Sobreviví sin sistema en mi infancia y por eso el mundo me concedió - Capítulo 39
- Inicio
- Todas las novelas
- Sobreviví sin sistema en mi infancia y por eso el mundo me concedió
- Capítulo 39 - Capítulo 39: El Mar y Las Primeras Pruebas
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 39: El Mar y Las Primeras Pruebas
CAPÍTULO 37
El Mar y Las Primeras Pruebas
El sol se eleva en el cielo, calentando la cubierta de las naves mientras el mar se extiende infinito a su alrededor. Las velas llenan de aire, impulsando las embarcaciones hacia el este con una velocidad constante.
Marina está en la torre de navegación, observando las corrientes con su brújula especial y las señales que envían los delfines. Marcus se acerca con un par de binoculares en la mano.
—”No veo nada en la distancia aún, pero el cielo está despejado” —dice él, entregándole uno de los binoculares—. “¿Cómo van las corrientes?”
—”Son más fuertes de lo que esperaba, pero los delfines nos están guiando por el camino más seguro” —contesta ella, sonriendo mientras uno de los mamíferos salta cerca de la proa—. “El mar siempre tiene sus propios planes, pero si sabes escuchar, te ayudará”.
Amaru y Lila están en la cubierta central, organizando las provisiones y revisando los mapas una vez más. Él ha extendido un astrolabio en una mesa de madera, combinándolo con sus conocimientos de las constelaciones.
—”Según las estrellas de anoche, deberíamos cambiar de rumbo ligeramente hacia el norte en unas horas” —explica Amaru, señalando el mapa—. “En el desierto, las estrellas nunca nos fallan”.
—”Entonces ajustaremos las velas para ese momento” —responde Lila, mientras revisa las plantas que ha puesto a secar al sol—. “También he preparado una infusión para que todos mantengamos la energía durante el día”.
De repente, el cielo se oscurece y el viento comienza a soplar con más fuerza. Las olas crecen, sacudiendo las naves de un lado a otro. Marina toma las riendas de inmediato.
—”¡Todos a sus puestos! Ajusten las velas para que no se rompan” —grita ella con firmeza. Marcus organiza a los demás miembros del equipo para asegurar las provisiones y revisar que no haya daños en la estructura de las embarcaciones.
Mientras tanto, Amaru y Lila trabajan juntos para mantener el equilibrio de la nave: él usa su conocimiento de las corrientes de aire del desierto para ayudar a orientar las velas, mientras ella usa unas cuerdas fuertes que ha tejido con fibras de plantas para asegurar los objetos sueltos.
Después de una hora, la tormenta comienza a disminuir y el sol vuelve a aparecer. Las naves están bien, gracias a la coordinación de todos. Marina y Marcus se encuentran en la proa, mirando cómo el arcoíris se extiende sobre el mar.
—”Lo hicimos bien, equipo” —dice Marcus, poniendo su brazo alrededor de los hombros de Marina—. “Y tú fuiste increíble, como siempre”.
—”Todos lo fuimos” —contesta ella, apoyando su cabeza en su hombro—. “El mar nos ha dado nuestra primera prueba, y la hemos superado juntos”.
Mientras la noche se acerca, los exploradores se reúnen en la cubierta para cenar. Amaru muestra a todos las estrellas que comenzarán a aparecer en el cielo, y Lila sirve la infusión que preparó. Juntos miran hacia adelante, sabiendo que más pruebas vendrán, pero confiando en que su unión los ayudará a enfrentarlas.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com