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Solo Soy Un Personaje Secundario. - Capítulo 9

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  3. Capítulo 9 - 9 Bajo la lluvia
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9: Bajo la lluvia 9: Bajo la lluvia Al día siguiente sigó a la señorita Rosa como escolta por las diversas tiendas de la ciudad.

Siendo la señorita de Rosa de una casa noble de alto rango, ella tiene a su disposición caballeros entrenados para ser su escolta, pero viendo que me eligió a mí me hizo dudar si esta era su manera agradecerme por ser su representante durante el duelo, ella talvez viendo que salía de la oficina de misiones debía creer que estaba corto de dinero, ya que solo aquellos estudiantes que quieren ganar dinero se encontraban en la oficina misiones.

Con esto en mente miré de manera diferente a la señorita Rosa quien alegremente pasea por ciudad.

El día había terminado y después de recibir el pago por ser su escolta regresó a mi habitación, mirando las 5 monedas de oro pensé que la señorita Rosa no debería ser tan mala depues de todo su sirvienta me había suplicado que la ayudara a su señorita eso queria decir que al menos se refería bien a las personas dentro de su círculo.

Los días pasaron y la señorita Rosa volvió a contratarme como su escolta más de un par de veces.

Poco a poco la fui la conociendo, intercambiando un par de palabras de vez en cuando me di cuenta de que no era una persona de mal corazón, aunque si es una persona un poco arrogante y orgullosa.

Pero quien no lo sería, perteneciendo a la clase alta de la sociedad donde lo único importante es tu estatus sobre las demás personas.

Se me había vuelto costumbre entrenar en el gimnasio después de clases.

Aunque ser un caballero no es más que una orden dispuesta por ese hombre, sentía aun una pizca de esperanza en mi corazón, que podría liberarme de aquellas cadenas invisibles que atan a aquel deseo egoísta por parte de ese hombre.

Lo único que tenía en mi cabeza es graduarme de la universidad y ser un caballero mientras encuentro la manera de ser libre.

Mientras balanceo la espada de madera siento que alguien me observa detenidamente.

Pero al estar acostumbrado a ese tipo de miradas por los rumores que circulan sobre mí, decidí ignorar aquella presencia.

Terminando de practicar comienzo a secarme el sudor, y arrepentido de que alguien se me acerca.

Cabello azul oscuro atado, con un conjunto de ropa deportiva, su rostro estaba un poco rojo y sudado, al parecer había terminado de hacer ejercicio, su estatura es casi igual que la mía y un cuerpo esbelto, sus ojos celestes me miran con un cierto grado de molestia.

Sintiéndome un poco incómodo por su mirada extraña.

-¿Se le ofrece algo señorita?

Mirándome detenidamente la chica dice.

-Tengamos un duelo de práctica.

Fruncí en el ceño un poco molesto, por las palabras que escuche.

Ya que su tono de voz parecía tener una cierta molestia conmigo.

La chica ignorando mi rostro enojado, continúa hablando .-Tengamos un duelo de práctica, en este momento.

-No.

Rechace rotundamente su propuesta.

La chica a ver que rechace el duelo, comenzó a decir enojada.

-Acaso tienes miedo.

-No tengo miedo.

-Entonces…

Antes de que comience la interrupción.

-Tú no tienes oportunidad contra mí.

Mis palabras la hicieron enojar y en un ataque de ira, toma una espada de madera y me empieza atacar.

Con mis rápidos reflejos, repelo su ataque y por un momento pienso que esta mujer está completamente loca.

Intercambiamos un par de golpes antes de que ella callera derrotada.

Estaba enojado por aquel ataque sorpresa así que digo con una voz fría.

-Ya vez, no puedes ganarme.

Mirando el rostro frustrado de la chica, empiezo a recordar, que ella es una de las pocas chicas de mi clase, y es la persona que se desempeña mejor después de mí en las clases de práctica.

No la reconocía porque siempre suele estar con su cabello suelto bien peinado y suele mantenerse alejada de los demás.

Volteándome empiezo a caminar, hacia la salida del gimnasio.

Mientras aquella chica, gritaba.

-Tarde o temprano te derrotaré y seré mejor que tú, lo prometo.

Ignorando sus palabras continuo caminando mientras trato de recordar su nombre, pero al no lograrlo decidí dejar de pensar en ella, ya que tarde o temprano se rendirá.

Los días pasaron y aquella chica, aun continuo enfrentándome en duelos, a pesar de que continuaba rechazándola ella simplemente me ataca y daba por empezado el duelo de práctica, terminado siempre en su derrota.

Mirando a la chica quien parecía estar frustrada al perder, suspiro y digo.

-Ríndete, es imposible que me derrotes con tu nivel.

Esta vez no estaba siendo orgulloso, sino que estaba diciendo la verdad con el pasar del tiempo me di cuenta de que estaba en un nivel completamente diferente de los estudiantes del primer y segundo año.

Ella ya está por encima de los estudiantes normales, pero comparados conmigo quien paso por un entrenamiento infernal que no se consideraría normal para un niño, la brecha entre ella y yo, no se podría cerrar solo por practicar duelos conmigo por un par de días.A pesar de que le dije que se rindiera innumerables veces, ella no continuo perseverando y acercándose a mí, señalándole ciertos defectos sobre su manejo de espada intercambiamos un par de palabras.

Por ella aprendí que su nombre es Laura y es una plebeya que gano un cupo en la Universidad gracias a su perseverancia, ella al igual que yo completo misiones para ganar dinero y su rango también es Oro.Después de derrotarla por tercera vez en este dia a Laura en un duelo, digo .-Suficiente por hoy.

-Está bien.

Aunque Laura a un quería seguir con un duelo más, acepto mis palabras de mala gana.

Laura tiene fuerte voluntad competitiva, y no le gusta perder.

Fue esa la razón por la cual persiste en tener duelos conmigo, ya que ella siente que soy una gran montaña que tiene que escalar a como de lugar, a mi solo me parece una loca de la espada que no aguanta que nadie este por encima de ella.

Saliendo del gimnasio miro como las gotas de agua caen, al estar inmerso en el duelo no me había dado cuenta de que afuera estaba lloviendo.

Como planeaba bañarme una vez llegue a mi habitación, ignora la lluvia y empece a caminar.

Caminando por el sendero me encontré con una chica que parece estar llorando, aunque las gotas de lluvia borraban sus lágrimas la melancolía y la tristeza en su rostro era evidente.

Mirándola un poco más de cerca me doy cuenta de que la persona que está llorando es la señorita Rosa, e inconscientemente me acerca a ella.

Rosa al sentir que alguien se acerca esconde su rostro, el cual tenía los ojos rojos, al parecer llevaba mucho tiempo llorando.

Al darme cuenta de que era yo quien se acercaba, cambiando su rostro demacrado, dice.

-Ah hola joven Geovanny.

Aunque intentaba ocultar su tristeza aun su voz se escuchaba un poco de caída.

-¿Ocurrió algo?

Al escuchar mi pregunta, Rosa se puso a pensar en silencio.

Era obvio que no podía hablar sobre el tema, así que me senté a su lado sin importarme la lluvia que continuaba cayendo.

Aunque no tengo una estrecha relación de amistad con ella, aún me sentía un poco incómodo dejarla sola en este lugar.

Después de un tiempo de reflexionar Rosa con una voz entrecortada dice.

-Porque el príncipe no se enamoró de mí, soy mejor que esa plebeya, tengo un alto estatus, yo soy la mejor candidata para ser su pareja.

Pero él no acepta mis sentimientos.

No sé nada sobre el amor, ya que en mi antigua vida y está nueva no me he enamorado y ese sentimiento es desconocido para, así que no sabía lo que Rosa estaba pasado.

-El amor es algo que no puedes forzar, ocurre de manera espontánea y uno nunca sabe de quién se enamorara, asi que no puedes obligar a que una persona te ame, si no eres correspodido lo único que puedes hacer es desearle la felicidad aunque no sea a tu lado.

Mis palabras hicieron Rosa volviera a llorar, no sabía como consolarla así que simplemente me quede sentado a su lado a acompañarla.

Después de un par de minutos, la lluvia seso, y Rosa quien término de desahogarse, decidió volver a su habitación, estaba preocupada por ella así que decidió acompañarla.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES JonathanG Gracias por leer mi novela.

¿Tienes alguna idea sobre mi historia?

Coméntala y házmelo saber.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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