradero y estado se desconocen por completo».
Mark entrecerró los ojos desde la cocina mientras veía a la guapa presentadora de la televisión hablar de las recientes desapariciones en Shibuya, que habían comenzado hacía unos días.
Habían pasado tres días desde que Luna resultó herida durante la lucha contra el maestro del Caballero, y aunque aún no estaba totalmente curada, ya podía moverse con un esfuerzo mínimo.
El gobierno todavía estaba intentando gestionar las consecuencias del incidente de Arakawa, que ocurrió hacía un tiempo.
La pelea que los sirvientes tuvieron allí destruyó más de la mitad de la zona residencial y mató a casi tanta gente como la pelea entre Merlín y Mark.
¡Piiiiiii…!
El pitido de la tetera le recordó a Mark lo que estaba haciendo, así que la quitó del fuego y terminó de preparar su café.
Sirvió una segunda taza para Luna, puso cucharillas en las tazas y llevó ambas a la mesa del comedor.
—¿Crees que el rey es el responsable de los asesinatos?
Luna habló mientras le daba las gracias a Mark por el café.
Dio un sorbo e hizo una pequeña mueca al notar el fuerte sabor del café de Mark, pero al cabo de un rato, su expresión se suavizó mientras daba otro sorbo con calma.
Se había acostumbrado al café cargado de Mark después de beberlo durante tres días seguidos.
No había azúcar en la casa y no iba a hacer que Mark saliera solo para conseguirlo, así que tuvo que acostumbrarse al café, le gustara o no.
Y además, Mark se lo había preparado, así que no le importaba lo amargo que estuviera.
Se lo iba a beber todo.
Mark asintió con la cabeza a su pregunta mientras se sentaba a su lado.
—Sí, es el rey, sin duda.
Aunque no sé qué está intentando hacer.
¿Por qué mataría a quinientas personas?
¿Hay algún tipo de condición que está intentando cumplir para el juego?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com