Sistema Superhumano Más Fuerte - Capítulo 304
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Capítulo 304: Quiero que tú trabajes conmigo
Pat suspiró al ver la sinceridad en los ojos de Mark. Mark no estaba bromeando y Patrick no podía enfadarse si Mark decía las cosas con tanta franqueza.
—Mira, entiendo lo que intentas decir, pero mató a gente, joder, Mark. Niños que tenían toda la vida por delante fueron masacrados como putos pollos. Culpabilizarte no va a hacer que lo deje pasar. Puede que tú fueras el catalizador que la inició en ese camino, pero fue ella quien lo recorrió. La sangre está en sus manos, no en las tuyas.
Mark se pasó una mano por la cara y usó el pulgar para tocarse la ceja dos veces antes de suspirar. A veces, olvidaba lo humanitario que podía llegar a ser Pat. Aunque Pat era alguien que odiaba estar rodeado de gente durante mucho tiempo, eso no significaba que no se preocupara por los humanos.
Mark sabía que a él no le molestarían unas cuantas muertes en una pelea y que, si viera a un monstruo matando gente indiscriminadamente, no le afectaría demasiado. Pero Pat era diferente. Pat quería salvar a todo el mundo. Era el tipo de persona que creía que la vida humana era valiosa y no debía desperdiciarse. Esa es una de las razones por las que Pat siempre estaba pendiente de Mark durante sus peleas. Siempre enviaba a Mark a lugares con la menor cantidad de civiles.
A Pat le importaba la gente mucho más que a Mark.
—No voy a sentarme aquí y prometer que algo así no volverá a ocurrir nunca, pero puedo prometerte que no la forzaré a una situación como esa de nuevo. La única razón por la que hizo lo que hizo fue por mi negligencia. Fue mi culpa que matara a esos dos, y no va a volver a pasar.
—¿Y qué coño vas a hacer? ¿Cortarás todos los lazos con los humanos por ella? ¿Cortarás los lazos conmigo? ¿Qué pasa si de repente piensa que soy una amenaza y decide que yo también debería morir? ¿Entonces qué?
—Los salvaré a los dos.
—No te andes con putas bromas, cabrón. Esto es serio. Es un monstruo con esteroides suelto por el mundo sin correa. ¿Qué vas a hacer si tienes que elegir entre salvarla a ella y salvar a alguien a quien quiera matar?
La mirada de Mark no vaciló y miró fijamente a Pat con total seriedad.
—Entonces salvaré a todos. No me importa lo que pase, ni cómo pase. Si eres tú, te salvaré a ti, y si es cualquier otra persona, también la salvaré. Pero siempre estaré ahí para ella, pase lo que pase. La amo, Pat, y estaré a su lado, aunque el mundo se ponga en su contra.
Pat cerró los ojos con fuerza para apartar la vista de la inquebrantable resolución que podía ver tras la mirada de Mark. Era casi cegadora en su intensidad. Pat apretó los dientes y se pasó la mano por la cara antes de gemir. Vaya puto desastre. Por eso odio tanto a los enamorados; siempre están haciendo estupideces el uno por el otro sin pensar en las consecuencias.
Tras un rato, Pat finalmente habló.
—Mira, si vas a hacer una mierda como esta, al menos piensa en cómo me afecta a mí también. ¿Crees que simplemente voy a abandonarte, joder? ¡Si ella está matando gente, entonces me afecta a mí también! ¡Ah, joder! ¡Bien! ¡Haz lo que te dé la puta gana! ¡Apóyala o lo que sea! ¡Pero si todo se va a la mierda, estaré ahí mismo para decirte que te lo advertí!
Mark sonrió.
—Al menos estarás de mi lado.
Pat chasqueó la lengua, irritado.
—Los putos enamorados siempre sois un fastidio. Pero odio esto. No se le debería permitir campar a sus anchas como lo hace. ¿Qué pasará si la gente descubre lo que es? Ese será también tu fin. Te convertirás en cómplice y yo tendré que convertirme en un fugitivo. Entiendo que eres fuerte, pero ten en cuenta que no todo el mundo es tan fuerte como tú.
Mark asintió. Se alegraba de que Pat finalmente estuviera de acuerdo, y sabía que permitir que Arit se moviera libremente era un riesgo, pero Mark sabía que se podía confiar en Arit con su poder. Ella solo estaba obsesionada con él, así que al menos no estaba matando indiscriminadamente. El problema con la escuela fue solo un desafortunado accidente, y Mark sabía que la probabilidad de que algo así volviera a ocurrir era prácticamente nula. Estarían bien.
Pat se levantó y caminó hacia la nevera que estaba pegada a la pared en un lado del laboratorio. Sacó dos latas de refresco y le lanzó una a Mark antes de abrir la otra mientras hablaba.
—Debería volver a ver a mi hermana. Jeanne ha estado preguntando mucho por ella últimamente, pero no creo que sepa todavía que Arit mató a gente. Se convertirá en un lío aún mayor si se entera, y no quiero ser yo quien se lo diga. Le diré a Jeanne que Arit ha empezado a oír las voces otra vez, así que envíala a otra sesión.
Mark asintió y bebió un sorbo de su lata. Se giró a un lado y miró hacia los terrenos de la escuela. Esta parte de la escuela estaba apartada de los recintos principales, ya que era un laboratorio que necesitaba privacidad, pero todavía había muchos estudiantes que usaban los terrenos para ir de una clase a otra. Mark tomó otro sorbo y habló.
—¿Qué piensas hacer cuando termines aquí?
Pat enarcó una ceja.
—¿Te refieres a terminar la escuela? Aún no lo sé. Estoy pensando en abrir mi propia escuela para mi investigación. Tengo suficiente dinero para ello, pero podría convertirse en un engorro con toda la gente con la que tendría que tratar.
Mark se rio entre dientes ante la típica respuesta, y cuando volvió a hablar, lo hizo con un tono muy serio.
—Estoy planeando empezar un gremio.
Pat estaba a punto de coger otro refresco cuando Mark dijo esto y, al oírlo, se detuvo antes de cambiar de dirección y coger una botella de agua en su lugar. ¿De qué coño estaba hablando Mark?
—¿Un gremio? ¿Tú?
—Sí, un gremio.
—¿Por qué?
—Sé que tú también te has dado cuenta, pero no soy fan de ninguno de los gremios que hay. Hay demasiada burocracia y política de por medio. Eso no me gusta.
—Así que quieres crear un gremio que no obedezca la ley. Qué alentador. Seguro que al gobierno le va a puto encantar.
Pat cerró la nevera y se apoyó en ella antes de beber un sorbo del agua. Observó a Mark de cerca durante un rato. Mark seguía mirando por la ventana con nostalgia y Pat habló.
—Lo haces por ella, ¿verdad?
Mark se rio entre dientes.
—No se te escapa una, ¿eh?
Pat se encogió de hombros.
—Era un poco obvio.
—Sí, supongo. Pero no es solo por ella. No soy fan de seguir los planes de otros. Tengo mis propios planes y no puedo llevarlos a cabo si formo parte de otro gremio. Quiero un lugar donde Arit esté a salvo. Como miembro de mi gremio, puedo cuidar de ella. Pero no lo hago solo por ella. Incluso antes de que se convirtiera en reina, siempre quise crear un gremio.
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